La ponzoña buscaba
el punto más quebrado
de la espina y,
a pesar de ser letal,
murió con una
mueca de dolor
característica.
Se cree que un punzón
más agudo que un hilo
la empaló,
la cortó en dos pedazos
y con sus restos
mojados en sangre
se hizo costra.
¿Mas cómo pudo ser
siendo el punzón
una persona?
Si desaparecieras
en medio de la noche
(con mi alma intranquila
buscándote a tientas),
ya se de antemano
que no te encontraría.
No estás, simplemente.
¿De día puedes irte?
No quiero laberintos
con falta de paredes
guiando mi huída.
Con gesto inequívoco
camina, disminuye,
y cierra bien la puerta.
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Última actualización: 5 de junio del 2006.