VI Foro Social Mundial

Encuentro con los Movimientos Antiimperialistas
en el Poliedro de Caracas

Discurso de Hugo Chávez 

Viernes 27 de enero de 2006

 

Cada vez que yo vengo a un evento como este, este es un evento especial, especial, muy especial porque en primer lugar, son eventos desbordados por la pasión, desbordados por la pasión; y uno siempre trae las ganas, la intención y el compromiso de reflexionar sobre temas, sobre ideas. Hay ahí siempre como un dilema: la pasión, la razón; pero ambas son necesarias y nunca se por dónde comenzar a hablar en eventos tan bonitos como este; siempre me ando paseando por ideas, que navegan en una muy grande emoción, como la que siento esta noche, en esta reunión del Foro Social Mundial y en este evento antiimperialista. Voy a comenzar.

Buenas noches a todas y a todos. Quiero saludar y darles la bienvenida...

(aplausos)

Ese es el Frente Miranda. Bueno, yo quiero saludarles a todos, a todos en lo colectivo y a todos y a cada uno en lo individual y darles la bienvenida a nuestros ilustres visitantes que vienen de los cuatro puntos cardinales del mundo a esta Caracas, a esta Venezuela, a esta Suramérica.

¡Bienvenidos! Bienvenidos a esta Patria y siéntanla también de ustedes, hermanas y hermanos del mundo.

(aplausos)

Movimientos... Quiero saludar a las organizaciones sociales que nos visitan, que tienen presencia en este Foro:

La Agencia Latinoamericana de Información; Articulación Feminista Marco Sur; Alianza Social Continental; Asamblea de los Pueblos del Caribe, APAC; Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo; Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres; Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales; Congreso Laboral Canadiense; Confederación Mundial del Trabajo; Coalición Internacional para el Hábitat; Convergencia de los Movimientos de los Pueblos de las Américas; Consejo Nacional Indígena del Ecuador; Congreso Nacional Indígena de México; Consejo Mundial de Iglesias; Coordinación del Foro el Otro Davos; Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur; Encuentros Hemisféricos contra el ALCA; Frente Continental de Organizaciones Comunitarias; Federación Mundial de Juventudes Democráticas; Federación Democrática Internacional de las Mujeres; Greenpeace; Consejo Internacional de Educación de Adultos; Red Global de Organizaciones Comerciales Justas; Foro Internacional en Globalización; Instituto Pablo Freire; Instituto Brasileño de Análisis Socioeconómico; Servicio de Prensa Internacional; Jubileo Sur; Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra; Centro Norte Sur; Organización Continental de Estudiantes Latinoamericanos y Caribeños; Organización Regional Interamericana de Trabajadores; Osfami Internacional; Plataforma Interamericana de Derechos Humanos; Democracia y Desarrollo; Red Latinoamericana de Mujeres Transformando la Economía; Agricultores, Campesinos, Sociedades y Mundialización; Red Latinoamericana y Caribeña de Mujeres Negras; Red Transformadora; Redes de Socioeconomía Solidaria; Observatorio Social; Instituto Transnacional Red del Tercer Mundo; Foro Mundial de Redes de la Sociedad Civil; Unión Internacional de Estudiantes; Vía Campesina; Asociación Mundial de Radios Comunitarias; Marcha Mundial de Mujeres; Comunicación Alternativa; Asamblea de los Pueblos del Caribe; Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica; Intérpretes y Traductores Voluntarios; Campaña Continental Contra el ALCA y contra el TLC; Cáritas; Central Unitaria de Trabajadores del Brasil, CUT; Coalición Internacional para el Hábitat; Cooperación Internacional para el Desarrollo y la Solidaridad; Comité de Defensa de la Humanidad; Conferencia Nacional sobre Desarrollo Social; Congreso Permanente de Unidad Sindical de los Trabajadores de América Latina; Consejo de Educación de Adultos de América Latina; Consejo Internacional de Educación de Adultos; Diálogo Sur-Sur; Federación Democrática Internacional de Mujeres; Federación Internacional de Derechos Humanos; Federación Mundial de Juventudes Democráticas; Foro Mundial de las Alternativas; Foro Social Caribeño; Frente Continental de Organizaciones Comunitarias; Fundación de Acción, Estudios y Participación Social; Global Exchange; Grito de los Excluidos y las Excluidas; Coalición Internacional del Hábitat; Movimiento por la Paz, la Soberanía y la Solidaridad entre los Pueblos; Observatorio Euro Latinoamericano sobre el Desarrollo Democrático y Social; Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes; Organización Regional Interamericana de Trabajadores; Red por la Democratización Global; Toronto Social Forum; Red Latinoamericana Mujeres Transformando la Economía; Educación Popular entre Mujeres; Red de Mujeres Afrolatinoamericanas y Afrocaribeñas, y muchas organizaciones sociales más que luchan por un mundo distinto, un mundo mejor, un mundo de paz y de justicia, que no sólo es posible, necesario es, mundo que estamos obligados a construir, ya lo hemos dicho, ¡ahora mismo!, ¡ya!, no es mañana, no dejemos para mañana lo que bien podemos hacer hoy.

Quiero saludar de manera particular, bueno, a muchos amigos, camaradas, compañeros, que están aquí. Abel Prieto, ministro de la Cultura de Cuba, está con nosotros; Kamil Chambers, luchador haitiano, representa ese pueblo heroico de Haití; Walden Bello, de Filipinas; Samir Amin; amigos de muchos años y luchadores que son ejemplo para todos nosotros: Ignacio Ramonet, Ricardo Alarcón, Blanca Chancoso, Juan Ferrer, Richard Gott, Cindy Sheehan, para ti un beso, mujer valiente, madre heroica; Beverly King, Aleida Guevara, amiga y compañera; Marcelo Barros, Bernard Cassen, y a muchos que están aquí y a muchas, mi saludo, mi abrazo, mi afecto para todos.

Bienvenidos, pues, a este evento que marca historia, sin duda. Y bienvenidos a Caracas. Caracas, bueno Caracas, Caracas tiene, igual como las ciudades de nuestra América y del mundo, su historia ¿verdad?, su historia. Caracas ha sido escenario en los últimos siglos de acontecimientos muchas veces estruendosos, estremecedores, acontecimientos a veces pequeños, medianos, o grandes que han marcado, que han ayudado a marcar las luchas de los pueblos por su liberación.

¡Caracas! Aquí nació Simón Bolívar y aquí están las cenizas del Padre Libertador, aquel grande hombre de nuestra América, grande hombre que algún día se dio cuenta, cual Cristo, o como Cristo, que en su vida no podría ver ni oír, ni sentir, como lo decía Marcelo, no podría ver la concreción del sueño, de la utopía, ese Bolívar que lanzó entre tantas frases recogidas de su amor, de su entrega y de su angustia, aquella que dijo: “El gran día de la América del Sur aún no ha llegado…”, dijo Bolívar poco antes de morir en 1830.

Aquí en Caracas nació Francisco de Miranda, venezolano universal, caraqueño infinito. Francisco de Miranda.

(aplausos)

Francisco de Miranda es un personaje incomparable. Miranda estuvo, espada en mano, combatiendo en las tres grandes revoluciones de su tiempo, tres grandes procesos de su tiempo. Primero estuvo en la Independencia de Estados Unidos, combatiendo junto al pueblo de Estados Unidos, junto a Washington, Madison y todos aquellos, y allí se llenó de glorias en la Florida, en Las Bahamas, en Pensacola.

