Correspondencias

Como se aman el cielo y la tierra,
así el sol al pálido estío.
Así el viento ama a la arboleda,
así flores a la primavera.

Tú eres celeste en mi horizonte,
viento en mi propio bosque intangible,
Sol de los otoños en mi mente,
delicada flor irresistible.

Como extraña la luna a la noche,
así extraña el vino a largos años
así el fuego al carbón incandescente
así nubes a un rayo dorado.

Así largos nocturnos sin sueño
pareces, tú, sombra luminosa
oculta entre ramajes espesos
que de mí saca ideas hermosas.

¡Como te adoro bella doncella!
¡Y como extraño en noches en vela
contemplar tu rostro de estrella!

Si tu igual me quisieras, muchacha
fueras consuelo de este delirio
que cada jornada me acecha
y que me arranca tantos suspiros.

Pero sólo en felices metáforas,
por que, ay, delicada mujer,
ni en sueños ni dulces fantasías
¡jamás tu amor me ha de pertenecer!

Soneto-Receta

Tómese un caldero de grandes dimensiones.
Viértanse en él el néctar de muchas flores.
Mezcle con algo de luz blanca y solar
con sólo un poquito de añil del inmenso mar.

Agrégesele mil inspiradas canciones
mas una cucharadita de alucinaciones.
Amase con el rodillo de la esperanza,
y cueza en el horno mientras la vida se cansa.

Y una vez bien cocido y con suave dorar,
espolvorée una estrella del manto lunar,
Sírvase en un plato de barro terrestre.

El comerlo satisface dulce o amargamente.
Yo lo he probado y lo único que diré es:
¡Así me imagino vuestros ingredientes!


Regresar.


Esta página y todo su contenido son propiedad ©1999-2009 Octavio Alberto Agustín Aquino.

[email protected].

Última actualización: 24 de Septiembre del 2001.

Hosted by www.Geocities.ws

1