B I B L I O G R A F Í A

 

  

  Ensayos de consulta:

 

 

 

 

 

 

 

§ LA BIBLIOGRAFÍA

 

 

INTRODUCCIÓN.

 

Existen distintas formas de organizar, controlar y difundir el conocimiento, es una necesidad fundamental del ser humano y un derecho al igual que una obligación mantenerse informado del conocimiento que se da entorno a si mismo, fuera de su entorno y tiempo. De esta manera a lo largo del tiempo mucha gente se ha interesado y preocupado por esta necesidad, creando diversas formas para tener alcance a diversa información.

 

Existen muchas formas de registrar el conocimiento: impresos efímeros, obras en los nuevos medios de comunicación, materiales sin publicar etc. El investigador, el erudito, el maestro, el estudiante han de disponer de todas las obras relacionadas con el tema que les interese, pues no es posible tratar un asunto, ni analizarlo, ni aportar un nuevo punto de vista sobre el mismo, sin tener en cuenta las conclusiones ha que han llegado los especialistas en esa materia. Por otra parte no tendría tiempo de examinar todo lo que se publique diariamente sobre ella.

 

Se debe de tener en cuenta el papel que representan las bibliografías, las de antes, las de ahora y las futuras. Las bibliografías son un componente del macrocosmos que constituye nuestro registro del conocimiento universal. El compilador de una bibliografía necesita conocer las diversas formas: catálogos de bibliotecas, bibliografías nacionales en curso; servicios de índices y abstracs, la mayor parte de ellos para publicaciones periódicas y textos relacionados; guías índices, calendarios y otras bibliografías que cubren colecciones documentales; bibliografías descriptivas eruditas; y ensayos bibliográficos.

Estas formas bibliográficas pueden estar accesibles o bien en libros, o en fichas o en bases de datos automatizadas; pueden compilarse localmente, cooperativamente o por medio de los que se llaman servicios bibliográficos.

 

La elaboración de bibliografías está relacionado con el adelanto industrial tecnológico y científico de un país.

 

En la siguiente trabajo abordaremos un panorama de lo que es la bibliografía, parte de su historia, su finalidad, tipos al igual que la importancia que tienen todas las personas involucradas ya sea en su elaboración o uso para su beneficio y difusión.

 

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HISTORIA DE LA BIBLIOGRAFÍA.

 

Era característico de muchos textos medievales bizantinos y musulmanes, el actuar de dos formas el actuar de dos formas, como exposición y como bibliografía.

 

Las bibliografías de la Edad Media eran más bien inventarios de colecciones particulares. Hay que llegar al renacimiento y a la invención de la imprenta para que se encuentren bibliografías concebidas principalmente con el propósito de delimitar la literatura sobre materias específicas: Champier (1506) sobre medicina y Nevizzano (1522) sobre derecho, Erasmo de Rotterdam (1523) sobre el mismo, Bale (1548) y Doni (1551) sobre las literaturas nacionales y Gesner (1545-1555) con una bibliografía universal clasificada por materias. En el siguiente siglo se compiló la primera bibliografía de bibliografías (Labbé, 1664). En este período aparecieron también las primeras revistas científicas eruditas y la primera de las Acta, ensalzando y criticando los éxitos de hombres sabios ante sus semejantes.

 

En el siglo XIX se hizo patente la necesidad de una planificación microcósmica, que llevó a realizar grandes índices específicos de literatura erudita y periódica, tales como los que se compilaron bajo los auspicios de Royal Society en Londres y por William F. Poole y sus sucesores en norteamerica y el quimérico proyecto del Instituto Internacional de Bibliografía de Bruselas.

 

La época también era propicia para más bibliografías , bibliografías de guías y guías para las guías. La última gran bibliografía de bibliografías, por Theodore Besterman, contiene por encima de 117,000 asientos; y de este total está formado por bibliografías de publicaciones periódicas u otras series o como compilaciones al final de un libro y publicadas antes de 1963. El Bibliographic index y otras guías similares citan varios miles de bibliografías nuevas cada año, todas ellas seleccionada.

 

Nuestra única bibliografía de bibliografías fue compilada hace sesenta u ochenta años.

Las bibliografías tienen que seguir apareciendo, ya que tiene que seguir siendo utilizadas.

La tarea de compilar bibliografías es una responsabilidad que se deriva de la creencia al valor que tiene proporcionar acceso a la información. Cualquier texto que sea significativo y lo bastante substancial para ser publicado, debe ser ampliamente conocido, de forma que pueda ser consultado. Un texto que no se ha descubierto. Igual que otro que no este disponible, a todos los efectos prácticos es como si no existiese.

 

El compilar bibliografías presume una activa oposición a la censura, entroncada con la importancia de la diversidad humana.

En la evaluación de bibliografías, el adjetivo consagrado es "útil", con el mismo sentido que las obras de arte moderno son descritas como "interesantes".

 

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BIBLIOGRAFÍA.

 

Una bibliografía no se limita ni a la localización del material que en ella se figura, ni a la descripción de un ejemplar concreto de cada una de las obras que la biblioteca por azar puede poseer.

 

El bibliógrafo de hecho tiene que estar relacionado con la total y vastísima producción de la mente humana sobre el papel, donde quiera que pueda poner sus manos sobre ella, porque su objetivo no es guiar al investigador hacia el contenido de una colección sino ayudarle a encontrar en el inmenso contenido existente que crece año tras año.

 

A continuación daremos una serie de definiciones para darse una idea de los diferentes ajustes y precisiones a que se a querido llegar al definir lo que es justamente la bibliografía.

 

El termino Bibliografía tiene una connotación muy amplia para el estudiante o erudito ya que cubre todo el campo de la ciencia de los libros como entidades físicas: su historia y formas cambiantes , los materiales y los métodos de su fabricación, su descripción y compilación en listas.

 

Bibliografía: (del griego biblion= libro, grapho= describir) es el conocimiento y descripción de los libros, de sus ediciones etc.

 

Como sinónimos de este concepto se han empleado, a lo largo de la historia de la cultura, otros términos como Bibliotheca, Catalogum, Repertorium, Registrum, Inventarium e Index, y a su vez el término bibliografía ha servido para designar diversos conceptos. Antiguamente el término bibliografía era sinónimo de copista o amanuense. Las primeras personas que se dedicaron primero a la bibliografía fueron eruditos, que trabajaban aislados y sin preocuparse por la técnica.

 

El informe bibliográfico de la UNESCO/biblioteca del congreso, bibliographical services; their present and possibilities of improvement por V. W. Clapp (Washington DC, 1950) da como definición: "técnica de producir sistemáticamente listas descriptivas de documentos escritos o publicados", sin embargo esta definición no plantea la diferencia entre la bibliografía misma y la compilación de catálogos de la biblioteca.

 

Schneider las diferencia como la académica (en su sentido literal) y comercial y bibliofílica, atribuyendo a la primera una relación amplia con la literatura contemporánea y destinada al estudiante, al investigador y al librero; mientras que la segunda, a la que le preocupan los ejemplares raros y de anticuario, se dirige al coleccionista que desea cotejar sus preciosas y preciadas adquisiciones y establecer su identidad en caso de duda.

Schneider falla ya que el erudito y el bibliotecario puede recurrir muy bien ala bibliografía bibliofilicas para identificar su ejemplar o para determinar que texto de entre varios es más antiguo.

 

Simón Díaz define ala bibliografía en varias vertientes: como lista de libros, como conocimiento de los manuscritos, como ciencia del libro, como ciencia de las bibliotecas y como ciencia de los repertorios.

 

Bibliografía: como listas de libros.

 

Entre 1633 y 1634 Naudé y Louis Jacob denominaron lista de libros, alas relaciones de títulos de libros que eran meramente descriptivas, elaboradas por eruditos o libreros sin sometimiento a normas de ninguna especie.

 

Este significado es el más difundido y el más común; por ejemplo, en su edición de 1970, el Diccionario de la real Academia española, proporciona dos significados para bibliografía: el primero, reitera la idea de que la bibliografía es un simple listado de libros, siendo algo confuso y discutible; mientras que en el segundo establece la siguiente variante relación o catálogo de libros o escritos referentes a determinada materia.

 

Los estudiosos franceses establecen que aún cuando la definición de la bibliografía, como un simple listado, no existe como concepto valido en la literatura del área, sin embargo, es posible encontrarla de manera vigente en las obras de autores anglosajones, como lo manifiesta Besterman, en 1935, Clapp, en 1950 o Robinson, 1966.

 

Contrario a estos autores, se encuentra la siguiente definición dada por Cowley: Una simple lista de libros o artículos reunidos sin propósito crítico, no es Bibliográfica en ningún sentido, aunque pueda ser un catálogo o repertorio habilidosamente construido. Aunque la diferencia entre bibliografía y catálogo está, desde luego, en el hecho de que un catálogo se refiere al contenido de una biblioteca determinada o de un grupo de bibliotecas y describe sólo los títulos de las obras que pueden encontrarse ahí únicamente.

