VI Foro Social Mundial
Encuentro con los Movimientos
Antiimperialistas
en el Poliedro de Caracas
Discurso de
Hugo Chávez
Viernes 27 de enero de 2006
Cada vez que yo vengo a un evento
como este, este es un evento especial, especial, muy especial porque en primer
lugar, son eventos desbordados por la pasión, desbordados por la pasión; y uno
siempre trae las ganas, la intención y el compromiso de reflexionar sobre
temas, sobre ideas. Hay ahí siempre como un dilema: la pasión, la razón; pero
ambas son necesarias y nunca se por dónde comenzar a hablar en eventos tan
bonitos como este; siempre me ando paseando por ideas, que navegan en una muy
grande emoción, como la que siento esta noche, en esta reunión del Foro Social
Mundial y en este evento antiimperialista. Voy a comenzar.
Buenas noches a todas y a todos.
Quiero saludar y darles la bienvenida...
(aplausos)
Ese es el Frente Miranda. Bueno, yo
quiero saludarles a todos, a todos en lo colectivo y a todos y a cada uno en lo
individual y darles la bienvenida a nuestros ilustres visitantes que vienen de
los cuatro puntos cardinales del mundo a esta Caracas, a esta Venezuela, a esta
Suramérica.
¡Bienvenidos! Bienvenidos a esta
Patria y siéntanla también de ustedes, hermanas y hermanos del mundo.
(aplausos)
Movimientos... Quiero saludar a las
organizaciones sociales que nos visitan, que tienen presencia en este Foro:
La Agencia Latinoamericana de
Información; Articulación Feminista Marco Sur; Alianza Social Continental;
Asamblea de los Pueblos del Caribe, APAC; Comité para la Anulación de la Deuda
del Tercer Mundo; Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales
Libres; Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales; Congreso Laboral
Canadiense; Confederación Mundial del Trabajo; Coalición Internacional para el
Hábitat; Convergencia de los Movimientos de los Pueblos de las Américas;
Consejo Nacional Indígena del Ecuador; Congreso Nacional Indígena de México;
Consejo Mundial de Iglesias; Coordinación del Foro el Otro Davos; Coordinadora
de Centrales Sindicales del Cono Sur; Encuentros Hemisféricos contra el ALCA;
Frente Continental de Organizaciones Comunitarias; Federación Mundial de Juventudes
Democráticas; Federación Democrática Internacional de las Mujeres; Greenpeace;
Consejo Internacional de Educación de Adultos; Red Global de Organizaciones
Comerciales Justas; Foro Internacional en Globalización; Instituto Pablo
Freire; Instituto Brasileño de Análisis Socioeconómico; Servicio de Prensa Internacional;
Jubileo Sur; Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra; Centro Norte Sur;
Organización Continental de Estudiantes Latinoamericanos y Caribeños; Organización
Regional Interamericana de Trabajadores; Osfami Internacional; Plataforma
Interamericana de Derechos Humanos; Democracia y Desarrollo; Red Latinoamericana
de Mujeres Transformando la Economía; Agricultores, Campesinos, Sociedades y
Mundialización; Red Latinoamericana y Caribeña de Mujeres Negras; Red
Transformadora; Redes de Socioeconomía Solidaria; Observatorio Social; Instituto
Transnacional Red del Tercer Mundo; Foro Mundial de Redes de la Sociedad Civil;
Unión Internacional de Estudiantes; Vía Campesina; Asociación Mundial de Radios
Comunitarias; Marcha Mundial de Mujeres; Comunicación Alternativa; Asamblea de
los Pueblos del Caribe; Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica;
Intérpretes y Traductores Voluntarios; Campaña Continental Contra el ALCA y
contra el TLC; Cáritas; Central Unitaria de Trabajadores del Brasil, CUT;
Coalición Internacional para el Hábitat; Cooperación Internacional para el Desarrollo
y la Solidaridad; Comité de Defensa de la Humanidad; Conferencia Nacional sobre
Desarrollo Social; Congreso Permanente de Unidad Sindical de los Trabajadores
de América Latina; Consejo de Educación de Adultos de América Latina; Consejo
Internacional de Educación de Adultos; Diálogo Sur-Sur; Federación Democrática
Internacional de Mujeres; Federación Internacional de Derechos Humanos;
Federación Mundial de Juventudes Democráticas; Foro Mundial de las Alternativas;
Foro Social Caribeño; Frente Continental de Organizaciones Comunitarias;
Fundación de Acción, Estudios y Participación Social; Global Exchange; Grito de
los Excluidos y las Excluidas; Coalición Internacional del Hábitat; Movimiento
por la Paz, la Soberanía y la Solidaridad entre los Pueblos; Observatorio Euro
Latinoamericano sobre el Desarrollo Democrático y Social; Organización Continental
Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes; Organización Regional Interamericana
de Trabajadores; Red por la Democratización Global; Toronto Social Forum; Red
Latinoamericana Mujeres Transformando la Economía; Educación Popular entre
Mujeres; Red de Mujeres Afrolatinoamericanas y Afrocaribeñas, y muchas
organizaciones sociales más que luchan por un mundo distinto, un mundo mejor,
un mundo de paz y de justicia, que no sólo es posible, necesario es, mundo que
estamos obligados a construir, ya lo hemos dicho, ¡ahora mismo!, ¡ya!, no es mañana,
no dejemos para mañana lo que bien podemos hacer hoy.
Quiero saludar de manera particular,
bueno, a muchos amigos, camaradas, compañeros, que están aquí. Abel Prieto,
ministro de la Cultura de Cuba, está con nosotros; Kamil Chambers, luchador
haitiano, representa ese pueblo heroico de Haití; Walden Bello, de Filipinas;
Samir Amin; amigos de muchos años y luchadores que son ejemplo para todos
nosotros: Ignacio Ramonet, Ricardo Alarcón, Blanca Chancoso, Juan Ferrer,
Richard Gott, Cindy Sheehan, para ti un beso, mujer valiente, madre heroica;
Beverly King, Aleida Guevara, amiga y compañera; Marcelo Barros, Bernard
Cassen, y a muchos que están aquí y a muchas, mi saludo, mi abrazo, mi afecto
para todos.
Bienvenidos, pues, a este evento que
marca historia, sin duda. Y bienvenidos a Caracas. Caracas, bueno Caracas,
Caracas tiene, igual como las ciudades de nuestra América y del mundo, su
historia ¿verdad?, su historia. Caracas ha sido escenario en los últimos siglos
de acontecimientos muchas veces estruendosos, estremecedores, acontecimientos a
veces pequeños, medianos, o grandes que han marcado, que han ayudado a marcar
las luchas de los pueblos por su liberación.
¡Caracas! Aquí nació Simón Bolívar y
aquí están las cenizas del Padre Libertador, aquel grande hombre de nuestra
América, grande hombre que algún día se dio cuenta, cual Cristo, o como Cristo,
que en su vida no podría ver ni oír, ni sentir, como lo decía Marcelo, no
podría ver la concreción del sueño, de la utopía, ese Bolívar que lanzó entre
tantas frases recogidas de su amor, de su entrega y de su angustia, aquella que
dijo: “El gran día de la América del Sur aún no ha llegado…”, dijo Bolívar poco
antes de morir en 1830.
Aquí en Caracas nació Francisco de
Miranda, venezolano universal, caraqueño infinito. Francisco de Miranda.
