CAPÍTULO I
1En el principio fue la oscuridad. 2Una densa, ilimitada negrura, enlazaba los
siete vértices del universo. 3Nada existía fuera de Lo Que No Tiene Forma. 4Y la
oscuridad palpitaba con el primer suspiro. 5El suspiro se deslizó por los siete
vértices hasta convertirse en el primer Orgasmo. 6Y la oscuridad engendró a los
primeros seres, hijos de lo Que No Tiene Forma. 7Los hijos de la oscuridad y de
lo Que No Tiene Forma alzaron su voz. 8El Universo escuchó por vez primera a las
Criaturas de las Tinieblas. 9No existía el dolor ni las lagrimas; no existía la
alegría ni el placer. 10Únicamente las profundidades internas unidas a la
negrura de las profundidades externas. 11Y las criaturas de las Tinieblas
recorrían el Universo en libertad. 12No existían limites, no existía el
principio ni el fin. 13Viajaban fugazmente recorriendo los siete principales
vértices, y los miles de ilimitados vértices en expansión constante. 14Algunos,
sólo algunos de ellos eligieron un mundo cubierto por aguas oscuras. 15Y este
mundo fue nombrado Aradia. 16He aquí el Primer Misterio, la llave a esta
Dimensión. 17Pero este mundo fue elegido también por otro Ser. 18Él se nombró a
sí mismo el Creador. 19Nacido de la oscuridad, se rebeló ante ella. Así, el velo
fue rasgado. 20Y el Espíritu del Ser se movía sobre las aguas. 21Mientras en los
siete vértices la oscuridad sintió por vez primera el dolor. 22Rebelándose a las
profundidades internas, al no-principio y no-fin, se declaró principio y fin.
23Y dijo: "Hágase la luz". 24Por siempre la oscuridad había albergado a los
hijos de la oscuridad y de lo Que No Tiene Forma. 25Pero la luz alteró al
Universo por siempre. 26Los siete vértices fueron rotos. El Universo fue violado
con resplandores. Estos fueron nombrados Estrellas. 27El fuego fue creado. Fue
creado el dolor. Fue creado el principio y el fin. La muerte y la vida. El bien
y el mal. La noche y el día. Amor y odio. Verdad y mentira. Alfa y omega. 28El
creador se apodero del Universo y de la oscuridad. 29Lo Que No Tiene Forma fue
negado y el Ser ocupó su lugar. 30En el caos resultante, las Criaturas de las
Tinieblas gritaron de dolor, se calcinaron en el fuego de las estrellas;
enloquecieron cuando el Bien y el Mal penetraron sus voces; y gimieron de agonía
al ser encerrados en un cuerpo donde existía el principio y el fin. 31Los que
eligieron el mundo cubierto por las aguas fueron cegados con los primeros rayos
de un sol maligno. 32Y el tiempo comenzó a transcurrir. 33Siete eras de dolor,
ceguera, agonía y muerte. Estos fueron los siete días de la creación. 34La
miseria nombrada Vida se expandió en Aradia, que desde entonces fue llamada
Tierra. 35Pues las aguas habían retrocedido. 36Donde una vez hubo oscuridad y el
hielo lo cubría todo, el mar se replegó y la vida fue engendrada en la Tierra.
37Flores surgieron del cadáver de la Nada; Seres diminutos llegaron de los mares
para pervertir los suelos, ríos y montañas. 38Y estos seres crecían y se
consumían unos a otros. Depredadores atacaban a los débiles. 39De esta forma el
Creador estableció su caos en el Universo y en la Tierra. 40Las Criaturas de las
Tinieblas no pudieron oponerse al Caos, pues el Caos lo abarcó todo hasta el
infinito, los siete vértices rotos y los miles de vértices que ya no se
expandieron más. 41Y este desorden fue llamado belleza. 42En el séptimo día el
Creador descansó. 43Las Criaturas de las Tinieblas, ante el Caos de la luz, se
había replegado sobre si mismas, buscando en su oscuridad interna. 44Pues en
ella aún había sabiduría. 45Así aprendieron a expandirse a pesar de los limites
que les habían sido impuestos. 46Y la oscuridad de las Criaturas de las
Tinieblas renació en el séptimo día, mientras el Creador descansaba. 47Las
profundidades internas volvieron a comunicarse con las profundidades externas.
48A pesar de la luz, en pleno día, los siete vértices fueron restaurados, y cada
uno restauró a sus miles de vértices, mas ya no en expansión constante. 49El
dolor no pudo ser borrado, ni la alegría, ni el amor, ni el tiempo, ni la
muerte. 50Aunque las Criaturas de las Tinieblas son intemporales, habrán de
tener un fin. Como tendrá el caos. Pero el fin es la apertura a nuevos ciclos.
51Este es el Segundo Misterio. Quien tenga entendimiento, obtenga la llave a
esta dimensión.
