Tiene perfecta coherencia
todo cuanto dice aquí.
Tuvo impuesta la consigna
de ser, al final, baladí.
Hubo resistencia. De parte
(y en todo) del caos interno.
La vela que por fuerza arde
sin plan, negada de un modelo.
Repetir, demostrar patrones,
redundar cada armonía y
revolcarse entre las pasiones.
Resultado: la poesía (?).
Para Angélica
Duermes. Te gusta la belleza
del alba sobre ojos vírgenes
y florecer entre mis brazos
suave, fragante y lentamente.
Ahora el tono incapturable
de tus labios roza mis dedos.
Cuando se filtre entre las yemas
se sublimará: será un beso.
Duermo. Recorro el camino
de la abeja en mi sueño,
guiado sin prisa por el néctar
mezclado conmigo al vuelo.
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Última actualización: 24 de junio de 2007.