Uruguay: Pulseada geoestratégica

Por Julio A. Louis  

  

         Revivo mi niñez, por los 40, y a mis padres diciéndome después de cada elección, cuando socialistas y comunistas recogían escasos votos: "Un día la izquierda será gobierno".

         Ese día ha llegado: las masas populares han dado el salto cualitativo de rechazar a los partidos de la burguesía y del imperialismo. El EP-FA-NM (Encuentro Progresista-Frente Amplio-Nueva Mayoría) -fuerza heterogénea, con sucesivas ampliaciones- surgida desde su seno, los ha volteado.

         La victoria es fruto de más de un siglo de luchas obreras y populares. No jerarquizar ese mérito es desmerecernos y desmerecer el esfuerzo acumulado por generaciones. También es fruto de la montaña de mentiras  blanqui-coloradas para preservar los privilegios dominantes y de la magnitud de la crisis del sistema capitalista.

         La probable transición -que no la habrá si predomina la conciliación con el bloque dominante- se apoya y explica en una reformulación geopolítica. Ambas se interrelacionan.

         No valen por sí solas las imprescindibles intenciones de transformaciones. Hay que apoyarlas en una estrategia que establezca, en la situación concreta, quiénes son los amigos y los enemigos. Errar equivale al suicidio político.

         Para los pueblos de las naciones del Sur (concepto sociológico más que geográfico) la estrategia (cómo ganar la guerra) se asienta en el correcto análisis del sistema capitalista y, en nuestro caso, en valorar como imprescindible  la unidad latinoamericana. Porque si la Revolución Socialista sólo será viable cuando asuma dimensión mundial, el marco en la que germina y se desarrolla es nacional, en el sentido ya de "patria grande" y no de meras "patrias chicas" fragmentadas por el imperialismo. La estrategia se  completará con tácticas adecuadas (ganar las batallas de esa guerra), que viabilizarán nuestro fortalecimiento y debilitamiento del enemigo.

 La geopolítica.

A. El concepto de geopolítica.

          Vivan Trías (1922-1980), el más lúcido pensador marxista uruguayo del siglo XX, rastrea entre los teóricos del imperialismo el concepto de geopolítica para aplicarlo en aras de la liberación.

         "La geopolítica, en cambio, estudia la influencia de los factores geográficos en la vida y evolución de los Estados. Y, lo que es singularmente importante, los estudia con el fin de extraer conclusiones capaces de orientar la política de los mismos." [...] De modo que, sin desconocer la índole objetiva, material, de las influencias que ejercen los factores geográficos en la vida de cada Estado, es evidente que las conclusiones a extraer de su análisis y con el propósito de delinear su política, dependerán de las clases sociales que lo controlen." [1]

 

B. La geopolítica de EE.UU.

         "No cabe ninguna duda de que la geopolítica germana ha sido la más escandalosamente polémica. Pero también existe una geopolítica británica y, lo que es hoy mucho más trascendente, una geopolítica norteamericana en pleno desarrollo. [2]

         "[...] Spykman es el geopolítico de la época en que EE.UU. ha copado el centro del escenario capitalista..." [3]

         En "Estados Unidos frente al mundo" (1942) Spykman concluye que para obtener sus objetivos debe ser agresivo. Hereda y se basará en la política británica del equilibrio de poderes.

         Trías explica que en América es vital la integración para EE.UU. y que:  "Es natural esperar que las Repúblicas del sur resistan, con uñas y dientes, tal perspectiva." [4]

         Y cita a Spykman:

          "... ninguno de los Estados americanos se avendría a realizar de grado los cambios imprescindibles para crear esa economía de tipo regional (...) Únicamente la conquista del hemisferio por Estados Unidos y la implacable destrucción de las economías regionales ahora existentes podría realizar la integración necesaria'." [5]

         Las expresiones de Spykman son hoy los lineamientos del ALCA.

 

C. EE.UU. contra el eje Argentina-Brasil.

         En base a Spykman, EE.UU. elabora su Gran Estrategia. Comprende la necesidad de alianzas, de satelizar a naciones y de impedir alianzas peligrosas. ¿Cuál en América del Sur?

          "[...] la llave para mantener la división, la balkanización de la zona, depende del enfrentamiento Brasil-Argentina". [6]  "Se puede decir que sobre [sus relaciones] descansa toda la estrategia divisionista de las metrópolis y, a la vez, dialécticamente, toda la esperanza integradora y nacionalista de los pueblos." [7]

         Con recelos, Argentina y Brasil ensayan acercamientos entre 1930 y 1955, pronto anulados: Perón impulsa el "ABC", (Argentina-Brasil-Chile) con Vargas e Ibáñez por los años 50.

         Si se comprende la trascendencia que otorga EE.UU. a tal relación se calibrará el valor del eje Kirchner-Lula (al que se suma la Venezuela de Chávez). El "Consenso de Buenos Aires" (opuesto al de Washington) y el "Acuerdo de Copacabana", priorizan el crecimiento al reclamo de los acreedores, la defensa del multilateralismo, de la igualdad soberana, del agua, la lucha contra la pobreza y el Mercosur como proyecto político ampliado en la Comunidad Sudamericana de Naciones.

         No en vano, el Comandante de las FF.AA. de EE.UU. (Comando Sur), general James Hill expuso ante el Parlamento:

         "Señores: estamos ante una nueva amenaza emergente en América Latina. Al lado del narcoterrorismo, de la guerrilla, etc, aparece ahora el populismo radical [...] Se observa en Haití con Aristide, [...] en Bolivia y [...] en Venezuela [...]; el Consenso de Buenos Aires [...] igualmente es parte de ese problema porque prioriza los intereses de los países pobres frente a las obligaciones económicas y democráticas internacionales de esos Estados." [8] 

         Y concluye: "[...] no hemos hecho lo suficiente para frenar(lo) [...] lo que tenemos que hacer es reforzar nuestros lazos tradicionalmente buenos con los militares latinoamericanos". [9]

 

D. América Latina en la lucha interimperialista.

         La presente lucha entre las grandes potencias en la región -principalmente entre EE.UU. y la Unión Europea- debe enfocarse a la luz de hechos que pautan la realidad mundial.

1º. El sistema capitalista domina incontrastablemente sin que haya amenaza inmediata de una Revolución Socialista.

2º. La tendencia histórica a la gestación de una burguesía trasnacional es un proceso inconcluso, por lo que sectores burgueses no trasnacionalizados resisten su relegación.

3º. Las luchas interburguesas e interimperialistas se agudizan. EE.UU., la Unión Europea y Japón disputan la supremacía económica mundial, mientras China avanza a pasos de siete leguas como potencia no capitalista. EE.UU. usa la superioridad militar -única indiscutida a su favor- exacerbando la conflictividad mundial, mientras Rusia, China, Japón, India, Unión Europea o Brasil promueven la multipolaridad.

