El equipo capitalino nada, ayer en el estadio La
Independencia de Tunja, se movió sin una razón lógica. Nada
sucedió sin que tuviera que ocurrir. Santa Fe perdió 3-1 en su
último juego en el ‘exilio’ como local con Deportivo Cali y se
quedó nuevamente con la amargura de una derrota cuando necesitaba
casi con deseperación la victoria. Pero es que no podía haber sido
de otra manera.En el primer tiempo, en un juego impreciso,
Santa Fe intentó controlar la pelota con sus nuevos hombres en el
medio campo. Estuvo adelante el argentino Leandro Armani, se probó
el volante uruguayo Daniel Gamarra, entró desde el inicio el
puntero José Largacha... Había tantos cambios y tanta esperanza
entre los fanáticos, que parecía que este Santa Fe iría mostrando
una nueva cara con cada minuto que pasaba. No fue así. Deportivo
Cali agarró la pelota, Ricardo Ciciliano empezó a tener la
iniciativa y Armando Carrillo se volvió una pesadilla para los
defensas rojos.
El equipo dirigido por Germán ‘Basílico’ González seguía siendo
el cuestionado equipo de ‘Basílico’, ese que solo ha podido sumar
seis puntos en siete partidos del torneo Finalización, un conjunto
defensivo y sin ideas ni opciones para anotar.
Cali se quedó con el balón y empezó a llegar con facilidad al
área de Santa Fe. Era natural: el primer gol fue verde, luego de
una dudosa falta de Nelson Olveira sobre Carrillo en el área y un
penalti que cobró Ciciliano para el 1-0 a los 28 minutos.
El partido se le enredó aún más a Santa Fe con la expulsión de
Nelson Flórez, a los 33 y con el juego claro y sencillo del Cali.
A los 46 minutos, Bréiner Belalcázar recibió de Hugo Rodallega y
remató fuerte para un 2-0 que dejó casi liquidado el juego.
Santa Fe empezó el segundo tiempo con tres defensas y dos
delanteros y asumió el riesgo: pudo atacar de nuevo y aproximarse
al gol. Luis Yánez descontó a los 26 de la segunda mitad, pero el
esfuerzo parecía demasiado grande para igualar y el tiempo
demasiado corto. Cali no se desesperó y, de hecho, en el
contragolpe fue punzante. Así aumentó el marcador, esta vez con
Habyson Escobar. Todo se había sentenciado desde el primer minuto.