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Trastornos
menstruales Por
que resulta algo normal que a lo largo de los años fértiles de una
mujer, su período o menstruación vaya cambiando, vamos a conocer algo
mejor las posibles y más frecuentes irregularidades que éste puede
sufrir
YOLANDA BARBERÁN La
causa más frecuente de amenorrea suele ser debida a algún trastorno
emocional, de ahí que se deje pasar un plazo de seis meses, en los
cuales nuestro organismo volverá a la normalidad y reaparecerá la
menstruación de nuevo. Pero si no es así, se deberá acudir al
especialista. Éste someterá a la paciente a un reconocimiento médico
general y ginecológico, además de mandar hacer unos análisis de
sangre en los que se medirá el nivel de hormonas. Si
el médico no encuentra ninguna enfermedad, no es muy recomendable
someterse a un tratamiento hormonal, a no ser que se desee un embarazo,
pues una vez tenemos la certeza de no padecer ninguna enfermedad casi
resulta preferible no tener la regla o tenerla con menor asiduidad que
someterse a un tratamiento hormonal sólo para provocar su aparición. Período muy abundante o menorragia Si
en pocos meses el problema no se soluciona por sí mismo, habrá que
acudir al médico. Éste realizará una revisión general y comprobará
nuestra tensión arterial, así como nuestro nivel de hierro en sangre.
También deberemos acudir al ginecólogo para que éste descarte la
existencia de algún fibroma o tumor vaginal. Para
aquellas mujeres mayores de 35 años resultará muy recomendable
someterse a un legrado vaginal, que es una operación menor con
anestesia y que no requiere hospitalización. El legrado vaginal
consiste en limpiar la matriz para luego someterla a un reconocimiento
microscópico y descartar así un posible cáncer de matriz. Normalmente
este problema suele desaparecer con medicación. Períodos irregulares Este
molesto problema suele analizarse mediante legrado, al igual que en caso
anterior y corregirse mediante tratamiento hormonal. Conviene
matizar que todo este tipo de irregularidades suelen darse con mayor
frecuencia en mujeres menores de 20 años o en aquellas mayores de 35,
aunque indiscutiblemente pueden darse casos en cualquier edad, por
ejemplo tras un parto el período puede volverse mucho más abundante.
Muchas pueden ser las causas, tanto físicas como psíquicas, que pueden
alterar nuestro período sin que esto constituya (en la mayoría de los
casos) un motivo relevante de preocupación. |