(aplausos)
Francisco de Miranda es un personaje
incomparable. Miranda estuvo, espada en mano, combatiendo en las tres grandes
revoluciones de su tiempo, tres grandes procesos de su tiempo. Primero estuvo
en la Independencia de Estados Unidos, combatiendo junto al pueblo de Estados
Unidos, junto a Washington, Madison y todos aquellos, y allí se llenó de glorias
en la Florida, en Las Bahamas, en Pensacola.
A los pocos años aparece por allá en
Moscú, coronel de Rusia, y allí en la Corte de Catalina la Grande.
A los pocos años aparece a caballo,
espada en mano, comandando el ejército del norte de la Revolución Francesa,
gritando: “¡Libertad, igualdad, fraternidad!”.
Llegó a decir Napoleón Bonaparte, de
Miranda: “Es un quijote sin locura”. Mariscal de la Francia revolucionaria.
Y luego, ya casi a los 60 años, por
estos días, por estos días, hace exactamente 200 años, ya con su cabello
blanco, venía Miranda atravesando los mares y las aguas del Caribe, con tres
barcos, una bandera, esa tricolor, y un proyecto: la liberación de América
Latina, de la América del Sur, del Caribe, y la integración en una sola gran República
en el Sur.
El 2 de febrero del año 1806 salía
Miranda de Nueva York con aquella expedición que fue precursora de la
Revolución de Independencia, no sólo de Venezuela sino de Suramérica, fue
Miranda quien inventó el nombre de Colombia y Miranda quería la unión de
Suramérica.
(aplausos)
Además tomando como inspiración las
raíces profundas de Suramérica, él proponía el “Incanato”, tomando como
inspiración –repito- aquella gran civilización inca que aquí existió, que aquí
existió y que ahora se está levantando de nuevo, se está levantando de nuevo,
desde las orillas del lago Titicaca, desde Tiwanaku, el Cuzco, por allá la
vimos hace poco, los incas se levantan de nuevo, y los aymara, y los quechua, y
los aztecas, y los caribes, y los mayas: se está cumpliendo la profecía del
indio aquél asesinado por el imperio español, Tupac Katari, cuando dijo: “Hoy
muero, pero algún día volveré hecho millones”, ha vuelto Tupac Katari hecho
millones, ha vuelto Tupac Amaru hecho millones.
(aplausos)
El Foro Social Mundial, en su VI
edición, además me parece una idea extraordinariamente positiva, haber hecho la
edición del Foro allá en Malí, lamento no haber podido asistir, esta semana que
pasó, me informan que fue todo un éxito, me decían Samir Amin y Bernard Cassen,
que estuvieron allá, en África.
¡Viva el África!
Público: ¡Viva!
Al África la llevamos por dentro,
África es parte de nosotros mismos, no se puede entender la América
Latinocaribeña sin el África y el sacrificio del África y la grandeza del
África, continente hermano, pueblo hermano.
Este Foro ahora aquí en Caracas, y
luego en Pakistán, en los próximos meses, hubo de ser diferido por el terrible
terremoto y la tragedia que ha vivido el pueblo de Pakistán. Asia, África,
América Latina. Aquí estamos otra vez, una vez más, una nueva ofensiva se ha
desatado desde los pueblos de la América Latina, del Caribe, del África y del
Asia, contra los imperialismos del mundo, llámense como se llamen.
Público: (aplausos)
Me parece, me parece tan necesario lo
que los organizadores del Foro Social Mundial y todos los movimientos que lo
conforman y que lo han venido impulsando están haciendo y van a seguir
haciendo, estoy completamente seguro, y van a seguir haciendo, porque yo
comentaba hace poco en Asia, no sé dónde, en alguna... el año pasado, algunas
reuniones con algunos compañeros; y aquí también en América Latina.
Fíjense ustedes cómo los procesos
libertarios en los últimos siglos se han desatado, es decir, se desataron pero
de una manera desfasada, en tiempos distintos, que no pudieron engranarse, en
espacios distintos, lejanos, que no pudieron comunicarse ni conectarse.
Hace 200 años en estas tierras de
América, se desató una ofensiva popular y se intentó abrir el camino hacia lo
que Simón Bolívar llamaba “el equilibrio del Universo”.
Fue Simón Bolívar un gran visionario,
como dice Francisco Pibidal, precursor del antiimperialismo, porque temprano
aún, temprano aún, temprano digo 1826, ya Bolívar veía, intuía la amenaza que
había en Norteamérica contra nosotros y lanzó un alerta, y trató de convencer a
sus compañeros para darle forma a la unión del Sur, a un gran cuerpo político
en Suramérica y en el Caribe, recordemos que Bolívar -y está escrito- llegó a
planificar la independencia de Cuba y de Puerto Rico y de República Dominicana
y Haití, porque él decía que la Gran Colombia tenía que ser redonda y sin el
Caribe no se entendía la Gran Colombia.
(aplausos)
Bueno, hace 200 años aquellos
pueblos, los abuelos de nuestros abuelos intentaron, y bueno, dieron unos pasos
importantes, derrotaron al imperio español que tenía 300 años acá, pero Bolívar
alertaba en aquella frase profética, lo dice todo: “Los Estados Unidos de
Norteamérica parecen destinados por la Providencia para plagar a la América de
miserias a nombre de la libertad...”.
En otra carta decía a otro compañero,
a otro de los líderes le decía, a la cabeza de este continente, de nuestro
continente: “Hay una Nación muy grande, muy poderosa, muy hostil y capaz de
todo...”. 1825, 1826, era un adelantado, Bolívar.
Ahora, en aquellos años comenzando el
siglo XIX se desataron, decía, fuertes corrientes liberadoras en América
Latina, en el Caribe, y surgieron líderes de la talla de San Martín, de
Bolívar, de O’Higgins, de Abreu e Lima, de Manuela Sáenz, Juana Ramírez, Josefa
Camejo, José Gervasio Artigas. Ahora, obviamente aquellos movimientos en
América del Sur, en el Caribe, no tenían ninguna relación ni engranaje con
movimiento alguno en África, mucho menos en Asia, eran otros mundos, era el
otro lado del mundo, fracasaron aquí esos movimientos, y hoy estamos viviendo
en América Latina y el Caribe las consecuencias de aquel fracaso, la frase de
Bolívar lo recogió casi todo: “He arado en el mar. Jesucristo, Don Quijote y
yo: los tres grandes majaderos de la historia...”.
Luego pasó un siglo, pasó un siglo, y
por supuesto que hubo luchas en América Latina en el siglo XX, desde comienzos
del siglo aquí se desataron movimientos antiimperialistas, movimientos
revolucionarios, habrá que recordar, por ejemplo, a Pancho Villa y a Emiliano
Zapata, dos verdaderos símbolos del latinoamericanismo, de la fuerza irredenta
de los pueblos que se resisten a los imperios, habrá que recordar a Juan Carlos
Prestes, el caballero de la esperanza...
(aplausos)
A
Sandino.
(aplausos)
Farabundo Martí.
(aplausos)
Por cierto, voy a pedirles, así como
el hermano Barros nos pidió, que nos pongamos de pie y que lancemos un minuto
de gritos y de vivas a Schafik Handal. ¡Viva Schafik Handal!
Algarabía y ovación: ¡Viva!
¡Viva el Farabundo Martí!
(aplausos): ¡Viva!
¡Viva
Schafik! ¡Hermano! ¡Estás con
nosotros en esta batalla!
Algarabía y
(aplausos)
Hermano salvadoreño toma tu sombrero
azul/
al verde que yo le canto es al color
de tus maizales/
no al verde de las boinas de matanzas
tropicales/
las que fueron a Vietnam a quemar los
arrozales/
y quieren andar por estos pueblos
como andar por sus corrales.
