El primer clásico bogotano de la historia que se
jugó a puerta cerrada lo ganó Santa Fe, en una demostración de
efectividad por parte de los rojos. Luis Yánez , Jairo Suárez y
Nelson Olveira, de penalti, marcaron los goles santafereños. Harry
Castillo, el de Millonarios.
Así, Santa Fe llega a 19 puntos en el torneo Finalización,
alcanza cinco fechas invicto y sigue cada vez con mejores opciones
de clasificar a los cuadrangulares semifinales, mientras que
Millonarios ajusta su sexta derrota, se estanca en 21 puntos y
queda al borde de una crisis.
El derechazo potente con el que Luis Yánez decretó el 1-0 a
favor de Santa Fe a los 42 minutos del primer tiempo, confirmó que
en los clásicos es cuando menos se le pueden dar regalos al
enemigo o perdonarle la vida, como lo hizo Millonarios en el duelo
241 entre ambos equipos.
El primer regalo lo hizo Nicolás García, quien era el jugador
más retrasado del equipo azul. Pero, tan fogoso como inexperto, el
zaguero fue torpe para dominar una pelota que llegó al área azul y
se la dejó a Yánez, quien encaró con la velocidad de una gacela
hacia el arco de Juan Francisco Hirigoyen y puso a festejar a
Santa Fe, que hasta ese momento padecía angustia y confusión por
el aplastante dominio de su tradicional rival.
Un dominio que Millonarios no pudo transformar en goles a pesar
de jugar su mejor partido en la ofensiva, y el mejor con la
pelota, gracias a que el experimento del técnico Fernando Castro
de juntar delante de la media cancha a Sebastián Hernández,
Gabriel Fernández y Harry Castillo le dio el talento y la claridad
que a gritos se le ha pedido al equipo azul desde el inicio del
campeonato.
Sin embargo, Millos fue un ‘perdonavidas’ y eso le costó caro.
Tuvo cinco ocasiones claras de gol en el primer tiempo y las falló
todas: Fernández remató desviado a los 12 minutos, Martín García
definió mal a boca de jarro un minuto después, Castillo cabeceó
muy suave en las narices del arquero Luis Enrique Martínez a los
14 y después lo hizo lucir en un remate desde la media luna a los
18, mientras que a los 33 el larguero salvó a Santa Fe tras un
misil disparado por el mismo Castillo.
Millonarios no alcanzó a asimilar el gol en contra ni a
ejecutar las indicaciones del ´Pecoso’ en el intermedio, porque a
los dos minutos del complemento el arquero Juan Francisco
Hirigoyen hizo el segundo regalo: puñeteó el balón delante de la
media luna, el rebote lo tomó Jairo Suárez y definió con maestría
para clavar el 2-0 de Santa Fe.
Para completar la negra noche del equipo azul, el arquero Luis
Enrique 'Neco' Martínez, quien al final se consagró como la figura
del encuentro, le detuvo un penalti al argentino Gabriel Fernández
en el minuto 33 del complemento. 'Neco' se lució ante el argentino
tal y como lo hizo en el clásico del torneo pasado.
Entonces los gritos de alegría se escucharon como nunca desde
el banco santafereño y hasta en las desoladas tribunas parecía
retumbar un clamor de la afición azul: el del regreso de Héctor
Búrguez al arco del equipo. Santa Fe era efectividad total con un
fútbol nada vistoso (con el que incluso tuvo dos remates en los
palos, con sendos remates de Gamarra y Yánez) y Millonarios, un
equipo despilfarrador y desesperado con el paso de los minutos.
Olveira puso el 3-0 a los 43 minutos, de penalti, tras una
falta de Ómar Rodríguez a Ramiro Madrid, y Castillo, el mejor
jugador azul, convirtió el de la honra para su equipo a los 47 del
complemento, de tiro libre.