A los pocos años aparece por allá en Moscú, coronel de Rusia, y allí en la Corte de Catalina la Grande.

A los pocos años aparece a caballo, espada en mano, comandando el ejército del norte de la Revolución Francesa, gritando: “¡Libertad, igualdad, fraternidad!”.

Llegó a decir Napoleón Bonaparte, de Miranda: “Es un quijote sin locura”. Mariscal de la Francia revolucionaria.

Y luego, ya casi a los 60 años, por estos días, por estos días, hace exactamente 200 años, ya con su cabello blanco, venía Miranda atravesando los mares y las aguas del Caribe, con tres barcos, una bandera, esa tricolor, y un proyecto: la liberación de América Latina, de la América del Sur, del Caribe, y la integración en una sola gran República en el Sur.

El 2 de febrero del año 1806 salía Miranda de Nueva York con aquella expedición que fue precursora de la Revolución de Independencia, no sólo de Venezuela sino de Suramérica, fue Miranda quien inventó el nombre de Colombia y Miranda quería la unión de Suramérica.

(aplausos)

Además tomando como inspiración las raíces profundas de Suramérica, él proponía el “Incanato”, tomando como inspiración –repito- aquella gran civilización inca que aquí existió, que aquí existió y que ahora se está levantando de nuevo, se está levantando de nuevo, desde las orillas del lago Titicaca, desde Tiwanaku, el Cuzco, por allá la vimos hace poco, los incas se levantan de nuevo, y los aymara, y los quechua, y los aztecas, y los caribes, y los mayas: se está cumpliendo la profecía del indio aquél asesinado por el imperio español, Tupac Katari, cuando dijo: “Hoy muero, pero algún día volveré hecho millones”, ha vuelto Tupac Katari hecho millones, ha vuelto Tupac Amaru hecho millones.

(aplausos)

El Foro Social Mundial, en su VI edición, además me parece una idea extraordinariamente positiva, haber hecho la edición del Foro allá en Malí, lamento no haber podido asistir, esta semana que pasó, me informan que fue todo un éxito, me decían Samir Amin y Bernard Cassen, que estuvieron allá, en África.

¡Viva el África!

Público: ¡Viva!

Al África la llevamos por dentro, África es parte de nosotros mismos, no se puede entender la América Latinocaribeña sin el África y el sacrificio del África y la grandeza del África, continente hermano, pueblo hermano.

Este Foro ahora aquí en Caracas, y luego en Pakistán, en los próximos meses, hubo de ser diferido por el terrible terremoto y la tragedia que ha vivido el pueblo de Pakistán. Asia, África, América Latina. Aquí estamos otra vez, una vez más, una nueva ofensiva se ha desatado desde los pueblos de la América Latina, del Caribe, del África y del Asia, contra los imperialismos del mundo, llámense como se llamen.

Público: (aplausos)

Me parece, me parece tan necesario lo que los organizadores del Foro Social Mundial y todos los movimientos que lo conforman y que lo han venido impulsando están haciendo y van a seguir haciendo, estoy completamente seguro, y van a seguir haciendo, porque yo comentaba hace poco en Asia, no sé dónde, en alguna... el año pasado, algunas reuniones con algunos compañeros; y aquí también en América Latina.

Fíjense ustedes cómo los procesos libertarios en los últimos siglos se han desatado, es decir, se desataron pero de una manera desfasada, en tiempos distintos, que no pudieron engranarse, en espacios distintos, lejanos, que no pudieron comunicarse ni  conectarse.

Hace 200 años en estas tierras de América, se desató una ofensiva popular y se intentó abrir el camino hacia lo que Simón Bolívar llamaba “el equilibrio del Universo”.

Fue Simón Bolívar un gran visionario, como dice Francisco Pibidal, precursor del antiimperialismo, porque temprano aún, temprano aún, temprano digo 1826, ya Bolívar veía, intuía la amenaza que había en Norteamérica contra nosotros y lanzó un alerta, y trató de convencer a sus compañeros para darle forma a la unión del Sur, a un gran cuerpo político en Suramérica y en el Caribe, recordemos que Bolívar -y está escrito- llegó a planificar la independencia de Cuba y de Puerto Rico y de República Dominicana y Haití, porque él decía que la Gran Colombia tenía que ser redonda y sin el Caribe no se entendía la Gran Colombia.

(aplausos)

Bueno, hace 200 años aquellos pueblos, los abuelos de nuestros abuelos intentaron, y bueno, dieron unos pasos importantes, derrotaron al imperio español que tenía 300 años acá, pero Bolívar alertaba en aquella frase profética, lo dice todo: “Los Estados Unidos de Norteamérica parecen destinados por la Providencia para plagar a la América de miserias a nombre de la libertad...”.

En otra carta decía a otro compañero, a otro de los líderes le decía, a la cabeza de este continente, de nuestro continente: “Hay una Nación muy grande, muy poderosa, muy hostil y capaz de todo...”. 1825, 1826, era un adelantado, Bolívar.

Ahora, en aquellos años comenzando el siglo XIX se desataron, decía, fuertes corrientes liberadoras en América Latina, en el Caribe, y surgieron líderes de la talla de San Martín, de Bolívar, de O’Higgins, de Abreu e Lima, de Manuela Sáenz, Juana Ramírez, Josefa Camejo, José Gervasio Artigas. Ahora, obviamente aquellos movimientos en América del Sur, en el Caribe, no tenían ninguna relación ni engranaje con movimiento alguno en África, mucho menos en Asia, eran otros mundos, era el otro lado del mundo, fracasaron aquí esos movimientos, y hoy estamos viviendo en América Latina y el Caribe las consecuencias de aquel fracaso, la frase de Bolívar lo recogió casi todo: “He arado en el mar. Jesucristo, Don Quijote y yo: los tres grandes majaderos de la historia...”.

Luego pasó un siglo, pasó un siglo, y por supuesto que hubo luchas en América Latina en el siglo XX, desde comienzos del siglo aquí se desataron movimientos antiimperialistas, movimientos revolucionarios, habrá que recordar, por ejemplo, a Pancho Villa y a Emiliano Zapata, dos verdaderos símbolos del latinoamericanismo, de la fuerza irredenta de los pueblos que se resisten a los imperios, habrá que recordar a Juan Carlos Prestes, el caballero de la esperanza...

(aplausos)

A Sandino.

(aplausos)

Farabundo Martí.

(aplausos)

Por cierto, voy a pedirles, así como el hermano Barros nos pidió, que nos pongamos de pie y que lancemos un minuto de gritos y de vivas a Schafik Handal. ¡Viva Schafik Handal!

Algarabía y ovación: ¡Viva!

¡Viva el Farabundo Martí!

(aplausos): ¡Viva!

¡Viva Schafik! ¡Hermano! ¡Estás con nosotros en esta batalla!

Algarabía y (aplausos)

Hermano salvadoreño toma tu sombrero azul/

al verde que yo le canto es al color de tus maizales/

no al verde de las boinas de matanzas tropicales/

las que fueron a Vietnam a quemar los arrozales/

y quieren andar por estos pueblos como andar por sus corrales.