 

Una bibliografía no se limita ni a la localización del material que en una biblioteca exista, ni a la descripción de un título específico de cada una de las obras que conforman esa biblioteca o las que pueda poseer. De ahí la afirmación de que los catálogos efectivamente forman parte de las bibliografías, pero de ninguna manera son sinónimos.

 

Bibliografía: conocimiento de los manuscritos.

 

Este significado posee una raíz neoclásica, surgido de la fusión entre el sentido originario de la palabra griega biblion, designación del arte y el oficio de los copistas.

 

Simón Díaz menciona que en 1704, el Dictionarie de Trévoux define a la bibliografía como el conocimiento e interpretación de los antiguos manuscritos, sin embargo Diderot y D’Alembert no incluyen el vocablo en su Encyclopédie (1751), aunque si afirman que Bibliographe es el que está versado en el conocimiento de los antiguos manuscritos.

 

La Academia española prescinde del término bibliografía en su diccionario de autoridades (1726), pero el p. Terreros retoma este concepto en 1786, de acuerdo con la teoría enciclopedista francesa: Bibliografía: conocimiento de los manuscritos antiguos, [mientras que] Escalijero, Sirmondo, Petrarca, Mavilló, fueron notablemente reconocidos en la bibliografía.

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Bibliografía : ciencia del libro.

 

Este significado tiene su punto de partida en la definición dad por el Diccionario francés de 1762, y sobre todo, en la obra de Francois Neé de la Rochelle, Discours sur la science bibliographe (1782). Para neé la bibliografía es la ciencia del libro y se divide en dos ramas: la que se refiere al arte tipográfico y la que se refiere al arte del mismo que comprende su historia, catalogación, clasificación, autores. Esta definición de ciencia del libro carece, como lo manifiesta Simón Díaz, de finalidad y objeto.

 

Por otro lado, la Academia Francesa, incluso, la edición del diccionario de 1762; la bibliografía es el conocimiento de los libros sobre tal o cual tema, de sus ediciones, de su valor, de su rareza, etc. Sin aludir para nada a la técnica y a los instrumentos que permiten lograr semejante conocimiento.

 

Por su parte, Robinson, en su obra, Systematic bibliography (1971), reconoce en el término bibliografía una especial connotación de todo el campo de la ciencia de los libros como entidades físicas, su historia y formas cambiantes, los materiales y métodos de su elaboración, su descripción y registro en listas.

 

Otro autor, Stokes, presenta un panorama evolutivo del concepto de bibliografía y estudia los tipos más importantes del trabajo bibliográfico que construye la noción eficaz de la disciplina.

 

Esta división, apunta Stokes mismo, se ha mantenido muchos años y ha sido matizada por diversos autores dentro del mundo anglosajón. Así, Bowers considera en el campo de la bibliografía dos tipos de actividades: la bibliografía enumerativa o sistemática y la bibliografía analítica o crítica.

 

Bibliografía: ciencia de las bibliotecas.

 

El concepto de bibliografía como ciencia del libro pasa, por extensión, al de ciencia de las bibliotecas cuando por efecto de la Revolución Francesa como se anotó con anterioridad, se nacionalizan en Francia los depósitos de manuscritos y libros de poder de las órdenes religiosas y de otras corporaciones, y el estado se convierte en un gran poseedor de los fondos bibliográficos. Para su almacenamiento y proceso se crea en París el Bureau Central

Bibliographique que cuenta con ocho bibliógrafos catalogadores de libros.

 

Como en el caso de la paleografía, cuando la biblioteconomía se consolido como una disciplina, este hecho acabó con la confusión de que la bibliografía era "la ciencia de las bibliotecas". El concepto de bibliografía se redefinió al incrementarse las colecciones documentales, los archivos y los catálogos impresos de las grandes bibliotecas.

 

Bibliografía: ciencia de los repertorios.

 

En 1812, Peignot, en su Répertoire universel de bibliographie, emplea por primera vez el término bibliología para designar la ciencia la ciencia del libro y reserva el de bibliografía para una de sus partes, la que estudia los repertorios. Un año antes, el eminente historiador Langlois había escrito: La bibliografía es la parte de la ciencia de los libros que trata de los repertorios y que facilita los medios de preocuparse información sobre las fuentes.

 

Reafirmado esta idea, el bibliógrafo alemán Schneider sostiene que la bibliografía es el conocimiento de los repertorios bibliográficos y los métodos para su compilación.

 

Un coloquio celebrado en París por el centro de Síntesis histórica (1934) estableció entre sus conclusiones que la bibliografía se reserva la búsqueda y la clasificación de los libros.

 

Malclés puntualiza: la bibliografía ocupa un sector se la bibliología o ciencia del libro y se propone buscar, identificar, describir y clasificar los documentos impresos con el fin de constituir repertorios adecuados para facilitar el trabajo intelectual.

 

Por otra parte, los diccionarios en general, definen a la bibliografía como el arte o la ciencia de la descripción e historia de los libros (su elaboración, autoría, edición, impresión, publicación) o bien, como un simple listado de trabajos sobre algún tema o autor.

 

Otros diccionarios más específicos como Harrod’s librarian’s glossary agregan: bibliografía es la compilación de libros, audiovisuales y otras publicaciones arregladas en orden lógico, como autor título, fecha... .

 

Otra definición más, sugiere que la bibliografía es la descripción, conocimiento de libros, de sus ediciones, etc.

 

En el año de 1886, La Grande Encyclopédie de Marcellin Berthelot señala, por primera vez, ciertos elementos inherentes al trabajo bibliográfico. Define la bibliografía como la ciencia de los libros desde el puntos de vista de su descripción y su clasificación.

 

Todos los diccionarios, desde entonces, toman más o menos esta definición que fue debatida en 1934, en el Centre de Synthése Historique. Frieden dijo que la bibliografía es la que intenta, en el vasto terreno de la ciencia del libro, la investigación, la descripción y la clasificación de los títulos, con miras al uso científico o comercial. Son estos principios, adaptados además por el bibliógrafo Hernri Stein que hicieron de la bibliografía la ciencia de los libros desde todos los puntos de vista, y según su descripción, su catalogación, su clasificación y su uso.

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Harmon en su obra Elements of bibliography, comenta que el término bibliografía connota el sentido de los libros y otros materiales gráficos. Hablando más específicamente, este estudio abarca el análisis de estos materiales como fuentes primarias, así como la producción física, materiales, estructura, publicación y diseminación. El propósito principal de la bibliografía es localizar e identificar los materiales gráficos, en un ítem.

 

Agrega también que el estudio de la bibliografía abarca otro tipo de materiales aparte de los libros, tales como microformas, fotografías, cintas, videos y otros objetos que pueden ser estudiados bibliográficamente.

 

De acuerdo con Harmon, a la bibliografía se le considera tanto como un arte como una técnica, por ejemplo, se tendría que hacer distinción entre una bibliografía (técnica) y bibliografía (arte) ya que en la práctica cotidiana se considera a la bibliografía como una lista de libros o que sirve para enumerar materiales pero en esta era de la información la bibliografía ha asumido un papel más amplio que un mero proceso enumerativo. De manera general, para Harmon, una bibliografía es un instrumento que sirve de intermediario en la transferencia de información hasta el consumidor último.

 

Por otra parte Buonocore comenta que hoy la bibliografía tiene una significación distinta y mucho más compleja, pudiéndose señalar en los mismos cuatro aspectos: 1. Como disciplina autónoma que aspira a constituirse en una ciencia, con fundamentos culturales, método especial y fines propios; 2. Como técnica, la bibliografía es el arte de describir y anotar los impresos; en este sentido es similar no idéntica- a la catalografía; 3. Como erudición, es el conocimiento de los libros, de su valor intrínseco, del mérito de sus diversas ediciones; 4. Y por último, como documentos, la bibliografía consiste en la nómina de escritos o libros referentes a materia determinada.

 

Un tratadista moderno, Feipel, considera que la bibliografía puede ser definida como: 1. El arte de descubrir información sobre libros y transmitirla a otros; 2. Por derivación, el grueso de la literatura compilada que contiene esta información, y 3. Específicamente, la compilación de informes sobre libros referente a una persona, lugar, cosa o período en particular .

 

El término bibliografía es usado en diferentes formas para denotar el estudio de libros y la descripción de libros. La bibliografía elabora listados de libros, artículos y otros documentos por autor, tema y otros accesos, parte importante de esas obras es la elaboración de sus respectivos índices.

 

Buckland, puntualiza que la bibliografía es el mejor término disponible para todos los registros de todos los tipos como fuentes de acceso: textual, numérica, visual, musical, en todas las formas de medios de almacenamiento: libros, revistas, microformas, computadoras, discos.

 

Por otra parte retomando nuevamente a Malclés, puede conciderarse que la bibliografía es el conocimiento de todos los textos impresos y está basada en la investigación, transcripción, descripción y clasificación de esas obras con objeto de elaborar los instrumentos de trabajo intelectual, llamadas repertorios bibliográficos o bibliografías. Estos repertorios bibliográficos pueden presentarse en cualquier soporte de información.

