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La
menopausia
La
menopausia: una introducción
La
menopausia es un periodo vital exclusivo de las mujeres sobre el que
siempre han existido multitud de mitos y falsas creencias, y aún hoy en
día continua siendo un fenómeno muy desconocido, que representa
erróneamente para muchas personas el inicio de la vejez femenina.
Los ovarios, en el momento de nacimiento, contienen entre 200,000 y
400,000 folículos, estos órganos diminutos contienen todo lo necesario
para producir los huevos maduros u óvulos. Los ovarios producen las
hormonas (estrógenos y progesterona). Los estrógenos son un grupo de
hormonas femeninas esenciales para el proceso reproductor y para el
desarrollo del útero, del pechos y otros cambios físicos asociados con
la pubertad. Los estrógenos afectan aproximadamente a 300 tejidos
diferentes del cuerpo de una mujer, no sólo aquéllos involucrados en
el proceso reproductor, como el útero, mamas y genitales externos, sino
también los tejidos en el sistema nervioso central (incluso el
cerebro), los huesos, el hígado y el tracto urinario.
Los
estrógenos determinan la distribución característica de la grasa del
cuerpo en las caderas y muslos durante el desarrollo en la adolescencia.
Un estrógeno muy potente es el estradiol, el estrone y estriol son
también importantes pero menos potentes. Aunque la mayoría de los estrógenos
en el cuerpo son producidos por los ovarios, también pueden formarse en
otros tejidos como la grasa, la piel y el músculo. La progesterona es
necesaria para acondicionar y preparar el lecho uterino para el huevo
fertilizado. La menopausia se define como el fin de los ciclos
menstruales y ocurre naturalmente cuando el suministro de folículos se
agota o si los ovarios se extirpan quirúrgicamente. La secreción ovárica
de estrógenos y de progesterona acaba con la menopausia. El proceso no
es súbito, sin embargo.
Un periodo llamado perimenopausia
Normalmente empieza unos años antes y es una fase de transición. Al
principio de la perimenopausia el ciclo se vuelva irregular y puede
haber aumentos abruptos en las concentraciones de estrógeno.
Aproximadamente seis meses antes de la menopausia, sin embargo, los
niveles de estrógenos descienden significativamente. Los síntomas típicos
son sequedad vaginal y los sofocos (que pueden durar desde seis meses
hasta más de cinco años o incluso terminar después de que termine la
menopausia). Una vez los ovarios han dejado de producir los estrógenos,
todavía continúan produciendo cantidades pequeñas de testosterona, la
hormona masculina que puede ser convertida a estrógenos (es decir,
estradiol) en la grasa del cuerpo. En resumen, el organismo de la mujer
postmenopáusica continúa produciendo hormonas masculinas que se
convierten en estrona y estradiol en la medida en que exista grasa en su
cuerpo. Las cantidades de estrógeno producidas después de la
menopausia, sin embargo, están lejos de acercarse a las producidas
durante los años reproductores.
La
media edad de las mujeres en la menopausia hoy es de 51.4 años (aunque
puede ocurrir a los 40 o después de los 60), por lo que las mujeres,
que hoy tienen una esperanza de vida de más de ochenta años, puede
esperar vivir unos treinta o cuarenta años en el periodo de la
postmenopausia. La menor cantidad de estrógenos durante estas décadas
hace que aumente el riesgo de enfermedad cardiovascular, de osteoporosis
y posiblemente de enfermedad de Alzheimer.
Tratamiento sustitutivo
Las terapias sustitutivas hormonales están disponibles en varias formas
naturales y sintéticas. Los estrógenos pueden administrarse en
solitario o en combinación con progestágenos. Cada régimen y forma de
administración tiene beneficios específicos y riesgos. La forma clásica
de suplementación hormonal es la aportación de estrógenos sin que
contengan un progestágeno. Desde que se ha observado que los estrógenos
aumentan el riesgo de cáncer uterino, sólo se recomienda para mujeres
que han sufrido histerectomía (se les ha extirpado el útero).
Disponemos de estrógenos en varias presentaciones farmacológicas. Los
estrógenos conjugados comercializados contienen una mezcla estrógenos
naturales derivados de la orina de yeguas embarazadas (Premarin).
