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CRECE LA ANSIEDAD POR EL SECUESTRO DEL SUEGRO DE SUSANA GIMENEZ Rodríguez: ya está la plata pero los secuestradores no llaman Ernesto, de 74 años, cumplió ayer su cuarto día en cautiverio. Su hijo, "Corcho" Rodríguez, ya tiene listos los 300.000 dólares del rescate, pero aún no recibió indicaciones acerca de cómo entregarlos. Los investigadores del secuestro de Ernesto Rodríguez padre de Jorge "Corcho" Rodríguez se enfrentan con un gran problema: los secuestradores limitaron las comunicaciones con la familia de la víctima al mínimo indispensable. Según la fuente a la que se consulte, se habla de uno o dos llamados desde que todo empezó una versión dice que ayer fue el segundo, pero lo cierto es que no alcanza como para rastrear a los captores. Por eso, entre la ansiedad creciente y el hermetismo más cerrado, ayer se seguían hasta las pistas más improbables. Ernesto Rodríguez, de 74 años, cumplió ayer su cuarto día en cautiverio. Su hijo "Corcho" pareja de la conductora Susana Giménez ya reunió los 300.000 dólares que le exigen para liberarlo. Pero todavía no recibió otra señal más que la de esperar nuevas indicaciones. El empresario se la pasa entre un departamento de Capital Federal y la quinta de un amigo, en la zona norte del conurbano, eludiendo a la prensa y preparándose para negociar. Mientras, los investigadores comandados por el fiscal federal Jorge Sica hacen base en un búnker de San Isidro. Custodiado por cuatro hombres de Prefectura y de la Bonaerense, Sica no deja trascender información. Según fuentes oficiales, el fiscal hasta se negó a darle datos a una persona que lo llamó desde la Casa Rosada para ponerse al tanto del tema. El contenido completo del expediente sólo lo conocen él y su secretario judicial, mientras que sus órdenes las recibe apenas un grupo mínimo de oficiales de la Federal.
Sica trabaja con la División Antisecuestros de esa Policía, en parte por pedido del propio "Corcho". Desde esa fuerza aseguraron ayer que hasta ahora los secuestradores hicieron un solo llamado. "No es lo más común en estos casos, pero esto denota que no tienen ningún apuro. Seguramente especulan con que se acerca Año Nuevo y que Rodríguez va a hacer lo imposible para que liberen antes a su padre", dijeron voceros del caso. Otras versiones hablan de un segundo llamado, que se habría producido en la mañana de ayer con un mensaje poco alentador: "Esperá indicaciones", le habrían dicho a "Corcho". Esto no fue confirmado oficialmente. La ausencia de llamados telefónicos dificulta el trabajo de los investigadores, que no pueden rastrear a la banda. En esta tarea está trabajando la Secretaría de Inteligencia (SIDE), interceptando teléfonos y cruzando datos. Su misión también tiene que ver con detectar posibles conexiones de estos secuestradores con casos anteriores, ya que por el profesionalismo con el que actúan se sospecha que ésta no es la primera víctima que capturan. Ayer se intentaban otros caminos alternativos para llegar a ellos, como secuestrar los videos de las cámaras del Acceso Oeste para revisarlos en busca del momento en que habrían pasado por allí los secuestradores. Ernesto Rodríguez, enfermo cardíaco, fue secuestrado cerca de las 7 de la mañana del martes a 120 metros de la quinta que tiene en General Rodríguez y a menos de una cuadra del Acceso Oeste. Allí mismo quedó abandonado un Renault Clio gris de los secuestradores que, tal como adelantó ayer Clarín, había sido robado el 8 de diciembre a una mujer de San Miguel. Gracias a la difusión de este dato ayer se presentó en la comisaría de General Rodríguez el dueño del auto, Víctor Hugo Carballo, y lo reconoció a pesar de que le habían adulterado la patente y el grabado de los cristales. El hombre contó que a su esposa, Cristina Cáceres (47), se lo habían robado cuando volvía de un recital de Luis Miguel en Vélez. A ella la tuvieron casi media hora arriba del coche, con la cabeza baja, hasta que la dejaron ir. Su testimonio podría servir para identificar algún proveedor o parte de una célula de la banda. De
lo que no tienen ninguna duda los investigadores es que los secuestradores
son ultraprofesionales. Y están convencidos de que contaron con
el aporte de un "entregador" que les dio la información
sobre cómo y cuándo secuestrar a Rodríguez. "Será
un tema que se profundizará más adelante; ahora la prioridad
es lograr que lo liberen", indicaron voceros del caso. Clarin, 27 de diciembre de 2003 |
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