4º. Al día siguiente de la reelección de Bush, la Bolsa de Nueva York cierra en alza "con destaque para la valorización de las acciones de las industrias farmacéutica y armamentística" [10] . Aunque el Pentágono reconoce solamente capacidad para enfrentar dos conflictos a la vez (la resistencia afgana e iraquí ha modificado la afirmación de múltiples conflictos), la guerra es componente indispensable del metabolismo imperialista y la competencia por la ganancia requiere desenlaces extraeconómicos. La `irracionalidad' de los halcones es la racionalidad de expandir mercados mediante depredaciones sanguinarias. América Latina ya vive la intervención en Colombia y penden amenazas sobre Cuba, Venezuela, la Amazonia y los recursos hídricos, mientras en su territorio se instalan bases militares estadounidenses. 

5º. América Latina se conmociona. Cuba se afirma. La Revolución Bolivariana de Venezuela se profundiza. Brasil  experimenta la alianza entre el Partido de los Trabajadores y poderosos sectores de la burguesía, y asesta -junto al `Grupo de los 20', y en especial junto a Argentina y Venezuela- derrotas a EE.UU. La resultante es la confluencia de regímenes distintos: Argentina, Brasil, Cuba, Venezuela, Uruguay.

         La tendencia regional y mundial -en tanto el gobierno de Bush mantiene su política de "guerra preventiva", que implica la abolición del derecho internacional - verifica la coalición de fuerzas políticas y sociales, compuestas por el conjunto de las víctimas del sistema, aún las de burgueses relegados.          Los líderes de América Latina y el Caribe deberán evitar la ingenuidad y saber que no se trata de cambiar de amo. Sea cual sea el inversor la sangría es similar. En el lapso 1995-2000 el ingreso de capitales extranjeros fue de 38.000 millones de dólares, pero las ganancias enviadas hacia sus casas matrices superaron los 48.000 millones. [11]  

         ¿De qué modo América Latina puede valerse de la rivalidad interimperialista? Ante todo diferenciando la estrategia (ganar la guerra) de la táctica (ganar batallas). Si  estratégicamente la lucha es contra toda explotación y opresión, tácticamente hay que determinar quien es el enemigo principal, el más intervencionista y belicista. Los pueblos han expresado que Bush es "el Hitler del siglo XXI". De allí que los acuerdos tácticos con sus rivales cobran validez. Aunque, como enseña la historia de Hispanoamérica (Bolívar, etc.) son acuerdos de los que mucho nos debemos cuidar. 

 E. Uruguay: de Estado tapón y disolvente a país articulador.

         Uruguay es continuación-negación dialéctica de la Banda Oriental y de la Provincia homónima. El proyecto artiguista de una gran Confederación del Plata apunta a la nación soberana.

         Pero los ingleses imponen su creación de los "Estados tapones", para amarrar a grandes naciones bajo su patrocinio.

         "[...] los Estados tapones deben reunir 4 condiciones básicas:

         a) ser un Estado situado como una cuña entre dos grandes potencias, de modo que si pertenece a una de ellas, se produzca un desequilibrio de poder en su favor;

         b) controlar alguna gran vía fluvial para el comercio;

         c) no ser demasiado pequeño, porque puede no ser viable como Estado nacional;

         d) tampoco ser demasiado grande porque puede no necesitar de la tutela inglesa." [12]  

         Trías complementa:

         "Se suele considerar, con ligereza, que la mayoría de estos Estados tapones son diseños artificiales, inviables como Estados nacionales independientes. No es así. El Foreing Office, por lo menos en los ejemplos más notorios, no ha hecho otra cosa que apoyarse en poderosas fuerzas históricas nacionalistas e independentistas que luchaban desde hacía mucho tiempo para lograr la soberanía." [13]

         Uruguay, llave del sistema fluvial platense, es la gran creación (1828) pergeñada por Lord Ponsomby, quien ascendido, participa después de la gestación de Bélgica (1830).

         El Estado Oriental del Uruguay, desgajado de las provincias platenses sin que aún fuera nación, es tutelado por sus creadores, no sin conflictos como el conducente a la Guerra Grande. Pero desde el fin de la Guerra de la Triple Alianza (1870) contra Paraguay, Inglaterra lo tutela hasta que EE.UU. se lo disputa y quita en el siglo XX.

 F. El salto cualitativo de Tabaré Vázquez

         Hace pocos años, el embajador de EE.UU. Cristopher Ashby señaló:

         "De alguna manera Uruguay tiene más influencia con Argentina y Brasil que nosotros [...] Entendemos mejor el papel que Uruguay ha tomado en esta región. Es más importante en el Mercosur por la manera que el bloque utiliza para decidir. La clave de muchas cosas es Brasil, pero la influencia que Uruguay tiene sobre Brasil y todos los otros países de la región puede ser bastante". [14]

         Para EE.UU. la función de Uruguay es desintegradora. El tono triunfalista de tal orientación bajo el gobierno del Dr. Jorge Batlle la sintetiza El Observador: "Parece estar tomando cuerpo una natural alianza uruguaya de hecho con EE.UU. ante Brasil y Argentina en torno al comercio". [15]

         Cuando blancos y colorados han ignorado el Consenso de Buenos Aires, obstaculizado la ampliación del Mercosur, y se oponen al Parlamento Sudamericano con visión de `patria chica', actúan como voceros del imperialismo. 

         Pero el gobierno del EP-FA tuerce el rumbo. Tabaré Vázquez al asumir la presidencia es categórico:

         "Valoramos vuestra actitud (* la de los visitantes extranjeros) y corresponderemos a ella instrumentando una política exterior independiente, de Estado y basada en : 1º) la adhesión al derecho internacional y especialmente al pleno respeto de la soberanía de los Estados, la defensa y promoción de los Derechos Humanos, la solución pacífica de las controversias, el principio de no intervención, la autodeterminación de los pueblos, el universalismo en las relaciones internacionales y la defensa y promoción de la democracia.

         Desde el inicio de nuestro gobierno debe quedar bien claro, lo decimos con respeto, pero con la máxima firmeza, no toleraremos ingerencias externas en nuestros asuntos internos [...] 3º. el compromiso con el Mercosur y el carácter prioritario del proceso de integración como proyecto político estratégico en la agenda internacional del Uruguay. Lo hemos dicho muchas veces y lo decimos ahora una vez más: el gobierno que hoy asume quiere más y mejor Mercosur. Un Mercosur ampliado, redimensionado y fortalecido que será, a su vez, una plataforma más sólida para lograr una mejor inserción internacional tanto del bloque en sí como de todos sus integrantes [...] 4º. [...] desarrollaremos activamente nuestras relaciones con todos los demás países latinoamericanos, todos sin excepción alguna, pues de todos nos sentimos igualmente hermanos por nuestra común condición latinoamericana. Aportaremos nuestra convicción y nuestra voluntad para dar un nuevo impulso a las cumbres iberoamericanas, a la rápida y mejor concreción del tratado de asociación con la Unión Europea, al mejor relacionamiento con otros bloques regionales, ya existentes o en formación, como al desarrollo de la cooperación Sur-Sur". [16]

         Son definiciones el que no se mencione al ALCA, el inmediato restablecimiento de relaciones con Cuba, el tratado comercial con la República Bolivariana de Venezuela, y la integración (miembro 21) al Grupo de `los 20' en la Organización Mundial de Comercio (OMC).

