
La villa se localiza a los pies de los altos de El
Cerrojo y los Corrijos, donde están excavadas muchas de las cuevas
que dieron origen al nombre del pueblo: "el lugar de las cuevillas en
el Cerrato".
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De época plenamente romana, se certifica
la existencia en su término de una posible villa romana. Fue villa
murada desde los primeros siglos de la reconquista y, según parece,
existió un fortín o atalaya en un alto próximo al
pueblo.
Llegó a tener hasta cinco ermitas: San Martín, que era románica y de la que todavía puede verse algún vestigio de su ábside (un ventanal) en las tapias del actual cementerio; Nuestra Señora de Grijalba, hoy desaparecida; San Cosme y Damián, Santa Columba y San Esteban. Hoy día, a parte de su iglesia parroquial de Nuestra Señora de La Asunción, se conservasen excelente estado en las afueras del pueblo y en la carretera que va a Cevico de la Torre, la Ermita del Santo Cristo del Humilladero. |
La parroquia de Santa María era una
construcción románica de los siglos XII y XII, posteriormente
reformada en los siglos XIV y XVI.
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En el interior de la nave del Evangelio hay unos arcos gótico-mudéjares de gusto toledano (s.XIII). En la torre se abre un ventanal gótico con capiteles románicos reutilizados, decorados con entrelazos geométricos de progenie oriental.
También el ábside conserva parte de
lo primitivo románico, ahora como escalera al campanario y en el
hastiar de poniente puede verse un arco de transición románico
- ojival entre contrafuertes y por encima un rosetón.
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Correo electrónico: [email protected] |
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