| A UN MES DEL SECUESTRO | |||||||||
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INFORME ESPECIAL: LAS NEGOCIACIONES CONTINUAN Y SE HABLA DE UN RESCATE DE 200.000 DOLARES Secuestros
extorsivos Con "El Negro Sombra" cayeron cuatro más. Como sospechan que haya policías involucrados, existe desconfianza entre las fuerzas que investigan. Y el "Corcho" sigue negociando la liberación de su padre. La voz en el teléfono sonó dominante, con apenas una dOsis de ansiedad contenida. "¿Cuánta tenés? ¿Cuánta juntaste?", preguntó. "Todo lo que pude, 90.000 pesos", fue la respuesta de Jorge "Corcho" Rodríguez. Lo que escuchó después fue la justa medida de la gente con la que está tratando desde hace más de un mes: "No me hablés en pesos. A mí hablame en dólares si querés ver a tu viejo". "Corcho" Rodríguez sabe desde el principio que no le será fácil lograr la liberación de su padre, Ernesto Rodríguez (74). En uno de los primeros llamados, allá cuando empezaba esta agonía de 34 días, los secuestradores le advirtieron que lo mutilarían si no llegaban a un acuerdo. Con el correr del tiempo, se dio cuenta de que sería aún peor. La posibilidad de que hayA policías en actividad o exonerados tras esta historia se hizo cada vez más firme. Todas las hipótesis de trabajo de los investigadores conducen a ese punto. En una de ellas se empezó a avanzar el martes último, cuando cayó detenido Sergio Leiva Pérez, el mítico "Negro Sombra". Junto a él, según revelaron ayer a Clarín altas fuentes del caso, fueron arrestados cuatro hombres más cuya vinculación está siendo analizada: Hugo Ugarte (manejaba el auto en el que iba Leiva al ser detenido), Diego González Alves (amigo de Leiva, estaba con él), Nicolás "Tita" Desideri (al principio sólo estaba por el caso de Pablo Belluscio) y un sospechoso más. Del "Negro Sombra" siempre se dijo que actuaba bajo la protección de policías de Tigre. De hecho, hace cinco meses dos hombres de la Federal se pusieron a seguirlo y terminaron detenidos por colegas de la Bonaerense. Imputado por dos homicidios, y ahora acusado del secuestro de Rodríguez, distintos informes reservados de la SIDE dicen que Leiva participó al menos de los secuestros de Mirta Fernández, Pablo Belluscio y el padre de un narco de Boulogne. Por estos casos sería indagado próximamente, ya que estos expedientes quedaron ahora en manos del fiscal Jorge Sica, el mismo que investiga el caso del padre del "Corcho". José Vera, ex oficial de la Bonaerense y abogado de Leiva alguna vez defendió al ex subcomisario Luis Patti, contó que la indagatoria a su cliente terminó a la 1 de la mañana del sábado y que sólo fue por el caso Rodríguez. Que su defendido "justificó dónde estaba el día del secuestro" y contó que "su actividad principal era mantenerse a resguardo por los pedidos de captura por homicidio que tenía". Según los datos de inteligencia, Leiva habría actuado en los casos Belluscio, Fernández y el del padre del narco junto a "Tita" Desideri, Horacio "Lala" López libre, con orden de captura y, según distintas versiones, con un prófugo llamado Cristian Carro. La presunta vinculación de este grupo con policías quedó clara en el secuestro del padre del narco de Boulgone. Allí, la familia de la víctima pagó dos rescates por un motivo increíble: según testimonios, el primero, de 120.000 dólares, fue cobrado por policías que trabajaban en el caso. No está claro el rol que pudo haber tenido "El Negro Sombra" en el secuestro de Rodríguez. Se sabe que un preso lo señaló, pero también es cierto que luego de su captura los llamados de los "negociadores" siguieron llegando al teléfono de "Corcho" Rodríguez. En parte sobre este punto se basan quienes señalan otra de las hipótesis firmes que hay sobre los autores de este secuestro. Un segundo informe señala a una banda que trabajaba para un comisario retirado muerto el año pasado en un extraño accidente. Este grupo estaría integrado por al menos uno de los miembros originales de la superbanda del "Gordo" Luis Valor, aquella que se especializaba en asaltos a blindados. Son gente que se mueve en la zona de la Costa y tiene antecedentes por robos. La última hipótesis es aún más grave y se maneja con extrema reserva. Es la que dice que en el secuestro de Rodríguez hay policías recientemente echados de la Bonaerense, incluido un alto jefe. Su intención sería crear una sensación de caos y tomarse revancha por su "retiro". Sea cual fuere el grupo que está actuando, su modo de operar es calcado al de los secuestros de Mirta Fernández, Pablo Belluscio y el padre del narco. Se cree que actúan células y que quienes "levantaron" a Rodríguez a la salida de su quinta, donde el jefe de custodia era un bonaerense exonerado lo retuvieron sólo unas horas, hasta que lo entregaron a la parte "operativa" del equipo. El grupo "operativo" se habría ocupado de llevar a Rodríguez hasta el lugar de cautiverio, donde lo dejó en manos de los "cuidadores". Los "operativos" sólo habrían vuelto a intervenir para algún traslado, si es que lo hubo. Las negociaciones siempre se hicieron desde el celular de Rodríguez, un truco que sirve a los secuestradores para no ser identificados a través de la línea que usan. Desde autos en movimiento, siempre en la zona de Pablo Nogués, cada vez que hicieron un llamado le sacaron la batería al teléfono en cuanto cortaron. El rastreo se hace así imposible. Hoy, las negociaciones estarían en el orden de los 200.000 dólares, luego de que se entregaran ya dos "pruebas de vida" grabadas, una nota escrita y de que el monto exigido bajara varias veces. Pero todo parece trabado. La investigación también está complicada. El fiscal Sica la dividió, de forma que asignó una parte a la SIDE, otra a la Bonaerense y otra a la Federal. El recelo entre estas fuerzas es constante. Por ejemplo, parte de la información que llevó hasta el "Negro Sombra" fue reunida por la Federal. Pero en esa fuerza no se explican por qué la detención la hizo la SIDE con apoyo de la Bonaerense, algunos de cuyos hombres estaban sospechados de proteger a este personaje. Del otro lado apuntan que Cristian Carro, supuesto cómplice de Leiva y aún prófugo, trabaja con ex federales. Los puntos oscuros son muchos. En diciembre, un operativo en una villa de Castelar en busca de sospechosos fracasó por una filtración. Quién dio el alerta es una duda tan inquietante como la voz que presiona a "Corcho" Rodríguez hace 34 días. PUNTO
DE VISTA Clarin, Domingo 25 de enero de 2004
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