¡Dale, salvadoreño!
¡Dale, que no hay pájaro pequeño!
¡Dale, que después de alzar el vuelo!
¡Dale, se detenga en su volar!
¡Viva
Schafik!
(aplausos): ¡Viva!
¿Saben una cosa? Yo me conseguí a
Schafik, me conseguí a Schafik por primera vez en San Salvador. Veníamos
saliendo nosotros de la cárcel, y cosa extraña; bueno, no era extraña en
verdad, no era extraña, a uno le parecía extraña, pero en verdad no lo era,
objetivamente no lo era, las izquierdas de América Latina nos veían de reojo,
nos sacaban el cuerpo. Tenían razón, tenían razón: “Un coronel golpista,
militarista. Un caudillo”. Y toda aquella campaña mediática que contra nosotros
se desató desde el mismo martes aquel, porque fue martes el 4 de febrero de
1992. Campaña mediática que no ha terminado, y no terminará, pero como la hemos
derrotado la derrotaremos siempre, a las campañas de la oligarquía nacional y
las oligarquías internacionales y del imperialismo.
Bueno, pero Schafik pasó por encima
de todo aquello y me ha invitado al Foro que ese año se hizo en San Salvador,
el Foro de Sao Paulo. Allá estuvimos, y recuerdo que por decisión de la mayoría
de los convocantes al Foro a mí no se me permitió dirigirme a la Asamblea, yo
les dije: No importa, yo no vine aquí a hablarle a la Asamblea, yo vine a ver
qué es esto, a conocer. Conocer movimientos, partidos políticos, líderes, a oír
discursos, a tomar nota más bien, a tomar nota, a aprender a integrarme,
veníamos de un proceso largo aquí de formación de un movimiento nacionalista,
bolivariano y revolucionario dentro del Ejército nacional, que duró exactamente
17 años, 17 años tardamos nosotros formando ese Movimiento Bolivariano en el
seno de la Fuerza Armada, que luego emergió para unirse al pueblo venezolano,
ya en rebeldía, el 4 de febrero de 1992.
Luego Schafik tuvo la delicadeza, el
gesto, la firmeza, el coraje, el alma de acercarse a mí, no nos conocíamos
personalmente, y me invitó a la mesa que él coordinaba, y ofreció excusas por
el debate que se había generado allí por mi sorpresiva aparición en la
Asamblea.
Y luego estuvimos juntos todo el día,
en una mesa, y luego las conclusiones, y en la noche conversamos de nuevo,
desde entonces nos hicimos grandes amigos y aprendí a querer, a respetar, a
admirar a aquel gran compañero, aquel gran compañero.
(aplausos)
Y luego estos años, y Schafik siempre
aquí, o Schafik siempre al teléfono, siempre solidario: el golpe de Estado y se
vino para acá, y llegó a Miraflores después del golpe y me dijo: “Chávez, si
hace falta un soldado aquí estoy, dame un fusil si hace falta...”
(aplausos)
Y luego lo vi en La Paz, andaba
feliz, como todos nosotros, mirando al indio, a Evo, Tupac Katari que ha vuelto
hecho millones.
(aplausos)
Estábamos felices, alborozados, yo
estaba en el balcón con Evo viendo el desfile militar, y allá entre del público
lo vi, inconfundible, y le dije: ¡Evo, allá está Schafik!, y mandamos por él,
dile que suba al balcón; y subió, y el abrazo. Estaba también, por allá vimos a
Tomas Borge, también le dije, allá está Tomás Borges, que venga también y todos
subieron al balcón, el balcón es pequeñito, pero ellos iban pasando uno por
uno. Nohelí Pocaterra, por allá está Nohelí, que suba también, allá llegó
Nohelí Pocaterra. Bueno, felices, felices; y yo le dije a Schafik, porque más
de una vez ha ocurrido que yo los consigo por ahí y los invito a que se vengan
conmigo; también Felipe Pérez Roque tiene puesto fijo en mi avión, dondequiera
que yo lo consigo me lo traigo, al canciller cubano Felipe.
(aplausos)
Bueno, yo le dije mira Schafik vámonos
para el Foro de una vez, y me dijo que iba a ir a El Salvador primero.
Nunca lo voy a olvidar porque él me
dijo: “No Hugo…”, primero me dijo que sí, que se venía conmigo directo a
Caracas, pues, igual Tomas Borge, que no sé si ha llegado Tomás por ahí, pero
ellos tenían los planes de venir al Foro, y yo, bueno, vamonos.
Al fin, por cuestiones de tiempo, yo
me tenía que quedar allá al día siguiente a firmar con Evo un grupo de
convenios de cooperación para ayudar a Bolivia, ayudar a Bolivia, al pueblo
boliviano, al hermano pueblo boliviano y al hermano Evo.
(aplausos)
Uno de los convenios que ya firmamos
y ya estamos listos para comenzar a cumplirlo, es que todo el combustible que
Bolivia está importando, porque esa es una de las grandes, bueno, de las
realidades de nuestras coloniales economías: Bolivia que tiene tanta energía,
tiene que importar combustible; igual le pasa al Ecuador, Blanca. Ecuador
exporta petróleo crudo e importa combustible, vaya usted a ver, ¡el
colonialismo!
Por eso hay que insistir, lo que en
América Latina se ha iniciado de nuevo es el mismo proceso que quedó pendiente
de Bolívar, de San Martín, de O’Higgins, de Artigas: la Independencia...
(aplausos)
La independencia plena. Bueno, con Evo
firmamos entre otros convenios, ese: todo el combustible que ellos necesiten,
que importan, se los vamos a suministrar y no nos van a pagar en dinero, porque
no tienen, Bolivia ha sido saqueada durante siglos. Entonces nos van a pagar el
equivalente ¿en qué? En soya.
(aplausos)
En carne de pollo, de res y todo lo
que ellos puedan producir allá. Ese fue uno de los convenios que firmamos. El
otro fue el Plan de Alfabetización que vamos a hacer junto con Cuba, Cuba y
Venezuela con Bolivia, Plan de Alfabetización...
(aplausos)
Y hemos ofrecido entre Fidel y yo, es
decir, Cuba y Venezuela, 5.000 becas para Cuba y 5.000 para acá; 10.000 becas
para que vengan jóvenes bolivianos a estudiar en las universidades, en los
tecnológicos...
(aplausos)
Bueno, así que yo tenía que quedarme.
Después me invitaron
a la Universidad Mayor de San Andrés,
allá en La Paz, y Schafik se fue, me dijo, “No, Chávez, yo mejor me voy a El
Salvador, arreglo unas cosas allá, busco a unos compañeros que nos vamos a
venir juntos, y nos vemos en Caracas, en el acto antiimperialista”. Bueno, aquí
está Schafik, está con nosotros en el acto antiimperialista. ¡Viva Schafik!
(aplausos): ¡Viva!
Bien. Decía yo entonces que lo de los
tiempos y los espacios, esas son dos variables imprescindibles para pensar, diseñar
o activar cualquier estrategia: tiempo y espacio.
En el siglo XX, decía, ciertamente
hubo movimientos revolucionarios, desde comienzos del siglo. Los últimos
hombres a caballo salieron con Pancho Villa, Emiliano Zapata, Pedro Pérez
Delgado, Juan Carlos Prestes, las últimas cargas de caballería.
