| Latine |
| DECLARATIO NOVAE·ROMAE |
| Nosotros, el Senado y el pueblo de Nova Roma, con el fin de restaurar los fundamentos de la civilización occidental, declaramos la fundación de Nova Roma como nación soberana. Manifestamos que Nova Roma es una nación y una república independiente del mundo, con su propia constitución y su gobierno legalmente constituido, con todos los derechos internacionales y responsabilidades que dicho estatus comporta. Como nación soberana Nova Roma realiza la siguiente demanda de territorios y derechos internacionales: Reconocemos a los antiguos territorios romanos como nuestra patria cultural y religiosa y reclamamos los derechos históricos sobre todos los lugares y territorios que estuvieron bajo el control directo de la administración de la antigua república e imperio romanos entre el 753 y el 395 a.C. Reconocemos las realidades políticas modernas que hacen que la restauración de dichos antiguos territorios no sea posible. En consecuencia, limitamos nuestra única aspiración territorial a la de un área de, como mínimo, la que actualmente esta bajo la soberanía del estado del Vaticano, 108 acres contiguos. En esa tierra será fundada nuestra capital mundial, a modo de Forum Romanum, para la administración de nuestra cultura. El lugar exacto para la fundación de esta nueva sede espiritual y gubernamental de la nueva Roma debe todavía ser determinado. Entretanto, para poder establecer nuestra presencia en el mundo, Nova Roma considera que su territorio físico existe y se manifiesta a través de aquellos lugares que nuestro Estado, nuestros ciudadanos y nuestras organizaciones religiosas puedan físicamente adquirir, ocupar y mantener a lo largo y ancho del mundo. Estos territorios existirán bajo el estatus de soberanía dual, estando bajo la administración cultural y espiritual de Nova Roma, aun cuando permanezcan bajo el dominio legal y civil de otras naciones. Nuestro empeño es encarnar una influencia cultural y espiritual benigna y benéfica en todas las sociedades, permaneciendo políticamente neutrales actuando en la legalidad. Nova Roma reclama también soberanía dual transitoria sobre todos aquellos lugares donde los Dioses y Diosas de la antigua Roma sean adorados por nuestros ciudadanos, para preservar nuestra unidad cultural y espiritual. Esta soberanía dual será administrada por el Pueblo directamente y se limitará a la duración de los ritos y las ceremonias religiosas. De esta forma nos mantendremos como una cultura y una nación a pesar de nuestra existencia dispersa en todos los países del mundo. La ciudadanía de Nova Roma esta abierta a la gente de todas las razas y nacionalidades. El propósito expreso de nuestra nación es promover el entendimiento y la cooperación internacional a través de la preservación de nuestros cimientos clásicos comunes, y alentar nueva vida y honor a toda la civilización occidental a través de la restauración de las antiguas Pietas, Virtus y Civilitas. Nosotros, los Ciudadanos y el Senado de nueva Roma por este acto renunciamos formal y eternamente, y sin ninguna excepción, al uso de la fuerza, la rebelión, la coerción o la intimidación para la consecución de nuestro estatus y nuestras reclamaciones internacionales. Nos esforzaremos para existir como nación legal, pacífica y benigna de acuerdo con los principios reconocidos y compartidos por la comunidad mundial. Firmado en este día en nombre del Senado y el Pueblo de la Nueva Roma A.d. II Kal. Mar., MMDCCLI ab urbe condita (28 de Febrero de 1998) Flavius Vedius Germanicus, Consul Cassius Iulianus, Consul (Traducido por Marcus Minicius Laietanus) |