| SECUESTROS
EXTORSIVOS: POSICIONES ENCONTRADAS ENTRE JORGE "CORCHO" RODRIGUEZ
Y EL GOBERNADOR SOLA Acasi dos días del rescate de Ernesto Rodríguez, el contrapunto entre su hijo Jorge "Corcho" Rodríguez y el Gobierno provincial crece en intensidad. La polémica se abrió por las críticas del empresario a Felipe Solá, porque consideró que el gobernador promueve el pago de rescates a los secuestradores. Más aún. Ayer, Rodríguez desafió a Solá: "Si es tan capaz como dice, que en 60 o 90 días detenga a todos los involucrados en secuestros extorsivos de la provincia", declaró.
La estrategia para enfrentar este tipo de delitos es el eje de la discusión. Rodríguez decidió mantener firme su posición y, según dijo, en ningún momento estuvo dispuesto a entregar dinero. Hace tres meses, Solá manifestó que era preferible pagar rescates para "salvaguardar la vida de las víctimas". Pero aclaró que cada caso debía ser evaluado según sus características. Ayer, todos los funcionarios de primera línea del Gobierno provincial se pusieron en línea y respondieron a las críticas de Rodríguez. El ministro de Justicia, Eduardo Di Rocco, aclaró que "la política es una sola: poner todos los medios del Estado a disposición de la Justicia". Raúl Rivara, ministro de Seguridad, aclaró que "no se pagó rescate porque seguimos al pie de la letra las disposiciones del fiscal Jorge Sica". El secretario de Seguridad de la Nación, Norberto Quantin, también avaló la postura del Gobierno provincial. Primero, declaró que "todo el mérito" de la liberación de Rodríguez corresponde a la Policía bonaerense. "Fue un excelente operativo", dijo. Después Quantin avaló la postura del gobernador Solá: "Los investigadores no siempre tienen dominio sobre una familia que decide pactar con los delincuentes. Por este motivo, en cada episodio se debe actuar como la situación lo permita". En La Plata no encuentran una razón única para explicar la actitud del ex socio de Rodolfo Galimberti y pareja de Susana Giménez. Solá hizo una especulación: "Tal vez Rodríguez esté mal asesorado". Aunque no lo dijo, sus allegados lo interpretaron como una alusión a la relación del empresario con Hugo Franco, ex director de Migraciones durante la gestión del presidente Carlos Menem y actual diputado nacional por el partido de Aldo Rico. Franco tiene una larga amistad con Rodríguez y lo acompañó en los 43 días desde el secuestro de su padre hasta el asalto a la quinta de San Andrés de Giles. Clarin, 6 de febrero de 2004 |
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