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Polémica
por llamadas entre Mota y Pontaquarto
Se comunicaron el día de las coimas
Un
informe de la compañía telefónica Nextel que revela
contactos entre el presunto arrepentido en el caso de los sobornos en
el Senado, Mario Pontaquarto, y Gladys Mota, por entonces secretaria del
jefe de la Secretaría de Inteligencia (SIDE), motivó ayer
una áspera polémica entre dos de los imputados en la causa.
Pese a que el escrito está en el expediente desde el 8 del actual,
sólo se conoció ayer, luego de que el juez federal Rodolfo
Canicoba Corral levantó el secreto del sumario.
Por la mañana, Pontaquarto reveló, por radio, que el 18
de abril de 2000, el día en que él asegura haber retirado
5 millones de pesos de la SIDE, recibió tres llamadas de Mota desde
el teléfono celular que le había proporcionado el organismo
de inteligencia. Fuentes de la investigación consultadas por LA
NACION confirmaron el dato.
Por la tarde, la defensa de Santibañes distribuyó un comunicado
de prensa en el que calificó como una "nueva falsedad"
las declaraciones del presunto arrepentido.
En ese escrito, se afirma que, según "consta claramente en
la causa", las llamadas fueron realizadas por Pontaquarto hacia el
teléfono de Mota. "Con ese dato se derrumba toda su mentira",
dice el comunicado.
Pontaquarto había agregado: "La secretaria de Santibañes
dijo que nunca había hablado conmigo, pero hizo tres llamadas que
yo no recordaba, por eso no se lo dije al juez".
La defensa de Santibañes confía en que, al levantarse el
secreto de sumario, puedan descubrirse lo que consideran otras contradicciones
de Pontaquarto.
Mientras se verifica quién dice la verdad, Mota deberá enfrentar
un juicio por falso testimonio.
Sobornos
en el Senado: el futuro de la investigación
La causa ingresará en una meseta luego de los procesamientos
Hasta que se pronuncie la Cámara
No habría nuevas declaraciones indagatorias hasta mediados de marzo
Está en estudio el avance sobre el segundo nivel de responsabilidades
La citación de De la Rúa, en duda
El avance de la investigación judicial por el presunto pago de
sobornos en el Senado ingresará en una especie de meseta desde
la semana que viene, luego de que el juez federal Rodolfo Canicoba Corral
decida, entre hoy y mañana, el procesamiento de los cuatro imputados
que fueron indagados: el presunto arrepentido en la causa Mario Pontaquarto,
el jefe de la Secretaría de Inteligencia (SIDE) en el gobierno
aliancista Fernando de Santibañes y los ex senadores José
Genoud (UCR-Mendoza) y Emilio Cantarero (PJ-Salta).
Así lo revelaron a LA NACION fuentes judiciales, que precisaron
que, tras los procesamientos por el delito de cohecho, el magistrado aguardará
que la Cámara Federal confirme su resolución para seguir
avanzando.
La decisión de Canicoba Corral se espera a más tardar para
el próximo lunes, que es cuando vence el plazo ordenatorio que
cuenta el juez desde la realización de la última declaración
indagatoria.
Según los cálculos que por estas horas hacen los funcionarios
judiciales que intervienen en el expediente, el trabajo del tribunal de
alzada puede demorarse alrededor de dos meses. De esta forma, el receso
duraría, al menos, hasta mediados de marzo.
Antes de comenzar a analizar la resolución del magistrado, deberán
ser notificados los procesados, quienes contarán con un plazo de
tres días para presentar eventuales apelaciones.
"Todos van a apelar la resolución. Las defensas, los fiscales;
todos. Y ésa es la mejor señal de que la decisión
será la correcta", se relamía hoy un funcionario judicial.
La Sala I de la Cámara está conformada por Horacio Vigliani
y Martín Irurzun, de la Sala II, quien reemplazó a Gabriel
Cavallo. Este camarista se excusó por haber instruido la causa
como juez de primera instancia.
Según pudo constatar LA NACION con una fuente de los tribunales
de Retiro, la decisión de la Cámara confirmaría la
determinación del magistrado. Ratificaría, incluso, la figura
delictiva de cohecho, pese a que la Oficina Anticorrupción y la
Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas (FNIA) hicieron
saber que pretenden que Santibañes, por haber integrado el Poder
Ejecutivo, sea procesado por peculado.
La Cámara podría quedar conformada por un tercer integrante
si prospera una iniciativa que hizo en ese sentido el titular de la FNIA,
Manuel Garrido. Los camaristas restantes son Horacio Cattani o Eduardo
Luraschi.
Sólo superada esa instancia, cuando la Cámara resuelva,
el juez decidirá sus próximos pasos. La citación
del ex presidente Fernando de la Rúa queda así como una
posibilidad más remota.
Horizonte
lejano
"Para inculpar a De la Rúa hace falta otro Pontaquarto",
dijo ayer una fuente tribunalicia. El mismo informante señaló
que en el juzgado piensan primero recolectar datos que permitan corroborar
la existencia del encuentro en el despacho presidencial en el que, según
el relato de Pontaquarto, De la Rúa invitó a "arreglar
con Santibañes" el pago de los sobornos.