Y luego, los movimientos
revolucionarios de los 60, que también recorrieron este continente, desde
Norteamérica hasta el Cono Sur.
Símbolo heroico de aquellos tiempos,
Ernesto Guevara, el “Che” Guevara, que vive hoy también con nosotros, Fidel
Castro...
(aplausos)
Schafik Handal y cuántos otros a lo
largo y ancho, aquí en Venezuela, en Colombia, en Suramérica, en Centroamérica.
Ahora, pero en los años 60, en los años 60 se desató con fuerza, con fuerza, se
desataron con fuerza movimientos independentistas, movimientos revolucionarios
en el África, en el Asia; que tuvieron un impacto muy fuerte en el mundo todo,
y que así como en el siglo XIX, Simón Bolívar y sus más avanzados y leales
compañeros convocaron e hicieron posible el Congreso de Panamá, que fue una
efímera ventana o puerta que se abrió hacia la integración, hacia la unión y la
liberación.
Igual en el siglo XX se abrió una
ventana o una puerta más bien, en Asia y en África, hace 50 años, que fue
recogida en aquella Cumbre de Bandung, en Indonesia, y liderazgos de talla, de
talla mundial, universal, impulsaron aquel proyecto, Nehru, Nasser, Sukarno
además lo impulsaron desde posiciones de poder.
Vean ustedes, desde posiciones de
poder, de gobierno, lo mismo que trató de hacer Bolívar aquí, en estas
latitudes en el siglo XIX, desde posiciones de gobierno, se convocaron a la
unidad, más no pudieron. En el siglo XX, igual, tampoco pudieron.
Se dispersaron, se abrieron los
caminos, y los pueblos volvieron a caer en la desesperanza, muchos movimientos
bajaron las banderas, otros tomaron el camino del sacrificio, otros se quedaron
firmes como una roca invencible en el medio del mar con una bandera en alto,
como el pueblo cubano y Fidel Castro –su líder- y su liderazgo y su pueblo.
(aplausos)
Pero habrá que recordar, habrá que
recordar cómo aislaron a Cuba, y cómo todos los gobiernos de este continente le
dieron la espalda a Cuba, por temor al imperio. Unos más, unos menos.
Ahora viene el siglo XXI, no viene:
ha llegado el siglo XXI. Propongo que saquemos fuerza de los siglos, que
saquemos de nuestras entrañas ese amor, que tú nos hiciste sentir hoy con tu
invocación, hermano; que saquemos talento.
Hay una frase que le he oído a Fidel
Castro varias veces: “talento estratégico”, la estrategia perfecta hace falta,
la estrategia perfecta. Que saquemos todo eso y mucho más del alma, de la
fibras, de los músculos, de los nervios, de la mente, del alma, del espíritu,
para que en este siglo XXI, podamos unir en una sola las luchas, los
movimientos, los pueblos de América Latina, del Caribe, de Norteamérica, de Asia
y de África especialmente, y ahora sí le cambiemos el rumbo a la historia en este
siglo XXI, le cambiemos el rumbo a la historia.
(aplausos)
Yo creo, yo creo que es posible, y
cada día lo siento más, el año 2005 por ejemplo terminó, pasaron muchas cosas
en el 2005, pero terminó el año, fíjense ustedes, aquí en América Latina el 4 y
5 de noviembre, Mister Danger, el mismísimo, en persona, se fue a Mar del
Plata: tenía su fiesta montada, con todas las presiones y muchas veces
chantajes, guerra sucia que el imperio…, y sobre todo este imperio, este
imperio que hoy nosotros estamos enfrentando es el imperio más perverso,
asesino, genocida, inmoral que este planeta ha conocido en 100 siglos, no hubo
imperio más perverso que éste, cínico, es un imperio cínico...
(aplausos)
Porque el Imperio Romano se asumía
como imperio, pero el imperio de Mister Danger habla de democracia, habla de
Derechos Humanos, el Imperio Romano no hablaba de Derechos Humanos; o el
Imperio de Alejandro Magno no tenía que ver con Derechos Humanos: era un
imperio. ¡Ah, no!, éste habla de Derechos Humanos, ahora tenemos la última
información de que a Venezuela la quieren incluir ahora mismo, este año en la
lista de países que apoyan al terrorismo.
Abucheos
Mister Danger habla de Derechos
Humanos y tiene a nuestros cinco compatriotas héroes cubanos prisioneros allá
del imperio, violando todas las leyes y los principios del derecho. Mister
Danger habla de los Derechos Humanos y allá en Guantánamo torturan, desaparecen
gente en las cárceles secretas de la CIA en Europa y en el mundo.
Vean ustedes cómo un gobierno cínico
dice que lucha contra el terrorismo y está protegiendo allá a dos de los más
grandes terroristas de la historia del mundo como lo son Posada Carriles, y
protegió durante mucho tiempo a Orlando Bosch, que fueron aquí jefes
policiales, aquí mataron, aquí torturaron, aquí secuestraron, y allá los
tienen, protegidos...
Abucheos
Y en todo el mundo. Acabamos de
descubrir un caso, uno más de espionaje aquí, y con esto le queremos decir al
imperio de Mister Danger que por más mecanismos que ponga en marcha, por más
poder que tengan, del dinero, la tecnología, etc., no van a poder con nosotros,
no van a poder con nosotros...
(aplausos)
Le advierto al gobierno de Estados
Unidos que la próxima vez que detectemos a un militar o funcionario civil, pero
sobre todo militares norteamericanos tratando de obtener información de nuestra
Fuerza Armada, los vamos a meter presos...
(aplausos)
Ahora, fíjense, yo decía que el año
2005, para que veamos cómo y dónde nos asentamos los que con mucha fuerza
decimos que sí es posible cambiar el mundo y que cada día hay más razones para
ser más optimistas y para trabajar con más ahínco por el impulso de los
movimientos sociales, la articulación de los movimientos sociales, retomar el
trabajo de un gran frente internacional antiimperialista para dar la batalla en
el mundo entero, hay que dar la batalla en el mundo entero...
(aplausos)
Tenemos que enlazar todas nuestras
causas, la unión, la unión, la unión, momentos de unidad respetando la
diversidad, respetando la autonomía de los movimientos, nadie está planteando
imponerle nada a nadie, sólo coordinación, unidad, porque si no lo hacemos no lo
lograríamos nunca ni que lucháramos 500 años, sólo unidos podremos lograrlo,
uniendo nuestra fuerza moral, intelectual, nuestras ideas, nuestra diversidad,
nuestra fuerza física, nuestros movimientos sociales, nuestros movimientos
políticos, nuestros gobiernos locales.
Ha habido un Foro Mundial de Poderes
Locales aquí, como parte del encuentro del Foro: alcaldes de medio mundo,
gobernadores, gobiernos nacionales, respetando las diferencias de cada país y
de cada gobierno.
Yo estoy recordando el año pasado, en
el Gigantinho, que les decía a mis compañeros y hermanos de Brasil, bueno, les
hablaba de Lula y de que es un gran compañero y que hay que trabajar con Lula y
apoyar a Lula, que todo es un proceso, que vamos dando pasos, como habrá que
apoyar a Evo y a todos los luchadores...
(aplausos)
Es decir, a mí no se me puede pedir,
a mí nadie me puede pedir que haga lo mismo que hace Fidel, son circunstancias
distintas; como a Lula no se le puede pedir que haga lo mismo que hace Chávez;
o a Evo no se le puede pedir que haga lo mismo que hace Lula; o a Kirchner no
se le puede pedir que haga lo mismo que hace Fidel o Chávez, cada cual sus
circunstancias, pero vamos en el mismo camino, en el mismo rumbo y eso es lo
importante...