¡Dale, salvadoreño!

¡Dale, que no hay pájaro pequeño!

¡Dale, que después de alzar el vuelo!

¡Dale, se detenga en su volar!

¡Viva Schafik!

(aplausos):  ¡Viva!

¿Saben una cosa? Yo me conseguí a Schafik, me conseguí a Schafik por primera vez en San Salvador. Veníamos saliendo nosotros de la cárcel, y cosa extraña; bueno, no era extraña en verdad, no era extraña, a uno le parecía extraña, pero en verdad no lo era, objetivamente no lo era, las izquierdas de América Latina nos veían de reojo, nos sacaban el cuerpo. Tenían razón, tenían razón: “Un coronel golpista, militarista. Un caudillo”. Y toda aquella campaña mediática que contra nosotros se desató desde el mismo martes aquel, porque fue martes el 4 de febrero de 1992. Campaña mediática que no ha terminado, y no terminará, pero como la hemos derrotado la derrotaremos siempre, a las campañas de la oligarquía nacional y las oligarquías internacionales y del imperialismo.

Bueno, pero Schafik pasó por encima de todo aquello y me ha invitado al Foro que ese año se hizo en San Salvador, el Foro de Sao Paulo. Allá estuvimos, y recuerdo que por decisión de la mayoría de los convocantes al Foro a mí no se me permitió dirigirme a la Asamblea, yo les dije: No importa, yo no vine aquí a hablarle a la Asamblea, yo vine a ver qué es esto, a conocer. Conocer movimientos, partidos políticos, líderes, a oír discursos, a tomar nota más bien, a tomar nota, a aprender a integrarme, veníamos de un proceso largo aquí de formación de un movimiento nacionalista, bolivariano y revolucionario dentro del Ejército nacional, que duró exactamente 17 años, 17 años tardamos nosotros formando ese Movimiento Bolivariano en el seno de la Fuerza Armada, que luego emergió para unirse al pueblo venezolano, ya en rebeldía, el 4 de febrero de 1992.

Luego Schafik tuvo la delicadeza, el gesto, la firmeza, el coraje, el alma de acercarse a mí, no nos conocíamos personalmente, y me invitó a la mesa que él coordinaba, y ofreció excusas por el debate que se había generado allí por mi sorpresiva aparición en la Asamblea.

Y luego estuvimos juntos todo el día, en una mesa, y luego las conclusiones, y en la noche conversamos de nuevo, desde entonces nos hicimos grandes amigos y aprendí a querer, a respetar, a admirar a aquel gran compañero, aquel gran compañero.

(aplausos)

Y luego estos años, y Schafik siempre aquí, o Schafik siempre al teléfono, siempre solidario: el golpe de Estado y se vino para acá, y llegó a Miraflores después del golpe y me dijo: “Chávez, si hace falta un soldado aquí estoy, dame un fusil si hace falta...”

(aplausos)

Y luego lo vi en La Paz, andaba feliz, como todos nosotros, mirando al indio, a Evo, Tupac Katari que ha vuelto hecho millones.

(aplausos)

Estábamos felices, alborozados, yo estaba en el balcón con Evo viendo el desfile militar, y allá entre del público lo vi, inconfundible, y le dije: ¡Evo, allá está Schafik!, y mandamos por él, dile que suba al balcón; y subió, y el abrazo. Estaba también, por allá vimos a Tomas Borge, también le dije, allá está Tomás Borges, que venga también y todos subieron al balcón, el balcón es pequeñito, pero ellos iban pasando uno por uno. Nohelí Pocaterra, por allá está Nohelí, que suba también, allá llegó Nohelí Pocaterra. Bueno, felices, felices; y yo le dije a Schafik, porque más de una vez ha ocurrido que yo los consigo por ahí y los invito a que se vengan conmigo; también Felipe Pérez Roque tiene puesto fijo en mi avión, dondequiera que yo lo consigo me lo traigo, al canciller cubano Felipe.

(aplausos)

Bueno, yo le dije mira Schafik vámonos para el Foro de una vez, y me dijo que iba a ir a El Salvador primero.

Nunca lo voy a olvidar porque él me dijo: “No Hugo…”, primero me dijo que sí, que se venía conmigo directo a Caracas, pues, igual Tomas Borge, que no sé si ha llegado Tomás por ahí, pero ellos tenían los planes de venir al Foro, y yo, bueno, vamonos.

Al fin, por cuestiones de tiempo, yo me tenía que quedar allá al día siguiente a firmar con Evo un grupo de convenios de cooperación para ayudar a Bolivia, ayudar a Bolivia, al pueblo boliviano, al hermano pueblo boliviano y al hermano Evo.

(aplausos)

Uno de los convenios que ya firmamos y ya estamos listos para comenzar a cumplirlo, es que todo el combustible que Bolivia está importando, porque esa es una de las grandes, bueno, de las realidades de nuestras coloniales economías: Bolivia que tiene tanta energía, tiene que importar combustible; igual le pasa al Ecuador, Blanca. Ecuador exporta petróleo crudo e importa combustible, vaya usted a ver, ¡el colonialismo!

Por eso hay que insistir, lo que en América Latina se ha iniciado de nuevo es el mismo proceso que quedó pendiente de Bolívar, de San Martín, de O’Higgins, de Artigas: la Independencia...

(aplausos)

La independencia plena. Bueno, con Evo firmamos entre otros convenios, ese: todo el combustible que ellos necesiten, que importan, se los vamos a suministrar y no nos van a pagar en dinero, porque no tienen, Bolivia ha sido saqueada durante siglos. Entonces nos van a pagar el equivalente ¿en qué? En soya.

(aplausos)

En carne de pollo, de res y todo lo que ellos puedan producir allá. Ese fue uno de los convenios que firmamos. El otro fue el Plan de Alfabetización que vamos a hacer junto con Cuba, Cuba y Venezuela con Bolivia, Plan de Alfabetización...

(aplausos)

Y hemos ofrecido entre Fidel y yo, es decir, Cuba y Venezuela, 5.000 becas para Cuba y 5.000 para acá; 10.000 becas para que vengan jóvenes bolivianos a estudiar en las universidades, en los tecnológicos...

(aplausos)

Bueno, así que yo tenía que quedarme. Después me invitaron

a la Universidad Mayor de San Andrés, allá en La Paz, y Schafik se fue, me dijo, “No, Chávez, yo mejor me voy a El Salvador, arreglo unas cosas allá, busco a unos compañeros que nos vamos a venir juntos, y nos vemos en Caracas, en el acto antiimperialista”. Bueno, aquí está Schafik, está con nosotros en el acto antiimperialista. ¡Viva Schafik!

(aplausos): ¡Viva!

Bien. Decía yo entonces que lo de los tiempos y los espacios, esas son dos variables imprescindibles para pensar, diseñar o activar cualquier estrategia: tiempo y espacio.

En el siglo XX, decía, ciertamente hubo movimientos revolucionarios, desde comienzos del siglo. Los últimos hombres a caballo salieron con Pancho Villa, Emiliano Zapata, Pedro Pérez Delgado, Juan Carlos Prestes, las últimas cargas de caballería.

Y luego, los movimientos revolucionarios de los 60, que también recorrieron este continente, desde Norteamérica hasta el Cono Sur.

