El Templo de la Tríada Provincial.

Templum

Este es un trabajo realizado por el Pontifex Fabius Iulius Lucentinus

Según la decisión adoptada en su día, la provincia honra a tres divinidades principales:

 Tanit, Liber (Dioniso / Baco) y CERES

 

  Presentamos aquí cómo sería su templo, una reconstrucción de un templo para una tríada.

   

 

  Aquí tenemos el exterior de lo que sería la ciudadela de la Capital de Hispania, en el centro de la imagen se ve desafiante el magno Templo que los Hispani construyeron para su Tríada. El Templo responde a la concepción latina de templo, heredera de los etruscos. Se aprecia cómo únicamente tiene acceso por una escalera situada en su frente y no rodeado por la escalinata de los templos griegos, además, esta escalera es mucho mayor que los tres peldaños de la concepción Griega.

  Aquí tenemos un esquema de cómo sería su interior, que se identifica con la imagen de fuera sin ningún problema. En la imagen superior podemos ver, a través del pórtico, el acceso a la triple Cella, cada una para una divinidad: Tanit, Liber y Ceres.

  Se accede al Templo a través de una escalinata de nueve escalones, uno por cada una de las Musas

 

  Conozcamos un poco más de los tres dioses que rigen y guardan los destinos de Hispania y de sus habitantes.

  La diosa Tanit es de origen Fenicio y es la divinidad cartaginesa de la tierra y de la fertilidad, su estatua llegó a Hispania tras la destrucción de Cartago en el año 146 antes de la Era (607 A.V.C.), procedente de su templo. Según algunas leyendas, Tanit es la deificación de la reina Dido. Esta diosa pasa por ser compañera de Baal Hammon. La diosa Tanit fue identificada con la diosa romana Juno.

  Sin embargo está asociado al culto de la Luna, es una divinidad por tanto, nocturna, relacionada con la muerte, pues se han encontrado restos de estatuas suyas en cementerios.

  Pero para los habitantes de Hispania es una diosa de la fertilidad, con rasgos de Juno y de Diana.

  El suelo de su Cella esta decorado con el pictograma con el cual se la representa generalmente. Es un mosaico de gran valor votivo, pues muestra la representación más usual realizada por los fieles hispani que la adoran con la devoción propia al ser una de sus divinidades provinciales. Posiblemente se encuentre en los suelos de algunas casas de ciudadanos ilustres, patricios...

 

  Veamos ahora la otra diosa, la diosa Ceres. Ceres es el nombre romano de la diosa griega Deméter, con la cual se identifica. Incluso si su nombre indica, por su etimología, que Ceres fue una antiquísima potencia de la vegetación –Ceres se relaciona con la raíz del verbo “Brotar”-, adorada por los latinos, esta divinidad primitiva queda borrada por la otra. Cuéntase que cuando los etruscos conducidos por Porsena, atacaron a la joven República de Roma, el hambre amenazaba la ciudad. Fueron consultados los Libros Sibilinos que aconsejaron introducir en Roma los cultos de Dioniso y Deméter y así se hizo en el año 496 antes de la Era (257 A.V.C.). Este culto estaba localizado en el Aventino. De ahí que en Hispania se adoren a estas dos divinidades.

 

La Cella de Ceres, al igual que la de Tanit, diosa también de la fecundidad (es por eso por lo que los campos de esta Provincia son tan exuberantes y sus tierras tan ubérrimas), está decorada con un mosaico, como el que se puede apreciar en este dibujo.

  Las paredes están grabas con este tipo de dibujo, que se ve a la izquierda y que representa a la madre Ceres portando un haz de espigas entre sus manos, símbolo de su fecundidad y de su carácter nutricio. Viste a la Griega porque es una diosa de procedencia griega, como ya se ha dicho, por prescripción de los Libros Sibilinos, que tantas glorias dieron a Roma.

  La estatua que se adora en el interior de la Cella es una representación sedente de la diosa, dorada, laminada de pan de oro, aunque hay quien asegura que la estatua es de oro puro, pues la riqueza es grande en Hispania y sus ciudadanos piadosos no escatiman bienes con sus divinidades que les traen prosperidad y felicidad. Porta en su mano derecha la espiga y en la izquierda una Cornucopia, símbolo de la fecundidad de sus frutos  y de la abundancia.

 

  Contamos además con la presencia de su Flamen, el Flamen Cerealis entre los hispanos, el buen Hadrianus Rutilius Bardulus, que sin duda desempeña una labor paradigmática con esta diosa.

  Su festividad comienza el 12 de abril (Pridie Id. Apr.), las Cerealia, que se prolongan durante ocho días de grandes festejos, hasta el 19 de abril (A. d. XIII Kal. Mai.) Eran días de gran alegría, en los que se conmemoraba el regreso de Proserpina junto a su madre.

  Su leyenda es contemplable en Ovidio Metamorfosis V 341-408

  Liber es el Dioniso itálico, con el cual quedó identificado desde muy temprano. En efecto, su nombre, que en latín significa “libre”, se ha relacionado con uno de los sobrenombres de Dioniso: Lieo “el liberador”, o “el que desata”.

  Se celebran en su honor las Liberalia que se celebran el 17 de marzo (A. d. XVI Kal. Apr.) con rudos cantos y se usaban máscaras, al parecer colgadas de los árboles, especialmente de los pinos (Ver Virgilio Geórgicas II 371-397). Servía para pedir la protección de este dios sobre las cosechas. Por la calle iban ancianas vendiendo pastelitos y la gente comía al aire libre, delante de sus casas. Era el día en que los jóvenes que hubieran alcanzado la mayoría de edad tomaban la toga viril. Parece ser que el Liber latino no tiene relación con el vino. No tenía Templo en Roma, pero se le rendía culto en el Aventino, seguramente por la introducción de su culto por la indicación de los Libros Siblinos, pues también Ceres tenía culto ahí.

  Como la mayor parte de las antiquísimas divinidades rurales latinas, Liber no posee leyenda propia. En los poetas aparece simplemente como un equivalente a Dioniso.

  Discos de mármol como el de la derecha recubren las paredes de su Cella. Es curiosa esta representación de Liber barbado, pues casi siempre se dice de él que es un dios imberbe, por ser de los últimos en nacer.  

  El suelo de su Cella estaba decorado también con un magnífico mosaico, traído directamente desde Grecia, de ahí que figure su nombre en Griego.

  Como hemos visto, el culto de Liber y de Ceres está muy vinculado entre ambos. Hispania supo sacar provecho de esta unión y de sus productos para ser honrados como se merecen. Herederos y conscientes que lo son en parte de los Cartagineses, no dudaron en adoptar como divinidad tutelar a una diosa Fenicia, también con vinculación agrícola pero también con el culto a los muertos, respetuosos los Hispanos con sus ancentros y antecesores. El Mos Maiorum es una virtud entre la gente de aquí. Costumbre que debe ser mantenida.  

  Se concentran las festividades entre el 17 de marzo y el 19 de abril, según hemos visto, aunque nos falta por saber cuándo era la festividad de Tanit. Si hacemos caso de la identificación con la Juno Romana, su fiesta principal es la de las Nonas Caprotinas, en honor de Juno Caprotina, que se celebraba el 7 de julio. Eran fiestas de talante popular y femenino y especialmente para las esclavas.

 

 
 
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