| La
triste contumacia del Gobierno español, protagonista excluyente
Desde
la trágica muerte de un notable periodista ibérico en Haití
a los sucesivos pasos en falso alrededor del terrorífico atentado
de Madrid, el Partido Popular vive una de las peores crisis de su historia,
derivada íntegramente de su soberbia y tendencia dictatorial
LA
PLATA, 12 MAR (Especial de AIBA, por Carlos R. Capdevila). Las cuestiones
vernáculas quedaron relegadas en términos absolutos en esta
semana que finaliza. Y si bien abundaron los asuntos "nacionales"
de peso que tratar, ya que se acordó con el FMI, recrudecieron
los problemas de inseguridad en el campo y hubo una multitudinaria manifestación
en apoyo del presidente Néstor Kirchner, las noticias que tuvieron
a españoles como protagonistas estuvieron, lamentablemente, en
el centro del escenario mundial. Y ya se sabe que todo lo español
nos pega muy de cerca de todos los argentinos.
El
domingo último fue asesinado en Puerto Príncipe, Haití,
Ricardo Ortega, un excelente periodista ibérico que llegó
a Haití como "independiente", luego de haber sido despedido
de la corresponsalía de Antena 3 en Nueva York, por sugerencia
del gobierno español (como consecuencia de su independencia de
criterios y de opinión).
A
los 37 años, aquilataba en su currículum magníficos
antecedentes profesionales logrados en Moscú y Chechenia, entre
otros escenarios de riesgo. Dueño de un temple envidiable, había
sido adalid entre todos sus colegas en cada destino ocupado con idoneidad
remarcable. Pero parece ser que al Estado español no le gustan
los independientes, prefiere los genuflexos para desempeñarse en
el periodismo, por eso es que "sugirió" a Antena 3 que
echara al terco y ecuánime Ricardo García. No servía
a sus fines. Así, ya como "líbero" o "free
lance", decidió cubrir los sucesos de Haití, donde
halló la muerte al caer bajo fuego cruzado de marines norteamericanos
y guerrilleros haitianos.
La
familia periodística mundial lució un luto riguroso, más
aún en aquellos países donde la supervivencia de la especie
depende de factores que poco tienen que ver con el libre ejercicio de
la profesión. Un mártir más cayó en su ley,
pero lo que más impotencia e ira provoca es que algunos encumbrados
funcionarios lo hayan "empujado" a ese escenario en que perdió
la vida.
Rodrigo
Rato
El vicepresidente del gobierno español, siguiendo con cuestiones
generadas en el Palacio de La Moncloa, se llama Rodrigo Rato y es también
el encargado de las cuestiones económicas y financieras, una especie
de ministro de Hacienda con plenos poderes. Es también el personaje
sobre el cual la prensa europea es unánime: es el candidato mejor
situado para suceder al alemán Horst Köhler como director
general del Fondo Monetario Internacional (FMI).
La edición europea del "Financial Times", el diario más
influyente en las instituciones comunitarias, señaló a Rato
como "corredor en cabeza" en la carrera hacia el cargo y opinó
que "las aspiraciones del español se vieron reforzadas en
el consejo que los ministros económicos de la UE celebraron el
martes", a la vez que citaba el respaldo explícito del Reino
Unido y Luxemburgo, además del ya conocido de Bélgica.
A la prensa alemana, además, le caben pocas dudas de que Rato se
convertirá en el próximo director del FMI. Los principales
rotativos del país informaron el miércoles que el número
dos del Gobierno español es el candidato con más posibilidades
de suceder al alemán Köhler, que en mayo será elegido
–salvo mayúscula sorpresa– presidente federal de Alemania.
También los dos diarios no sensacionalistas más vendidos
en Alemania, el "Süddeutsche Zeitung" y el "Frankfurter
Allgemeine Zeitung", citaron a Rato como el candidato mejor situado.
Este último rotativo lo describía como "un economista
y político altamente cualificado bien conocido en Estados Unidos".
