Más allá del sueño de lo perfecto
no sobra Universo por descifrar.
No quedan batallas para librar.
Ha finalizado todo proyecto.
Pero en las afueras del intelecto
habrá un muro sin derribar:
el molde maestro con que cifrar
al ser infinito y su dialecto.
Nada te traerá a mis brazos
porque la voluntad del éter
y los indecifrables planos
de la vida no me pertenecen.
¿Quién lleva las riendas del viento
y sabe de las mariposas?
¿Quién se atribuye el gran talento
de trazar las líneas caóticas?
Paseábase por las calles del follaje
ufano el Sol con todo su linaje.
Un séquito de murmullos pajareros
descienden como primeros pasajeros.
Y las copas de los árboles se embriagan
por el licor tibio con que se les paga.
Ya las piedras de trenes cristalinos
anuncian el paso de sus inquilinos.
El pliego verde se pierde ante la vista,
y cada doncella deja una pista
para los regimientos de caballeros.
No hay que olvidar que siempre llevan sus hierros.
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Última actualización: 9 de Enero del 2001.