Jugó uno de sus peores partidos del torneo, se
salvó de una goleada, tuvo tres expulsiones y quedó como colero
del Cuadrangular B. Independiente Santa Fe solo perdió 1-0 anoche
porque el Deportivo Pereira fue un soberano despilfarrador de
oportunidades de gol y porque tuvo en el arquero Luis Enrique
‘Neco’ Martínez al guardían que evitó un marcador catastrófico.
Sin embargo, el equipo bogotano tuvo una noche desgraciada no solo
por jugar uno de sus peores partidos del torneo Finalización, sino
por perder los papeles en la cancha y terminar con tres jugadores
expulsados: Pablo Pachón, David Montoya y Mario Alejandro Benítez.
La derrota lo deja en el último puesto del Cuadrangular B, con
un solo punto, y además con un panorama desalentador para lo que
resta de la fase semifinal, especialmente por la pobreza
futbolística que exhibió anoche en el campo del estadio Hernán
Ramírez Villegas.
Santa Fe fue un judío errante. Nunca se encontró en la cancha,
no pudo ni supo quitarle la pelota al Pereira, fue un abismo de
desaciertos defensivos y ofensivos y ni siquiera mostró garra para
quitarse el agua del cuello.
Pereira, cómo no, fue el culpable de que Santa Fe luciera como
un equipo de barrio. Entre Carlos Salazar, Rafael Castillo,
Jersson González, Jorge López Caballero y Néstor Salazar
despedazaron el planteamiento de los bogotanos y en el primer
tiempo fabricaron siete posibilidades de anotar.
Hasta entonces Santa Fe tenía una suerte inmensa, pero una
jugada de Castillo, la figura de la cancha, dejó en posición de
anotar a Carlos Salazar, quien luego de recibir en el área penalti
un centro desde atrás, marcó el 1-0 a los 32 minutos del
complemento. Después Santa Fe se hundió en el lodo del desespero y
Pereira no aprovechó para lograr una goleada histórica.