         "Lo que parece irreversiblemente marchito, lo que yace moribundo, es el rol de Estado `tapón' equilibrante, que fuera esencia de su vida histórica por un siglo a partir de la ´Triple Alianza`”. [17]

         La predicción de Trías se materializa. La base geopolítica de la soberanía de Uruguay pasa por la comprensión de su debilidad, inserto entre vecinos fuertes, y en una región de pugna interimperialista. Por ende no puede desprenderse de sus vecinos e iniciar un proceso nítidamente diferenciado, salvo para cumplir el rol de satélite de una potencia. Es la conclusión de más de dos siglos de historia. Hoy el salto cualitativo es posible por el cambio regional y continental, por el hecho que gobiernen -con los `peros' que nos merezcan - Lula y Kirchner. Y desde luego, Chávez.

         Ese inmenso salto cualitativo actual está dado por el pasaje de la condición de Estado tapón a la de articulador. Sin embargo, la apertura de un nuevo tiempo no presagia un lecho de rosas. Uruguay no sólo deberá ser símbolo de integración, sino bregar por una incorporación efectiva en todos los ámbitos. Al tiempo de promover la unión nacional latinoamericana, deberá defender sus intereses particulares sin ingenuidad frente a sus poderosos vecinos.

G. El Tratado de Inversiones con EE.UU. 

         A seis días de las elecciones el gobierno saliente firma con EE.UU. dos tratados (de “cielos abiertos” y de inversiones) que adoptan la fórmula del “ALCA ligth”, opuesta al concepto prevaleciente del Mercosur como espacio de integración económica y política. El  último "es el primero que EE.UU. negoció en más de 5 años con cualquier país del mundo aislado de tratativas comerciales más generales". [18]

         El tratado acuerda una rápida, adecuada y efectiva compensación en casos de expropiación y otorga a los inversores el derecho de reclamar ante tribunales de Derecho Internacional, expresa renuncia a la soberanía nacional.

         Razones, por demás suficientes, por las cuales Brasil ha declarado inconstitucionales este tipo de tratados.

         Sin embargo el programa del EP-FA-NM se opone al ALCA.

Y durante el gobierno del doctor Batlle, la bancada de legisladores del EP-FA votó negativamente tratados de inversiones con México y Finlandia, como lesivos a la soberanía nacional. Además, el Congreso del FA aprobó:

         "Encomendar a los organismos de dirección y a la bancada parlamentaria, seguir con especial atención los intentos del gobierno de procurar un Acuerdo de Libre Comercio con EE.UU, dentro de las pautas del ALCA, y en especial, acuerdos de inversiones semejantes al artículo 11 del NAFTA que subordinan a los Estados Nacionales a las ganancias e intereses de los inversionistas."

         La prensa ha registrado los conflictos del gobierno, aún antes de su ascensión, acerca del alcance del triunfo del plebiscito del agua -que anula las concesiones a empresas privadas- y la concesión, a América Móvil en telecomunicaciones. Pero con ser graves son menores frente al anuncio del Mmnistro de Economía Danilo Astori de que se ratificaría el tratado bilateral de inversiones con EE.UU. El planteo de Astori contradice el programa del EP-FA-NM, socava las bases de la unidad sudamericana y del Mercosur y perpetúa el rol de estado tapón del país. Es que el tratado bilateral -a semejanza de otros propuestos por EE.UU. después de que el ALCA fuera frenado- aplica los lineamientos de aquél en grajeas (una a una con sus socios-dependientes).

         Las consecuencias de la ratificación del tratado  alinearía al gobierno de Vázquez con EE.UU. más profundamente aún que lo hecho por el gobierno de Batlle, y en contra de sus socios del Mercosur y de la Comunidad Sudamericana.

         También Astori -antes de la asunción de Vázquez ha mostrado escepticismo acerca del Mercosur, y atribuido responsabilidades a Argentina y Brasil:

 “No me puedo engañar. No puedo aspirar a tener un Parlamento del Mercosur cuando ni siquiera está funcionando la zona de libre comercio. No me puedo plantear una integración con los diez países de América del Sur -que estaría muy bien- cuando entre nosotros nos estamos peleando por un trámite de camión en la frontera'" [19]

         Ante la gravedad de los juicios del ministro de Economía -a quien la prensa de derecha llama “el Primer Ministro” asume relevancia marcada el discurso reafirmatorio citado de Vázquez al asumir la presidencia. Pero también ¿por qué no?, la insistencia posterior de Astori. [20]

         Habrá que seguir de cerca el tratamiento de este Tratado Bilateral de Inversiones, como una de las tres claves, junto a la negociación de la deuda externa y la actitud del gobierno ante la lucha, la organización y la concientización popular. Es que el gobierno será fiel al programa si enfrenta los obstáculos que le oponga el bloque dominante y derrota a la línea conciliadora en su seno; y sólo saldrá adelante si gobierna con el pueblo y para él.

 H. La presión creciente de EE.UU.

         El gobierno de Bush sigue de cerca la situación uruguaya. Algunas afirmaciones revisten singular interés.

         - Tiempo atrás, Roger Noriega dijo:

         "Si esa gente es electa, por supuesto que vamos a trabajar con ellos y respetar el resultado. Pero creo que es natural que con un movimiento político que se define a sí mismo en parte por su hostilidad a EE.UU, el relacionamiento sería inferior al tipo de asociación que tenemos hoy y que tuvimos durante varios años con el gobierno de Uruguay". [21]

         - el Embajador estadounidense Silverstein en su primera visita al presidente electo -como el rey absolutista del asteroide 325 de "El Principito" de Antoine de Saint Exupéry, que daba órdenes de lo que no podía evitar- "dió la oportunidad" al nuevo gobierno de revisar el tratado. [22]

         - Pocos días antes de las elecciones se conoce que la Fundation Heritage (republicana) se muestra partidaria de “atraer” a Vázquez y a Astori. La receta ecuatoriana de captación de Lucio Gutiérrez está en marcha. 

         -  Derham -número 2 del Departamento de Estado- declara: "Estamos impresionados por la elección y el tipo de ejercicio democrático y esperamos trabajar con el nuevo gobierno". [23]

         - Los comentarios de la prensa norteamericana testimonian preocupación:

         - (como en Venezuela, Brasil, Argentina y Ecuador) "el candidato más opuesto a las políticas de libre mercado apoyadas por Washington derrotó a quienes apoyaron esas políticas". [24]

         - (el resultado electoral) "priva a EE.UU. de un importante aliado en la región". [25]

         - un alto funcionario del Departamento de Estado valora el tratamiento que debe dar EE.UU. al gobierno de Vázquez: "Es algo muy complicado [...] Es un frente y tenemos que aprender a trabajar con un frente. Estamos aprendiendo." [26]

"Obviamente (Vázquez) tiene la capacidad de unir varias tendencias como un líder de un frente, dijo después de pensar un instante. “Esto impresiona...impresiona”. Sin embargo no dudó en afirmar que se trata de “un líder democrático” del país. “Fue electo democráticamente y para nosotros eso es importante”, aseguró. [27]

"Un tema sensible en la agenda es el tratado bilateral de Inversiones [...] El flamante canciller Reinaldo Gargano, ha planteado renegociar el acuerdo, que otorga garantías especiales a las firmas estadounidenses que inviertan en el país, pero esa revisión ( que carece del aval del ministro de Economía, Danilo Astori) provocaría una diferencia con Washington. Dijo el jerarca del Departamento de Estado: “El tratado ya fue negociado de buena fe con el gobierno anterior. abrirlo o renegociarlo sería un cambio." [28]

         Después agrega que la cercanía que Uruguay tenga con Venezuela y Cuba será "un factor determinante  para medir la relación de su gobierno con la Casa Blanca". Y remata: "Vamos  a reaccionar basados en hechos". [29]

-  Otto Reich juzga que "la reanudación de las relaciones diplomáticas (con Cuba) es una mala señal. Francamente, no vemos que Fidel Castro represente nada positivo para la región. Dime con quién andas y te diré quieren eres" [30]

- mientras llueven los saludos: Bush a Vázquez, Rice a Gargano, John Maisto (Embajador de EE.UU. en la O.E.A.) visita a Vázquez. El Tío Sam sonríe y muestra los dientes.      

