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Rodríguez:
segunda prueba de vida
Se la entregó el sábado último; hoy se cumple un mes
desde que fue secuestrado
Negocian el pago del rescate, que sería un tercio de la suma pedida
en un principio
Jorge Rodríguez es asesorado por una agencia de seguridad
Siguen las comunicaciones
Los delincuentes que desde hace un mes exactamente mantienen cautivo a
Ernesto Rodríguez, padre de Jorge "Corcho" Rodríguez,
entregaron una prueba de vida el sábado último a sus familiares,
la segunda, mientras siguen las negociaciones para lograr que se lo libere
con vida a cambio del pago de un rescate.
Esa evidencia de que el señor de 74 años sigue bien fue
un cassette con la voz grabada de los delincuentes y de la propia víctima.
La cinta tiene momentos espeluznantes, donde los delincuentes amenazan
con amputarle los dedos al cautivo si es que no son cumplidas sus exigencias,
dijeron a LA NACION allegados al caso.
Mientras tanto, Rodríguez sigue negociando con los captores el
pago del rescate de 300.000 dólares que pidieron el 23 de diciembre,
horas después de que secuestraron a su padre a la salida de su
quinta en General Rodríguez.
Los criminales llamaron por última vez el martes último
y allí se siguieron las conversaciones sobre el monto del rescate
por pagar. La cifra a la que se estaría llegando sería sensiblemente
inferior a la que se pedía originalmente. Se estaría hablando
ahora de pagar unos 100.000 dólares, contra los 300.000 exigidos
originalmente.
Rodríguez negocia personalmente con los delincuentes que mantienen
cautivo a su padre. Está refugiado en un departamento, acompañado
por su amigo Hugo Franco, secretario de Migraciones durante el gobierno
de Carlos Menem, dijeron sus allegados. Además cuenta con el asesoramiento
de integrantes de una agencia de seguridad privada que estaría
dirigida por un militar retirado.
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El mensaje de Giménez
La banda que mantiene cautivo a Rodríguez se maneja con tranquilidad
y dentro de los parámetros normales para este tipo de situaciones.
Incluso, dijeron allegados al caso, no tuvo repercusión entre los
delincuentes el mensaje que difundió Susana Giménez desde
Miami, donde vive, en el que criticaba a las autoridades por la falta
de resultados en la causa. Allí señalaba que consideraba
que para el Gobierno la política era más importante que
la seguridad y que no podía creer que hubiera que desconfiar más
de la policía que de los delincuentes.
Ese mensaje se conoció cuando se produjo un cortocircuito, ya superado,
con el fiscal de San Martín Jorge Cica, a cargo de la unidad especial
antisecuestros, por la manera en que compartimentaba la investigación
entre la SIDE, la Policía Federal y la bonaerense.
Este mensaje en realidad fue suavizado, porque un borrador anterior era
mucho más virulento, dijeron allegados al caso, que no descartan
que ante la falta de resultados la conductora decida hacer alguna aparición
pública.
El mensaje de Susana Giménez, enviado en una carta que hizo pública
por televisión, ya había llegado días antes a oídos
del Gobierno.
El propio Rodríguez había hablado con el presidente Néstor
Kirchner y con el vicepresidente, Daniel Scioli. También se entrevistó
personalmente con el ministro de Justicia, Gustavo Beliz, y con el secretario
de Seguridad, Norberto Quantín.
La Nacion, 23 de enero de 2004
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