"The Shaming Of The True" trata sobre Johny
Virgil, alter ego de Gilbert, el cual pasa de ser un m�sico que toca en
barcitos al s�per estrellato y de ah�, por diversas razones, al anonimato nuevamente.
Esto, contado de una manera muy cinematogr�fica, como si de una banda de sonido se
tratara, a trav�s de relatos, sonidos diversos y algunos di�logos. Nada de esto est�
puesto por capricho, y luego de una profunda escucha, se puede apreciar un profundo
trabajo en el armado de la "banda sonora", donde cada elemento est� puesto para
lograr un determinado objetivo.
As�, no es dif�cil imaginar el camino de este m�sico
ficticio, donde el humor, la tristeza, el cinismo y la emotiva m�sica se conjugan en esta
obra conceptual oscura, demostrando un brillante trabajo en su finalizaci�n por parte de Nick
D Virgilio, quien toca en casi todos los temas, Jon Rubin (manager de Kevin,
y quien esta manteniendo su patrimonio art�stico) y John Cuniberti quien mezclo el
disco de acuerdo a las pocas notas dejadas por Gilbert y a las que Virgilio
recordaba eran las indicaciones e impresiones de su amigo. Gilbert toca casi todo
lo que se escucha, y su performance es notable en todos los rubros.
Es dif�cil destacar temas en particular ya que es un
disco que a pesar de tener un ampl�simo espectro estil�stico nunca decae. Sobresalen el
"funk progresivo" de "City Of The Sun", el incre�ble y �cido
homenaje a Gentle Giant de "Suit Fugue", lo progresivo y emotivo
de "Water Under The Bridge" y "A Long Days
Life", la mezcla de Peter Gabriel estilo 1978 y Nine Inch Nails de "Getto
Of Beautiful Things" o el excelente rock de "Best Laid Plans",
en la mejor tradici�n Elton John de los 70s.
Este gran disco fue nominado para un Grammy por el
mejor arte y presentaci�n, y si bien hubiera sido bueno que tuviera m�s nominaciones, es
demasiado revulsivo en su cr�tica para resultar siquiera premiado, como ha sucedido con
muchos discos o muchos films.
No queda entonces mejor justicia que la nuestra, en
escuchar y disfrutar uno de los mejores discos m�s desconocidos de la historia, cosa que
seguramente se mantendr� por mucho tiempo.
A veces es dif�cil ser objetivo cuando un disco cala
tan hondo en el alma de uno, siendo lo suficientemente poderoso como para que uno se
incline en buscar el resto de su discograf�a, que cuenta con muchos momentos geniales.
Entre tantos artistas y bandas que nunca conoceremos,
la obra de Gilbert se esfuerza por salir del anonimato, de hecho, su sello tiene
planeada una fuerte agenda de reediciones y publicaci�n de material in�dito, al que
seguramente habr� que seguir muy de cerca.
Voy a permitirme citar el final de una cr�tica del
disco de Toy Matin�e escrita por John Saxon en 1997 para la Sound Stage
Review de los USA:
"Hay algo que est� terriblemente mal en la
forma en que la m�sica es distribuida hoy en d�a para que un disco tan bueno se vea
relegado a la oscuridad. He tomado toneladas de copias en liquidaciones o en negocios de
"todo por un peso". Se los d� a gente con la sola condici�n de que, si no lo
amaban, me lo devolvieran, y nadie me lo ha devuelto a�n. Aunque lo tuvieras que pagar al
precio de lista, no te defraudar�".
Lo mismo digo.