 

Considerando que está es de las definiciones más completas y de acuerdo con Escamilla, se explica cada uno de los términos que emplea Malclés: La investigación se lleva al cabo mediante métodos establecidos por medio de los cuales se descubre la existencia de las obras que han de quedar incluidas en la bibliografía.

 

De acuerdo con las definiciones anteriormente expuestas llego a la conclusión que la bibliografía es el conocimiento de todos los registros de información presentados en cualquier soporte de almacenamiento. Este conocimiento, se basa en la investigación, transcripción, descripción y clasificación.

 

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FINALIDAD DE LA BIBLIOGRAFÍA.

 

El propósito de la bibliografía, es ayudar al investigador a descubrir la existencia o determinar la identidad de los libros o de otro material documental que pueda serle de interés.

 

La bibliografía es pues una herramienta básica para los editores, cuyo fin es proporcionar al lector moderno versiones fidedignas y comprensibles de lo que los anteriores escribieron. Pero también los bibliotecarios aspiran a transmitir textos preocupándose por su conservación y poniéndolos a nuestra disposición; y para llevar acabo este cometido de forma eficaz- para conocer lo que tienen -, también ellos deben utilizar las técnicas de la bibliografía.

 

Si la bibliografía falta en quienes la reciben el animo de usarla, o si la bibliografía en si misma no es capaz de desafiarlos, se frustra entonces esa intención fundamental.

 

Para Robinson Anthony Meredith Lewin el propósito de la bibliografía es ayudar al investigador a descubrir la existencia o determinar la identidad de los libros o de otro material documental que pueda serle de interés.

 

Siendo el punto de partida de todo trabajo de investigación, la bibliografía se nos presenta como una necesidad económica e intelectual de primer orden.

 

Son diversos los servicios que prestan las bibliografías: sirven para comprobar si es exacto el título del libro, para conocer el material con que se cuenta al iniciar una investigación, así como diversos datos importantes en relación con las obras que registran, por ejemplo, su valor (en caso de que la bibliografía sea crítica.

 

Las bibliografías proporcionan además, información histórica y bibliográfica de algún libro raro y datos biográficos del autor de la obra.

 

La bibliografía representa un ahorro considerable de tiempo, esfuerzo y dinero. Katz, el autor de varios libros de Bibliotecología, menciona que una bibliografía se utiliza para tres procesos básicos:

  1. Identificar y verificar, 2. Localizar, y 3. Seleccionar.

 

El autor alemán Schneider señala, como fines de la bibliografía el recopilar, describir, y ordenar escritos.

 

Mientras tanto Bowers enfatiza: un aspecto de la función de la bibliología es investigar la historia de la edición de un libro y registrar estos descubrimientos en una descripción técnica definitiva que no sea susceptible de ser cuestionada y sea aceptada de manera internacional. La bibliografía se enfoca al contenido para investigar cómo surgen las primeras ediciones y cómo van cambiando a través de ediciones subsecuentes.

 

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TIPOS DE BIBLIOGRAFÍAS.

 

Para D. W. Krummel el término bibliografía puede tener dos definiciones: existe la bibliografía por si misma, una actividad, y existe una bibliografía que es el resultado de esta actividad.

 

Para el comprende dos especialidades llamadas bibliografía sistemática y bibliografía enumerativa. Las dos están muy relacionados entre si. Algunos autores han propuesto que el bibliógrafo sistemático estudie la forma de compilar las bibliografías, mientras que el bibliógrafo enumerativo estudie la utilización de estas bibliografías. Si los dos tuvieran que distinguirse, esta distinción podría ser el camino de hacerlo.

 

Al segundo grupo le corresponde el estudio de los libros como objetos físicos.

 

La bibliografía analítica que se preocupa de los caminos que se han seguido para producir libros específicos como objetos físicos: la bibliografía textual que utiliza estos hallazgos en la importante tarea de autentificar el contenido; la bibliografía histórica, que examina la relación entre una civilización y sus libros.

 

La bibliografía descriptiva que trata de la especificación de detalles concretos, basados en los métodos de la bibliografía analítica, y con directrices para la historia de las formas en que fue presentado al público un determinado grupo de libros.

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Como toda la clasificación del conocimiento, que depende del marco cultural o de erudición que manejan los autores, así también en el campo de la bibliografía existen diversas tipologías acerca de las áreas en que se divide.

 

Para Esdaile y otros destacados bibliógrafos difieren en los nombres que se les asignan a las áreas de las bibliografías. Para Esdaile y algunos otros la bibliografía se divide en tres tipos: analítica, histórica y sistemática.

 

Por su parte para Greg apoyado por Besterman, combina la bibliografía analítica e histórica bajo el nombre de crítica.

 

Robinson en su obra Introducción a la bibliografía analizando algunas tipologías de la bibliografía, considera que la bibliografía se divide en dos áreas: generales y especiales.

 

Malclés por su lado, clasifica a las bibliografías en cinco áreas: 1. De acuerdo a su contenido, 2. Por su lengua, 3. Su naturaleza o condiciones de elaboración, 4. Orden de noticias, 5. Forma externa.

 

La bibliografía se divide en dos grandes áreas Bibliografía analítica o crítica y bibliografía enumerativa o sistemática.

 

Bibliografía analítica o crítica.

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Estudia los materiales gráficos como unidades físicas y objetos materiales. Su objetivo es precisar, identificar y describir las características tipográficas [y de formato] del material bibliográfico.}

 

Esta disciplina se ha desarrollado la manera principal en el siglo XX gracias a eruditos como Pollard, McKerrow y Greg. La bibliografía analítica se refiere a los libros y no a los manuscritos en si, pero aunque se hable de libros el bibliógrafo analítico también estudia los códices, panfletos y hojas volantes.

 

La bibliografía analítica se divide en varias ramas:

 

Bibliografía Histórica.

 

Se refiere a la historia de los libros, de la gente y de las maquinas que lo produjeron, la bibliografía histórica nos da nuevas armas para aplicarla a la analítica.

 

Bibliografía enumerativa o sistemática.

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Este tipo de bibliografía estudia los materiales bibliográficos como unidades intelectuales literarias, es un listado alfabético o cronológico aunque en muchos casos las entradas son ordenadas sistemáticamente para un propósito particular como una selección de libros por materias para formar una bibliografía temática.

 

Bibliografía Descriptiva.

 

Tiene como fin identificar el ejemplar ideal y todas sus variantes. La función principal de la bibliografía descriptiva es la descripción precisa del material. Analiza el tipo de papel utilizado, las características físicas del material empleado etc. El bibliógrafo se enfoca en analizar los datos de impresión y la portada para distinguir entre copias y ediciones.

 

Bibliografía textual.

 

Se refiere al estudio y comparación de textos y su transmisión a través de ediciones, impresiones, reproducciones, etc. Su principal función es el estudio de la relación entre el texto impreso y como fue concebido por su autor.

 

La bibliografía enumerativa se relaciona con el acto de comunicación en todos sus aspectos: con la localización, identificación, descripción, y clasificación de documentos; la impresión y la edición; con los libros de arte, con el robo de libros coleccionables y en un sentido más especializado, con la aplicación formal de principios bibliográficos de ordenamiento. Su principal objetivo es recolectar y listar información sobre libros individuales y su material relacionado, teniendo un orden lógico y útil.

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Tipos de bibliografías enumerativas y sistemáticas.

 

Las clases más prominentes que se incluyen obras que hablan de él y obras que son hechas por el autor, es decir, dos partes.

 

  1. Bibliografías de bibliografías.

 

Es una compilación de bibliografías como fuente primaria de información y son especialmente útiles como un medio para tener acceso a algunas áreas del conocimiento que no han sido estudiadas exhaustivamente.

 

  1. Catálogos bibliográficos.

 

Son listas en forma de inventario sobre los títulos o acervo de una institución.

 

  1. Guías a la literatura.

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Reseñan los libros de más divulgación sobre algún tema, para introducir al mismo, sin embargo, no son estrictamente bibliografías temáticas. Existen dos tipos principales de dichas guías: 1. El libro de texto, 2. El libro de referencia.

 

  1. Bibliografías Nacionales.

 

Lista de obras producidas en una nación determinada, eventualmente incluye obras impresas en otras naciones pero que se refieren a la nación o a sus hombres.

 

  1. Bibliografías electivas o selectivas.

 

Presentan los mejores libros sobre una materia específica. Son muy útiles para la selección del material retrospectivo que puede ser adquirido por bibliotecas pequeñas.

 

  1. Bibliografías temáticas.

 

Lista de materiales sobre un asunto especifico, este tipo puede ser retrospectiva o actualizada, exhaustiva o selectiva.

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  1. Bibliografías del comercio editorial.

 

Son listas de materiales utilizadas en el comercio editorial que incluye la información necesaria para la compra y veta de libros o de cualquier otro tipo de material bibliográfico.

 

f) Bibliografías universales.

