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arzobispo de Tegucigalpa afirma que corrupción y deuda son "guerras
de omisión" que frenan el desarrollo en A.Latina
Manos Unidas denuncia que aunque la región es "muy rica"
en recursos naturales, sigue siendo el "continente de la desigualdad"
MADRID, 22 Abr. (EUROPA PRESS) -
"Es indispensable decirle no a la guerra,
no sólo a la que se hace con las armas sino a las terribles 'guerras
de omisión', como las ya mencionadas del hambre, la salud, la desocupación,
o la migración sin esperanza. Guerras de omisión que en
buena parte son responsables del cuadro actual de América Latina",
aseguró hoy en Madrid el arzobispo de Tegucigalpa Oscar Andrés
Rodríguez Maradiaga.
En el marco de su intervención en el foro
'El futuro del mundo, compromiso de todos', organizado por Manos Unidas,
el arzobispo de la capital hondureña, que se solidarizó
con las víctimas del 11 de marzo en Madrid, habló de terrorismo
y de ataques contra la vida, pero muy especialmente sobre desigualdades
y desarrollo, basado en la lucha contra la corrupción y de la deuda
externa. No en vano su conferencia era sobre la situación actual
y perspectivas de América Latina.
"En unos países más que en
otros, pero casi en todos, existe la corrupción en el manejo de
los recursos públicos" denunció Maradiaga, que continuó
indicando que hay una "vinculación directa" entre el
dinero y la política. "La política se ha convertido
en una empresa, se invierte durante al campaña y se recogen los
dividendos mientras se está en el poder", precisó.
Asimismo, aseguró que hay que conseguir
la desvinculación de las grandes corporaciones y de la delincuencia
organizada de la política, tras declarar que sólo se conseguirá
cuando dejen de ser los patrocinadores de los grupos políticos
en campañas electorales.
"DOY-PARA-QUE-ME-DES"
"Nadie puede precisar el volumen de los recursos
involucrados verdaderamente en las campañas políticas. Los
que sí se sabe es que son recursos exageradamente cuantiosos. No
todos son aportes inocentes sino que comprometen, en su inmensa mayoría,
la ética pública mediante relaciones 'doy-para-que-me-des'
comprometiendo los recursos que pertenecen a la comunidad".
El arzobispo aseguró que hay quienes creen
que la Iglesia no debe meterse en política. "No es cierto.
Toca meterse en los grandes valores que no son de la jerarquía
sino del laicado. La Iglesia es como la levadura en la masa. No hay campo
alguno con vacuna contra la ética", sentenció.
Por otro lado, Maradiaga hizo hincapié
en la importancia de la educación, que viene desde la infancia.
Así, destacó que los jóvenes pueden salirse del camino
marcado y acabar en problemas, en clara referencia a las 'maras', las
pandillas de jóvenes delincuentes.
En respuesta a Europa Press, explicó que
"desde acá es difícil entender hasta donde llegó
el problemas de las maras". "Antes se detenía a un perteneciente
a una 'mara' y directamente quedaba en libertad. Los padres de las víctimas
decidían, pues, tomarse la justicia por su mano", subrayó.
REPRESION SIN EDUCACION
Continuó explicando que "se hizo la
ley para buscar un cambio, y se ha cambiado". "Pero es un problema
sumamente complejo y desde la Iglesia tratamos de ayudarles. Pero evidentemente
la represión sin educación no lleva a nada. Nosotros hemos
empezado a organizar jornadas para ayudarles", añadió.
Sin embargo, se mostró desalentado por
que "la mayoría no tienen solución ya que han inhalado
pegamento desde la infancia, y les ha destrozado el cerebro". "La
mayoría son muy violentos", reconoció.
Pero el arzobispo habló de otros temas,
como la pobreza en América Latina. "América Latina
vive momentos cruciales. A partir del año 2002, los expertos advierten
de una lenta recuperación que ayudará a salir del estancamiento",
según recordó el arzobispo.
Destacó
la importancia de una estrategia regional que maximice las posibilidades
de "inclusión", para que los habitantes de la región
puedan disfrutar de sus derechos fundamentales y económicos, sociales
y culturales.
DESARROLLO INSTITUCIONAL Y MODERNIZACION
"Por supuesto que a todos estos derechos
corresponde una serie de deberes o responsabilidades". Pero no olvidó
que "sin el desarrollo institucional y la modernización de
la administración pública no se dará la integración
adecuada para afrontar" la integración y la democracia.
Pero si hay algo fundamental para el desarrollo
de los países de la región es la deuda externa. Es un peso
muy grande que deben afrontar con enormes esfuerzos. Maradiaga opinó
que "perdonar la deuda externa por completo no es imposible. Perdonársela
a los más pobres es igual a dos días de movimientos de bolsa,
creo".
Por último, el arzobispo de la capital
hondureña incluso se mostró contrariado al afirmar que aunque
"hay dinero para hacer la guerra contra las personas, no existe para
hacer la guerra contra la pobreza" que, en definitiva, "es de
lo que se trata".
Además
de Maradiaga, asistieron la presidenta de Manos Unidas, Ana Alvarez de
Lara; el director general de la Fundación Pablo VI, Angel Berna;
el director general de Inmigración, Cooperación al Desarrollo
y Voluntariado de la Comunidad de Madrid, Carlos Clemente; así
como el obispo consiliario de Manos Unidas, Juan José Omella.
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| La
globalización no puede hacerse "contra y a costa de
muchos de ellos" |
CONTINENTE DE LA DESIGUALDAD
Entre los objetivos de este foro destaca la necesidad
de recordar que "la globalización tiene que contar con todos
los ciudadanos, ya que no puede hacerse "contra y a costa de muchos
de ellos". Alvarez fue la encargada de inaugurarlo, haciendo hincapié
en denunciar la realidad de cada continente en el que trabaja Manos Unidas,
muy especialmente América Latina. Así, recordó que
aunque es muy rico en recursos naturales, sigue siendo el "continente
de la desigualdad".
Por su parte, Omella destacó que lo que
se busca es "colaborar, no imponer", así como "globalizar
la solidaridad". No hay que olvidar, destacó, que el mundo
cambia mucho y muy rápido, por lo que no se puede perder de vista
las repercusiones.
La segunda ponencia de la tarde, 'Los desplazamientos
humanos en América', estuvo a manos del presidente de Informativos
Internacional de Cadena COPE, José Miguel Azpíroz, acompañado
por el director de la Asociación Cultural por Colombia e Iberoamérica
(ACULCO), Álvaro de Jesús Zuleta, y el director del servicio
Jesuita a Refugiados y Migrantes en América Latina y el Caribe,
José Rafael Núñez y Mármol.
Zuleta expuso "la desigualdad de los modelos
económicos y sociales impuestos por los países ricos en
una lógica internacional de la injusticia y la pobreza", como
causa de los desplazamientos humanos. Causas como los desequilibrios,
las dictaduras militares, las guerras internas o el narcotráfico,
han sido las que más han impulsado estos movimientos.
En
cuanto a Mármol, introdujo el desplazamiento humano como un aspecto
fundamental en la realidad política, económica, social y
cultural de los países del continente americano, principalmente
por sus dimensiones crecientes a nivel numérico y geográfico.
Asimismo, expuso la paradoja de que se hayan roto las fronteras para productos,
cultura, arte (...) pero se hayan cerrado para las personas.
Europa
Press, Madrid, 22 de abril de 2004
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