          En cambio, el gobierno del Dr. Vázquez, es bien recibido por gobiernos de la Unión Europea, dados los lazos del EP-FA-NM con partidos de ella, entre otros motivos. Y muy bien por Argentina y Brasil. Esta realidad marca la viable transición.

 La transición. [31]

A. La transición en el marxismo.

         Transición significa pasaje de un Estado a otro. Es un concepto esencial de la dialéctica, para la cual todo está en constante fluir. Marx y Engels explican que el capitalismo -aherrojado en sus contradicciones, la mayor de las cuales es la creación de la clase proletaria, explotada y sepulturera a la vez del sistema- devendrá en comunismo. Señalan que en esa transición habrá dos fases,  que después, la Tercera Internacional, llamará socialista y comunista respectivamente. El punto de partida a la fase socialista es la sociedad capitalista avanzada, que genera la superabundancia de riquezas, la que podrá ser redistribuida a toda la sociedad, merced principalmente a la sustitución de la propiedad privada por la socialista de los medios de producción y de cambio.

         Lenin es el primer teórico obligado a extender la transición. Sostuvo que la Revolucón Rusa sería el primer eslabón de una cadena de revoluciones proletarias europeas, y que éstas ayudarían a aquélla para paliar la inferioridad de su base material, propia de una sociedad con menor desarrollo de las fuerzas productivas que las occidentales. Pero cuando las revoluciones europeas fracasan -muy especialmente la alemana- mientras se procura su resurrección y victoria, debe aplicar planes de emergencia en Rusia, que les permitan a los bolcheviques mantener el poder soviético; medidas que ya no serán las de la fase socialista, sino que son una previa transición hacia esa fase, un “Capitalismo de Estado”, reintroduciendo elementos capitalistas, cuya más prolongada realización es la Nueva Política Económica (1921-1928).

         Después de él, los dirigentes y vanguardias constructores de revoluciones de los países coloniales o dependientes (Mao Tse Tung, Ho Chi Minh, Fidel Castro, etc.) siempre teorizan la transición previa a la fase socialista.

         De todos modos Marx-Engels y sus continuadores, tienen en común que razonan la transición sobre la base de la conquista del poder por medio de la violencia revolucionaria. Mao Tse Tung es directo: `El poder nace del fusil'.

B. Nuevo escenario y vigencia de conceptos.

         Pero el ciclo de revoluciones proletarias metropolitanas y/o tercermundistas, sufre un eclipse prolongado. En América Latina, en particular, después de derrotados los movimientos revolucionarios (décadas del 60 y 70), se pasa del “asalto a la fortaleza” enemiga, a rodearla y poner un pie en ella, en el Estado burgués trasnacionalizado, utilizando el espacio reconquistado de la legalidad democrática-liberal.

         La lucha de masas -que quiebra a las dictaduras de la Seguridad Nacional- utiliza los canales abiertos y lleva a los partidos o movimientos populares a obtener el gobierno, como paso hacia el poder (aunque tendencias conciliadoras ignoren la distinción entre uno y otro). Se trata de una transición  modesta y limitada, desde el gobierno y proyectada hacia la conquista del poder. Así se empezó en Venezuela, donde ha avanzado, y está en incierto curso en los países del Cono Sur.

         Para ubicarse es preciso refrescar conceptos viejos aún vigentes. El gobierno actúa en el régimen político; el régimen está relacionado con el Estado, aunque es mucho más limitado que éste; por fin, el Estado es parte gravitante -pero no única- del poder.        

Al relacionar conceptos:

a)      En el capitalismo mundializado el poder lo detenta un complejo económico, político, militar e intelectual, intérprete de los intereses de la trasnacionalización del capital (el Consenso de Washington es su principal expresión). El dominio de las trasnacionales se ejerce a través de las Naciones Unidas, del Banco Mundial, del Fondo Monetario Internacional, de la Organización Mundial del Comercio, de la O.T.A.N. [32] (ahora tratado de carácter ofensivo a nivel mundial). Este poder trasnacional ajusta, influye y limita el poder clásico de los Estados nacionales.

b)      El Estado  es un órgano de dominación al servicio de la clase o bloque de clases dominante, a través de sus instituciones económicas, políticas (con sus relaciones de legalidad y de propiedad), educativas, judiciales, armadas, policiales y de comunicación.

         Tiene instituciones permanentes: fuerzas armadas y de seguridad, poder judicial, administración pública, Banco Central, etc., las cuales en la elección del personal, en la normativa y en la formación, están ligadas al bloque de clases dominante. Tienen  el monopolio legalizado de la violencia y el control de las relaciones financieras y económicas básicas del sistema social; y sus funcionarios se mantienen con independencia de los regímenes políticos.

         Los Documentos de Santa Fe -expresión de los teóricos imperialistas- procuran anclar en estas instituciones permanentes el poder efectivo, en tanto son resortes más estables y difíciles de modificar. Sobre todo de mantener la influencia rectora de los organismos de crédito y otros de poder mundial, dominados por el gran capital trasnacional. Y de acotar las potestades de los gobiernos.

El capitalismo rediseña las funciones del Estado.

El Estado fuerte, lejos de ser anacrónico, se convierte en su objetivo fundamental, aunque su protagonismo difiere si se trata de estados imperialistas o dependientes.

         En los países imperialistas el Estado interviene para salvar las multinacionales y evitar el colapso de los sistemas financieros; estimula la competencia contra otros países imperialistas; conquista mercados exteriores y protege los locales; liberaliza el comercio y regula las inversiones; fija aranceles y subsidios protectores de su producción; afirma la expansión de las trasnacionales a través del rol político y militar ofensivo; ajusta sus estrategias con los medios de comunicación, etc.

         En los países dependientes, el Estado interviene protegiendo los intereses de la nueva clase capitalista trasnacional -la que incluye a altos funcionarios políticos y militares- ligada a los círculos financieros internacionales, con cuentas de banco e inversiones en el extranjero e involucrada en el mercado de exportación. La alianza o interacción entre la clase capitalista trasnacional y los poderes imperialistas, produce la llamada globalización; en realidad emerge una mayor dependencia, vía del rol hegemónico de esa clase.