Símbolo heroico de aquellos tiempos, Ernesto Guevara, el “Che” Guevara, que vive hoy también con nosotros, Fidel Castro...

(aplausos)

Schafik Handal y cuántos otros a lo largo y ancho, aquí en Venezuela, en Colombia, en Suramérica, en Centroamérica. Ahora, pero en los años 60, en los años 60 se desató con fuerza, con fuerza, se desataron con fuerza movimientos independentistas, movimientos revolucionarios en el África, en el Asia; que tuvieron un impacto muy fuerte en el mundo todo, y que así como en el siglo XIX, Simón Bolívar y sus más avanzados y leales compañeros convocaron e hicieron posible el Congreso de Panamá, que fue una efímera ventana o puerta que se abrió hacia la integración, hacia la unión y la liberación.

Igual en el siglo XX se abrió una ventana o una puerta más bien, en Asia y en África, hace 50 años, que fue recogida en aquella Cumbre de Bandung, en Indonesia, y liderazgos de talla, de talla mundial, universal, impulsaron aquel proyecto, Nehru, Nasser, Sukarno además lo impulsaron desde posiciones de poder.

Vean ustedes, desde posiciones de poder, de gobierno, lo mismo que trató de hacer Bolívar aquí, en estas latitudes en el siglo XIX, desde posiciones de gobierno, se convocaron a la unidad, más no pudieron. En el siglo XX, igual, tampoco pudieron.

Se dispersaron, se abrieron los caminos, y los pueblos volvieron a caer en la desesperanza, muchos movimientos bajaron las banderas, otros tomaron el camino del sacrificio, otros se quedaron firmes como una roca invencible en el medio del mar con una bandera en alto, como el pueblo cubano y Fidel Castro –su líder- y su liderazgo y su pueblo.

(aplausos)

Pero habrá que recordar, habrá que recordar cómo aislaron a Cuba, y cómo todos los gobiernos de este continente le dieron la espalda a Cuba, por temor al imperio. Unos más, unos menos.

Ahora viene el siglo XXI, no viene: ha llegado el siglo XXI. Propongo que saquemos fuerza de los siglos, que saquemos de nuestras entrañas ese amor, que tú nos hiciste sentir hoy con tu invocación, hermano; que saquemos talento.

Hay una frase que le he oído a Fidel Castro varias veces: “talento estratégico”, la estrategia perfecta hace falta, la estrategia perfecta. Que saquemos todo eso y mucho más del alma, de la fibras, de los músculos, de los nervios, de la mente, del alma, del espíritu, para que en este siglo XXI, podamos unir en una sola las luchas, los movimientos, los pueblos de América Latina, del Caribe, de Norteamérica, de Asia y de África especialmente, y ahora sí le cambiemos el rumbo a la historia en este siglo XXI, le cambiemos el rumbo a la historia.

(aplausos)

Yo creo, yo creo que es posible, y cada día lo siento más, el año 2005 por ejemplo terminó, pasaron muchas cosas en el 2005, pero terminó el año, fíjense ustedes, aquí en América Latina el 4 y 5 de noviembre, Mister Danger, el mismísimo, en persona, se fue a Mar del Plata: tenía su fiesta montada, con todas las presiones y muchas veces chantajes, guerra sucia que el imperio…, y sobre todo este imperio, este imperio que hoy nosotros estamos enfrentando es el imperio más perverso, asesino, genocida, inmoral que este planeta ha conocido en 100 siglos, no hubo imperio más perverso que éste, cínico, es un imperio cínico...

(aplausos)

Porque el Imperio Romano se asumía como imperio, pero el imperio de Mister Danger habla de democracia, habla de Derechos Humanos, el Imperio Romano no hablaba de Derechos Humanos; o el Imperio de Alejandro Magno no tenía que ver con Derechos Humanos: era un imperio. ¡Ah, no!, éste habla de Derechos Humanos, ahora tenemos la última información de que a Venezuela la quieren incluir ahora mismo, este año en la lista de países que apoyan al terrorismo.

Abucheos

Mister Danger habla de Derechos Humanos y tiene a nuestros cinco compatriotas héroes cubanos prisioneros allá del imperio, violando todas las leyes y los principios del derecho. Mister Danger habla de los Derechos Humanos y allá en Guantánamo torturan, desaparecen gente en las cárceles secretas de la CIA en Europa y en el mundo.

Vean ustedes cómo un gobierno cínico dice que lucha contra el terrorismo y está protegiendo allá a dos de los más grandes terroristas de la historia del mundo como lo son Posada Carriles, y protegió durante mucho tiempo a Orlando Bosch, que fueron aquí jefes policiales, aquí mataron, aquí torturaron, aquí secuestraron, y allá los tienen, protegidos...

Abucheos

Y en todo el mundo. Acabamos de descubrir un caso, uno más de espionaje aquí, y con esto le queremos decir al imperio de Mister Danger que por más mecanismos que ponga en marcha, por más poder que tengan, del dinero, la tecnología, etc., no van a poder con nosotros, no van a poder con nosotros...

(aplausos)

Le advierto al gobierno de Estados Unidos que la próxima vez que detectemos a un militar o funcionario civil, pero sobre todo militares norteamericanos tratando de obtener información de nuestra Fuerza Armada, los vamos a meter presos...

(aplausos)

Ahora, fíjense, yo decía que el año 2005, para que veamos cómo y dónde nos asentamos los que con mucha fuerza decimos que sí es posible cambiar el mundo y que cada día hay más razones para ser más optimistas y para trabajar con más ahínco por el impulso de los movimientos sociales, la articulación de los movimientos sociales, retomar el trabajo de un gran frente internacional antiimperialista para dar la batalla en el mundo entero, hay que dar la batalla en el mundo entero...

(aplausos)

Tenemos que enlazar todas nuestras causas, la unión, la unión, la unión, momentos de unidad respetando la diversidad, respetando la autonomía de los movimientos, nadie está planteando imponerle nada a nadie, sólo coordinación, unidad, porque si no lo hacemos no lo lograríamos nunca ni que lucháramos 500 años, sólo unidos podremos lograrlo, uniendo nuestra fuerza moral, intelectual, nuestras ideas, nuestra diversidad, nuestra fuerza física, nuestros movimientos sociales, nuestros movimientos políticos, nuestros gobiernos locales.

Ha habido un Foro Mundial de Poderes Locales aquí, como parte del encuentro del Foro: alcaldes de medio mundo, gobernadores, gobiernos nacionales, respetando las diferencias de cada país y de cada gobierno.

Yo estoy recordando el año pasado, en el Gigantinho, que les decía a mis compañeros y hermanos de Brasil, bueno, les hablaba de Lula y de que es un gran compañero y que hay que trabajar con Lula y apoyar a Lula, que todo es un proceso, que vamos dando pasos, como habrá que apoyar a Evo y a todos los luchadores...

(aplausos)

Es decir, a mí no se me puede pedir, a mí nadie me puede pedir que haga lo mismo que hace Fidel, son circunstancias distintas; como a Lula no se le puede pedir que haga lo mismo que hace Chávez; o a Evo no se le puede pedir que haga lo mismo que hace Lula; o a Kirchner no se le puede pedir que haga lo mismo que hace Fidel o Chávez, cada cual sus circunstancias, pero vamos en el mismo camino, en el mismo rumbo y eso es lo importante...

