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Inseguridad:
respuesta oficial
Solá teme que haya policías vinculados con dos secuestros
Negó la existencia de zonas liberadas
El gobernador señaló que los uniformados habrían
entregado información de inteligencia a las bandas
No descarta ninguna hipótesis de investigación
LA PLATA.- El gobernador bonaerense Felipe Solá no descarta que
haya existido participación de algún policía o ex
policía en el secuestro del padre del empresario Jorge "Corcho"
Rodríguez y en el asalto y privación ilegal de la libertad
que sufrió el ex presidente del club Estudiantes de La Plata, Daniel
de la Fuente, junto con otros 35 familiares.
Además, el primer mandatario bonaerense también expresó
su contrariedad por la decisión del fiscal federal Jorge Sica,
que investiga el secuestro de Jorge Rodríguez, ocurrido el martes
último en el partido de General Rodríguez, y que prescindió
de los detectives de la policía provincial.
Solá le reclamó al fiscal que convocara a personal de la
policía bonaerense para trabajar en la investigación del
caso Rodríguez, aunque sea en forma adicional.
Hasta el momento, la investigación está a cargo de los oficiales
de la División Antisecuestros de la Policía Federal y de
la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE).
Según el gobernador, "la actuación del personal de
la policía bonaerense encargado de los cruces telefónicos,
complementada con las escuchas realizadas por agentes de la SIDE permitió
esclarecer varios casos"
El padre del novio de la actriz y conductora de televisión, Susana
Giménez, fue secuestrado el martes último, a las 7.30, cuando
salía de su quinta en el partido de General Rodríguez junto
a su mujer. La señora fue liberada cerca del lugar, mientras que
una hora después los secuestradores llamaron a una hermana del
empresario y exigieron 900.000 dólares de rescate. En un segundo
contacto telefónico, los delincuentes bajaron sus exigencias a
300.000 dólares.
Según fuentes judiciales y policiales, el novio de Susana Giménez
encabeza personalmente las negociaciones con los delincuentes y habría
prescindido de la colaboración de la policía.
Sobre el caso De la Fuente, Solá dijo a LA NACION que por el modo
en que actuó la banda en el caso del ex presidente de Estudiantes
de La Plata, con un evidente trabajo de inteligencia previa, se puede
sospechar sobre la participación de algún policía,
ex policía o de cualquier otra fuerza de seguridad es una posibilidad.
"Al decir que no la descarto, también me refiero a que no
se puede investigar con prejuicios. No se descarta ninguna hipótesis."
Como se informó en la edición de ayer, De la Fuente fue
sorprendido por un grupo comando integrado por diez delincuentes, que
irrumpió en su quinta de Villa Elisa durante la Nochebuena, cuando
brindaba junto a otras 35 personas.
Dos de los sujetos trasladaron al empresario hasta la casa de cambio que
posee en el centro platense y lo obligaron a abrir la caja fuerte, de
la que robaron, por lo menos, 60.000 pesos. Casi tres horas después,
el hombre fue liberado en Florencio Varela, donde caminó durante
20 minutos hasta encontrar un ómnibus que lo acercó hasta
su casa.
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Zona liberada
De la Fuente dijo que se sintió desamparado, porque mientras estuvo
privado de su libertad no se cruzó con ningún patrullero,
y que parecía que la zona hubiese sido liberada para que se concretara
el golpe.
"Descarto totalmente que haya zonas liberadas en la provincia de
Buenos Aires", dijo ayer Solá, a quien De la Fuente hizo responsable
por lo ocurrido, junto con el intendente de La Plata, Julio Alak.
Por último, Solá diferenció los casos de privaciones
ilegales de la libertad o secuestros al voleo de los planificados. En
este último caso, dijo, son necesarias la investigación
y los trabajos de inteligencia previa para descubrir a las bandas. En
cambio, para prevenir los denominados secuestros exprés, según
el gobernador bonaerense, es fundamental la presencia policial en las
calles.
Apuntan
a los prófugos del caso Belluscio
A cinco días del secuestro de Ernesto Rodríguez, padre del
novio de Susana Giménez, pudo saberse que sólo hubo dos
contactos entre los delincuentes y Jorge "Corcho" Rodríguez.
En el primero de los llamados se pidieron 900.000 dólares de rescate
y en el segundo esa exigencia bajó a los 300.000 dólares.
Calificadas fuentes policiales y judiciales dijeron ayer a LA NACION que
existen firmes indicios que permiten apuntar la pesquisa del caso Rodríguez
hacia un desprendimiento de la banda que, en septiembre último,
secuestró al estudiante universitario Pablo Belluscio, en agosto
a Mirta Fernández y a Leopoldo Andrada.
En los tres casos, los delincuentes amputaron falanges de los dedos de
sus víctimas y se las enviaron a sus familiares.
En noviembre último fue detenido uno de los presuntos cabecillas
del grupo; todavía existen, por lo menos, diez prófugos,
entre ellos otro de los jefes de la banda, conocido con el apodo de "Lala".
Los informantes señalaron que hasta el momento, los delincuentes
no hicieron ninguna amenaza de atentar contra la integridad física
de Rodríguez. "Tienen la infraestructura y la organización
necesaria para seguir con los secuestros", dijo la misma fuente.
Susana Giménez, en tanto, viajó partió anoche rumbo
a Miami en un vuelo de línea.
La Nacion, 28 de diciembre de 2003
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