         Así, el Estado dependiente es fuerte para asegurar los objetivos imperialistas, merced a la contrarrevolución neoliberal, manifestada en las  privatizaciones (con firme intervención suya), en los ajustes estructurales, en la flexibilización laboral, en la desregulación financiera. Si bien el Estado se debilita y achica en las funciones clásicas de los llamados Estados de Bienestar (salud, educación, seguridad social), es en estas funciones, activo, intervencionista y represivo.

 c)     El régimen se constituye con las instituciones políticas temporales que elaboran cotidianamente la política a través del Presidente, del Poder Legislativo, de los Intendentes y los legislativos departamentales o provinciales. Está inserto en las reglas y relaciones de clases existentes al interior del Estado. Incluye, por lo tanto, al gobierno.

         Normalmente la crisis política surge cuando el régimen entra en conflicto con la estructura clasista y de propiedad del Estado. Se resuelve a favor del régimen, si se cambia revolucionariamente la naturaleza de clase del Estado; o a favor del Estado, si se derroca al régimen.

         O sea, el Estado aporta la estructura a largo plazo, en la cual operan las políticas del régimen. Sus instituciones tienen un relativo grado de autonomía e independencia de los regímenes. Y sus jerarquías responden a las conexiones históricas con el bloque dominante. El carácter de clase del Estado no cambia, excepto con la Revolución. A su vez, el régimen político depende y se inserta en el Estado; y su poder se ve limitado por el marco de clases preestablecido. [33]

d)      Los regímenes políticos al servicio de las clases o bloques de clases dominantes han ido variando: absolutismo, dictadura militar, bonapartismo, fascismo, democracia, etc.

         La democracia es un concepto histórico-concreto, de clase, y no abstracto, atemporal, al margen de las clases. El origen griego de la palabra democracia verifica su nacimiento en una sociedad y un Estado esclavistas. Con el desarrollo de los burgos modernos, la burguesía adopta formas democráticas cambiantes, según las correlaciones de clases concretas. La más conocida y de larga duración, ha sido la democracia liberal. No obstante, la represión de las dictaduras de la Seguridad Nacional determina que el `regreso a la democracia', -posible por la resistencia civil- fuera acotado y tutelado por las FF.AA., otrora vehículo del golpismo.

         Si la democracia liberal ha asegurado en paz el control político de la burguesía, la democracia tutelada (admitida en países periféricos del sistema capitalista) cumple el rol clásico de la liberal, pero asentada en la desigualdad jurídica de sus ciudadanos, en la impunidad de los victimarios de las dictaduras seguristas.

e)  Para las tendencias marxistas el acceso al gobierno no se limita a una mera alternancia de partidos socialdemócratas con los conservadores, en que aquéllos administran la crisis un tiempo. El objetivo más profundo es el poder y su conquista abarca un período prolongado, en el cual el bloque político-social alternativo, tiene que disputarle también la hegemonía ideológica al bloque del gran capital. Para ello se apuesta al desarrollo autonómico de las intersociales, cooperativas, sindicatos, entidades culturales, ecologistas, deportivas, de minorías marginadas, etc.

         En cambio, si las tendencias a la conciliación con el bloque dominante triunfasen, no habría transición; y las posibilidades de que triunfen, existen. El "cambio de gobierno" se limitaría a la alternancia al estilo europeo. 

         En síntesis: vale afirmar que el gobierno, y más ampliamente, el régimen político puede no controlar al Estado; (como no lo controla en Uruguay) y es posible que se dé - si choca con el Estado y el poder dominante- que, junto al movimiento popular, luche por transformar revolucionariamente al Estado, para lograr el poder y una nueva hegemonía.

C. La transición uruguaya.

         Desde América del Sur y con proyección mundial, el proceso venezolano ilustra como desde el gobierno un movimiento antiimperialista conquista posiciones de poder mediante pasos sucesivos, cuya clave es la inserción profunda en el pueblo. Ha modificado la constitución, ganado a las fuerzas armadas  y avanza en una dirección revolucionaria.

         La transición uruguaya, avanzar desde el gobierno al poder, sería exitosa si consiguiese: a) el pasaje de Uruguay de la condición de Estado tapón a la de articulador del bloque sudamericano; b) la renegociación  favorable de la impagable deuda externa en los términos actuales; c) la defensa de las empresas públicas y de los recursos del país -primero el agua- en consonancia con los veredictos populares de los plebiscitos de 1992 y  de 2003; d) la democratización de la sociedad y del estado; e) el funcionamiento del Uruguay productivo; e) la ejecución urgente de un plan de emergencia social.

         No es ni una Revolución Socialista, ni siquiera una transición de `Nueva Democracia' o de `Revolución Nacional y Popular' previas, pero si son pasos hacia una correlación de clases que abra el cauce hacia transformaciones más profundas.

 ¿Continuismo o transición?

A. ¿La deuda externa o la social?.

         La disyuntiva de Uruguay no difiere de la regional, aunque tiene sus especificidades: en el gobierno hay una pugna entre dos tendencias, de perspectivas antagónicas. Además, al gobierno lo enfrenta la oposición blanquicolorada, que expresa políticamente a la mitad de la ciudadanía y que es  previsible que se endurezca (ya critica "el monopolio del partido único", "la dictadura perfecta", etc.) A su vez, tiene fuerte incidencia en las instituciones permanentes del Estado.

         El gobierno había acordado con la oposición su presencia en los organismos de contralor, entes autónomos y servicios descentralizados, para fiscalizar y no para cogobernar. Pero, primero el Partido Colorado y después el Nacional, se han negado a integrar los entes y los servicios descentralizados; además, la oposición blanca gobernará la mayoría de las Intendencias.

         De predominar las tendencias del gobierno proclives a las transformaciones (`país productivo', fomento a la producción nacional, a las pequeñas y medianas empresas, al cooperativismo, `justicia social', `más y mejor Mercosur', convenios con diversas naciones del mundo, atención prioritaria a `la deuda social', etc., el proceso enfilaría a realizar los anhelos de las mayorías en el sentido de que los dominados y explotados se conviertan en dominadores y se acabe la explotación... esto es, a la larga al socialismo.

         De predominar las tendencias conciliadoras del gobierno, con políticas que no difieren de las habidas (atraer como sea inversiones extranjeras, tratado de inversión con EE.UU., combatir los `corporativismos' (si se trata de intereses de los trabajadores o de la pequeña burguesía), relaciones `cordiales' con los instituciones financieras internacionales, etc., el proceso terminaría en la ejecución de `las reformas estructurales' (privatizaciones, desmonopolizaciones, desregulaciones) que los partidos tradicionales no lograron por la resistencia popular y la oposición del EP-FA.

         El frágil equilibrio del gobierno, expresado en su integración y en las complejas negociaciones previas, difícilmente coexista largo tiempo. El Plan Nacional de Emergencia Social (PANES) está "fuera de discusión", se ha dicho, y se le ha previsto por dos años y medio (los plazos tienden a alargarse) mientras se crean fuentes de trabajo, pero el margen estrecho de maniobra que conceden las instituciones financieras internacionales, amenaza todo el planteo y la atención de `la deuda social'.

         Las cifras ilustran la contradicción entre priorizar una u otra deuda: la externa y la social.