(aplausos)

Eso es lo que hay que asumir, vamos en el mismo rumbo. Fíjense que el imperio es muy inteligente, el imperio sabe lo que hace. Bueno, no siempre sabe lo que hace, pero en este caso, fíjense ustedes que intelectuales de diversa procedencia; medios de comunicación, ya tienen como dos años lanzando una idea divisionista, de que en América Latina hay, bueno, está bien, la izquierda está ocupando espacios, pero hay dos izquierdas, dicen ahora, hay varias izquierdas: los locos son Fidel, Chávez y ahora meten a Evo también; y bueno, otros como Lula, Lagos, Tabaré y Kirchner que son “estadistas”; pero Chávez y Fidel son unos locos, la “izquierda loca”.

Bueno, llámennos como nos llamen, pero les vamos a dar la más grande derrota a la derecha en este continente de que tengan noticias en 500 mil años.

(aplausos)

Fíjense, yo les decía que terminando el 2005, Mister Danger se fue a Mar del Plata con todo su juego amarrado, pensaba él, todo estaba fríamente calculado, pensaba Mister Danger, y le salió el tiro por la culata, porque a pesar de todas las presiones que ejercieron, así lo dije allá en la Cumbre Social de Mar del Plata, y lo dije también allá en los medios de comunicación, el ALCA, el que quiera saber dónde está el ALCA, vaya a buscarlo, está enterrado en Mar del Plata ¡Allá está el ALCA enterrado!

Ovación

El que quiera verlo vaya, vaya y búsquelo. Llévese una pala, una máquina, una cosa.

Entonces, vean ustedes cuánto hemos avanzado, cuánto hemos avanzado. Yo recuerdo que en la Cumbre de Canadá, de Québec, Venezuela se quedó sola contra el ALCA, como Gobierno; porque a Cuba, a Cuba la excluyeron de esas reuniones, de manera creo que muy “democrática” ¿no? [Risa] Muy democráticamente excluyeron a Cuba. Que es siempre un punto de reflexión que yo les comento a los Presidentes y a los pueblos de América Latina. Va a llegar el día, va a llegar el día, estoy seguro de que va a llegar el día en que nosotros tengamos, los gobiernos de América Latina, tal grado de unidad que no aceptaremos imposiciones como esa.

Porque la exclusión de Cuba es una imposición del imperio, sencillamente así, sencillamente así.

Pero yo recuerdo un comentario que me hizo Khadafi una vez, allá en Trípoli, en una ocasión. Una reunión en Europa fue convocada, e invitaron a los países del África, pero allá en Europa alguien dijo: “Si viene Mugabe, el presidente de Zimbabwe...”.

Que no venga Mugabe pues. Entonces un grupo de jefes de Estado africanos se levantó y dijo: “Si no va Mugabe, tampoco vamos nosotros. Si no va Mugabe no hay reunión”.

Ovación

Yo creo que va a llegar el día, Alarcón, en honor a la unidad de nuestros pueblos y a la grandeza del pueblo cubano, creo que va a llegar el día –hacia allá vamos- en que haya aquí un grado mucho mayor de conciencia, de unidad, para defender nuestra dignidad como colectivo, como pueblo, porque somos un solo pueblo, el pueblo latinoamericano, el pueblo caribeño.

Ahora, además de la derrota del ALCA, allá en Mar del Plata, no pudieron, a pesar de que hubo siete horas de debate, fue una batalla cuerpo a cuerpo, donde nos alineamos, rodilla en tierra, cinco presidentes: Kirchner, Lula, Tabaré, Nicanor Duarte y este servidor: el Mercosur más Venezuela, nos alineamos y dijimos no a la pretensión de imponer en el documento la obligación de comenzar otra vez a discutir lo que no es discutible, lo que no es posible: ¡el ALCA!, la propuesta imperialista y colonialista del Gobierno de Estados Unidos.

En cambio estamos avanzando a paso firme hacia la integración, hacia un nuevo nivel de integración en América Latina, en el Caribe. El ALBA (Alternativa Bolivariana para la América) ya es una realidad: Cuba y Venezuela. Entre Cuba y Venezuela hemos logrado consolidar un mecanismo de integración, la Alternativa Bolivariana para la América: ¡el ALBA!

(aplausos)

Yo debo estar en La Habana en pocas horas, en pocas horas debo estar en La Habana. A lo mejor antes de que ustedes regresen, Alarcón, Abel, para continuar, continuar dándole forma, fuerza a la integración, y al “Eje del Mal”, como nos llaman algunos.

Algunos han hablado, por ahí salió alguien hablando, hablando ya en Suramérica del “Grupo Chakal” (Chávez-Kirchner-Lula) “Cha-K-L”. “Grupo Chakal”.

Uno de los pasos, varios pasos estamos dando en esa integración, integración verdadera, no de palabras, un gasoducto, un megagasoducto, para servir al desarrollo de Suramérica, el impulso energético a los países de Suramérica, un gasoducto de casi 8 mil kilómetros, desde aquí, desde las costas del Caribe venezolano hasta el Río de La Plata, para llevar gas venezolano al Sur, a toda América del Sur, porque Venezuela tiene una de las más grandes reservas de gas del mundo, y Venezuela tiene la primera reserva de petróleo que país alguno tenga en el mundo, esa es la razón fundamental del desespero de Mister Danger.

Ellos quieren el petróleo venezolano y el gas venezolano, lo tuvieron durante 100 años, lo hemos recuperado y ahora ese petróleo es para el desarrollo de nuestro pueblo y para el desarrollo de los pueblos más pobres de este continente; Venezuela más nunca será colonia de los Estados Unidos de Norteamérica, más nunca.

(aplausos)

Bueno, fíjense que yo quiero insistir, yo quiero insistir, quiero insistir, Abel, Ignacio, Blanca, Juana, Cindy, Aleida, Marcelo, Bernard Cassen y a todos, a todos ustedes, quiero insistir en que hay razones para que estemos optimistas, hay razones, están pasando cosas que hace cinco años no ocurrían, creo incluso que dentro de los Estados Unidos se ha comenzado de nuevo a levantar un movimiento que cada día toma más fuerza, conciencia y unidad.

(aplausos)

Bueno, habrá que recordar a Cindy, que comenzó sola en una carpa allá en Texas: frente al rancho de Mister Danger ella puso su rancho, el rancho de la esperanza, de la moral, el rancho de la moral, de la esperanza.

(aplausos)

¿Cómo se dice en inglés esperanza? Hope, ¿no es así? ¿Tú sabes inglés? Hope, hope. Mistress Hope. ¿Cómo se dice señora en inglés?... ¡Yo también te amo!

Bueno, miren, estaba viendo, estaba viendo unas declaraciones, ¿saben de quién? ¿Saben de quién? Hace unas horas, de Harry Belafonte. Harry Belafonte, quien nos visitó hace pocas semanas y Belafonte…, bueno aquí pasaron, ellos pasaron varios días, Danny Glover de TransAfrica Forum, y vieron, sintieron lo que aquí está ocurriendo; y lo dijo Belafonte en el Aló Presidente, y luego me lo ratificó, ya despidiéndose. Me dijo: “Presidente, viene otro momento, voy a dedicarle lo que me quede de vida, a este nuevo momento”.

