Lector
Lectora...
(Planes para los próximos diez años)
Un mes después de que aparezcan estas páginas, Crítica cumple
diez años. Presentamos el primer número el 8 de octubre de 1991. Fue nuestra
manera de homenajear la memoria de Ernesto Guevara.
Estuvieron con nosotros en la mesa de presentación, en el teatro
IFT, el embajador de la República de Cuba, compañero Miguel Bruguera del
Valle, Hebe de Bonafini por las Madres de Plaza de Mayo, Carolina Lister y
Pedro Wasiejko, dirigentes sindicales y miembros de la Propuesta Política de
los Trabajadores, corriente que luego confluiría en la fundación del Congreso
de Trabajadores Argentinos. Recibimos innumerables adhesiones de amigos y
compañeros y, para nuestra propia gran sorpresa, en la sala más de 400 personas
le insuflaron vida a una revista marxista de teoría y política que en sus
páginas y en la presentación hizo hincapié en subrayar que no era un espacio
amplio, sino una tribuna para los revolucionarios empeñados en recuperar y aplicar
la teoría del socialismo científico y la revolución proletaria. Quien pueda
situarse en el clima de aquellos días posteriores al derrumbe de la Unión
Soviética comprenderá cuán difícil era que estos conceptos no se interpretaran
como expresión de dogmatismo y testarudez.
Sabíamos del peligro, pero no apelamos a disfraces, ni a la
dilución por mezcla, ni al recurso de “recrear” un pensamiento supuestamente
muerto. Y a la vez que presentamos definiciones tajantes, nos esforzamos por
mostrar una voluntad de acción política con quienes estuvieran dispuestos a no
arrodillarse ante los proclamados vencedores. Tratamos de poner de manifiesto
ambos términos, incluso en la composición de la mesa de presentación:
inequívoca definición ideológica, orientación política sin concesiones, rechazo
a toda forma de sectarismo.
Tal vez por eso fue tan inesperadamente positiva la respuesta de
quienes comparten definiciones ideológicas y de quienes, sin acompañarlas,
respetan y alientan el pensamiento crítico y el esfuerzo por afirmar una
comprensión científica de la realidad social y política. Habíamos hecho una
tirada de 1000 ejemplares. Dudábamos que fuera posible vender más de 200 y no
sabíamos cómo podríamos juntar el dinero para el siguiente volumen. Dos semanas
después, enviamos a imprenta una segunda edición del número inaugural: se había
agotado.
Y ahora planeamos la segunda década de trabajo. Jamás nos
presentamos como un emprendimiento de laboratorio. “Crítica se
pone en movimiento para ser vehículo de búsqueda y afirmación, de investigación
y debate, tras el objetivo de recomponer en un nivel superior las fuerzas
humanas, teóricas y organizativas de los revolucionarios marxista en América
Latina y el Caribe y de allí a todo el mundo. Está en sus manos para resistir
la ofensiva del enemigo y preparar la contraofensiva de nuestra clase y
nuestros pueblos”, sostenía el tramo final del texto de presentación. Porque no
entendemos la teoría como lo opuesto de la práctica -de la militancia por el
socialismo, para ser más precisos- sino como una parte inseparable de ella.
Todo esto ha quedado registrado en más de cinco mil páginas
publicadas desde entonces y no es el caso abundar. Aquí se trata de volver, un
mes antes del décimo aniversario, a la exhortación con que cerrábamos el primer
volumen: “si concluye que es preciso continuar con esta tarea, debe saber que
ella depende de usted tanto como de quienes la iniciamos. La afirmación vale
para la convocatoria a la discusión, estudio y elaboración serias de los temas
en cuestión y para el sustento material de esta revista-libro. Es innecesario
decir que no contamos con respaldo económico de ningún tipo. Este material se
produce con trabajo voluntario y gracias a contribuciones de quienes carecen de
toda otra fortuna que no sea su pasión para defender ideas y esperanzas”.
Como decíamos ayer, es preciso estudiar, debatir, elaborar,
difundir... Los diez años transcurridos fueron extremadamente duros. La próxima
década lo será más, pero en otro sentido.
Ahora no tenemos que explicar que el capitalismo está en crisis.
Y los “recreadores” del marxismo han hallado, por regla general, su lugar.
Ahora no afrontamos una crisis ideológica -aunque desde luego estamos lejos de
haberla superado- sino los prolegómenos de una crisis económica, social y
política a escala planetaria, de la cual saldrá un nuevo mundo. De modo que los
desafíos no son menores, pero son diferentes.
Le invitamos a planificar los próximos diez años y marchar
hombro con hombro. A integrar equipos de estudio sobre temas y países que los
mismos grupos escogen. A elaborar, confrontar y publicar el resultado de ese
trabajo. Seguimos opuestos a la “amplitud” entendida como eclecticismo e
irresponsabilidad. Alentamos el pensamiento para abolir el capitalismo y
sabemos que en ese camino son inevitables las diferencias y los debates. Esa
amplitud tiene, siempre tuvo, lugar en Crítica.
Como no podría ser de otro modo, para celebrar el 10° aniversario de Crítica el viernes 26 de octubre haremos un acto público para presentar el balance crítico de nuestro propio trabajo. Vamos a pedirle a compañeras y compañeros de otras corrientes que compartan la mesa con nosotros para escuchar sus opiniones. Y desde luego para buscar con ellos tareas y planes frente al desencadenamiento de la crisis en Argentina. Le proponemos participar en la preparación y realización del balance y del acto. No vacile en hacer llegar sus opiniones. Y le invitamos también a sumarse a una campaña por 300 nuevas suscripciones en los próximos seis meses. Porque en cualquier hipótesis, Crítica continuará dependiendo de usted lectora, de usted lector.