(aplausos)
Eso es lo que hay que asumir, vamos
en el mismo rumbo. Fíjense que el imperio es muy inteligente, el imperio sabe
lo que hace. Bueno, no siempre sabe lo que hace, pero en este caso, fíjense
ustedes que intelectuales de diversa procedencia; medios de comunicación, ya
tienen como dos años lanzando una idea divisionista, de que en América Latina
hay, bueno, está bien, la izquierda está ocupando espacios, pero hay dos
izquierdas, dicen ahora, hay varias izquierdas: los locos son Fidel, Chávez y
ahora meten a Evo también; y bueno, otros como Lula, Lagos, Tabaré y Kirchner
que son “estadistas”; pero Chávez y Fidel son unos locos, la “izquierda loca”.
Bueno, llámennos como nos llamen,
pero les vamos a dar la más grande derrota a la derecha en este continente de
que tengan noticias en 500 mil años.
(aplausos)
Fíjense, yo les decía que terminando
el 2005, Mister Danger se fue a Mar del Plata con todo su juego amarrado,
pensaba él, todo estaba fríamente calculado, pensaba Mister Danger, y le salió
el tiro por la culata, porque a pesar de todas las presiones que ejercieron,
así lo dije allá en la Cumbre Social de Mar del Plata, y lo dije también allá
en los medios de comunicación, el ALCA, el que quiera saber dónde está el ALCA,
vaya a buscarlo, está enterrado en Mar del Plata ¡Allá está el ALCA enterrado!
Ovación
El que quiera verlo vaya, vaya y
búsquelo. Llévese una pala, una máquina, una cosa.
Entonces, vean ustedes cuánto hemos
avanzado, cuánto hemos avanzado. Yo recuerdo que en la Cumbre de Canadá, de
Québec, Venezuela se quedó sola contra el ALCA, como Gobierno; porque a Cuba, a
Cuba la excluyeron de esas reuniones, de manera creo que muy “democrática” ¿no?
[Risa] Muy democráticamente excluyeron a Cuba. Que es siempre un punto de
reflexión que yo les comento a los Presidentes y a los pueblos de América
Latina. Va a llegar el día, va a llegar el día, estoy seguro de que va a llegar
el día en que nosotros tengamos, los gobiernos de América Latina, tal grado de
unidad que no aceptaremos imposiciones como esa.
Porque la exclusión de Cuba es una
imposición del imperio, sencillamente así, sencillamente así.
Pero yo recuerdo un comentario que me
hizo Khadafi una vez, allá en Trípoli, en una ocasión. Una reunión en Europa
fue convocada, e invitaron a los países del África, pero allá en Europa alguien
dijo: “Si viene Mugabe, el presidente de Zimbabwe...”.
Que no venga Mugabe pues. Entonces un
grupo de jefes de Estado africanos se levantó y dijo: “Si no va Mugabe, tampoco
vamos nosotros. Si no va Mugabe no hay reunión”.
Ovación
Yo creo que va a llegar el día, Alarcón,
en honor a la unidad de nuestros pueblos y a la grandeza del pueblo cubano,
creo que va a llegar el día –hacia allá vamos- en que haya aquí un grado mucho
mayor de conciencia, de unidad, para defender nuestra dignidad como colectivo,
como pueblo, porque somos un solo pueblo, el pueblo latinoamericano, el pueblo
caribeño.
Ahora, además de la derrota del ALCA,
allá en Mar del Plata, no pudieron, a pesar de que hubo siete horas de debate,
fue una batalla cuerpo a cuerpo, donde nos alineamos, rodilla en tierra, cinco
presidentes: Kirchner, Lula, Tabaré, Nicanor Duarte y este servidor: el
Mercosur más Venezuela, nos alineamos y dijimos no a la pretensión de imponer
en el documento la obligación de comenzar otra vez a discutir lo que no es
discutible, lo que no es posible: ¡el ALCA!, la propuesta imperialista y
colonialista del Gobierno de Estados Unidos.
En cambio estamos avanzando a paso
firme hacia la integración, hacia un nuevo nivel de integración en América
Latina, en el Caribe. El ALBA (Alternativa Bolivariana para la América) ya es
una realidad: Cuba y Venezuela. Entre Cuba y Venezuela hemos logrado consolidar
un mecanismo de integración, la Alternativa Bolivariana para la América: ¡el
ALBA!
(aplausos)
Yo debo estar en La Habana en pocas
horas, en pocas horas debo estar en La Habana. A lo mejor antes de que ustedes
regresen, Alarcón, Abel, para continuar, continuar dándole forma, fuerza a la
integración, y al “Eje del Mal”, como nos llaman algunos.
Algunos han hablado, por ahí salió
alguien hablando, hablando ya en Suramérica del “Grupo Chakal”
(Chávez-Kirchner-Lula) “Cha-K-L”. “Grupo Chakal”.
Uno de los pasos, varios pasos
estamos dando en esa integración, integración verdadera, no de palabras, un
gasoducto, un megagasoducto, para servir al desarrollo de Suramérica, el
impulso energético a los países de Suramérica, un gasoducto de casi 8 mil
kilómetros, desde aquí, desde las costas del Caribe venezolano hasta el Río de
La Plata, para llevar gas venezolano al Sur, a toda América del Sur, porque
Venezuela tiene una de las más grandes reservas de gas del mundo, y Venezuela
tiene la primera reserva de petróleo que país alguno tenga en el mundo, esa es
la razón fundamental del desespero de Mister Danger.
Ellos quieren el petróleo venezolano
y el gas venezolano, lo tuvieron durante 100 años, lo hemos recuperado y ahora
ese petróleo es para el desarrollo de nuestro pueblo y para el desarrollo de
los pueblos más pobres de este continente; Venezuela más nunca será colonia de
los Estados Unidos de Norteamérica, más nunca.
(aplausos)
Bueno, fíjense que yo quiero
insistir, yo quiero insistir, quiero insistir, Abel, Ignacio, Blanca, Juana,
Cindy, Aleida, Marcelo, Bernard Cassen y a todos, a todos ustedes, quiero
insistir en que hay razones para que estemos optimistas, hay razones, están
pasando cosas que hace cinco años no ocurrían, creo incluso que dentro de los
Estados Unidos se ha comenzado de nuevo a levantar un movimiento que cada día
toma más fuerza, conciencia y unidad.
(aplausos)
Bueno, habrá que recordar a Cindy, que
comenzó sola en una carpa allá en Texas: frente al rancho de Mister Danger ella
puso su rancho, el rancho de la esperanza, de la moral, el rancho de la moral,
de la esperanza.
(aplausos)
¿Cómo se dice en inglés esperanza?
Hope, ¿no es así? ¿Tú sabes inglés? Hope, hope. Mistress Hope. ¿Cómo se dice señora en inglés?...
¡Yo también te amo!
Bueno, miren, estaba viendo, estaba
viendo unas declaraciones, ¿saben de quién? ¿Saben de quién? Hace unas horas,
de Harry Belafonte. Harry Belafonte, quien nos visitó hace pocas semanas y
Belafonte…, bueno aquí pasaron, ellos pasaron varios días, Danny Glover de
TransAfrica Forum, y vieron, sintieron lo que aquí está ocurriendo; y lo dijo
Belafonte en el Aló Presidente, y luego me lo ratificó, ya despidiéndose. Me
dijo: “Presidente, viene otro momento, voy a dedicarle lo que me quede de vida,
a este nuevo momento”.
