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Silencio
de radio
Distintas fuentes vinculadas al Gobierno nacional reiteraron ayer que
la investigación del secuestro de Ernesto Rodríguez es seguida
desde cerca por el más alto nivel político. También
comentaron que el propio presidente Néstor Kirchner bajó
una orden a sus funcionarios para que no dejaran trascender un solo detalle
del caso mientras la víctima siga cautiva.
El
hermetismo alrededor del secuestro es casi absoluto, algo que en gran
medida podría explicarse por los contactos políticos que
manejaría Jorge "Corcho" Rodríguez. Desde la investigación
surge muy poca información y son pocos los funcionarios que hablan
con la prensa. Un alto jefe de la Bonaerense le comentó a Clarín
que, a pesar de que no maneja el caso, lo llamaron para pedirle que no
hable.
PUNTO DE VISTA
El desafío
Por Héctor Gambini. ([email protected])
El secuestro de Ernesto Rodríguez tiene características
propias por una combinación de cuatro patas clave: alto impacto,
territorio, víctima y oportunidad. Alto impacto: se llevaron al
padre del novio de la diva de la TV argentina a menos de 48 horas de la
Navidad, una fecha ultrasensible. Territorio: lo secuestraron en el Oeste
del conurbano, una zona donde fueron liberados otros secuestrados y que
debe cuidar la Bonaerense, la fuerza sobre la que el propio presidente
Kirchner esparció sospechas hace menos de dos meses. Víctima:
es el padre de un empresario que tiene amigos personales en el Gobierno.
Oportunidad: lo hicieron al final de un año que se va impregnado
por los secuestros, un delito que en octubre alcanzó un récord
de uno por día. Parece claro. Quienquiera que tenga a Ernesto Rodríguez
está desafiando al poder.
Clarin,
Viernes 26 de diciembre de 2003
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