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LA
COBERTURA DE CRONICA
SUSANA:
"CON CORCHO ESTAMOS MEDIO PELEADOS"
Susana Giménez habló ayer desde Miami con Crónica
TV y reveló su relación sentimental con el empresario Jorge
Rodríguez, entre otros temas.
La
diva de los teléfonos de la televisión argentina volvió
a enviar un mensaje desde Miami, residencia por la que optó desde
la Navidad pasada, apenas unos pocos días después de haber
sido secuestrado Ernesto Rodríguez, padre de su ex pareja, el empresario
Jorge Corcho Rodríguez.
La nota periodística la ofreció en forma exclusiva a la
periodista María del Carmen Bello, corresponsal de canal de noticias
en esa ciudad de los Estados Unidos.
Durante la entrevista, Giménez se refirió a la inseguridad,
al secuestro y rescate del padre de su ex pareja, de su relación
con Corcho Rodríguez, y también a la situación
política, social y económica de la República Argentina,
que ella analizó como una ciudadana común más,
que paga sus impuestos porque cumple con su trabajo.
La corresponsal de Crónica TV en Miami comenzó diciendo:
La palabra de Susana Giménez es en estos momentos una de
las más buscadas por los medios periodísticos nacionales.
Nuevamente Crónica TV ha logrado la primicia y nos encontramos
en la ciudad de Miami precisamente en su residencia de Fisher Island y
como siempre Susana Giménez da la cara. En estas últimas
horas hubo dos acontecimientos muy fuertes muy importantes y primero quisiéramos
hablar específicamente cuál fue tu sensación cuando
te enteraste de la liberación del padre de Jorge Corcho
Rodríguez.
Entonces, Susana contestó: Fue una sensación de alegría
total. Esta mañana me levanté un poco tarde porque curiosamente
ayer dormí porque hace tiempo que no dormía bastante tiempo,
más de cuarenta días. Y el contestador de mi teléfono
explotaba a esa hora de la mañana y bueno todos empezaron a contarme
y a decirme. Y sentí una alegría inmensa. Y bueno, todo
lo que habíamos pensado para que todo pase. Ahora que se cumplió
la promesa. Y me puse muy contenta, por supuesto. Primero por el señor
y después por Jorge, por toda su familia, por todo lo que ha sucedido
en estos días, porque imaginate lo que es vivir una cosa así,
que a tu padre te lo tengan por cuarenta días. Después vi
la conferencia de prensa que él había hecho. Me pareció
fantástica. El temple que tiene. Yo no sé si lo tendría.
No sé si frialdad pero es una cosa que
él dice. Siempre
cuando hablábamos por teléfono dice que lee libros sobre
samurais, y sobre los templarios y no sé
viste esos tipos
que se ponían en una mesa y todo lo demás desaparecía
de la mesa. Así que bueno, estoy muy contenta. La verdad es que
estoy muy contenta.
todo sobre corcho
-En estos más de cuarenta días
¿qué
cosas pasaban por tu cabeza?
-Bueno, siempre un miedo espantoso a que le pasara algo, o que lo mataran,
o que se muriera de un infarto, porque a una persona que lo tienen así
o que lo golpean, y que no le dan de comer y debe tener mucho miedo. Qué
sé yo, porque decí que le tocó en verano porque si
era invierno con el frío
o no sé. Eso es lo que pasaba
por mi cabeza y muchas cosas más. Imagináte. Cuando pasan
estas cosas, bueno no solamente le pasa a otro y lo leo en el diario.
Están cada vez más cerca, cada vez más cerca y más
cerca. Y empezás a pensar en muchas cosas a tener mucho miedo a
tener mucha rabia o querer quedarte en otro lado. A decir por qué
tenemos que pasar por esto, por qué, por qué. En fin, todo
lo que le puede pasar a una persona, a cualquier persona.
-Susana ¿cómo es el papá de Jorge?
-En realidad yo no lo conozco mucho al padre de Jorge, pero sé
por las cosas que él me cuenta. No lo podría definir, no
lo podría definir. Es un hombre que vive ahora con su mujer, porque
la madre de Jorge murió hace muchos años, y creo que está
muy feliz. Está con sus hijas y sus nietos, pero la verdad es que
no puedo opinar. No lo conozco muy bien.
-Susana cuando Crónica TV dio difusión a su carta en la
Argentina se despertaron muchas voces de crítica, de todo nivel,
e inclusive insinuaciones del objetivo de esa carta, de connotaciones
políticas que tenía el contenido de esa carta. Cuando te
enteraste de todo eso ¿qué sentiste?
-Mirá. Yo ya estoy acostumbrada a este tipo de cosas. Pero, la
verdad, yo no tuve esas repercusiones acá porque recibí
no solamente llamados, porque la gente me para por la calle y me dice
gracias por haber dicho eso, porque eso es lo que pensamos todos. Yo no
creo que nadie pueda criticarme porque yo diga que necesitamos seguridad.