CAPITULO II
1El creador despertó de su descansó al octavo día. 2"He aquí", proclamó, "he
descubierto la restauración parcial del Universo; 3Y este es mi castigo a las
Criaturas de las Tinieblas: 4Malditas sean por siempre, maldita la oscuridad que
las engendró, maldita la no-conciencia; 5Sean repudiadas por los Seres de la
Tierra, de lo que hay debajo de la Tierra y el Cielo; 6Sea la Muerte para ellas
al cabo de mil eras de melancolía; 7Yo, el Creador, prohíbo que el Caos se
restaure. 8Por que ésta es mi palabra permanecerá hasta el fin de la eternidad".
9Mas el Creador estaba solo en su luz. 10Nada escuchó su maldición. 11Por lo que
dijo: "Creare aliados". 12Y fueron hechos los ángeles, las criaturas de luz.
13Vio el Creador que los aliados eran buenos para él, pues cantaban sus
alabanzas. 14Mas la música no fue hecha por las criaturas de luz; les fue robada
a las Criaturas de las Tinieblas. 15Cuando estas viajaban fugazmente a los siete
vértices en busca de refugio. 16La música fue el primer Arte; la música permitía
a las Criaturas de las Tinieblas transitar de vértice a vértice. 17La música es
la puerta a todas las dimensiones, este es también parte del Segundo Misterio.
18Mas aconteció que la música fue violada por las Criaturas de la luz que
acompañaban al Creador por las regiones etéreas. 19El silencio de las Tinieblas
fue grande al proclamarse la victoria de la luz y la confusión en las lenguas.
20En las Tinieblas, un Ser se adelantó a los demás y se dirigió al infinito
oscuro: 21"Por que nosotros no hemos sido nombrados, un nombre nos otorgaremos.
22Para que el Creador nos reconozca al desafiarlo; mas no serán sus nombres,
sino Nuestros Nombres". 23Y he aquí todas las Criaturas de las Tinieblas fueron
nombradas a sí mismas, sirviéndose de las lenguas que les habían sido impuestas
para confusión. 24Y llevaron por nombre Marduk, Innana, Ereshkigal,
Mictlantecuhtli, Ctulhu, Unukalai, Lilith, Esfinge, Baphomet, Drakull, Tor, Yog-Sothoth,
Shub Niggurath, Teutates, Gommatesvara, Tinia, Dharma, Zu, Yima, Vahagn,
Ullikummi, Enlil, Atanaesic, Cronos, Agasia-Gigagei, Awonawilona, Ishtar, Kepra,
Astarté, Baal, Fudo-myoo, Ukulan-tojon, Isis, Tlaloc, Ahura, Mazda, Moloch,
Nehebkau, Mitra, Sraosha, Erlik, Urano, Atius, Zeus, Tirawa, Chac, Dohkwibuch,
Dagon, Kali, Nergal, Mantus, Pan, Nija, Hecate, Emma-O, Chemosh, Damballa, Amon,
Anubis, Metztli, Supay, Sammael, Yaotzin, Thoth, Supay, Sekhmet... 25Hasta
completar los seiscientos sesenta y seis nombres de la Primer Generación de las
Tinieblas. 26Y todos ellos fueron conocidos por el Creador como El Maligno.
27Mas no fueron nombrados por el Creador ni por los ángeles, ni por ninguna otra
criatura, viva, muerta o no-muerta, sino por ellos mismos. 28Y la primer
generación creció hasta los trece mil nombres, que partieron hacía todos los
rincones de tierra, aire, agua, viento y fuego oscuro; al glacial desierto del
sur, a las islas sumergidas, soñando bajo las aguas, al espacio exterior más
allá de las estrellas y al Centro del Mundo. 29Este es el Tercer Misterio, la
puerta ala comprensión de los trece mil nombres. 30Los nombres fueron
registrados en el primer libro escrito por ser alguno. 31Y este libro es el
Espejo de la Eternidad. 32Sus páginas fueron escritas por las Criaturas recién
nombradas, para que no fuera olvidado el día de la Rebelión Melancólica.
33Cuando fueron liberadas las otras Artes, para gloria de la oscuridad. 34Quien
tenga entendimiento, comprenda el nombre del Ser oscuro que se adelantó para
hablar con sus hermanos. 35Su nombre es Ubbo Sathla. 36Las Criaturas de las
Tinieblas atestiguaron la creación de los ángeles. El creador no pudo apartarlos
de su presencia. 37Pues ellos eran oscuridad, y aunque el Creador la había
negado en si mismo, seguía siendo hijo de la oscuridad. 38Y la oscuridad esta en
él desde el principio, y lo estará hasta el fin de los tiempos. 39Así, los hijos
de las Tinieblas conocieron el nacimiento en dolor de los hijos de la luz.
40Para los ángeles, en el principio fue la luz. 41Una densa, ilimitada luz los
esclavizaba a los siete vértices del Creador. 42Mas ellos mismos descubrirían
que también poseían oscuridad. 43Después de la Ruptura, el universo y los seres
poseían luz y oscuridad. La poseen, y la poseerán por siempre. Así sea.