 

Lista de materiales publicados en cualquier país , sin restricciones de tiempo, espacio, idioma, tema, o país etc.

 

  1. Bibliografías bibliofílica.

 

Son creadas por coleccionistas particulares de libros.

 

Observamos que muchas bibliografías comparten características comunes dependiendo de la finalidad del trabajo del espectador como dar a conocer un producto que sea coherente y exacto para que pueda cumplir su objetivo de sistematización del conocimiento.

 

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CREADORES Y USUARIOS DE LA BIBLIOGRAFÍA.

 

La mayoría de la gente cree que el trabajo del bibliógrafo consiste solamente el la compilación de bibliografías acerca de diversos temas. Tal como se observa a lo largo de la historia de la bibliografía, hacia el siglo XIX, la mayoría de los bibliógrafos se encargaron de compilar listas de obras y manuscritos.

 

Sin embargo, en las primeras décadas del siglo XX y con la llegada de la nueva bibliografía y sus pioneros Greg, Duff, Pollard, McKerrow, y otros los biógrafos expandieron sus actividades a nuevas áreas y el estudio de la bibliografía se desarrollo como una disciplina altamente especializada y técnica.

 

En el nivel profesional la mayor parte de las actividades de los bibliógrafos están estrechamente relacionados con la Bibliotecología, la comercialización de libros, el proceso editorial, las industrias relacionadas con la imprenta, la indización y resúmenes, la investigación erudita relacionada con la transmisión de textos y con la crítica literaria, existe una escasez notable en el estudio del bibliógrafo como profesional y como bibliógrafo.

 

Si se considera que la bibliografía, como afirma Escamilla, es el punto de partida de todo trabajo de investigación, esta actividad, la realiza todo investigador, maestro, estudiante, ya que necesita informarse previamente, acerca de los recursos que puedan existir, sobre el tema que se esta investigando, es decir el patrimonio literario y científico de la humanidad acumulada por los escritores de todos los tiempos y de todos los países.

 

Los bibliotecólogos como bibliógrafos.

 

Muchos bibliotecólogos ya sea en bibliotecas públicas, escolares, universitarias o especializadas, participan en el desarrollo de colecciones, el bibliotecólogo puede revisar las bibliografías sistemáticas y/o críticas así como el catálogo de la biblioteca, lo cual le señalara los puntos débiles fuertes de la colección. En su calidad de bibliógrafo auxiliara a los usuarios en la obtención de la información.

 

Barbarena establece una tipología de la función del bibliotecólogo de consulta como bibliógrafo, estableciendo los siguientes niveles: 1. El bibliógrafo tradicional, 2. Bibliógrafo de transición y el 3. Tecno-bibliógrafo.

 

Además el bibliotecólogo ha de poseer suficientes conocimientos bibliográficos para poder evaluar con un criterio propio lo que lee en las bibliografías y en los artículos bibliográficos.

Así también, Bowers puntualiza el bibliotecario o bibliógrafo es el intermediario necesario entre el libro y el erudito. Apoyándose en las guías disponibles, el bibliotecario reforzara el conocimiento sobre lo que es conveniente para los investigadores o eruditos.

 

Vendedores de libros como bibliógrafos.

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El conocimiento y la experiencia en el uso de herramientas bibliográficas son esenciales , se debe considerar la bibliografía del comercio editorial, las bibliografías por autor y las bibliografías por materia. Es el tipo de bibliografías que se conocen como editoriales.

 

Eruditos como bibliógrafos.

 

En el campo bibliográfico los eruditos frecuentemente centran su atención en la elaboración de bibliografías analíticas, pueden proporcionar una identificación positiva y confiable de los libros. Los eruditos-bibliógrafos deben estar familiarizados con las características físicas.

Poseen un conocimiento que amplia de manera notable el conocimiento de libros raros o de ediciones fuera de imprenta y las circunstancias que han contribuido a su rareza. Tienen que conocer a cerca de los diversos tipos y fraudes literarios ,ediciones piratas, y ediciones secretamente editadas por un editor no autorizado.

 

Características y cualidades del bibliógrafo.

 

El trabajo bibliográfico demanda una forma especial de pensamiento y ciertas cualidades que ningún curso o experiencia pueden sustituir.

Cualquier persona que desee elaborar un trabajo bibliográfico debe tener las siguientes características.

  1. Habilidad para poder expresarse de manera breve y clara así como poseer una gran capacidad de observación.
  2. Habilidad para ser imparcial y, evitar la consignación de apreciaciones personales.
  3. Habilidad para abordar problemas analíticamente y llegar a conclusiones difícilmente cuestionables.
  4. Ser preciso y observador de cualquier detalle.
  5. El hábito de nunca dar las cosas por hecho.
  6. Conocimiento de la localización y colecciones pertenecientes a bibliotecas y otras fuentes de información bibliográfica.
  7. Honestidad intelectual reconocida.
  8. Preparación académica para presentar una obra bibliográfica de calidad.
  9. El conocimiento de una o más lenguas distintas a su idioma.
  10. Gusto por la investigación, conocimiento de la literatura que investigara y capacidad de análisis y síntesis.
  11. Comprensión de reglas para la descripción bibliográfica y familiaridad con distintos tipos de estilos y normas bibliográficas, dominio sobre la técnica bibliográfica.

 

Usuario de las bibliografías.

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Las bibliografías son generalmente utilizadas por los investigadores expertos en alguna materia, estudiantes, bibliotecólogos, profesores vendedores de libros.

Para el estudiante y el profesor, la bibliografía le servirá de apoyo académico en el desarrollo de cada una de sus materias o asignaturas.

 

Al bibliotecólogo le servirá como herramienta de consulta y de investigación al igual que para el desarrollo de colecciones, las bibliografías, adquisición de materiales, etc.

 

En el caso de los vendedores de libros, estos se apoyan en catálogos comerciales y en bibliografías. También los bibliógrafos son usuarios potenciales en la consulta de las bibliografías.

 

Asimismo algunos escritores han inclinado su talento a la creación de obras donde encontramos que los personajes en que gira la trama son los libros o la búsqueda de estos por ejemplo la obra llamada Ex Libris de Ross King, Londres de 1660. La siniestra Lady Marchamont encarga a un vendedor de libros, Isaac Inchbold, la búsqueda de un texto hermético titulado El laberinto del mundo, desaparecido de la inmensa biblioteca de su padre durante los saqueos de la guerra civil. La única pista de que dispone el desconcertado librero es un ex libris, propiedad del difunto dueño de la biblioteca, Sir Ambrose de Pennington, coleccionista de ejemplares de todas las cortes europeas. King mantiene una sorprendente tensión narrativa haciendo gala de una documentación y ambientación impecables.

 

En la Obra de Umberto Eco El péndulo de Foucault se pone nuevamente la intervención de personas relacionadas con obras y busqueda de las mismas son tres intelectuales que trabajan en una editorial de Milán establece contacto con autores interesados en las ciencias ocultas, las sociedades secretas y las conjuras cósmicas. En un primer momento dicha relación se mantiene estrictamente profesional, pero poco a poco van estrechándose los laxos. Editores y autores inventan juntos, por puro juego, un complejo plan, urdido supuestamente por los templarios siete siglos atrás. Pero alguien toma demasiado enserio el juego, y todos ellos se verán inmersos en una inquietante pesadilla.

 

La que propiamente no es una bibliografía sin embargo nos da muchas referencias para abordar una amplia gama de conocimiento es una obra de Dietrich Schwanitz con su obra La Cultura: todo lo que hay que saber.

 

Este libro aborda los episodios remotos y centrales del Antiguo y Nuevo testamento; la emergencia de los estados y la epopeya de la modernización, las revoluciones, la democracia; la evolución de la literatura, el arte y la música a través de sus grandes obras; el desarrollo de la ciencia y la filosofía, el campo de batallas de las ideologías, cosmogonías y teorías; pero también la educación que dan los libros, los colegios o universidades, los periódicos y los foros de opinión. Un cuadro cronológico, una breve relación de los libros que han cambiado el mundo, consejos de lectura y un CD con fragmentos de las piezas musicales más destacadas de la historia aumentan la utilidad de esta obra imprescindible.

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CONCLUSIONES.

 

Lo anterior lleva a la conclusión de que la bibliografía permite al investigador, al erudito etc.: confrontar los resultados a que lleguen sus trabajos, así como la originalidad de sus tesis. Además de hecho que el investigador pueda enterarse rápidamente de todo lo escrito sobre el asunto que le interesa, lo que presenta para él un ahorro considerable de tiempo, esfuerzo y dinero.

 

Los compiladores recurren a menudo a técnicas específicas la mayor parte en los campos de la biblioteconomía y ciencia de la información o temas de proceso, presentación y publicación que están muy desarrolladas por sí mismas.

 

Los lectores deberán estar atentos a las secciones interpoladas de referencias bibliográficas que se han añadido.

 

En la practica bibliotecaria, la bibliografía ocupa un lugar destacado. Así, de acuerdo con Chubarian, La biblioteca actúa como un ejemplo práctico y vivo del concepto de bibliografía. Se puede decir que una bibliografía es sistemática en su ordenamiento como lo es de manera real la colección de una biblioteca.