Cenestin es una reciente forma sintética de estrógenos conjugados y se
deriva de compuestos presentes en foemas naturales, como la soja. Otros
estrógenos vegetales, llamados estrógenos esterificados, se componen
de la soja modificada (Estratab, Menest). El Estradiol, el más potente,
está disponible (Estrace), en forma parche superficial (Estraderm,
Alora, Climara, Vivelle, FemPatch, Evorel), como anillo vaginal (Estring),
en inyecciones y en preparados de liberación lenta, que se insertan
bajo la piel dos veces al año. Estropipato (Ogen, Ortho-Est) es una
versión de la estrona, una forma más débil de estrógeno. Además, se
ha desarrollado una presentación en crema vaginal (Vagifem), y se están
investigando inhaladores nasales.
Progesterona
y tratamiento de reemplazo
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Los
contraceptivos orales utilizan formas más potentes de estrógenos
que los empleados para tratamiento hormonal sustitutivo y no son
convenientes para la terapia de reemplazo. Sin embargo, durante
los meses previos a la menopausia, cuando los periodos pueden ser
irregulares, dosis bajas de anticonceptivos pueden reducir el
riesgo para la pérdida del hueso y aliviar los síntomas menopáusicos
tempranos, como los sofocos. Los tres a cinco años antes del último
periodo constituyen la perimenopausia, cuando los niveles
hormonales pueden fluctuar.
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Para evitar el riesgo de cáncer del endometrial, los médicos
generalmente han prescrito estrógenos combinados con un progestágeno
(progesterona natural o una forma sintética de progesterona). Sin
embargo, en dos estudios publicados en el año 2000 se sugiere que la
suma de un progestágeno al estrógeno puede aumentar el riesgo de cáncer
de mama incluso más que los estrógenos. A la luz de estos estudios, se
han de reevaluar el riesgo-beneficio del HRT combinado. La progesterona
se conoce por uno de estos nombres: la progesterona es el nombre para la
hormona natural, el "progestin" es el término para cualquier
agente, natural o sintético que causa un efecto análogo a la
progesterona. Los progestin sintéticos incluyen la medroxiprogesterona
(Provera, Curretab, Cycrin, Depo-Provera), el acetato de noretindrona (Aygestin,
Norlutate), sintetizados del varón, y norgestrel.
Ahora
disponemos de algunas formas orales que combinan estrógenos y progestin
juntos (Prempro, Premphase, Activella) así como un parche superficial (CombiPatch).
Los Progestin se prescriben a veces para el tratamiento de los sofocos y
otros síntomas menopáusicos agudos. Una forma natural de progesterona
molido de origen vegetal (Prometrium) ha sido recientemente aprobado por
la FDA y parece ser el agente más protector contra la enfermedad
cardiovascular en combinación con los estrógenos sintéticos.
La
progesterona natural no tiene tantos efectos secundarios como el
progestin sintético, pero puede causar adormecimiento y vértigo. Una
crema natural de progesterona, Crinone, que se administra vaginalmente,
ha demostrado ser muy eficaz en la combinación con el parche de
estradiol, con escasos efectos secundarios. Un régimen de combinación
típico simula el ciclo menstrual natural, los estrógenos se toman
durante los primeros 25 días del mes, y un progestin se agrega durante
días 13 hasta el día 25.
Un
efecto del uso de sustitución hormonal es que la mujer puede
experimentar sangrados vaginales. Dicho sangrado no indica ningún
problema de salud importante, ni indica un retorno de la fertilidad,
pero algunas mujeres lo encuentran desagradable. Para mujeres que
escogen el tratamiento hormonal sustitutivo, la pregunta es ¿cuándo
empezarlo?. Algunos expertos creen que HRT debe empezar en cuanto sea
posible después de la menopausia para lograr el máximo beneficio para
el corazón, huesos y posiblemente el cerebro. Debido al posible aumento
del riesgo para el cáncer de mama, algunos autores piensan que la
terapia debe continuar durante aproximadamente diez años o hasta que la
mujer alcanza la mitad de la sesentena, y entonces interrumpirlo.
