|
“Atando
cabos”, Raúl venía sufriendo, desde hacía mucho tiempo,
de reflujo gastro esofágico una enfermedad muy común que se
manifiesta por regurgitación y agrieras. Ocasionalmente veía
que cogía una tableta y se la tragaba. No le pregunté que
estaba tomando, por respeto. En alguna ocasión mencionó que
sufría agrieras frecuentes y que las prevenía con Omeprazol.
El reflujo gastro-esofágico se produce por debilidad de un
esfínter situado en la parte distal del esófago el cual
normalmente evita que el contenido gástrico, que es muy ácido,
se devuelva por el esófago y lo queme y ulcere. Esta
debilidad del esfínter es mucho más común en personas que
tienen hernia hiatal (diafragmática). El reflujo se trata con pérdida de peso, comiendo poco,
evitando las grasas, los cítricos y los condimentos y no
acostándose hasta antes de dos horas después de la última
comida. A veces es práctico elevar la cabecera de la cama.
Muchos pacientes necesitan drogas y unos pocos cirugía.
Cuando se ha sufrido reflujo por muchos años, el esófago
cicatriza con epitelio de la mucosa gástrica y este fenómeno
se llama esófago de Barre que es una condición pre
cancerosa. A quienes se les descubre esta metaplasia se les
recomienda vigilancia endoscópica cada seis meses o un año.
Se toman biopsias para detectar la iniciación de cambios
malignos. En estos casos se recomienda extirpar el esófago
para evitar un cáncer. Raúl consultó muy tardíamente
cuando ya tenía un cáncer avanzado.
Los antiácidos mejoran los síntomas de la
agriera y el Omeprazol que, frena la producción de ácido por
el estómago, evita las agrieras. Si estos tratamientos son
permanentes y adecuados, pueden prevenir una complicación
grave. Si son automedicados
y a necesidad, no previenen el esófago de Barre o el cáncer.
|