(aplausos)

Y ojalá le quede mucho de vida a Harry Belafonte. Bueno, lo he visto ahora en una entrevista que le ha hecho CNN, le han preguntado, porque él dijo aquí una gran verdad, dijo que el terrorista más grande del mundo se llama Mister Bush y es verdad, ese es el terrorista más grande del mundo.

Y creo que en fin, distintos movimientos, distintos movimientos se levantan en Estados Unidos, habrá que recordar la tragedia de Katrina y todo aquel movimiento nacional de indignación que se levantó al ver un gobierno abandonando a su suerte a millones de ciudadanos, especialmente los pobres, los negros, los latinos, ¡a todos!

Algarabía

¡Viva el pueblo de Estados Unidos!

Público: ¡Qué viva!

Con ustedes contamos, compañeros, con ustedes contamos.

(aplausos)

Esto hay que tenerlo claro, esto hay que tenerlo claro, lo dijo Carlos Marx, lo dijo Carlos Marx, lo leí hace poco en otro libro de un filósofo húngaro amigo nuestro, István Mészáros, al mundo tenemos que salvarlo. Podemos salvarlo los pueblos de este mundo, y dentro de esos pueblos es imprescindible contar allí, en la fórmula salvadora del mundo, con el pueblo de Estados Unidos, con la conciencia del pueblo de Estados Unidos, con la resurrección del pueblo de Estados Unidos.

(aplausos)

Unido a los pueblos del Caribe, a los pueblos de la América Latina, a los pueblos de Asia, del África, de Europa.

(aplausos)

Bueno, así que hay muchas razones para ser optimistas, ahora, comenzando el año 2006, comenzando el siglo XXI, y en este escenario tan esplendoroso que ha llenado a Caracas de magia, de magia, de una belleza indescriptible, de esa pasión fervorosa de la juventud y de las corrientes distintas y diversas de nuestro mundo.

Creo que hoy ha crecido y crece la importancia de este Foro. Porque el Foro Social nació al calor de las luchas de Seattle, de Cancún, las luchas contra la OMC (Organización Mundial del Comercio), contra el ALCA, contra la globalización neoliberal. Ahí nació el Foro, al calor de esas batallas.

Triste o doloroso, quizás no triste, pero doloroso sería si en este momento, seis años después, cinco años después, hiciéramos un balance de la situación y concluyéramos que estamos a la defensiva o que estamos en retirada. No, un balance global, mundial, de estos últimos cinco años, incluyendo el último triunfo del pueblo boliviano y lo que está ocurriendo en África, e incluyendo este foro y su éxito tremendo, nos tiene que llevar a una conclusión: nosotros, los que luchamos por un mundo distinto y mejor; nosotros, los que levantamos las banderas de la revolución, estamos a la ofensiva, ellos son los que están en retirada. Los que defienden la injusticia, la desigualdad.

Ovación

Nos toca a nosotros, nos toca a nosotros diseñar la fórmula de la unidad, de la ofensiva, de la victoria, rumbo a la victoria. Será largo el camino, pero creo, repito, que hay suficientes elementos para articular, con talento estratégico, la estrategia perfecta para estos próximos años, la unión de nuestros pueblos, de todas las corrientes indígenas, obreras, campesinas, de intelectuales, de profesionales, de mujeres, de estudiantes; todas las corrientes ecologistas, todos los que luchamos por la igualdad, por los valores del ser humano, por los derechos humanos verdaderos; los que luchamos por la justicia, por la igualdad, por la dignidad. Todos nosotros debemos unirnos, articularnos en una ofensiva victoriosa contra el imperialismo.

Aquí en Venezuela estamos adelantando, ustedes lo saben, una experiencia inédita, una experiencia inédita que modestamente ha venido aportando algunos elementos a la causa de todos los movimientos sociales transformadores, rumbo a ese mundo nuevo, distinto, posible, necesario: la Revolución Bolivariana.

Hoy por cierto estábamos graduando, al mediodía, en la tarde, un grupo de compatriotas, fíjense ustedes, del proyecto piloto de la Misión Robinson II, Robinson II, y estábamos entregando los títulos de sexto grado, educación primaria, a un grupo de venezolanos quienes hace apenas dos años no sabían leer ni escribir, y en dos años y un poco más, dos años y medio, gracias al apoyo de la Revolución Cubana, de su experiencia, de su gente, de sus métodos, aprendieron a leer y a escribir y luego comenzaron la primaria y en dos años sacaron la educación primaria, y ahora comenzaron la secundaria. Y como decía uno de ellos hoy, ya con cinco hijos, decía: “Bueno, yo no pude terminar la primaria, mis hijos ya están en bachillerato, en secundaria, ahora yo terminé la primaria, si se descuidan mis hijos me voy a graduar primero que ellos.”

(aplausos)

Hago este comentario sólo por aportar apenas una de las tantísimas experiencias que la Revolución Bolivariana viene avanzando en educación, en salud, en el nivel de vida de nuestra población, en la lucha contra la miseria, contra la pobreza, en la transformación del modelo económico del siglo XX, del siglo XIX, en el impulso de una nueva sociedad de iguales, donde no haya excluidos, en el impulso de un nuevo modelo político: la democracia revolucionaria, construyendo una democracia participativa, protagónica, donde el pueblo sea la esencia y el actor fundamental en la batalla política, y no una élite que representa, entre comillas, “al pueblo”, la democracia representativa siempre termina siendo una democrática de élites y por tanto una democracia falsa.

La única democracia en la que creemos nosotros es la democracia del pueblo, es la democracia participativa, protagónica, cargada de fuerza popular, de impulso popular...

(aplausos)

Para ello hemos tenido que resistir en estos años distintas arremetidas del imperialismo, ustedes lo saben, porque el imperialismo primero comienza tendiendo puentes, la “luna de miel”: el imperialismo, la oligarquía criolla conectada con el imperio comienza, repito, a tender puentes, comienza alabando –como a mí me ocurrió-, yo estuve un día en la Casa Blanca, estuve en muchas reuniones en el Fondo Monetario Internacional, en el Banco Mundial, en la OMC; el primer año de gobierno: cenas esplendorosas, el imperio halándome.

Luego, cuando se dieron cuenta de que este servidor de todos ustedes no llegó aquí para venderse ni para traicionar al pueblo heroico de Venezuela, ni para pasar a formar parte de una larga lista de traidores, entonces comenzó la ofensiva contra nosotros, la arremetida imperialista que tuvo su máxima expresión en el golpe de Estado del 11 de abril de 2002, golpe de Estado que estaba conectado, el plan, ustedes saben que la estrategia del gobierno de Estados Unidos, la estrategia imperialista, incluso a través de documentos la han hecho pública: la guerra preventiva, eliminar cualquier amenaza –dicen ellos, según sus clasificaciones de amenaza- antes de que tome cuerpo.

Lanzaron contra nosotros la agresión, el golpe, el terrorismo, como parte de un plan para adueñarse primero de Venezuela y del petróleo venezolano, y luego, teniendo asegurado el petróleo venezolano, ir por Iraq, por el petróleo de Iraq, como en efecto fueron al año siguiente; sólo que, para que nos demos cuenta, y esto créanme que no implica, que no implica ninguna subestimación del imperio, no, es el imperio, tiene mucho poder, pero no es infalible el imperio, ese imperio… así como el ALCA está enterrada en Mar del Plata, en este siglo enterraremos al imperio norteamericano, ¡ténganlo por seguro!