El
problema de este tratamiento es que el valor protector de la HRT cesa
cinco años después de detener el tratamiento. Otros expertos aconsejan
esperar 10 años después de la menopausia antes de tomar la terapia
hormonal y entonces emplear la HRT de por vida. Éstos últimos
sostienen que tal actitud protege contra la osteoporosis y las
enfermedades del corazón, incluso después de los 60 años. Es un
problema difícil y las mujeres deben discutir el problema con su médico
en el contexto de sus riesgos particulares y necesidades. Para las
mujeres que escojan tomar las hormonas a corto plazo (dos a tres años)
para aliviar los síntomas menopáusicos como los sofocos y la sequedad
vaginal, el uso corto simplifica el tratamiento y no parece que aumente
el riesgo de cánceres.
Los
efectos secundarios del tratamiento hormonal sustitutivo
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El
tratamiento hormonal sustitutivo (HRT) tomado durante cinco años
o menos, generalmente se reconoce que no aumenta el riesgo.
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El tratamiento hormonal sustitutivo (HRT) tomado durante cinco años o
menos, generalmente se reconoce que no aumenta el riesgo. Contamos con
estudios en marcha para definir concluyentemente los riesgos que podrían
ocurrir en mujeres más mayores o aquellas que reciban HRT por periodos
más largos. Las mujeres que tienen sobrepeso tienden a tener niveles más
altos de estrógeno, que puede aumentar el riesgo de los efectos
negativos de HRT. La HRT tiene varios efectos secundarios, que incluyen
edemas, náusea, dolor de mama y sangrando vaginal.
· El
sangrado vaginal
Es una razón primaria por la que muchas mujeres detienen el
tratamiento. Los efectos secundarios pueden ser a menudo reducidos o
eliminados con dosis más bajas o bien cambiando de régimen terapéutico.
· Asma
Algunos expertos han sospechado una asociación entre los niveles de
estrógenos y asma en el adolescente y las mujeres adultas. Las mujeres
postmenopáusicas que toman tratamiento hormonal sustitutivo, ambos con
y sin un progestágeno, tienen un riesgo mayor de padecer ataques de
asma.
· Enfermedades uterinas
Las mujeres con historia de endometriosis no deben recibir tratamiento
hormonal sustitutivo justo después de a menopausia porque podría
reactivar la enfermedad y producir dolor. Las mujeres postmenopáusicas
que tienen una historia de fibromas o de menstruaciones abundantes
pueden encontrar que cuando empiezan el tratamiento hormonal
sustitutivo, el sangrado se repite.
· Los cálculos biliares
El estrógeno estimula el hígado para eliminar el colesterol de la
sangre y lo desvía al tracto biliar y la vesícula. Si se elimina
demasiado colesterol por parte del hígado, puede estimularse la formación
de cálculos biliares. Las mujeres postmenopáusicas que toman dosis
altas de estrógenos tienen un riesgo aumentado de presentar cálculo
biliar. Se deben bajar las dosis en caso de que aparezca este efecto.
· Tromboembolismo
Algunas mujeres que toman tratamiento hormonal sustitutivo tienen un
riesgo más alto de tromboembolismo venosos (coágulos de sangre que se
desprenden de las venas de las piernas y taponan las venas del pulmón,
pudiendo tener consecuencias graves). Las mujeres con una historia
anterior de tromboembolismo u otros factores de riesgo para esta
enfermedad (obesidad, inmovilización...) deben evitar el tratamiento
hormonal sustitutivo.
· Otras enfermedades
Los estrógenos no hacen daño en el hígado, pero pueden metabolizarse
más despacio en mujeres con hígados enfermos, y esto puede resultar en
un efecto aumentado del estrógeno.
Moduladores
selectivos del receptor del estrógeno (SERMs)
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Los
medicamentos conocidos como Moduladores selectivos del receptor
del Estrógeno (SERMs) se han diseñado para producir los
beneficios de los estrógenos sin aumentar sus riesgos. Actúan
como el estrógeno en algunos tejidos pero se comportan como
antiestrógenos en otros. Incluyen el tamoxifeno, raloxifeno, y
droloxifeno.
