El equipo 'cardenal' ajustó seis fechas sin ganar y
ahora se hunde en el puesto 16 de la tabla. Bucaramanga dominó de
principio a fin.Todo fue muy rápido. Transcurría el minuto ocho
del primer tiempo cuando sonó el primer disparo (de salva, para no
alarmar). Santa Fe quiso mirar y ya estaba herido: un riflazo del
volante Emerson Chamorro, desde 30 metros, le anunciaba que su
caída libre al fondo de la tabla no iba parar este domingo.
El equipo 'rojo', dos minutos más tarde, quiso levantarse, con
un tiro libre de David Montoya por izquierda que fue a parar al
ángulo derecho del arquero Daniel Vélez, que sacó muy bien.
Entonces fue cuando sonó la detonación que lo durmió, a los 13
minutos: un golazo de media volea en el área de Jefferson Álvarez,
quien impactó muy bien tras un centro por izquierda de Felipe
Rivas.
Así, noqueado, quiso seguir en el juego, pero los muertos no
resucitan. Su destino estaba sentenciado: erró un penalti a los
18, que cobró el 'experimentado' David Montoya, que cobró casi sin
ganas y donde el arquero Daniel Vélez se arrodilló a un costado y
lo tapó, sin gestos, sin esfuerzo.
Luego, como desde el principio, el partido fue del Bucaramanga,
que parecía un reloj afinado y renovado en cuerpo, alma y corazón.
Ninguna estrategia que quiso aplicar Santa Fe lo asustó, se
dedicó a jugar, a tocar, a ser y a hacer más, y aunque erró dos
penaltis, logró sepultar del todo a su rival a los 42 minutos del
segundo tiempo con un cabezazo de Edwards Jiménez.