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Susana
ve el futuro con buenos ojos
No
ve a su novio, Jorge Rodriguez, desde antes de que su padre fuera secuestrado,
el 23 de diciembre pasado.
Cuando se entero de que Ernesto Rodriguez habia caido en manos de una
banda de raptores, Susana se refugio durante mas de seis horas en la peluqueria
de Miguel Romano, y no bien su pareja regreso de Punta del Este, ese mismo
dia a la tarde, se comunico con el para interiorizarse en el tema.
Pero la prioridad en estos casos es tratar de usar lo menos posible las
lineas telefonicas de los familiares de la victima, ya que cualquier llamado
puede ser vital.
Encima, Corcho decidio llevar adelante las negociaciones en el mayor de
los hermetismos, para lo cual se refugio en la casa de un amigo en un
barrio cerrado del conurbano bonaerense.
Teniendo
en cuenta esto, y que el hecho de ir a su lado podria desembocar en un
asedio periodistico, la diva decidio marcharse a Miami. Despues de pasar
la Navidad en su casa de Barrio Parque, junto a su hija, Mercedes Sarrabayrouse,
su yerno Eduardo Celasco, y su perro, Jazmin, la conducta llego a la conclusion
de que lo mejor era desaparecer del centro de la escena.
Asi fue como el 28 por la mañana partio desde Ezeiza rumbo a Miami.
Una
vez instalada en el piso que tiene en la exclusiva Fisher Island, solo
se dedico al ocio y a cuidar de su figura.
Por las mañanas tomo clases de gimnasia en el spa, se ocupo de
tonificar los musculos y hasta paso un buen tiempo corriendo sobre la
cinta. Y como no podia ser de otra manera, tambien tomo sol en la playa
privada. Pero como la idea de Su era despejar su cabeza, empleo la mayor
parte del tiempo en lo que mas le gusta hacer: comprase diversas prendas
en las tiendas mas exclusivas de Bal Harbour.
Cada mediodia, la estrella dejaba Fisher Island a bordo de su Rolls Royce
coupe descapotable y hacia una recorrida por las casas de ropa de mayor
renombre, de las que, casi siempre, regresaba con alguna que otra bolsa.
Se encapricho con el ultimo modelo de anteojos de Christian Dior. Y se
lo llevo. Ademas de engrosar sus placards, Gimenez tambien hizo mas de
una escapada al cine, a ver los estrenos mas recientes, y se encontro
con su entrañable amigo Juan Alberto Mateyko, quien esta radicado
alla.
Mientras, Corcho sigue en Buenos Aires a la espera de que liberen a su
padre para luego si, reencontrarse con su amor.
Por
Martin Morini. Fotos de Patricio Haimovici.
Revista Pronto, 7 de enero de 2004
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