En el mismo nivel que De la Rúa están, según evalúan
los funcionarios judiciales que intervienen en la causa, el ex ministro
de Trabajo Alberto Flamarique, el ex director de Finanzas de la SIDE Juan
José Gallea y los ex senadores justicialistas Augusto Alasino,
Alberto Tell y Remo Costanzo.
Más lejano aún quedó lo que en el juzgado denominan
el tercer nivel de responsabilidad, esto es, el resto de los senadores
que habían cobrado coimas.
Además de la situación de los imputados que ya fueron indagados,
el magistrado deberá resolver en los próximos días
las recusaciones en contra de él que fueron presentadas por los
abogados de Santibañes y de Genoud.
Si el magistrado no admite la recusación, tal como se prevé
en los tribunales de Retiro, el juzgado debe elevar un informe a la Cámara
para que resuelva.
La resolución de sendas recusaciones se produciría el mismo
día en que se efectúen los primeros procesamientos de la
causa de corrupción más importante de la historia política
reciente.
Por
Gabriel Sued, La Nacion, 22 de enero de 2004
Nuevas
pruebas en la causa por los sobornos
Un informe de una empresa de telefonía celular detectó llamadas
entre Mario Pontaquarto y Gladys Mota, el mismo día en que, según
el relato del supuesto arrepentido, se había retirado el dinero
de la SIDE
Al detectarse comunicaciones telefónicas efectuadas el 18 de abril
de 2000, el mismo día en que el ex secretario parlamentario Mario
Pontaquarto dijo haber retirado el dinero de la SIDE luego destinado al
pago de las supuestas coimas en el Senado, se sumaron nuevas pruebas que
comprometerían a los imputados.
Fuentes judiciales confirmaron que un informe de la empresa Unifón
fue incorporado recientemente como prueba al expediente y allí
se revelan llamadas mediante un teléfono celular entre Gladys Mota,
secretaria del entonces titular de la SIDE Fernando de Santibañes,
y Mario Pontaquarto.
Los investigadores sospechan que esas comunicaciones se habrían
producido en el marco de las dos visitas -una por la tarde y otra por
la noche- que Pontaquarto aseguró haber hecho ese día a
la sede de la central de inteligencia, ubicada en la esquina de la avenida
Rivadavia y la calle 25 de mayo, frente a la Casa Rosada.
Según los investigadores, algunas de esas llamadas bien podrían
haberse hecho, por ejemplo, para que Pontaquarto informara el número
de patente de su coche, de manera que los guardias de seguridad apostados
en la SIDE pudieran identificarlo y facilitaran su acceso al garaje.
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Anticipo de Pontaquarto
Hoy Pontaquarto adelantó a radio FM Hit: "El 18 de abril aparecieron
tres llamados de la secretaria de De Santibañes a mi celular. Fue
el día que me entregaron el dinero en la SIDE... la secretaria
de De Santibañes dijo que nunca había hablado conmigo, pero
hizo tres llamadas que yo no recordaba, por eso no se lo dije al juez".
En efecto, al momento de prestar declaración testimonial, Mota
había asegurado que el 18 de abril de 2000 se encontraba de viaje
por el sur del país y dijo que mientras trabajó en la SIDE
nunca conoció a Pontaquarto, a quien recién había
visto ya retirada de la función publica, mientras trabajaba en
las oficinas privadas de Santibañes.
Entre tanto, en el juzgado federal número tres trabajaban hoy en
una contestación a la recusación al magistrado planteada
en la víspera por el imputado Santibañes, así como
en la resolución de la situación judicial de aquel y Pontaquarto,
además de los ex senadores José Genoud (UCR-Mendoza) y Emilio
Cantarero (PJ-Salta).
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Embestida de Genoud
Esta mañana, Genoud embistió nuevamente contra el juez Canicoba
Corral calificándolo como "el abogado" del arrepentido
Pontaquarto: "No quiero jueces que porque hay necesidad de hacer
un ´mani pulite´ agarren una licuadora y metan de los pies
a la primera persona que encuentren", bramó.
"No quiero jueces que actúen bajo la presión del poder
político, no quiero jueces que -como en la época de (Carlos)
Menem archivaban los expedientes", insistió en declaraciones
a radio La Red.
Con una frase soltada como al pasar, Genoud pareció deslizar lo
que podría ser una estrategia de defensa, al advertir "el
riesgo que significa seguir en manos de un juez al que yo le he dicho
que actuó parcialmente".
En este dura cruce de acusaciones, la defensa de Genoud recusó
al juez federal Rodolfo Canicoba Corral.
La presentación fue realizada por los letrados Miguel Angel Almeyra
y Juan Morey al considerar que hubo causales de prejuzgamiento y falta
de imparcialidad, en un planteo que se sumó al presentado ayer
por los defensores de otro de los imputados, el ex jefe de la SIDE, Fernando
De Santibañes, aún no resuelto por el magistrado.
Fuente:
DyN, La Nacion, 21 de enero de 2004
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