 

- el déficit fiscal del año 2003 fue del 4.6% del PBI, y en 2004, del 2.1%, La discusión es que el FMI exige un superávit del 4%, mientras el gobierno (precaviéndose de contingencias desfavorables) propone el 3.5% [34]. En ambos casos, el Presupuesto no permitirá la satisfacción de `la deuda social'.

- el FMI exige que Uruguay pague. La deuda externa ha aumentado 50% en 4 años. Por intereses se han pago en 1998, 372 millones de dólares y en el 2003, 650 millones, el 8 y el 22 por ciento respectivamente del presupuesto. Pero la deuda pública es de 13.428 millones de dólares, equivalente al PBI de 2004. Y en el quinquenio se deberá pagar 6552 millones de dólares de amortizaciones y 2567 de intereses.

         En el gobierno hay opiniones enfrentadas. Mientras para  Mujica "la deuda no tiene otra salida que le hagan un corte porque es impagable" [35] , Astori sostiene que "no vamos a plantear quitas de la deuda, vamos a intentar aliviar los vencimientos que tenemos para los próximos años" [36] .

 "La emergencia social" se representa por estos datos: 

 - los desocupados son más de 200.000, los trabajadores precarios son casi 500.000 y los subempleados  200.000. Total: más de 900.000 en un país con poco más de tres millones. [37]

-  los pobres han pasado de 420.000 a 850.000 en cinco años [38]. Según los criterios empleados hay casi un millón [39] , o "de haber continuado utilizando el Instituto Nacional de Estadística la metodología vigente hasta 1997, serían más de 40 por ciento los uruguayos que caen bajo la línea de pobreza". [40]  Ésta afecta más a niños y adolescentes. Son pobres 123.000 menores de 6 años, y 250.000, entre 6 y 17 años. El 54% de los niños nacen en hogares pobres. UNICEF dice que están desnutridos el 10% de los menores de un año y el 16% de los de dos. Los que sufren la indigencia han pasado de 37.000 a 92.000 en tres años.

- ¿Cuántos son los emigrados? Según el EP-FA-NM "hay más de 300.000 viviendo en el exterior. Se han ido más de 100.000 jóvenes, profesionales y familias enteras, en los últimos tres años. Casi un 9% de la población vive en el exterior" [41] ;  150.000 están indocumentados. Se van tantos como nacen. De acuerdo a la tipificación de Naciones Unidas, Uruguay entra en la categoría de "país desmembrado".

 Este año se debate el presupuesto quinquenal.

 "No parece demasiado audaz pronosticar que el primero de los conflictos que conmueva al gabinete se sustancia alrededor del tema de los recursos y se desarrolle durante la discusión del presupuesto quinquenal." [42]

         Las otras presiones de ls instituciones financieras internacionales -además del pago de la deuda y del tratado de inversiones con EE.UU.- giran en torno a la aplicación del plebiscito del agua, la insistencia para asociar ANCAP con privados, la mayor flexibilización laboral, la restricción a la seguridad social, la venta de activos públicos.

 Dos protagonistas son vitales: el Presidente Tabaré Vázquez por su liderazgo y el pueblo.

 B. Las dos Biblias de Tabaré.

         Tabaré ha expresado que su gobierno tendrá "dos Biblias": la Constitución y el programa del EP-FA-NM.

         La fuerza del gobierno es considerable. Cuenta con mayorías parlamentarias. Sólo de 30 a 40 leyes exigen mayorías especiales que no posee. Una de ellas es el "voto epistolar" para los uruguayos que todavía no han perdido la ciudadanía por emigrar, y que es una piedra angular para reinsertar al "departamento número 20" (Uruguay tiene 19), ferozmente resistida por los partidos tradicionales, porque saben que entre los expulsados por motivos económicos, el EP-FA-NM tiene amplia mayoría. Tampoco el gobierno puede resolver con sus votos la integración de la Corte Electoral y el Tribunal de Cuentas que requieren los dos tercios de los integrantes de la Asamblea General, y que de no lograrse, mantiene en funciones a los que ya están. Y ya recibe presiones. [43]

         El peso del gobierno se incrementará con las elecciones municipales del 8 de mayo. A la segura victoria en los principales departamentos (Montevideo y Canelones (en éste por primera vez), puede sumarle otras seis o siete.

         Si el programa se aplica, se chocará con el bloque dominante, por más "aggiornado" o lavado que aquél esté respecto al fundacional de 1971. Será la `revolución política y social' anunciada por Vázquez, y que además del replanteo internacional ya bosquejado, propone:

 a) Un país productivo. Define entre sus principales puntos, que "El Estado buscará solucionar el problema de la carga de la Deuda Externa, sin allanarse ante imposiciones o condicionamientos de los organismos internacionales"; que el objetivo central será crear fuentes de trabajo y reactivar el aparato productivo; que el Estado tendrá un rol activo en materia de política de tierras, industria, investigación científica y tecnológica; que una Ley de Negociación Colectiva establecerá el marco adecuado para el desarrollo de relaciones laborales; que habrá una reforma del sistema financiero, fortaleciendo a la banca pública y controlando especialmente la especulación y fuga de capitales; que se reformará el sistema tributario basado en el impuesto a la renta de las personas físicas; que se fomentará el cooperativismo.

b) La democratización de la Sociedad y del Estado. Define el fortalecimiento de las empresas públicas estratégicas; la democratización de los medios de comunicación y de formación;

la participación de la sociedad en la vida política, creando Juntas Locales en ciudades y pueblos, previstas en la constitución; la aprobación del voto desde el exterior y la progresiva reintegración de los emigrados a la vida del país; la promoción de auditorías en todos los organismos estatales y el fin del clientelismo, la corrupción y los abusos; el cumplimiento del artículo 4o. de la Ley de Caducidad, que esclarezca las desapariciones, y el respeto íntegro a la Ley; la condena al terrorismo de Estado; la aplicación de las conclusiones y recomendaciones aprobadas en organismos internacionales sobre derechos humanos; el establecimiento de una política nacional de Defensa, opuesta a la Doctrina de la Seguridad Nacional; la conversión de las FF.AA. en un cuerpo profesional efectivamente subordinado al poder civil, depurado de responsables de crímenes, redimensionado y dotado de vínculos sub-regionales y latinoamericanos, con otra visión a la de EE.UU.; por ejemplo, sin participar en maniobras que no reflejen el interés del país, aunque sean gratuitas.

 c) Las políticas sociales. Define la atención prioritaria al tercio que vive en la pobreza; la urgencia de un Plan Nacional de Alimentación; la constitución de un Sistema Nacional Integrado de Salud, coordinando a la salud pública y la privada, con participación de trabajadores y usuarios; la reorientación educativa en base al consenso y la participación de los involucrados y la formación de un Sistema Unico de Educación; la aprobación de un Plan Nacional de Vivienda, priorizando a los más carenciados.

