En tus años de oro
Aún puedes ser productivo después que dejas de trabajar por una remuneración y te acoges a la jubilación. De hecho, ahora disfrutarás de más tiempo para compartir tus experiencias y cómo el Señor te ha guiado a través de las diversas situaciones de tu vida. (Salmo 92:14)
Es la vejez corona de honra (Prov.16:31) para todos aquellos que edifican a los de menor edad mediante sus sabios consejos y su noble influencia. entre otras cosas les podrás contar cómo siempre has disfrutado de la presencia divina y aún ahora sigue cuidándote. (Isaías 46:4)
Refrena tu lengua del mal pero nunca de proclamar las maravillas del Señor (1 Pedro 31:10, Salmo 71:15-16), sé prudente y rever3nte (Tito 2:2,3) y ese rostro, hoy lleno de arrugas y ese cabello lleno de canas un día el Señor lo transformará y será aún más hermoso que lo que el poeta más dotado puede imaginar.
Y a ti que hoy eres joven te recuerdo, tú deber de honrar a los ancianos (Lev. 19:32) Incluyendo a tu madre a la cual no debes despreciar en su vejez (Prov. 23:22) El mandamiento nos promete larga vida si honramos a nuestros padres y esto es algo que agrada al Señor.