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Tamoxifeno es el mejor estudiado y se usa en la prevención del cáncer
de mama. No obstante, aumenta el riesgo de padecer cáncer uterino en
algunas mujeres. Raloxifeno realmente es el primer SERM en ser aprobado.
Ha demostrado eficacia a la hora de prevenir las fracturas óseas y
puede proteger contra el cáncer de mama sin aumentar el riesgo para el
cáncer uterino. El droloxifeno es un SERM que también parece proteger
contra la pérdida ósea sin aumentar los riesgos de cáncer.
Cualquier
efecto beneficioso de los SERMs en el corazón o sistema nervioso
central todavía es incierto. La mayoría de los SERMs no mejoran todos
los síntomas menopáusicos, y algunos los exacerban. En un ensayo clínico
de 1999, por ejemplo, las pacientes que tomaban el raloxifene informaron
las proporciones más altas de sofocos comparadas con placebo o las que
recibían HRT y tenían más calambres en las piernas que las mujeres
del grupo placebo. Sin embargo, las mujeres que tomaron HRT tenían una
mayor incidencia de sangrado vaginal y dolor mamario que las que tomaron
raloxifene o placebo.
Otros agentes hormonales
Tibolone. Tibolona es una hormona sintética que actúa más como un
progestágeno y también tiene propiedades similares al estrógeno y
andrógenos (las hormonas sexuales masculinas, como la testosterona),
dependiendo del lugar donde actúa. Tibolona protege contra la pérdida
del hueso los efectos en otras enfermedades no están todavía claros.
Dehidroepiandrosterona (DHEA).
La
DHEA es una hormona masculina de acción débil, secretada por la glándula
suprarrenal. La hormona ha demostrado que puede reducir la concentración
de HDL (el colesterol 'bueno') a dosis superiores a 50 mg. En cualquier
caso, DHEA no está regulado y las diferentes marcas disponibles varían
ampliamente en su cantidades. No debe tomar cualquier hormona 'natural'
sin consultar a un médico.
Las combinaciones con las hormonas masculinas
Algunos doctores están prescribiendo combinaciones de estrógenos y de
cantidades pequeñas de hormona masculina, testosterone. Estas
combinaciones parecen aumentar la masa ósea, aumentar el deseo sexual
(a dosis altas) y mejorar el estado de atención. Los efectos
secundarios de la testosterona incluyen hirsutismo, acné, retención de
líquidos, ansiedad y depresión. Los síntomas más importantes de la
menopausia son los sofocos, que son experimentados como un intenso
aumento en el calor del cuerpo, a menudo seguido de sudor frío.
Algunas
mujeres informan un aumento de la ansiedad. El insomnio también es común
durante la menopausia puede causarse por los sofocos o puede ser un síntoma
independiente de los cambios hormonales. También se presentan cambios
de humor, es probable que su causa sea una combinación de insomnio, de
cambios hormonales, y el factor psicológico de estar atravesando un
importante periodo de la vida. Es importante que la mujer comprenda que
los síntomas de menopausia son pasajeros. Los sofocos son generalmente
severos en sólo 10% a 15% de mujeres y desaparecen en dos años en el
80% de los casos.
Otros
fármacos y estilo de vida

Los Tratamientos de drogas para el periodo menopáusico
- Los
antiinflamatorios (AINEs)
Incluya la aspirina y analgésicos comunes, como ibuprofeno entre
muchos otros. Pueden ser suficientes para el alivio de los síntomas
menopáusicos. El consumo de aspirina o cualquier AINE puede
aumentar el riesgo para el sangrando gastrointestinal, y por
consiguiente cualquier decisión a de tomarlos regularmente deben
discutirse con un médico.
Para la sequedad vaginal, están disponibles
hidratantes y lubricante no estrogénicos, muy recomendables en caso de
que se mantenga la actividad sexual, ya que mejora el confort vaginal y
mantiene un ambiente adecuado para proteger contra la infección.