(aplausos)

Este siglo lo enterramos.

Fíjense que el imperio, con todo su poder, aquí se estrelló contra la realidad, contra un pueblo, contra la Fuerza Armada patriota, el pueblo patriota, aquí fracasaron y en Iraq también, no es que están fracasando en Iraq, es que fracasaron en Iraq, fracasaron en Iraq; a pesar de que, de manera ciega, por no reconocer la derrota, siguen llevando al sacrificio a cientos y a miles de jóvenes estadounidenses, y

además siguen masacrando allá a miles de inocentes, niños, niñas, mujeres y hombres del pueblo iraquí.

Desde aquí, desde este Foro antiimperialista, exigimos al gobierno de los Estados Unidos que cese la agresión contra el pueblo de Iraq.

(aplausos)

El genocidio en Iraq.

(aplausos)

Que vuelvan las tropas. Miren, les voy a decir algo, los días de la tragedia de Katrina, por fin, después de no sé cuántos días, Mister Danger envió tropas a Nueva Orleans, y yo veía por televisión, así como vemos por televisión los rostros de los soldados norteamericanos en las calles de Bagdad o de Falluya: caras de temor; es decir, es una combinación de temor con agresión. Qué distinto se le ve el rostro a un soldado norteamericano tomando a una niña y sacándola del pantano, para llevarla a la vida, ¡a eso deberían dedicarse las tropas de los Estados Unidos!, a atacar la pobreza y la miseria que crece en aquél país, cada día hay más pobres en los Estados Unidos, cada día hay más miseria en los Estados Unidos: 40 millones de pobres, cada día crece.

Y no sólo en los Estados Unidos, cuánto pudieran hacer... por eso decía que para salvar al mundo nos hace falta la participación del pueblo de los Estados Unidos.

Imagínense ustedes, un gobierno en los Estados Unidos… ¡que le declare al mundo la paz!, que declare la paz al mundo.

Imaginémonos un gobierno en los Estados Unidos que recoja todas sus tropas y sus submarinos y sus armas atómicas, dispersas por el planeta, imaginémonos, imaginémonos que los 400 mil millones de dólares que invierten todos los años en el gasto militar para agredir al mundo y mantener los ejércitos de ocupación y de agresión, se utilizaran para la educación, para la salud, para producir medicamentos, para producir alimentos.

(aplausos)

Si Cuba y Venezuela -con todas las limitaciones que tenemos- logramos en año y medio alfabetizar aquí en Venezuela a millón y medio de personas y declarar a nuestra Patria “Territorio Libre de Analfabetismo”, imagínense lo que pudiéramos hacer si los gobiernos, comenzando por el de Estados Unidos y los gobiernos de los países más poderosos de la Tierra se incorporan a una acción universal de lucha, pero verdadera, con recursos y no con migajas, y con todos los adelantos científicos y tecnológicos que tienen, a luchar contra el fenómeno terrible de la miseria: la pobreza, las enfermedades, el hambre.

Ahora, mientras eso llega, que esperemos que algún día llegue, y eso va a depender especialmente del pueblo de Estados Unidos, del despertar del gigante que tiene que estar dormido en el alma de aquel pueblo, del despertar del gigante dentro del territorio de Estados Unidos para que se una a las mejores causas y a las mejores luchas por la igualdad y por la libertad.

(aplausos)

Mientras tanto nosotros avanzaremos con todo lo que podamos avanzar en esa dirección.

Yo comentaba acerca del espíritu de ofensiva que debe inundar al mundo, y cómo la Revolución Bolivariana modestamente ha hecho aportes y está dispuesta a hacer todos los aportes que pueda en esa dirección, respetando por supuesto como respetamos la autonomía de los movimientos sociales, de las corrientes y de las luchas, cuando el año pasado allá en Porto Alegre me comunicaban que los organizadores del Foro habían propuesto y habían decidido venir a Caracas este enero, inmediatamente nosotros dijimos que nuestro gobierno estaba a la orden y nuestro pueblo dispuesto a cooperar con el Foro Social Mundial, y respetando, además, respetando de manera casi sagrada la autonomía de los movimientos sociales que aquí están representados. Pero al mismo tiempo yo me atrevo, así como lo hice el año pasado en el Gigantinho, y lo conversábamos luego en grupos más pequeños, con Ignacio, con Bernard conversábamos. Miren, el Foro Social Mundial tiene una grandísima importancia en todo esto que he estado comentando, en la ofensiva mundial de movimientos sociales, políticos, de gobiernos, de parlamentos, etc., y sería nefasto, así lo creo, que permitamos que el Foro Social Mundial se folklorice por ejemplo, que se convierta en un encuentro folklórico de todos los años...

(aplausos)

Encuentro turístico, folklórico, eso sería terrible, porque estaríamos sencillamente perdiendo el tiempo y no estamos para perder el tiempo.

Yo por eso sigo invocando a los líderes de todos los movimientos aquí representados, sigo invocándolos a que acordemos un plan de trabajo unitario, un plan de acción unitario, universal, para impulsar estas luchas en América Latina, en el Caribe, en el Asia, en el África, creo que es vital para el futuro del mundo.

Miren, Carlos Marx lanzó aquella frase: “Socialismo o muerte...”.

(aplausos)

Rosa Luxemburgo lanzó la frase también: “Socialismo o muerte...”

(aplausos)

Fidel Castro la lanzó y la sigue lanzando, pero la lanzó por los 60, y ustedes la lanzaron, el Che Guevara la lanzó por los 60.

Es decir, desde hace más de un siglo y largo esa frase está recorriendo al mundo, pretendieron borrar la frase, pretendieron enterrar el proyecto socialista, habría que decir aquello de que “los muertos que vos matasteis, gozan de buena salud”. Gozan de buena salud.

Pero les iba a decir que yo creo que cuando Carlos Marx lanzó aquella frase estaba muy claro por supuesto en lo que estaba diciendo, así como Rosa Luxemburgo; pero cuando ellos lanzaron la frase creo que pudieron haberse dado el lujo de pensar en los siglos futuros, como Bolívar también pensó en los siglos futuros, y lo dijo aquí en Angostura: “Volando por entre las próximas edades, mi imaginación se fija en los siglos futuros…”. Cuando Fidel comenzó a hablar de socialismo o muerte, por los 60 también, seguramente estaba pensando en el siglo futuro, es decir este que llegó.

Creo que ellos apreciaban un margen de maniobra en el tiempo, creo igualmente que a nosotros se nos ha estrechado el margen de maniobra y no hay mucho tiempo para nosotros; creo que a nosotros no nos está dado el pensar en los siglos futuros, creo que... esto pudiera sonar un poco dramático, pero yo creo que lo es; creo que llegamos al siglo en el cual se solucionará el dilema, un dilema recogido por científicos y pensadores.