         La aplicación del programa fortalecería al bloque social dominado porque revertiría la tendencia a la desocupación, la pobreza y la emigración. Cuenta, en favor de su aplicación, con un marco regional favorable, con la decisión del Poder Ejecutivo, con la mayoría absoluta de las Cámaras (si el voto del EP-FA-NM es disciplinado) y factiblemente con las principales intendencias, además del abrumador apoyo obrero y popular. Cuenta en contra con la parcial oposición de sectores del mismo gobierno, con `zonas grises' de indefinición en temas tales como seguridad social, reforma educativa, o concesiones a privados, con la hostilidad de EE.UU., con la presión  de las instituciones financieras internacionales, con la agresividad de círculos militares y con el endurecimiento de la oposición.  

C. El pueblo, ese convidado de piedra.

Es dable resaltar los siguientes aspectos:

1º)  Jamás un gobierno ha despertado tanto apoyo y esperanzas como éste. La tapa del semanario "Brecha" -dos niños pobres riendo y pintados con los colores del Frente- simbolizan el clima nacional. Quien no comprenda el profundo sacudimiento de clases existente no comprende nada. En tal sentido es muy expresiva la nota titulada "Entre los nuevos legisladores hay camioneros, pintores de obra, vendedores ambulantes, cocineros y diez por ciento de abogados. Hasta organizadores de hurgadores" [44]; nota que describe el desuso de la corbata y el uso del termo y del mate en las sesiones, y la reflexión de un trajeado diputado blanco: "Esto parece la toma del Palacio" (en alusión a la de Pando de los tupamaros en 1969). [45]

 2º) El núcleo básico del proletariado se ha debilitado y la clase sufre profundas transformaciones. El haz de trabajadores y explotados es diverso y difícil de organizar y concientizar. Por consiguiente, para impulsar el proceso revolucionario es preciso atender a su desarrollo cuantitativo y cualitativo: a la satisfacción de sus necesidades básicas, a la organización de sindicatos, a la potenciación de su lucha, conciencia y acción política.

 3º)  El retroceso ideológico - con hegemonía del liberalismo burgués sobre el marxismo - que tuvo su broche de oro en el Congrreso del F.A. de 2003, se apoya y explica precisamente en esa debilidad del proletariado.

 4º)    Las transformaciones del sistema perjudican no sólo a la pequeña burguesía, sino a sectores burgueses. De allí que el gobierno se apoya en un amplio espectro social: asalariados urbanos y rurales, trabajadores independientes (feriantes, cuentapropistas, ambulantes, etc.), desocupados, pequeños y medianos propietarios, y  sectores burgueses.

5º)    Las masas populares no tienen conciencia revolucionaria, todavía, es decir que no están decididas a la revolución, que es la imposición de transformaciones profundas -enfrentando a la violencia imperialista-burguesa que se descargará para defender sus privilegios- con su propia violencia. Pero que carezcan de esa conciencia no empequeñece su formidable paso de maduración, base para el salto cualitativo revolucionario.               

 

D. Pueblo-Frente, pueblo-gobierno. 

         La relación dialéctica entre el pueblo (el haz de clases, capas y sectores explotados y oprimidos) y el Frente Amplio se ha clarificado en la serie de plebiscitos convocados y/o realizados (no menos de diez desde 1985): todos han sido vanguardizados por las organizaciones sindicales y sociales. El Frente Amplio acompañó las movilizaciones, cuando estaban en curso, muchas veces a regañadientes.

         Eso que fue, también será con el gobierno. Concientes de ello, es que se debe actuar. Empujando al gobierno con acción de masas, desde "afuera" de él y del FA y empujando desde "adentro", desde el gobierno y desde el FA. Automarginarse del gobierno, por sus incoherencias, o por su "irreversibilidad" neoliberal, es una tontería ultraizquierdista.

         Chávez, como también Fidel, ha emitido un mensaje claro: apoyen a Tabaré. Quedarse esperando y sólo criticando lo negativo que haga, es cómodo, fácil y contrarrevolucionario.

         Es lógico prever que el pueblo redoble el combate por la unidad sudamericana y latinoamericana, por la defensa de las empresas y recursos públicos, por la sindicalización (por primera vez se ha creado un sindicato de policías), por la lucha salarial, por la tierra (desde el norte se anuncia una marcha por salario y tierras), por la mejoría de la enseñanza y la salud pública, etc. Por modestos que sean los logros obtenidos, el bloque dominante resistirá y la radicalización de la lucha de clases puede llevar a una crisis revolucionaria, como en otras partes del continente y del mundo. Crisis que resuelve la cuestión del poder, a favor de la revolución o de la contrarrevolución.

         Es previsible un largo período de transición por la posesión del poder económico, de los medios masivos de comunicación y de la estructura estatal que pertenecen al bloque dominante (trasnacionales, instituciones financieras internacionales, burguesía asociada a ellos, testaferros). Un período de convergencia del gobierno y de las masas populares, del cual puede emerger el fortalecimiento de los trabajadores, de las clases y sectores oprimidos y  de los sectores burgueses no trasnacionalizados. Si se alora que para gobernar, y avanzar hacia transformaciones antiimperialistas y de contenido socialista, se necesita a las grandes mayorías, a las que habrá que convencer con audacia y sin impaciencias.

         El gobierno tendrá el apoyo popular, pero también su oposición si se aleja de él. Para acicatearlo será principal el combate de ideas, una de las formas de la lucha de clases, tanto en el movimiento sindical y social como en el EP-FA-NM. Es que el gobierno deberá enfrentarse al bloque de poder dominante, so pena de traicionarse. Por ende la lucha contra la conciliación de clases deberá ser la nota dominante de las fuerzas obrero-populares y de las tendencias marxistas. Sin  olvidar que en el gobierno hay una orientación marcada hacia la conciliación con el enemigo. Las piruetas para evadir el veredicto sobre el plebiscito del agua, la admisión de la Telefonía Móvil desconociendo al Congreso del Frente, el debate sobre la aprobación del Tratado Bilateral de Inversiones con EE.UU., la designacióm como Ministro de un ex-Gerente de la Texaco, el envío de más tropas uruguayas a Haití, la continuidad de la reforma educativa, etc. marcan la conciliación. Hoy por hoy, el peligro mayor.

          Tampoco minimicemos el obstáculo representado por el ultraizquierdismo, cuyo propósito es `demostrar' que el gobierno del EP-FA-NM ya es otra expresión del neoliberalismo. De momento es ínfimo y está aislado. Cuando algunos de sus teóricos, opinan sobre la "irreversibilidad" del curso social liberal, obedecen a la aprobación de sectas externas o internas, pero desconocen el curso zigzagueante de los hechos o que el gobierno está en disputa. Nada hoy es irreversible.

         Por último, mientras los trabajadores y explotados hacemos la experiencia de gobierno, nos corresponde a los revolucionarios marxistas una profunda autocrítica acerca de la debilidad presente y también, repensar la estrategia y la táctica, para forjar una potente fuerza  con definiciones y prácticas antiimperialistas, proyectada al socialismo.

         La situación se definirá a escala continental. Los procesos "nacionales" aislados y victoriosos son inviables, y menos en el pequeño Uruguay. La Comunidad Sudamericana favorecerá las posibilidades del proceso de transición.

         En síntesis: ni se está en vísperas de la Revolución Socialista ni de su fase previa. Sí se asiste al salto cualitativo dado por el hecho que la fuerza política surgida de y sostenida por las clases populares, accede al gobierno. Acceso viable por la realidad continental y regional, porque gobiernan Fidel, Chávez, Lula y Kirchner. La geopolítica facilita la transición, y ésta se apoya en aquélla.