 

La bibliografía y la Bibliotecología se enriquecen mutuamente cuando la segunda apoya a la bibliografía de manera efectiva, pues la Bibliotecología permite la diseminación masiva de la producción bibliográfica.

 

Por otro lado, entre las disciplinas que se relacionan con la bibliografía y que tienen en común el estudio del libro, se puede tomar en cuenta la bibliofília, la bibliología, la bibliotécnia, la biblioteconomía, la bibliognosia, la bibliosofía,

Y la bibliosociología.

 

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REFERENCIAS.

 

  1. Bibliografía, documentación y terminología. París: United Nations Educational Scientific and Cultural Organization. Noticias bibliográficas de la División de bibliotecas de la UNESCO, [19--]
  2. Simón Díaz, José. Bibliografía: conceptos y aplicaciones. Barcelona: Planeta, 1971. P.331
  3. Krummel, D.W. Bibliografías: sus objetivos y sus métodos. Madrid: Pirámide, 1993. P. 215.
  4. Bibliographic Control. London: Bingley,1975. P.124.
  5. Robinson, Anthony Meredith Lewin. Introducción a la bibliografía. Madrid: Fundación Germán Sánchez Rui-Pérez, Pirámide, 1992.p.162.
  6. McKerrow, Roland B. Introducción a la bibliografía material. Madrid: Arco libros, 1998.p.357.
  7. Escamilla Gonzalez, Gloria. Bibliografía e investigación bibliográfica. México: El autor,1960.p.200.
  8. Torres Rivera, Lorena Isabel. Bibliografía y sus tendencias. México: el autor,1998.p. 109.

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Notas al pie

  1. Krummel, D. W. Bibliografías: sus objetivos y métodos. Madrid: Pirámide, 1993. "Historia de las bibliografías" 19-20p.
  2. Escamilla González, Gloria. Op. cit. p.11
  3. Simón Díaz, José. La bibliografía: conceptos y aplicaciones. Barcelona: Planeta, 1971. P 13.
  4. Simón Díaz, José. Op. cit. P. 18
  5. Citado por López Yepes, José. Op. cit. p.92.
  6. Robinson, Anthony Meredith Lewin. Introducción ala bibliografía: guía práctica para trabajos de descripción y compilación.4ª ed. Original,revisada.Madrid:Fundación Germán Sánchez Rui-Pérez,1992.p.11.
  7. Torres Ramírez, Isabel de. ¿Qué es la bibliografía?: introducción para estudiantes de biblioteconomía y documentación. España: Universidad de Granada, 1996. P. 24.
  8. Harrod’s librarian’s glossary of terms used in librarianship, documentation and the book crafts and reference book. Comp. By Ray Prytherch. 7th ed. England: Gower, 1995. P. 61.
  9. Hernandez Ospino, William José. Diccionario histórico del libro y de la biblioteca. Turrialba, Costa rica: Asociación Internacional de Bibliotecarios Y Documentalistas Agrícolas, 1983. P.29.
  10. Buonocore, Domingo. Diccionario de Bibliotecología: términos relativos a la bibliología, bibliografía, bibliofílica, biblioteconomía, archivología, documentología, tipología y materias afines. 2ª ed. Aumentada. Buenos Aires: Marymar, 1976. P.67.
  11. Millares Carlo, Agustín. La bibliografía y las bibliografías". En cuadernos americanos, enero-febrero 1995, no.79, p.176.
  12. Buckland, Michael K. "Bibliography, library records, and the redefinition of the library catalog". En Library resource and technical services, 1988, vol.32, no. 4, p. 299.
  13. Ibidem. P. 299-300.
  14. Gaskell, Philip. Nueva introducción ala bibliografía material. P.120.
  15. Bowers, Fredson. " The function of bibliography". En Library trends, 1959,vol.7,no. 3-4, p. 508
  16. Pensato, Rino. Curso de bibliografía: guía para la compilación y uso de repertorios bibliográficos. España: ediciones Trea, 1994. P. 171
  17. Harmon, Robert B. Elements of bibliography: a simplified approach. 2nd ed. Metuchen, N.J..: The Scarecrow, 1989. P. 8.
  18. Ibidem.
  19. Escamilla González, Gloria. Manual de metodología y técnicas bibliográficas. México: UNAM, Instituto de Investigaciones Bibliográficas, 1988. P. 8.
  20. Barbarena Blasquez, Elsa. Decifrando el enigma de la biblioteca: el papel del bibliotecólogo en la consulta.Seminario internacional sobre desarrollo de colecciones (1°: 1997). UNAM, CUIB, p.22.
  21. Aboyade, Bimpe. El bibliotecario como bibliógrafo. En el boletín de la UNESCO, nov-dic. 1971, vol. 25, no. 6, p. 365.
  22. Bowers, Fredson. The function of bibliography. En Library trends, 1959, vol., no. 3-4, p. 501.
  23. King, Ross. Ex libris.España: Seix Barral, 2002. p. 574.
  24. Eco Umberto. El péndulo de Foucault. España: Debolsillo,2001. P. 820.
  25. Schwanitz, Dietrich. La Cultura todo lo que hay que saber. España: Taurus, 2002. P. 558.
  26. Chubarian, O. S. Bibliotecología General. Moscú: Editorial científico-técnica, 1976.p.54.

 

 

 

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§ EL AUTOR, EL LECTOR Y EL LIBRO EN SU CONTEXTO

 

 

Puede que la figura del autor quede totalmente relegada y nunca más se le tome en cuenta en un futuro, pero nunca se podrá acabar con el sujeto que necesita expresar. El hipertexto le ayuda al deconstructivismo y a las teorías de la recepción, en cuanto le da una supremacía al lector, al realizar la metáfora de la construcción del texto a través de la interpretación. Entendiendo la relación autor-lector, como una relación de poder, se puede decir que el hipertexto democratiza el texto y legitima cualquier lectura. Pero limitar las relaciones entre autor, texto y lector, a una relación de poder es cerrar el campo visual a otras perspectivas.  

Para el autor de cualquier obra estética, el lector-público es importante por más que no le importe lo que se entienda de su obra. Al fin y al cabo está creando para otros, y su creación necesita de un “otro” para completarse. De no ser así, bastaría con que imaginara la obra. En el hecho de crear se implica la expresión, el deseo de perpetuar una sensación, una idea o un sentimiento, lo cual es imposible si nadie tiene acceso a la obra. El hipermedia está condicionado por un medio de comunicación en donde el público es el principal objetivo, por lo cual el lector tiene mucha más importancia aquí para el autor, que la puede tener en un libro impreso. Necesita tener en cuenta al lector para la escritura, para las imágenes, para los enlaces, para el diseño de las lexias y del sistema. El texto mismo debe ser creado a partir de la  intencionalidad del autor y del papel fundamental que juega el lector en el hipermedia. Más que ningún otro texto, el hipermedia necesita del lector para ser completado, y esto debe haberlo interiorizado el autor antes de crear.

 

El recorrido del lector se basa en permanentes decisiones, es una apuesta constante donde todo lo que ocurre es lectura. En el viaje a través del hipermedia el lector está en constante peligro de perderse o, incómodo por el rumbo tomado pensando en que otro hubiera sido un mejor camino, puede sentirse frustrado; pero no por el sistema sino por su propia lectura. El lector tiene que asumir sus actos y decisiones, es dueño total de su lectura y es de su propia vivencia, más que en cualquier otro medio, que parte su interpretación del hipermedia.

El texto presenta un inicio pero no un final, que es determinado únicamente por el lector. Técnicamente el hipermedia no tendría que tener una lexia inicial, pero siempre habrá una que sea leída primero que las otras, y así esta no sea la misma para dos lecturas, será la inicial de esa lectura. Normalmente los proto-hipermedias como los de Eastgate, tienen por lexia inicial un mapa del sistema. Los mapas se consideran por fuera de la ficción, luego al ser lo primero que ve el lector, puede escoger por qué lexia va a empezar su recorrido. Los proto-hipermedias en internet por lo general no traen mapas, sino una lexia determinada como el inicio.

El autor es el arquitecto, que puede tener a su cargo una serie de obreros o puede ser él mismo el obrero. Si se decide por lo primero dirigiría un grupo donde alguien escribiría algo parecido a un guión, otro se encargaría de las imágenes, posiblemente habría otro personaje encargado del sonido, uno más que programaría los enlaces, un diseñador gráfico que haría el papel de director de fotografía, y lo que denominamos autor sería una especie de director, que imprimiría a cada uno de los trabajos las relaciones pertinentes para lograr un hipermedia literario. 

Más difícil parece ser que el autor sea a un mismo tiempo, guionista, fotógrafo, diseñador y programador, en un trabajo individual como el del escritor o el pintor. Pero al detenernos en lo que ha pasado con los materiales que involucran palabras, imágenes y sonidos, como el teatro, el cine, las instalaciones e incluso el body art, no sólo integran estos elementos sino también sus oficios. Lo que ocurra en este campo no lo podremos determinar aún, éstas son sólo dos posibilidades en las que puede quedar configurado el autor de hipermedia desde el texto-objeto.