(aplausos)
Y ojalá le quede mucho de vida a
Harry Belafonte. Bueno, lo he visto ahora en una entrevista que le ha hecho
CNN, le han preguntado, porque él dijo aquí una gran verdad, dijo que el
terrorista más grande del mundo se llama Mister Bush y es verdad, ese es el terrorista
más grande del mundo.
Y creo que en fin, distintos
movimientos, distintos movimientos se levantan en Estados Unidos, habrá que
recordar la tragedia de Katrina y todo aquel movimiento nacional de indignación
que se levantó al ver un gobierno abandonando a su suerte a millones de
ciudadanos, especialmente los pobres, los negros, los latinos, ¡a todos!
Algarabía
¡Viva el pueblo de Estados Unidos!
Público: ¡Qué viva!
Con ustedes contamos, compañeros, con
ustedes contamos.
(aplausos)
Esto hay que tenerlo claro, esto hay
que tenerlo claro, lo dijo Carlos Marx, lo dijo Carlos Marx, lo leí hace poco
en otro libro de un filósofo húngaro amigo nuestro, István Mészáros, al mundo
tenemos que salvarlo. Podemos salvarlo los pueblos de este mundo, y dentro de
esos pueblos es imprescindible contar allí, en la fórmula salvadora del mundo,
con el pueblo de Estados Unidos, con la conciencia del pueblo de Estados Unidos,
con la resurrección del pueblo de Estados Unidos.
(aplausos)
Unido a los pueblos del Caribe, a los
pueblos de la América Latina, a los pueblos de Asia, del África, de Europa.
(aplausos)
Bueno, así que hay muchas razones
para ser optimistas, ahora, comenzando el año 2006, comenzando el siglo XXI, y
en este escenario tan esplendoroso que ha llenado a Caracas de magia, de magia,
de una belleza indescriptible, de esa pasión fervorosa de la juventud y de las
corrientes distintas y diversas de nuestro mundo.
Creo que hoy ha crecido y crece la
importancia de este Foro. Porque el Foro Social nació al calor de las luchas de
Seattle, de Cancún, las luchas contra la OMC (Organización Mundial del
Comercio), contra el ALCA, contra la globalización neoliberal. Ahí nació el
Foro, al calor de esas batallas.
Triste o doloroso, quizás no triste,
pero doloroso sería si en este momento, seis años después, cinco años después,
hiciéramos un balance de la situación y concluyéramos que estamos a la
defensiva o que estamos en retirada. No, un balance global, mundial, de estos
últimos cinco años, incluyendo el último triunfo del pueblo boliviano y lo que
está ocurriendo en África, e incluyendo este foro y su éxito tremendo, nos
tiene que llevar a una conclusión: nosotros, los que luchamos por un mundo
distinto y mejor; nosotros, los que levantamos las banderas de la revolución,
estamos a la ofensiva, ellos son los que están en retirada. Los que defienden
la injusticia, la desigualdad.
Ovación
Nos toca a nosotros, nos toca a
nosotros diseñar la fórmula de la unidad, de la ofensiva, de la victoria, rumbo
a la victoria. Será largo el camino, pero creo, repito, que hay suficientes
elementos para articular, con talento estratégico, la estrategia perfecta para
estos próximos años, la unión de nuestros pueblos, de todas las corrientes
indígenas, obreras, campesinas, de intelectuales, de profesionales, de mujeres,
de estudiantes; todas las corrientes ecologistas, todos los que luchamos por la
igualdad, por los valores del ser humano, por los derechos humanos verdaderos;
los que luchamos por la justicia, por la igualdad, por la dignidad. Todos
nosotros debemos unirnos, articularnos en una ofensiva victoriosa contra el
imperialismo.
Aquí en Venezuela estamos
adelantando, ustedes lo saben, una experiencia inédita, una experiencia inédita
que modestamente ha venido aportando algunos elementos a la causa de todos los
movimientos sociales transformadores, rumbo a ese mundo nuevo, distinto,
posible, necesario: la Revolución Bolivariana.
Hoy por cierto estábamos graduando,
al mediodía, en la tarde, un grupo de compatriotas, fíjense ustedes, del
proyecto piloto de la Misión Robinson II, Robinson II, y estábamos entregando
los títulos de sexto grado, educación primaria, a un grupo de venezolanos
quienes hace apenas dos años no sabían leer ni escribir, y en dos años y un
poco más, dos años y medio, gracias al apoyo de la Revolución Cubana, de su
experiencia, de su gente, de sus métodos, aprendieron a leer y a escribir y
luego comenzaron la primaria y en dos años sacaron la educación primaria, y
ahora comenzaron la secundaria. Y como decía uno de ellos hoy, ya con cinco
hijos, decía: “Bueno, yo no pude terminar la primaria, mis hijos ya están en bachillerato,
en secundaria, ahora yo terminé la primaria, si se descuidan mis hijos me voy a
graduar primero que ellos.”
(aplausos)
Hago este comentario sólo por aportar
apenas una de las tantísimas experiencias que la Revolución Bolivariana viene
avanzando en educación, en salud, en el nivel de vida de nuestra población, en
la lucha contra la miseria, contra la pobreza, en la transformación del modelo
económico del siglo XX, del siglo XIX, en el impulso de una nueva sociedad de
iguales, donde no haya excluidos, en el impulso de un nuevo modelo político: la
democracia revolucionaria, construyendo una democracia participativa,
protagónica, donde el pueblo sea la esencia y el actor fundamental en la
batalla política, y no una élite que representa, entre comillas, “al pueblo”,
la democracia representativa siempre termina siendo una democrática de élites y
por tanto una democracia falsa.
La única democracia en la que creemos
nosotros es la democracia del pueblo, es la democracia participativa,
protagónica, cargada de fuerza popular, de impulso popular...
(aplausos)
Para ello hemos tenido que resistir
en estos años distintas arremetidas del imperialismo, ustedes lo saben, porque
el imperialismo primero comienza tendiendo puentes, la “luna de miel”: el
imperialismo, la oligarquía criolla conectada con el imperio comienza, repito,
a tender puentes, comienza alabando –como a mí me ocurrió-, yo estuve un día en
la Casa Blanca, estuve en muchas reuniones en el Fondo Monetario Internacional,
en el Banco Mundial, en la OMC; el primer año de gobierno: cenas esplendorosas,
el imperio halándome.
Luego, cuando se dieron cuenta de que
este servidor de todos ustedes no llegó aquí para venderse ni para traicionar
al pueblo heroico de Venezuela, ni para pasar a formar parte de una larga lista
de traidores, entonces comenzó la ofensiva contra nosotros, la arremetida
imperialista que tuvo su máxima expresión en el golpe de Estado del 11 de abril
de 2002, golpe de Estado que estaba conectado, el plan, ustedes saben que la
estrategia del gobierno de Estados Unidos, la estrategia imperialista, incluso
a través de documentos la han hecho pública: la guerra preventiva, eliminar
cualquier amenaza –dicen ellos, según sus clasificaciones de amenaza- antes de
que tome cuerpo.
Lanzaron contra nosotros la agresión,
el golpe, el terrorismo, como parte de un plan para adueñarse primero de
Venezuela y del petróleo venezolano, y luego, teniendo asegurado el petróleo
venezolano, ir por Iraq, por el petróleo de Iraq, como en efecto fueron al año
siguiente; sólo que, para que nos demos cuenta, y esto créanme que no implica,
que no implica ninguna subestimación del imperio, no, es el imperio, tiene
mucho poder, pero no es infalible el imperio, ese imperio… así como el ALCA
está enterrada en Mar del Plata, en este siglo enterraremos al imperio norteamericano,
¡ténganlo por seguro!
