El amor lo soporta todo. El bien, el mal, las
caídas y las glorias y eso lo pude comprobar en la noche del
pasado domingo, cuando varios seguidores de Santa Fe esperaban el
arribo de uno de los dueños de su corazón, su amado equipo a la
capital de la República. Para ellos no importaba que el cuadro
cardenal fuera el subcampeón del fútbol colombiano, para ellos era
el campeón y así lo querían recibir.
No cabe ninguna duda que el rojo de Bogotá fue un digno
representante en la final. Por eso desde la capital antioqueña los
seguidores del Atlético Nacional, sí, los que hoy celebran el
triunfo de campeones, no dudaron un solo instante en aplaudir a
los de 'Basílico' al momento de la premiación en el Atanasio
Girardot.
Y si los seguidores del verde de la montaña reconocieron el
digno trabajo del conjunto capitalino como rival, ¡cómo no lo iban
a hacer sus fieles hinchas!
Desde las ocho de la noche los seguidores cardenales se
dirigieron al aeropuerto Eldorado de Bogotá con banderas,
tambores, trapos y bengalas. El recibimiento tenía que ser muy
grande, pese al subcampeonto; hacía 30 años que sus hinchas no
sentían una satisfacción y una esperanza tan grande como la que el
grupo dirigido por el Germán ´Basílico´ González les brindó.
Los cánticos de agradecimiento y de apoyo no se hicieron
esperar y al grupo de cuatrocientos seguidores -aproximado porque
pudieron ser más-, se les escuchaba corear: ¡Gracias, gracias,
gracias Santa Fe!, por esa campaña admirable, por la entrega en la
cancha y por demostrar que sí se puede y se tiene equipo para
llegar a una final.
La Policía tuvo que formar entonces un extenso cordón de
seguridad para proteger la llegada de los jugadores, no porque les
fueran a hacer algo, sino porque las manifestaciones de amor y de
apoyo crecían cada vez que se acercaba la hora de la llegada del
equipo a la ciudad.
La salida de vuelos nacionales de Eldorado se teñía de dos
colores, el rojo y blanco, el de los seguidores de Independiente
Santa Fe, que querían decirles a los jugadores que su apoyo era
incondicional y que todavía se puede dar la pelea en el segundo
semestre del año porque hoy el sueño de ser campeones está más
latente que nunca.
Por fin llegó la hora esperada. El reloj marcaba las 9:45 de la
noche y ya se sabía que el charter de la aerolínea Satena, que
traía al Expreso Rojo, había llegado a Bogotá. El corazón de los
hinchas latía más fuerte, los cánticos se entonaban con más fuerza
y las banderas no paraban de ondearse.
Y, sí señores, el momento anhelado, el de tener al frente a
todo el grupo se hizo realidad y nuevamente el ¡Gracias, gracias,
gracias Santa Fe!, era el canto que todos entonaban, pero esta vez
acompañado de lágrimas, no de tristeza, sino del sentimiento que
encerraba para los hinchas ver a su equipo, el que mostró garra,
entrega y lucha en la cancha, tan cerca de ellos.
Fue un contacto breve, pero emocionante, ya que los esperaba el
bus, escoltado por algunos agentes del orden, el cual los
trasladaría al Hotel Tequendama, donde se tuvo una reunión
privada. Después cada jugador pudo retornar a su casa, a compartir
con su familia tras tantos días de concentración.
Hoy no hay reproches para el equipo por parte de sus
incansables seguidores, no, hoy todo lo que hay es un enorme y
profundo agradecimiento. Después de tantos intentos fallidos y de
más de tres décadas de sufrimiento, los hinchas cardenales
volvieron a aparecer en todas partes. Luciendo con orgullo sus
camisetas. Se volvió a ver al estadio El Campín teñido de rojo y
blanco, pero lo más impotante fue que se volvió a creer en el
primer campeón del fútbol colombiano: ¡Independieee...
Independieee... Independiente Santa Fe!
El cardenal subcampeón
-Fueron 25 los jugadores que actuaron en el torneo Apertura con
el cuadro cardenal, de ellos un extranjero y un debutante absoluto
en el profesionalismo
-Fueron 12 futbolistas bogotanos y tres antioqueños, entre los
que estuvieron en el plantel del rojo capitalino
-Léider Calimenio Preciado su capitán, que estuvo ausente en el
partido final, fue su goleador con diez tantos y ya suma 119 en el
registro oficial de la Dimayor