 

De los dos polos de la comunicación literaria, el polo del autor fue sufriendo transformaciones en la teoría con el correr de los años: desde la concepción tradicional de la crítica biográfica preformalista para la cual un texto es reflejo de la vida y el sentir de su autor (sujeto empírico, real) hasta la concepción del autor como instancia exclusivamente textual. Michel Foucault en ¿Qué es un autor? analiza la desaparición de la noción de "autor" en la actualidad en relación con el desplazamiento de la noción de "obra" a la de "escritura". Plantea que el "nombre de autor" pasó a ser una "función" que manifiesta el estatuto de su discurso en el interior de una sociedad: las cartas privadas, los contratos, los panfletos tienen redactores, pero no "autores": El nombre de autor no está situado en el estado civil de los hombres, tampoco está situado en la ficción de la obra, está situado en la ruptura que instaura cierto tipo de discursos y su modo de ser singular. [...] La función autor es por lo tanto característica del modo de existencia de ciertos discursos en el interior de una sociedad. En cualquier texto (un enunciado) hay ciertos signos que remiten al autor (al locutor en la enunciación): los pronombres personales, los adverbios de lugar y tiempo, la conjugación verbal. Pero en los textos literarios remiten a una instancia textual: la voz de un narrador o de un yo poético que puede estar más o menos distante del escritor e incluso variar a lo largo del texto. En los textos literarios el sujeto de la enunciación no es el sujeto empírico, real. Resume Foucault:

(...) la función autor está ligada al sistema jurídico institucional que ciñe, determina, articula, el universo de los discursos; ella no se ejerce de manera uniforme y de la misma forma en todos los discursos en todas las épocas y en todas las formas de civilización; ella no se define por la atribución espontánea de un discurso a su productor, sino por una serie de operaciones específicas y complejas; ella no remite pura y simplemente a un individuo real, ella puede dar lugar simultáneamente a muchos egos, a muchas posiciones-sujetos que diferentes clases de individuos pueden llegar a ocupar.

En el otro extremo, el polo del lector sé problematizó, fundamentalmente, en dos sentidos: a) la consideración del lector como "público consumidor", con un "horizonte de expectativas" distinto para cada época, inmerso -a partir de la sociedad capitalista- en las leyes de determinado "mercado literario"; b) el lector como instancia textual que se realiza en un conjunto de estructuras que permiten que un texto dado sea leído de un modo y no de otro. En esta línea se inscriben los conceptos de Iser de "lector implícito" y el "lector modelo" de Eco. El lector como instancia textual es una estructura interpretativa unida al mecanismo de producción de un texto, diferente del lector empírico o real, encargado de actualizarla. Un texto provee al lector un conjunto de significantes y espacios en blanco, "vacíos" de "no dicho" que la interpretación actualiza no arbitrariamente sino según las previsiones del texto mismo. Las consignas de comprensión del libro del alumno están orientadas a la diferenciación entre el autor real y el autor como instancia textual (narrador, sujeto lírico), partiendo de la consideración sociocultural de qué es considerado "literario" en cada época. La actualización de saberes previos -que incluye proporcionar, en los casos en que se crea necesario, informaciones nuevas o recordarlas- y la orientación de la lectura -para acercar la "competencia enciclopédica" de los chicos a aquellas competencias que el texto prevé para ser interpretado en su potencial múltiple de sentidos -, son otras de las estrategias supuestas en las actividades para "acortar" (teniendo en cuenta siempre la selección de textos y la edad de los alumnos) la distancia entre el lector real y el "lector modelo".

La segunda -y hasta aquí, al menos- última revolución en la historia del libro es la que se dio con la aparición digital del libro. Este cambio de la cultura de la imprenta - como se dio en llamar al desarrollo de la historia durante el lapso comprendido entre los siglos XV y fines del XX- a la cultura electromagnética, implicó varias transformaciones. Se modificaron el soporte y el modo de acceso al libro, y junto con esto, llegaron nuevas formas narrativas y nuevos posicionamientos del lector y del autor. El texto dado a luz por las nuevas tecnologías ya no es secuencial, que es lo mismo que decir que ya no impone una lectura lineal. El hipertexto (que es, para definirlo con palabras simples, una serie de bloques de texto conectados entre sí por nexos que posibilitan a los usuarios diferentes itinerarios) es, por el contrario, potencialmente multidireccional. El lector no se somete a la disposición planteada por el autor, sino que elige qué trayectos recorre entre los que se ofrecen. Por supuesto, esto afecta a la producción de sentido. El lector conecta el texto con otros, e interactúa en el encadenamiento de contenidos. Se convierte en un lector sumamente activo, que establece puentes según sus intereses y plantea espacios alternativos. Dice Roland Barthes en S/Z (1970) que "el objetivo de la obra literaria consiste en hacer del lector no un consumidor, sino un productor del texto. El lector no queda atrapado por ninguna organización ni jerarquía...". Esta expresión referida a la literatura resulta vigente para contar lo que se torna posible hoy gracias a la aplicación de las nuevas tecnologías al campo cultural. La digitalización de los textos ha traído profundos cambios que implican un progreso en muchos sentidos, si se piensa en que acerca a los usuarios grandes y variadas cantidades de información, permite a los lectores multiplicar los trayectos de lectura, fomenta su creatividad, vuelven accesibles los costos de edición y, en consecuencia, los costos de los libros. Cumple, en definitiva, con parte de los ideales de la democratización de la cultura y se conduce con el concepto - cada vez más incorporado por los intelectuales- de conocimiento como construcción conjunta, social.

Los orígenes de este concepto se remontan al año de 1945, durante la segunda guerra mundial empezaron a generarse grandes cantidades de información.

Vanner Bush, consejero científico del presidente de estado unidos Roosvelt, fue uno de los primeros que se percato de este hecho. Para Buch esto suponía un grave problema, ya que los métodos de recuperación de información existentes no habían sido ideados para tratar cantidades masivas de documentación.

Bush ideo el sistema memex ( MEMory Extender System), pensando en solucionar los problemas que planteaban los métodos de indización del momento. Un memex es una máquina en la que un individuo puede almacenar su información, libros, datos, etc., y que está mecanizada de forma que se pueda consultar con rapidez y flexibiblidad. Un memex funciona a modo de suplemento de la memoria. Memex contendría, además de una gran biblioteca de documentos, documentación personal, como notas, apuntes, fotografías, etc. El sistema se compondría de varias pantallas y tendría la capacidad de crear enlaces entre dos puntos cualesquiera de los documentos almacenados. La caracteristica principal de memex era su capacidad para unir pares de elementos de forma distinta a los métodoa de indización asociativa en la que se puede conseguir de cualquier elemento seleccione otro automáticamente.

El sistema memex no se llegó a construir, aunque Bush teorizaba acerca de la posibilidad de que esta maquinaria pudiera llegarse a desarrollar utilizando microfichas y tecnología de los años cuarenta. La idea de utilizar los ordenadores para almacenar asociaciones, entre distintas piezas de información dio lugar, veinte años más tarde, alas primeras experimentaciones de hipertexto.

Más tarde en los años sesenta, Douglas Engelbart, continuando con las ideas de Bush, diseño el sistema NLS (oNLine System)  basado en la idea de trasladar el asociacionismo de la mente humana al ordenador. Este permitia a sus usuarios crear documentos electrónicos basados en conceptos relacionados, construir jerarquías de información, y colaborar con otros usuarios en el desarrollo de la documentación. El trabajo efectuado por Engelbart se concidera basico en los sitemas de ordenadores personales, como son el tratamiento de textos, el correo electrónico, los sistemas de ventanas y el ratón.

El NLS se convirtió en lo que se podría conciderar el primer sistema de hipertexto real. Consistía en ficheros organizados en segmentos de hasta 3,000 palabras que podrían enlazarse tanto jerárquicamente como no. El objetivo de dicho sistema es aumentar, por medio de tecnología, las capacidades de la mente humana. De tal manera que a este sistema central contribuyen dos subsistemas: El sistema humano (son las estructuras socioculturales soporte de las actividades humanas, las potencialidades iniciales y su ampliación mediante la formación y educación. El sistema de herramientas es el conjunto de medios disponibles para el ejercicio de las actividades humanas.

También el los años sesenta se iniciaron las investigaciones de Theodor Nelson, que acuño el término hipertexto y llevo a cabo uno de los proyectos de hipertexto más avanzados y ambiciosos: Xanadu . Su finalidad era la creación de un sistema de hipertexto universal para publicaciones que relacionara, variara basándose en que una idea, un concepto, una información, nos pueden llevar a otras ideas o documentos, y estos a su vez a otros, etc. Esta es la idea básica de todo sistema de hipertexto. Los usuarios de  un fichero de una biblioteca han hecho esto mismo desde siempre. La novedad del hipertexto reside, en parte, en el tratamiento electrónico de información que permite, por otro lado, almacenar grandes volúmenes de información, y, por otro lado, crear una red de posibles asociaciones infinitas.

