Santa Fe pudo aprovechar mejor el partido al
desperdiciar varias opciones de gol, sin embargo se cumplió con el
objetivo, ganar.
El gol de cabeza marcado por Mario Benítez a los 32 minutos del
primer tiempo paró la tempestad que se le venía a Santa Fe ayer en
El Campín, frente al Huila, porque no solo abrió el camino del
triunfo sino que dio tranquilidad para dominar y dejar 16 puntos
de saldo, que alimentan la ilusión de los cuadrangulares.
Benítez, poco dúctil con la pelota, guapeó en el primer tiempo
y sobre él, Huila cometió una falta en el área que el árbitro
Wilmar Roldán no dudó en sancionar como penalti. El cobro del
uruguayo Daniel Gamarra fue muy anunciado y el arquero González lo
tapó. Pero después, en medio del estupor que creó la pifia del
charrúa, Benítez les ganó a los centrales y convirtió el único gol
del partido después de un tiro de esquina.
En el segundo tiempo, en medio de un diluvio, con la cancha
mojada y resbalosa, Santa Fe intentó aumentar la cuenta pero no
tuvo puntería ni genialidad. Era para golear porque Huila, al
menos en Bogotá, luce muy limitado. Al final, para Santa Fe lo
importante era ganar y continuar la remontada. Y ahí va...