Mi alma quiere ser río.
Y con el afán libérrimo
del mar, del simple rocío
llenar mis ojos de frío.
Quiero dejar el manantial.
Dejar esta transparencia
llena de sol y de piedra
para luego regresar.
Abrazar tu piel ignota.
Luego remojar tu pena
para llevármela toda
a donde yace la tierra.
Agua que pintas las flores
y das de comer a las nubes:
harás de los mares azules
y gracias al Sol los colores.
Cual lluvia que beben los bosques
entonas el canto de la hojarasca.
Subirás desde los montes
hacia tu más alta morada.
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Última actualización: 23 de Mayo del 2004.