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El
secuestro de Ernesto Rodríguez
Investigan otros casos en busca de pistas
Esperan una nueva llamada de los captores
Mientras la Policía Federal insistió ayer en que no hubo
nuevos contactos con los secuestradores del padre de Jorge Rodríguez,
más allá de la llamada inicial en la que pidieron rescate
por su vida, los investigadores están trabajando en otras pistas
para dar con los delincuentes.
La tarea consiste en revisar otros casos sin resolver o parcialmente esclarecidos
en los que algunos integrantes de las bandas de secuestradores lograron
escapar, dijeron fuentes policiales a LA NACION.
En un momento se mencionó a los prófugos de la banda que
secuestró al joven Pablo Belluscio, pero los investigadores dijeron
que se trataba sólo de conjeturas.
Ernesto Rodríguez, de 74 años, fue capturado la víspera
de Nochebuena cuando salía de su quinta en General Rodríguez.
La banda pidió entonces un rescate de entre 300.000 y 900.000 dólares,
según las fuentes consultadas.
Esa llamada la recibió un familiar de la pareja de Susana Giménez.
Desde entonces, la Policía Federal dice que no hubo otras llamadas.
No obstante, no descartan que Rodríguez esté realizando
una negociación paralela y ultrasecreta, por medios no convencionales
de comunicación que están fuera del alcance de las autoridades.
En ese sentido, se dijo que podría estar usando un teléfono
encriptado para evitar que sus comunicaciones sean escuchadas.
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Conjeturas
En ese mar de conjeturas se dijo que Rodríguez había ofrecido
un monto de dinero menor por el rescate y que la banda había rechazado
su oferta. Otras versiones indicaban que las comunicaciones se estarían
realizando desde Córdoba, en forma triangulada, para desviar a
los investigadores que tratan de localizar a la banda de secuestradores.
La
Nacion, 30 de diciembre de 2003
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