Leyendo a Chomsky, hace poco, volví a caer en el drama, cita Chomsky a un pensador, filósofo, filósofo que ha estudiado a profundidad la especie humana, y ese biólogo, filósofo, dice que a lo mejor la especie humana pudo haber sido un error de la naturaleza, dice que las especies en promedio tienen 100 mil años de existencia, que tienden a desaparecer; dice que no ha conseguido en la historia de las especies una parecida a la humana que tenga tal vocación de autoexterminio, dice que las cucarachas y las sanguijuelas tienen un sentido de la autoconservación de la especie millones de veces más desarrollado que el sentido que podemos tener nosotros, los de la especie humana.

Dice también, Bertrand Russell –es una figura tenebrosa pero va en la misma dirección-, Russell dice que algún día, algún día volverá la paz al planeta, que durante millones de años hubo gusanos y mariposas, peces y lagartijas y hubo paz en el planeta; pero que apareció la especie humana y se acabó la paz. Y dice Russell que a lo mejor algún día cuando desaparezca la especie humana volverá la paz de las mariposas… ¿verdad que cuesta creer eso? ¿Verdad que uno se resiste a creer eso? Es Hobbes, Thomas Hobbes, el Leviatán: el hombre lobo del hombre; yo, hombre, me niego, me resisto, yo prefiero creer en Cristo el Redentor, el hombre, la esperanza del hombre, prefiero y me aferro a eso, a la fe, al humanismo de la especie humana.

Pero hay bastantes cosas como para dudar.

Ahora, creo que nosotros estamos en el siglo de las definiciones, creo que en este siglo se definirá o se decidirá, si va a sobrevivir la especie humana o volverá la paz de las mariposas de Bertrand Russell, así lo creo.

Mi abuela, mi mamá vieja, decía que le contaba su abuela india, que en el 2000 y más, el mundo se iba a acabar.

Yo le decía “Abuela ¿cómo se va a acabar el mundo?, si el mundo lo hizo Dios no se puede acabar”, y ella decía: “Yo creo también que no se va a acabar, pero dicen, es una vieja profecía”.

Creo que, repito compañeros, compañeras; el tiempo se nos acorta, creo que no hay mucho espacio de maniobra, creo que no hay más allá del siglo XXI, si nosotros no cambiamos el rumbo del mundo en este siglo XXI, creo que la frase de Carlos Marx hoy tiene más vigencia que nunca y además una vigencia dramática, casi no hay tiempo pues: socialismo o muerte, pero muerte de verdad de la especie humana, y muerte de la vida en el planeta Tierra, porque el capitalismo está acabando con el planeta, el capitalismo está acabando con la vida en el planeta, el capitalismo está acabando con el equilibrio ecológico del planeta. Se deshielan los polos, se recalientan los mares, se inundan continentes, se destruyen bosques, selvas, se secan ríos y lagos; el desarrollismo destructivo del modelo capitalista está acabando con la vida en el planeta. Creo que es ahora o nunca.

Recuerdo igual una expresión de Fidel, hace poco hablaba Fidel, en algún documento: “Mañana pudiera ser demasiado tarde”. Por eso es que clamo al Foro Social Mundial, con todo mi respeto a su autonomía, que no discuto ni discutiré jamás; pero igual sé que ustedes respetan también nuestra autonomía para decir lo que creemos, creo que desde el Foro debemos empujar muy duro en la dirección, en la conformación de un gran movimiento articulado mundial, antiimperialista, alternativo, que abarque el mundo entero y que tenga capacidad de conexión, de crecimiento, de lucha. Creo además que hemos comenzado a dar pasos en esa dirección. Creo que nos estamos alejando del riesgo del que hablábamos en Porto Alegre, de la folklorización del Foro, de un Foro que discuta y debata, y donde no haya conclusiones, por ejemplo.

A mí me parece extraño al menos, si se decide que sea así, igual, no importa, pero no estamos para perder tiempo, insisto en eso, no estamos para perder tiempo, se trata de salvar la vida en el planeta, se trata de salvar la especie humana, cambiando el rumbo de la historia, cambiando el mundo.

Desde aquí nosotros hemos levantado de nuevo la bandera del socialismo para transitar los nuevos caminos del siglo XXI, la construcción de un sólido movimiento auténticamente socialista en el planeta.

(aplausos)

Un socialismo nuevo, fresco. Aquí en América Latina creo que el socialismo, como decía Mariátegui, debe tener un fuerte componente indigenista, socialismo indigenista, por ejemplo; no se trata de copiar modelos, creo que fue uno de los grandes errores del intento socialista del siglo XX copiar modelos, la cartilla.

No, con esa autonomía, con esa diversidad, con esa fuerza originaria de cada pueblo, de nuestros pueblos. Es de Galeano la frase, la leí hace poco, dice Galeano:

“No hay nada menos foráneo en estas tierras que el socialismo”. Porque nuestros aborígenes, nuestros indígenas, los pueblos originarios de este continente, vivían en socialismo, vivían en socialismo, y todavía viven, han sobrevivido, arrasados por el desarrollismo y el capitalismo, sin embargo han conservado en muchos países, nuestros pueblos originarios han conservado sus raíces socialistas. Y esas raíces socialistas, esas semillas socialistas que se conservaron en muchos espacios de nuestra América cuánto nos van a ser útiles –Blanca Chancoso, Nohelí Pocaterra.

Cuánto nos van a ser útiles para el impulso del nuevo socialismo, de nuestro socialismo, indoamericano; yo, cristiano como soy, también creo que Cristo y las corrientes cristianas auténticas tienen mucho que aportar al proyecto socialista del siglo XXI en la América Latina.

(aplausos)

El verdadero y auténtico cristianismo antiimperialista. Cristo fue un antiimperialista, luchador por los pobres, por la igualdad, creo que nuestro socialismo, el que estamos diseñando, inventando, impulsando, tiene mucho de bolivariano, tiene mucho de Simón Rodríguez, socialista utópico; tiene mucho de

Abreu e Lima, el pernambucano; tiene mucho de Mariátegui, tiene mucho del Che, tiene mucho de Fidel, tiene mucho de Zapata, tiene mucho de Pancho Villa, de Zamora; un socialismo nuestro que habrá que seguir inventando. Pero ese es el camino, no tenemos la menor duda.

En fin, yo les felicito a todos por el tremendo éxito que el Foro ha tenido y estoy seguro de que así terminará el domingo. Un gran impacto, nuestro pueblo está conmovido ¿saben? El pueblo venezolano. Sobre todo a través del Canal 8, Venezolana de Televisión, que está transmitiendo eventos por aquí y por allá; Vive TV, Telesur, se ha estado transmitiendo mucho por Telesur hacia muchas partes del mundo, los medios comunitarios han estado transmitiendo, recogiendo distintas expresiones, nuestro pueblo está recibiendo de ustedes, hombres y mujeres de las mejores causas del mundo, un baño de fe, un baño de amor, un baño de esperanza.

Muchas gracias a nombre del pueblo bolivariano de Venezuela, y lo repito con fuerza y con pasión desde el Foro Social Mundial, agradeciendo la invitación del Movimiento de los Sin Tierra y de todos los movimientos aquí representados.

¡Socialismo o muerte!

¡Patria…!

Público: ¡…o muerte!

¡Venceremos!

Público:  ¡Venceremos!

Un abrazo bolivariano y revolucionario, hermanas y hermanos

de Venezuela y del mundo.

Muchísimas gracias.

 

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