(aplausos)
Este siglo lo enterramos.
Fíjense que el imperio, con todo su
poder, aquí se estrelló contra la realidad, contra un pueblo, contra la Fuerza
Armada patriota, el pueblo patriota, aquí fracasaron y en Iraq también, no es
que están fracasando en Iraq, es que fracasaron en Iraq, fracasaron en Iraq; a
pesar de que, de manera ciega, por no reconocer la derrota, siguen llevando al
sacrificio a cientos y a miles de jóvenes estadounidenses, y
además siguen masacrando allá a miles
de inocentes, niños, niñas, mujeres y hombres del pueblo iraquí.
Desde aquí, desde este Foro
antiimperialista, exigimos al gobierno de los Estados Unidos que cese la
agresión contra el pueblo de Iraq.
(aplausos)
El genocidio en
Iraq.
(aplausos)
Que vuelvan las tropas. Miren, les voy
a decir algo, los días de la tragedia de Katrina, por fin, después de no sé
cuántos días, Mister Danger envió tropas a Nueva Orleans, y yo veía por
televisión, así como vemos por televisión los rostros de los soldados
norteamericanos en las calles de Bagdad o de Falluya: caras de temor; es decir,
es una combinación de temor con agresión. Qué distinto se le ve el rostro a un
soldado norteamericano tomando a una niña y sacándola del pantano, para
llevarla a la vida, ¡a eso deberían dedicarse las tropas de los Estados
Unidos!, a atacar la pobreza y la miseria que crece en aquél país, cada día hay
más pobres en los Estados Unidos, cada día hay más miseria en los Estados
Unidos: 40 millones de pobres, cada día crece.
Y no sólo en los Estados Unidos,
cuánto pudieran hacer... por eso decía que para salvar al mundo nos hace falta
la participación del pueblo de los Estados Unidos.
Imagínense ustedes, un gobierno en
los Estados Unidos… ¡que le declare al mundo la paz!, que declare la paz al
mundo.
Imaginémonos un gobierno en los
Estados Unidos que recoja todas sus tropas y sus submarinos y sus armas
atómicas, dispersas por el planeta, imaginémonos, imaginémonos que los 400 mil
millones de dólares que invierten todos los años en el gasto militar para
agredir al mundo y mantener los ejércitos de ocupación y de agresión, se
utilizaran para la educación, para la salud, para producir medicamentos, para
producir alimentos.
(aplausos)
Si Cuba y Venezuela -con todas las
limitaciones que tenemos- logramos en año y medio alfabetizar aquí en Venezuela
a millón y medio de personas y declarar a nuestra Patria “Territorio Libre de
Analfabetismo”, imagínense lo que pudiéramos hacer si los gobiernos, comenzando
por el de Estados Unidos y los gobiernos de los países más poderosos de la Tierra
se incorporan a una acción universal de lucha, pero verdadera, con recursos y
no con migajas, y con todos los adelantos científicos y tecnológicos que
tienen, a luchar contra el fenómeno terrible de la miseria: la pobreza, las
enfermedades, el hambre.
Ahora, mientras eso llega, que
esperemos que algún día llegue, y eso va a depender especialmente del pueblo de
Estados Unidos, del despertar del gigante que tiene que estar dormido en el
alma de aquel pueblo, del despertar del gigante dentro del territorio de
Estados Unidos para que se una a las mejores causas y a las mejores luchas por
la igualdad y por la libertad.
(aplausos)
Mientras tanto nosotros avanzaremos
con todo lo que podamos avanzar en esa dirección.
Yo comentaba acerca del espíritu de
ofensiva que debe inundar al mundo, y cómo la Revolución Bolivariana
modestamente ha hecho aportes y está dispuesta a hacer todos los aportes que
pueda en esa dirección, respetando por supuesto como respetamos la autonomía de
los movimientos sociales, de las corrientes y de las luchas, cuando el año
pasado allá en Porto Alegre me comunicaban que los organizadores del Foro
habían propuesto y habían decidido venir a Caracas este enero, inmediatamente
nosotros dijimos que nuestro gobierno estaba a la orden y nuestro pueblo
dispuesto a cooperar con el Foro Social Mundial, y respetando, además,
respetando de manera casi sagrada la autonomía de los movimientos sociales que
aquí están representados. Pero al mismo tiempo yo me atrevo, así como lo hice
el año pasado en el Gigantinho, y lo conversábamos luego en grupos más
pequeños, con Ignacio, con Bernard conversábamos. Miren, el Foro Social Mundial
tiene una grandísima importancia en todo esto que he estado comentando, en la
ofensiva mundial de movimientos sociales, políticos, de gobiernos, de parlamentos,
etc., y sería nefasto, así lo creo, que permitamos que el Foro Social Mundial
se folklorice por ejemplo, que se convierta en un encuentro folklórico de todos
los años...
(aplausos)
Encuentro turístico, folklórico, eso
sería terrible, porque estaríamos sencillamente perdiendo el tiempo y no
estamos para perder el tiempo.
Yo por eso sigo invocando a los
líderes de todos los movimientos aquí representados, sigo invocándolos a que
acordemos un plan de trabajo unitario, un plan de acción unitario, universal,
para impulsar estas luchas en América Latina, en el Caribe, en el Asia, en el
África, creo que es vital para el futuro del mundo.
Miren, Carlos Marx lanzó aquella
frase: “Socialismo o muerte...”.
(aplausos)
Rosa Luxemburgo lanzó la frase
también: “Socialismo o muerte...”
(aplausos)
Fidel Castro la lanzó y la sigue
lanzando, pero la lanzó por los 60, y ustedes la lanzaron, el Che Guevara la
lanzó por los 60.
Es decir, desde hace más de un siglo
y largo esa frase está recorriendo al mundo, pretendieron borrar la frase,
pretendieron enterrar el proyecto socialista, habría que decir aquello de que
“los muertos que vos matasteis, gozan de buena salud”. Gozan de buena salud.
Pero les iba a decir que yo creo que
cuando Carlos Marx lanzó aquella frase estaba muy claro por supuesto en lo que
estaba diciendo, así como Rosa Luxemburgo; pero cuando ellos lanzaron la frase
creo que pudieron haberse dado el lujo de pensar en los siglos futuros, como
Bolívar también pensó en los siglos futuros, y lo dijo aquí en Angostura:
“Volando por entre las próximas edades, mi imaginación se fija en los siglos
futuros…”. Cuando Fidel comenzó a hablar de socialismo o muerte, por los 60 también,
seguramente estaba pensando en el siglo futuro, es decir este que llegó.
Creo que ellos apreciaban un margen
de maniobra en el tiempo, creo igualmente que a nosotros se nos ha estrechado
el margen de maniobra y no hay mucho tiempo para nosotros; creo que a nosotros
no nos está dado el pensar en los siglos futuros, creo que... esto pudiera
sonar un poco dramático, pero yo creo que lo es; creo que llegamos al siglo en
el cual se solucionará el dilema, un dilema recogido por científicos y
pensadores.
