La primera incursi�n de Mike
Oldfield en el mundo discogr�fico fue esta peque�a gema pulida mano a mano con su
hermana Sally cuando contaba con s�lo 14 a�os. Children of the Sun
es un disco que usualmente no suele citarse en las discograf�as del de Reading,
pero no por ello debemos dudar de su valor. Se trata de un LP eminentemente folk,
interpretado b�sicamente por las duales guitarras de Mike y Sally, con
ciertos toques de cuerda, viento y percusi�n cuando son necesarios. El estilo de
interpretaci�n de Oldfield en este disco bebe principalmente de uno de sus �dolos
musicales de la infancia: John Renbourn. L�der por aquel entonces de la exitosa
banda de folk barroco The Pentangle, fue �l precisamente quien
present� al joven d�o a la casa discogr�fica Trasanlantic. Incluso se comenta
que el legendario guitarrista ech� una mano en la producci�n del disco.
Tem�ticamente se abordan motivos
medievo-renacentistas, muy al estilo de otros grupos similares de la �poca. Se deja
translucir una visi�n alegre de la vida, muy libre de cualquier cinismo contempor�neo.
Evidentemente, tanto por el momento hist�rico como por la joven edad de los hermanos
(sobre todo Mike), ciertas letras pueden resultar demasiado infantiles para algunos
(como, por ejemplo, en el tema Balloons), pero aquellos a los que no
les importen los platos en exceso edulcorados disfrutaran con ellas.
Todas las canciones vienen firmadas por ambos hermanos,
aunque los cr�ticos generalmente parecen ponerse de acuerdo en que el peso mayor en las
composiciones los llev� Sally. No en vano, entre los singles con canciones no
publicadas en el disco (y que, desgraciadamente, no he podido escuchar) aparece una
canci�n de t�tulo Song of the Healer, hom�nima de otra que
puede escucharse en el primer album de Sally, Water Bearer. De
hecho, varias canciones del disco como Banquet on the Water o Love
in Ice Crystals recuerdan bastante al trabajo en solitario de la hermana de Mike.
Los puntos cumbres, en mi opini�n, del disco son:
A Lover for All Seasons:
Impresionantes y muy aventureros riffs y armon�as vocales en el estribillo.
River Song y The Murder of
the Children of San Francisco: Ambas crean una atm�sfera m�s oscura que el
resto de canciones, por lo que seguro que gustaran a fans de grupos como Stone Angel
o Trees. La voz de Mike en la segunda aparenta una madurez impresionante en
un chico de su edad.
Midsummer Night�s Happening: La
absoluta obra maestra del disco. Cantada en gran parte en c�non entre Mike y Sally,
es la m�s evocadora en el aspecto medieval, tanto en letra como en m�sica. Aparecen unos
agradecidos arreglos de cuerda y alguna cita cl�sica en la guitarra.
Aparte de otras canciones, en general bastante
aceptables dentro del g�nero, hay un par de temitas instrumentales casi de broma, que aun
pudiendo resultar algo rid�culos, deben tomarse con sentido del humor pues, dada su corta
duraci�n, apenas molestan, e incluso ayudan a sostener el ambiente de inocencia de la
obra completa.
La reciente reedici�n de Castle Music incluye
varios bonus interesantes. Se pueden escuchar varias canciones que fueron singles, como la
comentada Song of the Healer, que sirven como puente en la carrera de Sally
Oldfield. Resultan documentos bastante interesantes de c�mo la compositora va
adquiriendo r�pidamente su caracter�stico estilo que podemos escuchar en su primer y aun
hoy mejor �lbum. Por otra parte, se han a�adido tres largas improvisaciones de Mike
Oldfield a la guitarra. Se trata de piezas muy en el estilo de John Renbourn,
que tambi�n llamar�n la atenci�n de fans de Gordon Giltrap. Aun siendo demasiado
err�ticas por momentos, son de agradable audici�n.
En definitiva, un disco muy enmarcado en su movimiento
y, sin embargo, con la suficiente personalidad para despuntar. Porque, a pesar de que
puede recordar por momentos a discos de los propios Pentangle, Magna Carta o
gente menos conocida como Dulcimer, The Sallyangie logr� un sonido muy
particular, sobre todo por las influencias cl�sicas y arreglos de cuerda que vinieron de
la mano del ubicuo progresivo David Palmer, futuro miembro de Jethro Tull.
A pesar de la poca repercusi�n que tuvo y sigue
teniendo, todav�a contin�o defendiendo este disco, que puede ser de bastante inter�s
para todos aquellos fans de Oldfield que disfrutan con su lado m�s folk. Aquellos
a los que On Horseback les hace sentirse alegres, y so�ar con
pl�cidos lugares m�s all� del cinismo de la metr�poli.