         La Historia enseña que en crisis como éstas, si las fuerzas políticas del movimiento obrero y popular, y también las fuerzas sociales, no las resuelven y se avanza en sentido revolucionario, la resuelve la contrarrevolución fascista, revestida de cualquier "doctrina" de ocasión.  

 

Marzo de 2005.

 

 

 

 

 

 

 

                

 

 

 

 

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

          

 

 

           

 

               [46]

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



    [1]  "Imperialismo y geopolítica en América Latina.". Cap. 1 "Imperialismo y geopolítica". Tomo 11. Ediciones de la Banda Oriental. Serie Patria Grande. Uruguay. 1989. Págs.  Págs. 17 y 18.

    [2] Ibidem. Pág. 14.

    [3] Ibidem. Cap. II. "Dialéctica de la política exterior norteamericana."  Pág. 77.

    [4] Ibidem. Pág. 71.

    [5] Ibidem. Pág. 71.

    [6] Ibidem. Capítulo III. "La política del satélite mayor". Pág. 125.

 

    [7] Ibidem. Págs. 127 y 128.

    [8] "La Juventud". 16/5/04, Informe Especial, pág. 8.

    [9] Ibidem.

    [10] Roberto Ponpeu de Toledo. "Veja". Brasil. 10 de noviembre de 2004.

    [11] Osvaldo Martínez. "Posición de Cuba sobre el ALCA". 20.6.01. Cuba. Siglo XXI.

    [12] Vivian Trías. "El Imperio Británico en la cuenca del Plata". Tomo 2. Selección de obras. Ediciones de la Banda Oriental. Pág. 83.

    [13] Ibidem. Págs. 83 y 84.

    [14] "Gazeta Mercantil Latinoameriana", 19 al 25 de febrero de 2001.

    [15] "El Alca no quita lo bilateral". Editorial de "El Observador". 2 de abril de 2001.

    [16] "La República. 2 de marzo de 2005. Pág. 9.

    [17] Vivian Trías. "Uruguay y sus claves geopolíticas". Tomo 8. Ediciones de la Banda Oriental. 1990. Pág. 106.

    [18] Búsqueda". 23.9.2004.

 

    [19] "Astori: Mercosur debe superar `vacíos' antes de impulsar Parlamento y acuerdo sudamericano". Búsqueda. 30.12.2004.

    [20] "Astori reforzó posición de Economía en cuanto superó la crisis por Cofac".

 

            "[...] Astori fue interrogado respecto a si el gobierno mantendrá o no el tratado de protección de inversiones acordado con Estados Unidos.

 

            El ministro respondió que él estaba totalmente de acuerdo con ese tratado, aunque algunos legisladores dijeron que habían escuchado, además, que iba a pedirle al Parlamento que lo ratificara y lo mantuviera

 

            El canciller Reinaldo Gargano, en una reciente visita a Brasil preparando el viaje del presidente Tabaré Vázquez, había asegurado que el tratado iba a ser derogado, o que se lo miraría con atención para modificarlo." "Ultimas Noticias". 18 de marzo de 2005. Pág. 13.

    [21] Roger Noriega. "Búsqueda". 15.7.04.

 

    [22] Declaraciones a la prensa del 11.XI.2004.

 

            Los tratados requieren aprobación legislativa, la que no ha llegado.

    [23]  "EE.UU. no advierte `ninguna razón' que impida una relación constructiva con Tabaré Vázquez". Búsqueda". 4.11.2004.

    [24] New York Times". Reproducido por Brecha. 5.11.2004.

 

    [25] "The Miami Herald". Reproducido por Brecha. 5.11.2004.

    [26] "EE.UU. no olvida `la historia' pero apuesta a entenderse con la izquierda uruguaya y espera reaccionar en base a hechos", desde Washington, Gerardo Lissardy, corresponsanl "Búsqueda". 3 de marzo de 2005.

    [27] Ibidem.

 

    [28] Ibidem.

    [29] Ibidem.

    [30] Brecha. 4 de marzo de 2005.

    [31] Esta 2a. parte la he reproducido,  prácticamente en su totalidad, del artículo "Uruguay: geopolítica y transición", enviado a la Revista Anales (Administración Nacional de la Enseñanza Pública) de Uruguay, del 15.XI. 2004.

    [32] Organización del Tratado del Atlántico Norte.

    [33] James Petras. "Globaloney. El lenguaje imperial, los intelectuales y la izquierda". Colección Herramienta. Editorial Antídoto. Buenos Aires. 2000.

 

            Este aporte es la base de estos pasajes de mi exposición.

    [34] Antonio Elías, Suplemento Económico de "Brecha". 23 de febrero de 2005.

    [35] La República. 26 de octubre de 2004.

    [36] Mario H. Peralta. "Un domingo de gloria". Brecha. Número especial. 1o. de noviembre de 2004.

    [37] Folleto de propaganda del EP-FA-NM.

    [38] Ibidem.

    [39] Reinaldo Gargano, "Una luz al final del túnel". Le Monde Diplomatique, el Dipló. Julio 2004. pág. 15.

    [40] Brecha. 2 de julio de 2004. Pág. IV. Suplemento "Detrás de los números".

    [41] Folleto de propaganda del EP-FA-NM.

    [42] "Los inicios de una compleja negociación". Jaime Behar. Suplemento Económico de "Brecha". 23 de febrero de 2005.

    [43] "Sin embargo, el gobierno no es omnipotente, aunque así se sienta. Entre los asuntos que lo obligan a acordar con los demás sectores se cuenta la integración del Tribunal de cuentas y de la Corte Electoral. En nuestra opinión, la oposición debería reservarse en el primero la mayoría de la representación - eventualmente, manteniendo su actual composición- pues, al haber quedado excluida de la administración, el Tribunal se convierte en un órgano indispensable de control de la legalidad de los gastos y, en general, de la disposición de los recursos públicos. Por supuesto, por el bien del país, y no de la oposición." "Hacia un gobierno de partido". Pablo Abdala, dirigente del Partido Nacional. "Ultimas Noticias. 18 de marzo ded 2005. Pág. 24.

    [44] "Búsqueda". 17 de febrero de 2005.

 

    [45]  Ibidem.

    [46] Julio A. Louis (1938) es egresado del Instituto de Profesores Artigas (1968) y actual Profesor de Historia Americana en él. Ha ejercido la docencia en Enseñanza Secundaria, en Historia de las Ideas de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de la República y en Didáctica de la Historia en el I.P.A.

 

            Para el presente artículo de "ANALES" el autor ha utilizado fragmentos de su autoría bajo su firma, de la recopilación de documentos al IV Congreso del Frente Amplio (21-22-23 de setiembre de 2001), de "La República" (3 de marzo y 21 de abril de 2004), de "Siete sobre Siete" (13 de setiembre de 2004) y del prólogo de "Le Monde Diplomatique", "el Dipló" ("Uruguay decide su futuro. ?Y si gana el Frente Amplio?". Buenos Aires. Setiembre de 2004). 

Hosted by www.Geocities.ws

1