Criticar a una persona que diga que tenemos inseguridad. Si vivimos en
un estado de indefensión que es absolutamente cierto. Sinceramente
no creo que nadie me haya criticado. Ahora, al que le quepa el sayo que
se lo ponga. Yo no quise hacer una cosa política con eso, ni quise
tirarme contra el gobierno. Los gobiernos son circunstanciales. Ahora
este gobierno está porque el pueblo lo votó, pero no conocíamos
al presidente. Digamos no era un político conocido. Ojalá
haga una buena presidencia, y que esté en nuestro corazón
para siempre. Pero yo no lo tomé como una crítica política
con nombre y apellido. Ahora si vos estás en el gobierno y vos
te metés en política y querés manejar los intereses
de un país. Bueno, los intereses de un país son la seguridad,
tanto como la educación, como el trabajo como un montón
de cosas. Pero ya no se puede vivir más así. Y terminemos
con que la gente te dice que la justicia no puede actuar mucho porque
los ladrones entran por una puerta y salen por la otra. Que se conocen
todas las leyes. Que no se les puede ni siquiera tirarles del pelo porque
te hacen juicio. Todas esas estupideces que hay que escuchar todo el tiempo
y decís: ¿Pero cómo puede ser? ¿Cómo
hay que tratar a un tipo que secuestra? a un tipo que viola a un chico?
¿Cómo hay que tratarlo? Entonces hablemos de los derechos
humanos. No son para los delincuentes. Son para nosotros. Para los que
hacemos las cosas bien. Los que pagamos los impuestos. Los que trabajamos.
Los que ayudamos a los demás. Los que
los que
para
el resto de la gente. Porque realmente los delincuentes son una minoría
obviamente
no se puede decir eso
-Vos sabés que una de las cosas que más se escuchó
fue que era muy fácil hablar de esa manera teniendo el dinero que
vos tenías y diciéndolo desde Miami.
-Es que no se puede decir eso. Es tonto decir eso. Es un infantilismo.
Algo tenían que decir. Primero que estoy en Miami porque tengo
mi casa acá y hace 20 años que veraneo en Miami. Es una
estupidez. Vivo en la Argentina, trabajo en la Argentina y pago mis impuestos.
Y ¿qué tiene que ver tener plata? ¿Es pecado tener
plata en la Argentina? No, no es pecado. Yo no se la robé a nadie.
No soy político. Yo he trabajado. O sea que puedo tener lo que
se me da la gana. Puedo decir lo que se me da la gana porque soy un ciudadano
libre. Libre. Que a la gente no le gusta escuchar. Lo siento. Yo soy una
persona muy diplomática y jamás ofendo a nadie cuando hablo,
jamás. Yo también tengo que hablar por el pueblo. Esto lo
voy a tomar como una causa. Como una causa porque va a ser devolverle
a la gente lo que hace casi 30 años me da la gente a mí.
Una auténtica Susana. Tómela o déjela.
Cronica,
05/02/2004
LA
CARTA QUE ABRIO LA POLEMICA
La primicia la brindó Crónica TV el 16 de enero, directamente
desde Miami, adonde la diva se había trasladado, lejos del asedio
periodístico.
Instalada en su residencia de Fisher Island, Susana Giménez había
resuelto romper el silencio. Y lo hizo de una forma totalmente inusual ante
la falta de resolución, en ese momento, del secuestro del padre de
Jorge Rodríguez: entregó una carta a María del Carmen
Bello, encargada de la corresponsalía periodística de Crónica
TV en esa ciudad, para que sea difundida únicamente y en exclusiva
a través de las pantallas de la señal de noticias a todos
los argentinos.
En su desarrollo realiza un pormenorizado análisis sobre la inseguridad
que vive la Argentina y por la cual, fundamentalmente, responsabiliza al
Gobierno. Este último no tardó en generar una durísima
respuesta al día siguiente.
Aquí, una transcripción del texto de puño y letra de
la popular animadora.
Miami, 15.1.04
No puedo creer que la política sea más importante
que la seguridad de un pueblo. No puedo creer que haya que tenerle más
miedo a la policía que a los ladrones. No puedo creer que después
de lo que hemos padecido en estos últimos años, con el tema
de seguridad, no hayan cambiado las leyes para la protección del
indefenso ciudadano. No puedo creer, ni quiero aceptar, que en la Argentina
los derechos humanos sean sólo para los delincuentes.
No puedo creer que a la buena policía, que trabaja incansablemente
por sueldos magros y mala prensa, le falten los instrumentos básicos
de trabajo y no puedan contar con la tecnología mínima indispensable,
correspondiente al siglo XXI.
¿Adónde van los impuestos que religiosamente pago como gran
contribuyente, en conjunto con millones de ciudadanos que queremos
que el país crezca en todo sentido, y estamos hartos de la mala administración
que se prolonga por décadas
Si el Gobierno no se siente capaz
de terminar con la inseguridad que pida ayuda. El alcalde Giuliani terminó
con la inseguridad de la ciudad de Nueva York.
Creo que todavía estamos a tiempo o viviremos con miedo por el resto
de nuestras vidas. Estoy desorientada, siento que somos un país en
estado de indefensión total y los ciudadanos estamos unidos
con la única expectativa de que no nos pase a nosotros lo que leemos
en el diario
Como futuro parece poco promisorio. Es tiempo de reacciones por el bien
de los gobernantes y gobernados.
Nunca es demasiado tarde.
Susana Giménez
Cronica, 05/02/2004 |
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