Theodor definió al hipertexto como escritura no secuencial es decir, la escritura tradicional es secuencial por dos razones. Primero, se deriva del discurso hablado, que es secuencial y segundo, porque los libros están escritos para leerse en forma secuencial. Sin embargo, las estructuras de las ideas no son lineales. Están interrelacionadas en múltiples direcciones. Y cuando escribimos siempre tratamos de relacionar cosas de forma no secuencial.

Xanadu empezó en 1960 Nelson llamo a su proyecto  Xanadu por ser el nombre usado tradicionalmente para designar el lugar mágico de la memoria literaria (magic place of literary memory, mencionado en el poema Kubla Khan. De samuel Taylor Coleridge)

El hipertexto es un sistema basado en la idea de que el pensamiento humano funciona mediante asociaciones. Un sistema de hipertexto aprovecha las ventajas que proporciona el almacenamiento electrónico de información para solventar las limitaciones impuestas por naturaleza lineal del texto impreso, la información se puede organizar de dos maneras: lineal y jerárquica. En un sistema de hipertexto, palabras, frases o documentos, en toda su extensión se asocian con información del mismo o de otros documentos, mediante enlaces o vínculos entre distintas partes de información, que son los nudos.

La estructuración de un sistema de hipertexto puede representarse en forma de una red donde los distintos nudos corresponden a toda parte informativa susceptible de ser asociada, y los enlaces a asociaciones específicas entre las distintas partes de información. Cualquier palabra, frase o párrafos, etc.

Los sistemas de hipertexto, va dirigido, principalmente, a los alumnos de diplomaturas de biblioteconomía y documentación, los cuales necesitan de una importante preparación tecnológica que les permita, en un futuro inmediato, atender a las demandas de una profesión vinculada estrechamente al desarrollo de las tecnologías de la información y de la comunicación.

 Este sistema es u punto clave de investigación en el ámbito documental, ya que se espera que estos, junto con las tecnologías ópticas, nos conduzcan a un proceso nuevo de control, almacenamiento y recuperación de la información.

Bibliografía: Caridad, Mercedes. Los sistemas de hipertexto e hipermedios. España: Fundaciòn German Ruiz Sánchez.1991.153pp.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

§ BIBLIOGRAFÍA Y LITERATURA ERÓTICA

 

 

Durante el Positivismo del siglo XIX se intento poner en orden la vastisima ladera bibliográfica, desatendida, secreta, denostada y, a trechos de ciertas intelectualidades, clandestina y reprobable. Surgieron los vademécumes iniciales: ingleses, alemanes, franceses y se avanzo en desvelar las obras innombrables, los autores malditos, los textos prohibidos, las ediciones ignotas. Se siguió en las  clasificaciones, los modelos, las corrientes se investigaron los topoi, las deudas venales, los motivos; pero siempre fuera de las fronteras patrias.

La carencia de nuestras bibliotecas de los textos que una personalidad histórica había arrojado al ruedo desde los orígenes de nuestra cultura, la sistemática ocultación del consumo erótico, la desviación que suponía su estudio era el exponente irónico de un fenómeno que se desarrollaba literaria y plásticamente a las espaldas de los bienpensantes de la idiosincrasia.

Para realizar la creación de una biblioteca o bibliografía erótica requiere de tenacidad y paciencia a prueba de voluntades: libros inasequibles, referencias dificultosas, citas de citas, etc., y siempre fuera de nuestras fronteras bibliotecarias y bibliográficas, analizar los registros, ordenar su importancia clasificar sus materias, tareas que implican un tiempo, una constancia y un entusiasmo encomiable.

Delimitar el campo, los campos, de estudio, pespuntear la vastedad de la materia, unir contenidos y así conseguir analizar y delimitar todo este dominio inabarcable.

 

Las bibliografías de erótica y curiosa permanecieron hasta hace unos treinta años como un territorio extraño visitado casi exclusivamente por coleccionistas bibliófilos

La paulatina desinhibición en amplios estratos de la sociedad permite en estos últimos años valorar este rico legado bibliográfico como una interesante fuente documental y bibliográfica para ampliar nuestros conocimientos de una parte no despreciable de la historia de la Literatura. La atención que suscita esta abandonada parcela alcanza no solo a los filólogos, sino también otro tipo de investigadores (sociólogos, psicólogos, penalistas, folkloristas, sexólogos, bibliotecólogos, etc.) podrían ensanchar su campo de observación al consultar estos repertorios y libros que se recuperan y registran. Cualquiera de las bibliografías de erótica al uso, encontraremos, junto a los clásicos de la literatura erótica de todos los tiempos, un número no escaso de obras de contenido antropológico, tratados de ocultismo, manuales de confesión y una muestra abundante de lo que Alex Comfort llamaba anxiety makers (tratados criptocientíficos sobre el onanismo, panfletos divulgativos de educación sexual, divagaciones morales, etc.).

Lo poco que se sabe de colecciones y coleccionistas de libros eróticos,  es a través de los escasos catálogos de subastas, la mayoría del siglo XIX, en los que por excepción se permitió que figurasen los libros eróticos. Uno de los primeros fue el Verzeichniss einer Sammlung, etc., de C. G. Guenter (Dresden, 1824, reimpreso en 1862 por su interés bibliográfico), compuesto en su mayor parte de libros eróticos y sotádicos (llamados así por Sotades, el primer autor de erótica de quien queda mención, aunque nada de sus escritos salvo unos cuantos fragmentos poéticos). La sección de facetiae de estos excepcionales catálogos de subasta o de los libreros especializados continúan siendo la mejor fuente de información bibliográfica estos catálogos continúan siendo una buena fuente de información bibliográfica al igual que el hinterland de la escatología.

 

Una de las mejores colecciones de este tipo en Inglaterra, fue la de George Daniel, subastado por Sotheby en Londres, en 1864, cuyo catálogo impreso incluye artículos tan singulares como el No. 607 Pene Peregrino, Nuevo Cancionero Vivaracho (Peregrine Penis, New Frisky Songster, 1794) y un grupo de guirnaldas poéticas de verso popular.

Otros dos catálogos de subastas, bastante explícitos para esta época fueron el de la Biblioteca de George Holliday, vendida por Bouton en Nueva York en 1870; y el de la Biblioteca Curiosa, o la Biblioteca de Andrew Odell, vendida por Bangs en 1878.

Entre los últimos de estos catálogos publicados en Francia, estuvo el Catalogue...composant le cabinet de M.L.C., 1876. La primera bibliografía publicada de literatura erótica y festiva, en la década de 1860-70, con el nombre de Bibliographie des ouvrages relatifs a l'amour, por el conde de I (el editor de erótica Jules Gay) con la ayuda de muchos coleccionistas. Después fue ampliada por J. Lemonnyer 1894-1900, bajo esta forma sigue siendo la principal bibliografía erótica francesa e italiana. No se ha publicado una obra específicamente dedicada a la literatura erótica en habla inglesa.

Las Notas sobre libros curiosos y raros del autor que sé autodenominó Pisanus Fraxi, impresas originalmente en ediciones privadas bajo el disfraz de prohivitivos títulos latinos para los tres volúmenes: Index Librorum Prohibitorum (1877), Centuria Librorum Absconditorum (1879), Catena Librorum Tacendorum (1885) reimpreso mediante fotofacsímil (Londres, 1960 y Nueva York, 1962) Pisanus Fraxi (Henry Spencer Ashbee, su verdadero nombre) se propuso simplemente describir y citar copiosamente, algunos de los muchos centenares de libros eróticos en diversas lenguas que habían pasado por sus manos y por las manos de sus amigos, durante una larga y asidua carrera como coleccionistas, precisamente de la erótica.

El trabajo de Ashbee tomó como modelo tres importantes bibliografías anotadas de comienzos del siglo pasado, que son obras maestras del género: Mélanges tirés d'une petite bibliotéque, por charles Nodier (París, 1829; suplementada sustanciosamente en el catálogo de la subasta  Nodier, Description raisonnée, etc.,1844) cuyo título se burla cortésmente de las Mélanges tirés d'une grande bibliothéque de un predecesor; asimismo el Analectabiblion, ou extraits critiques de divers livres rares, oubliés ou peu connus, por el Márques D. R. (es decir , Du Roure; 2 vols., París, 1836-37; suplementado también en el catálogo de subasta, bajo las iniciales M.L.M.D.R., París: Jannet, 1848).

Lo que tienen de excepcional todas estas obras, era que en su tiempo se estaban convirtiendo en  una catalogación inanimada e interminable de títulos, editores, fechas y solo aveces foliaciones debido a la presión de la enorme y creciente producción internacional de libros, que exige como mínimo estos índices.

La mayoría de los libros eróticos de siglos anteriores han desaparecido casi completamente, o están por desaparecer. Un número extraordinariamente grande de obras eróticas, en todos los idiomas, son conocidas solo por sus títulos o bien por una copia impresa ocasional y a menudo única.