Leyendo a Chomsky, hace poco, volví a
caer en el drama, cita Chomsky a un pensador, filósofo, filósofo que ha
estudiado a profundidad la especie humana, y ese biólogo, filósofo, dice que a
lo mejor la especie humana pudo haber sido un error de la naturaleza, dice que
las especies en promedio tienen 100 mil años de existencia, que tienden a
desaparecer; dice que no ha conseguido en la historia de las especies una
parecida a la humana que tenga tal vocación de autoexterminio, dice que las cucarachas
y las sanguijuelas tienen un sentido de la autoconservación de la especie
millones de veces más desarrollado que el sentido que podemos tener nosotros,
los de la especie humana.
Dice también, Bertrand Russell –es
una figura tenebrosa pero va en la misma dirección-, Russell dice que algún
día, algún día volverá la paz al planeta, que durante millones de años hubo
gusanos y mariposas, peces y lagartijas y hubo paz en el planeta; pero que
apareció la especie humana y se acabó la paz. Y dice Russell que a lo mejor
algún día cuando desaparezca la especie humana volverá la paz de las mariposas…
¿verdad que cuesta creer eso? ¿Verdad que uno se resiste a creer eso? Es
Hobbes, Thomas Hobbes, el Leviatán: el hombre lobo del hombre; yo, hombre, me
niego, me resisto, yo prefiero creer en Cristo el Redentor, el hombre, la esperanza
del hombre, prefiero y me aferro a eso, a la fe, al humanismo de la especie
humana.
Pero hay bastantes cosas como para
dudar.
Ahora, creo que nosotros estamos en
el siglo de las definiciones, creo que en este siglo se definirá o se decidirá,
si va a sobrevivir la especie humana o volverá la paz de las mariposas de
Bertrand Russell, así lo creo.
Mi abuela, mi mamá vieja, decía que
le contaba su abuela india, que en el 2000 y más, el mundo se iba a acabar.
Yo le decía “Abuela ¿cómo se va a
acabar el mundo?, si el mundo lo hizo Dios no se puede acabar”, y ella decía:
“Yo creo también que no se va a acabar, pero dicen, es una vieja profecía”.
Creo que, repito compañeros,
compañeras; el tiempo se nos acorta, creo que no hay mucho espacio de maniobra,
creo que no hay más allá del siglo XXI, si nosotros no cambiamos el rumbo del
mundo en este siglo XXI, creo que la frase de Carlos Marx hoy tiene más
vigencia que nunca y además una vigencia dramática, casi no hay tiempo pues:
socialismo o muerte, pero muerte de verdad de la especie humana, y muerte de la
vida en el planeta Tierra, porque el capitalismo está acabando con el planeta,
el capitalismo está acabando con la vida en el planeta, el capitalismo está
acabando con el equilibrio ecológico del planeta. Se deshielan los polos, se
recalientan los mares, se inundan continentes, se destruyen bosques, selvas, se
secan ríos y lagos; el desarrollismo destructivo del modelo capitalista está acabando
con la vida en el planeta. Creo que es ahora o nunca.
Recuerdo igual una expresión de
Fidel, hace poco hablaba Fidel, en algún documento: “Mañana pudiera ser
demasiado tarde”. Por eso es que clamo al Foro Social Mundial, con todo mi
respeto a su autonomía, que no discuto ni discutiré jamás; pero igual sé que
ustedes respetan también nuestra autonomía para decir lo que creemos, creo que
desde el Foro debemos empujar muy duro en la dirección, en la conformación de
un gran movimiento articulado mundial, antiimperialista, alternativo, que
abarque el mundo entero y que tenga capacidad de conexión, de crecimiento, de
lucha. Creo además que hemos comenzado a dar pasos en esa dirección. Creo que
nos estamos alejando del riesgo del que hablábamos en Porto Alegre, de la
folklorización del Foro, de un Foro que discuta y debata, y donde no haya
conclusiones, por ejemplo.
A mí me parece extraño al menos, si
se decide que sea así, igual, no importa, pero no estamos para perder tiempo,
insisto en eso, no estamos para perder tiempo, se trata de salvar la vida en el
planeta, se trata de salvar la especie humana, cambiando el rumbo de la
historia, cambiando el mundo.
Desde aquí nosotros hemos levantado
de nuevo la bandera del socialismo para transitar los nuevos caminos del siglo
XXI, la construcción de un sólido movimiento auténticamente socialista en el
planeta.
(aplausos)
Un socialismo nuevo, fresco. Aquí en
América Latina creo que el socialismo, como decía Mariátegui, debe tener un
fuerte componente indigenista, socialismo indigenista, por ejemplo; no se trata
de copiar modelos, creo que fue uno de los grandes errores del intento
socialista del siglo XX copiar modelos, la cartilla.
No, con esa autonomía, con esa
diversidad, con esa fuerza originaria de cada pueblo, de nuestros pueblos. Es
de Galeano la frase, la leí hace poco, dice Galeano:
“No hay nada menos foráneo en estas
tierras que el socialismo”. Porque nuestros aborígenes, nuestros indígenas, los
pueblos originarios de este continente, vivían en socialismo, vivían en
socialismo, y todavía viven, han sobrevivido, arrasados por el desarrollismo y
el capitalismo, sin embargo han conservado en muchos países, nuestros pueblos
originarios han conservado sus raíces socialistas. Y esas raíces socialistas,
esas semillas socialistas que se conservaron en muchos espacios de nuestra
América cuánto nos van a ser útiles –Blanca Chancoso, Nohelí Pocaterra.
Cuánto nos van a ser útiles para el
impulso del nuevo socialismo, de nuestro socialismo, indoamericano; yo,
cristiano como soy, también creo que Cristo y las corrientes cristianas
auténticas tienen mucho que aportar al proyecto socialista del siglo XXI en la
América Latina.
(aplausos)
El verdadero y auténtico cristianismo
antiimperialista. Cristo fue un antiimperialista, luchador por los pobres, por
la igualdad, creo que nuestro socialismo, el que estamos diseñando, inventando,
impulsando, tiene mucho de bolivariano, tiene mucho de Simón Rodríguez,
socialista utópico; tiene mucho de
Abreu e Lima, el pernambucano; tiene
mucho de Mariátegui, tiene mucho del Che, tiene mucho de Fidel, tiene mucho de
Zapata, tiene mucho de Pancho Villa, de Zamora; un socialismo nuestro que habrá
que seguir inventando. Pero ese es el camino, no tenemos la menor duda.
En fin, yo les felicito a todos por
el tremendo éxito que el Foro ha tenido y estoy seguro de que así terminará el
domingo. Un gran impacto, nuestro pueblo está conmovido ¿saben? El pueblo
venezolano. Sobre todo a través del Canal 8, Venezolana de Televisión, que está
transmitiendo eventos por aquí y por allá; Vive TV, Telesur, se ha estado
transmitiendo mucho por Telesur hacia muchas partes del mundo, los medios
comunitarios han estado transmitiendo, recogiendo distintas expresiones,
nuestro pueblo está recibiendo de ustedes, hombres y mujeres de las mejores
causas del mundo, un baño de fe, un baño de amor, un baño de esperanza.
Muchas gracias a nombre del pueblo
bolivariano de Venezuela, y lo repito con fuerza y con pasión desde el Foro
Social Mundial, agradeciendo la invitación del Movimiento de los Sin Tierra y
de todos los movimientos aquí representados.
¡Socialismo o muerte!
¡Patria…!
Público: ¡…o muerte!
¡Venceremos!
Público: ¡Venceremos!
Un abrazo bolivariano y
revolucionario, hermanas y hermanos
de Venezuela y del mundo.
Muchísimas gracias.