El equipo rojo dejó escapar una oportunidad de oro
para ganar, porque no fue capaz de concretar ni una sola de las
diez ocasiones de gol que generó.
La mala puntería de Daniel Gamarra, las atajadas felinas del
arquero Didier Muñoz, las vuelticas intrascendentes de Luis Yánez,
el pecho frío de Alejandro Benítez, la irregularidad de David
Montoya y los desaciertos del técnico Germán ‘Basílico’ González
explican el por qué del empate.
Claro, también un rival con oficio como Real Cartagena, que le
quitó la pelota a Santa Fe en el primer tiempo y aprovechó que
tuvo a un jugador inspirado como Luis Ómar Valencia, autor del gol
a los 28 minutos, después de tomar un rebote que dejó el golero
cardenal Luis Enrique Martínez tras un remate de Carlos Preciado.
Fue error del arquero y virtud del volante. Pero el 0-1
desconcertó a Santa Fe y le permitió al Cartagena manejar el
partido con la pelota y sin ella, porque además dio zapato y
‘quemó’ tiempo cuando el árbitro Héctor Jairo Parra se lo
permitió.
En el segundo tiempo, Santa Fe tuvo la pelota casi siempre,
encimó al rival, jugó con el alma y creó más opciones de gol, pero
no concretó nada más que el penalti cobrado por Nelson Olveira a
los cuatro minutos, después de una mano de Manuel Galarcio. Para
colmo, González sacó a Gamarra cuando mejor jugaba y ahí a Santa
Fe se le esfumó la poca claridad que le quedaba.