El mundo escondido de la literatura erótica presenta el más arduo desafío al bibliógrafo, mucho más difícil que el de los incunables del siglo quince y el de las publicaciones secretas de controversias religiosas y políticas. Todos estos géneros comparten hasta cierto punto el mismo curioso anonimato, apareciendo originalmente sin ninguna indicación impresa sobre lugar o fecha de publicación o lugar y fecha fantásticamente disfrazados y falsificados sin ninguna indicación satisfactoria de los nombres reales de los autores, editores e impresos. Los autores y editores de literatura erótica jamás abandonaron sus escondites, al menos por lo que respecta a las civilizaciones occidentales, hasta hace muy poco, y sólo el accidente de un encuentro con la policía y los tribunales hace que alguna vez salgan siquiera fugazmente a la luz.

 

Los últimos escritos eróticos  que se publicaron abiertamente en occidente, los cuales únicamente diríamos que eran chascarrillos populares sin malicia, sin que nadie pudiera conciderarlos moralmente malos, fueron los libros de chistes de toda Europa, comenzando por el Flacetierum liber, de Poggio (escrito en 1451, como se señala en su número 240; publicado por primera vez cerca de 1470, y traducido al inglés por Liseux, París, 1879). La obra fue confiscada y en gran parte destruida, y la concesión de licencias y la censura de libros, antes y despues de su publicación, se rigieron a partir de ese año, 1526 (Antiguo Calendario) en italia, por la deliberación del consejo de los diez (Consiglio Dei Dieci) de Venecia, la capital impresora, a 29 de enero de 1527:

No podrá imprimirse, ni después de haber sido impreso, publicarse obra o libro ninguno compuesto recientemente y no impreso anteriormente a menos que haya previamente obtenido el permiso de los jefes de este Consejo, mediante una terminación firmada de su puño y letra.

Al mostrar la organización española de Inquisición el camino hacia el control religioso represivo, ello condujo, de inmediato, por otra parte, a las modernas leyes sobre el privilegio de los impresores y el derecho de autor, y por otra parte, a la institución de la censura católico romana, cuyo funcionamiento se vio así facilitado, con su Index Librorum Prohibitorum (1559) varias décadas más tarde; cuyo título Ashbee plagiaría luego con delicada ironía. Habiendo llegado a prohibirse la publicación legal de obras eróticas y burlescas, comenzó de inmediato su publicación secreta. A principio de la década de 1530, la impresión secreta y ocasionalmente semi-pública de prosa y versos eróticos y burlescos se habían hecho cosa corriente, para los bibliógrafos de literatura erótica existe sólo una ayuda real, y ella es la pura y simple necesidad, por parte de los editores de erótica, de anunciar sus mercancias, generalmente mediante la publicación de obras semieróticas, científico sexuales, o tan solo galantes.

 Algunos libros eróticos escapan incluso al método de la identificación por el estilo tipográfico. Se trata particularmente, de las autobiografías eróticas y eyaculaciones poéticas privadas de aficiones, impresas privadamente por o para los autores mismos, de ordinario en ediciones muy pequeñas contrariamente a las ediciones falsamente limitadas y fraudulentamente numeradas de muchas publicaciones eróticas y faux luxe.

 

En Francia, la reputación literaria de los grandes autores como Alfred de Musset, Théophile Gautier, Henry Monnier, Mauppassant, Verlaine, Pierre Louys y muchos otros, nunca se ha visto en verdad seriamente perjudicada, entre los lectores que tengan alguna pretensión de cultura, por el hecho de saber que los romances eróticos, dramas breves, entremeses y poemas que previamente y en ediciones limitadísimas circulan bajo estos nombres ilustres, son, con toda probabilidad, las autenticas juvenilia, o las bagatelas de horas más tardías de distracción de estos autores, por otras obras más serias. Muy al contrario, los collectionneurs enragés de las obras de estos autores tienen un ansia especial por llegar a poseer las ediciones originales de estas obras eróticas, precisamente, en las cuales sus autores favoritos se muestran por una vez como hombres completos, sin la acostumbrada hoja de parra que adorna sus figuras académicas y sus manifestaciones públicas.

En los países anglosajones, lo contrario es cierto: cualquier identificación con la literatura erótica significaría invariablemente una sentencia desastrosa para cualquier escritor famoso, o personalidad de la vida pública o profesional, hasta la reciente apararición de James Joyce, D.H. Lawrence y Henry Miller; todos los cuales sin embargo, sufrieron ostracismos de todas clases por la "obscenidad" de su obra.

La llamada Bibliographie galante del Paris- Galant es por cierto solo un catálogo de libros altamente eróticos y de flagelantismo, ofrecidos a la venta, a precios marcados por Daragon. Es particularmente abundante en saldos de existencias y restos de otros editores, dado a menudo con franqueza sus fechas de publicación, y retrocediendo hasta los años 1870. Es el único catálogo público de esta especie que se conozca, hasta los recientes de ciudades mexicanas fronterizas con los estados unidos, disponiéndose de todos los demás, enviados por correo desde direcciones postales en París, Alemania, España y, anteriormente, Cuba.

 

La literatura erótica tiene la suerte de contar con excelentes bibliografías en casi todas las lenguas importantes salvo inglés. Para el frances están la Bibliographie des ouvrages relatifs á lámour, de Gay y Lemonnyer (1894-1900), el Enfer de la Bibliothéque Nationale de Apollinaire Fleuret-Perceau (1913), que describe meticulosamente el contenido del infierno de la biblioteca nacional francesa y también la Bibliographie du roman erotique aux XIXéme siécle (1930) del propio Perceau. Para el alemán, domina la Bibliotheca Germanorum erotica et curiosa, de Haynd, Gotendorf y Englisch (1912-29), también bilder-Lexikon der Erotik (1928-31) editado por Leo Schidrowitz, que esta bajo el cuidado editorial del dr. Hans Giese.

 

Retomando, una de las primeras obras eróticas  perseguidas con dureza en Inglaterra, Gonosologium Novum or a new system of all the secret infirmities...(Londres, 1709) es tan solo un tratado de medicina que toca algunos aspectos de la sexualidad y no precisamente en tono apologético. Lo mismo sucede con las obras de casuista Thomas Sánchez, De Sancto Matrimonio Sacramento...(Madrid, 1592) impresindible en cualquier bibliografía de erótica que se precise y que cuyo contenido se limita a una cierta delectatio morosa a la hora, de explicar cuándo y cómo se comete pecado. Todo esto indica una gran variedad de estímulos, una saludable relatividad en la expresión del erotismo que viene a depender unas veces de la intención del autor, otras de la mente del lector y las más, de la voluntad del censor.

Antecedentes de apuntes de referencia obligados es el excelente estudio de Terence J. Deakin, Catalogi Librorum Eroticorum. Acritical bibliography of erotic bibliographies and book catalogues (Londres, 1964). Al parecer esta es la única obra que se ocupa monográficamente del estudio de los catálogos eróticos. El librito de Deakin prodigio de rigor y erudición, ofrece información de primera mano en la mayoria de las obras que registra. El Catalogi recoge 78 entradas de las que 47 son bibliografías strictu sensu. El resto de los útimos recoge sólo en parte un listado de obras eróticas o bien son antologías que incluyen información bibliográfica, ensayos de diverso signo o estudios monográficos.

En cualquier caso la compilación de Deakin supera en cantida y calidad el número de bibliografías de erótica recogidas en otras bibliografías generales: Vallee, Leon, Bibliographi de bibliographies, Catalogue de Bibliographies générales et particuliéres par l'ordre alphabétique...(1883-1887); Bohatta-Hodes, Internationale Bibliographie der bibliographies... (Frankfurt, 1950) o las más conocidas en Besterman.

 

Esto es en buena parte, lo que ha ocurrido es que la mayoría de los libros eróticos de siglos pasados han desaparecido casi del todo, hecho del que vale la pena subrayar una vez más. A muchos se les conoce solo por ejemplares únicos, frecuentemente de una reimpresión o edición posterior, y a más solo se les conoce a través de referencias acerca de sus títulos, sin nada más, en bibliografías viejas y manuscritas, o en los expedientes judiciales de los juicios contra quienes los publicaron. Si los buenos libros de siglos pasados son escasos, los libros "malos" de los mismos siglos son más raros debido a su destrucción continua por parte de sus lectores como a confiscación oficial.

Tal es el motivo principal por el que el investigador de erótica se va haciendo ahora cada vez más difícil e ilimitadamente costoso. Hoy en día, casi nadie más que la clase acomodada pueden darse el lujo de coleccionar nada en este terreno, excepto esos tomos voluminosos, ilustrados y cuasi-científicos en alemán, que son una lata enorme; y la miserable producción actual de pornografía, que no interesa en absoluto coleccionar a las personas de buen gusto.

 

 

 

 

 

 

 

 

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ENSAYOS REALIZADOS POR MARLENE BARRERA DÌAZ, JULIO 2003

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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