- HRT
para los síntomas menopáusicos
La terapia de estrógenos puede aliviar los síntomas molestos
asociados con la menopausia, como la atrofia, la sequedad y los
sofocos, con el insomnio asociado. Las medicaciones hormonales
orales y parches dérmicos son igualmente eficaces reduciendo estos
síntomas. Una combinación de estrógenos y testosterona parece
aliviar los sofocos. La HRT no previene otros problemas asociados
con los cambios menopáusicos como el adelgazamiento del cabello.
- La
ganancia de peso, controlando
Muchas mujeres ganan peso alrededor de la menopausia que pueda ser súbito
y molesto. Muchas mujeres se enfrentan con la necesidad de aumentar
la actividad física y reducir la ingesta de calorías. Algunas
mujeres informan de ganancia de peso con el HRT, pero los estudios
no han encontrado ninguna evidencia para apoyar éstos informes. De
hecho, un estudio descubrió una tendencia hacia menor ganancia de
peso que en otras mujeres postmenopáusicas y otros estudios indican
que la HRT puede retardar la acumulación de grasa alrededor del
abdomen, un factor de riesgo para la enfermedad cardiovascular.
- La
depresión
Los estudios han mostrado que la depresión no es más común después
de la menopausia que antes de ella y de hecho, un estudio informó
que el 80% de las mujeres consideraron la menopausia una experiencia
positiva y le dieron la bienvenida con alivio y como una señal de
una nueva fase en la vida. Algunas mujeres sufren depresión y
cambios de humor, aunque no está tan claro si estas emociones
negativas son efectos secundarios de la medicación o provocados por
otras causas.
- El
ejercicio
Para la protección contra el envejecimiento, las mujeres, estén o
no tomando HRT, deben seguir un estilo de vida que incluya el
ejercicio aeróbico equilibrado apropiado a su edad y condiciones de
salud. Caminar, subir escalones o el tai chi son algunas
alternativas válidas. El ejercicio reduce los riesgos de
osteoporosis. Incluso, un reciente estudio informó que el ejercicio
alivia los sofocos.
- Dejar
de fumar
Fumar se asocia a un declive en el nivel de estrógenos, las mujeres
que fuman empiezan la menopausia aproximadamente dos años antes que
las que no fuman. Fumar aumenta las probabilidades de muertes
cardiovascular en un 41% en las mujeres y es un factor para la
osteoporosis.
Los factores dietéticos
- Fitoestrógenos
Algunos estudios informan de que las personas que consumen estrógenos
vegetales (fitoestrógenos), que se encuentran en los frijoles de la
soja, el cohosh negro, el trigo entero o las bayas. Las mujeres
japonesas, cuyas dietas típicamente incluyen aproximadamente 200
miligramos por día de una variedad de fitoestrógenos llamados
isoflavones, presentan una menor proporción de enfermedades cardíacas
y cáncer de mama que las mujeres americanas. Otros estudios han
encontrado que comer 20 gramos de soja al día reduce el colesterol
en seis semanas. En un estudio de 1999, las mujeres perimenopáusicas
que comieron un total de 20 gramos proteína de soja al día bajaron
sus niveles de colesterol LDL (el que produce efectos más nocivos)
y su tensión arterial. Se ha observado un aumento de la densidad ósea
en mujeres postmenopáusicas que comieron alimentos ricos en proteína
de soja.
- La
cafeína
Reducir la ingesta de cafeína y de alcohol pueden ayudar a mejorar
la ansiedad e insomnio asociados con la menopausia. Debe tomarse café
y té con leche para prevenir la pérdida de hueso.
- Calcio
y vitamina D
Deben consumirse bajos en grasa o calcio-enriquecidos y zumo de
naranja. Los suplementos de calcio (1,200 a 1,500 mg/día) y
vitamina D (400 a 800 IU/día) La vitamina D se encuentra en la
leche fortificada y se fabrica en el cuerpo por la exposición a la
luz del sol.
- El
alcohol
Un vaso de vino un día en mujeres que no tienen riesgo de abuso
puede ser beneficioso para el corazón. El vino tinto contiene una
substancia en particular (resveratrol) que se clasifica como un
fitoestrógeno y efectos similares a éstos. Sin embargo, otros
estudios indican que las mujeres que beben una o dos bebidas alcohólicas
al día presentan un aumento del riesgo de cáncer de mama,
particularmente si también toman HRT.
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