Pero quien más apostó por Rato fue el "Financial Times
Deutschland" –muy considerado en medios económicos germanos
y distinto en contenidos de su homónimo británico–,
que abrió el cuadernillo de política y economía con
una foto a cuatro columnas del ministro español y el siguiente
titular: "El español Rato debería ser el nuevo jefe
del FMI".
¿Y qué papel juega la Argentina en toda esta perspectiva
que se desarrolló mediáticamente durante los días
previos al atentado de Madrid?
La
respuesta es doble: en primer lugar, el FMI es la entidad que de alguna
manera condiciona la vida económica y social de la República
Argentina y se supone (sólo se supone) que contar con un español
al frente podría significarnos alguna ventaja, tal vez por aquella
circunstancia de la fuerte presencia de inversiones hispanas en el país.
En
segundo lugar, porque el propio Rato, adelantó que le solicitó
a Ricardo Hipólito López Murphy que acepte ser su colaborador
en caso de ser designado al frente del FMI.
El
atentado
Poco es lo que podemos agregar al desgarrante atentado que sacudió
ayer por la mañana a tres estaciones ferroviarias de Madrid. Pero
los argentinos aprendimos brutalmente también que el terrorismo
no tiene fronteras cuando las sedes de la embajada de Israel y de la Amia
fueron voladas y arrojaron mucho más que cien muertos, entre ambos
atentados.
Ayer
observamos atónitos lo que aconteció en la capital del reino
ibérico por varios motivos que trataremos de sintetizar así:
1°)
Quién más, quién menos, tiene parientes o amigos
españoles y aquello de la Madre Patria, independientemente de toda
otra connotación de conquista, es para nosotros una cuestión
ancestral. Todo lo que pasa en la península nos afecta, en uno
u otro sentido.
2°)
Con las dudas propias del caso, escuchamos tempranamente a un funcionario
del gobierno español atribuyendo responsabilidad total en el terrible
múltiple ataque al grupo independentista vasco ETA, también
conocida como la Banda Terrorista, término que utilizó luego
el propio José María Aznar, aunque evitando usar el vocablo
preciso, como dejando un margen que conocía bien. Por algo se cuidó.
Y por algo Batasuna (el brazo político de ETA) salió al
cruce con furia enfatizando en la inocencia de los ilegales vascos.
3°)
Inexplicablemente, tal como lo planteó un columnista, los españoles
parecieron haber olvidado aquel 90 por ciento de reprobación que
mereció la alianza con los EEUU y Gran Bretaña para la loca
aventura en Irak, cuyo único objetivo fue el petróleo. El
repudio, sin embargo, se transformó lentamente en nuevo apoyo electoral
al gobierno del PP ya que las últimas encuestas lo ubican como
ganador.
4°)
Una vez descubierta la superchería que el Gobierno español
pretendió con doble propósito establecer, luego del atentado,
queda la duda acerca del impacto electoral que provocará en la
conmocionada población. Es que ningún miembro del gabinete
se animó a decir lo que todos sospecharon desde el primer momento:
la venganza de grupos terroristas árabes por la injustificable
unión de España con las potencias imperialistas del momento,
mató cientos de personas. Una reacción que era de esperar;
que fue anunciada; que pegó donde más duele y que –con
cinismo- fue atribuida a la ETA, aún sabiendo que el modus operandi
de la banda terrorista es muy diferente al empleado por los presuntamente
guerrilleros fanáticos árabes que la protagonizaron.
5°)
Tal vez la perlita que encendió la primera luz de alarma fue un
caso promocionado por el mismo Gobierno español: la entrevista
que en Perpignan, Francia, tuvo lugar en diciembre último entre
dos miembros de la ETA y el conseller en cap de la Generalitat de Cataluña,
Josep Lluis Carod-Rovira. El dirigente repitió lo que sus antecesores
del PSOE y del PP intentaron reiteradamente, también sin éxito:
firmar la pipa de la paz con los violentos. Pero lo que para unos fue
justificable, no lo fue para los catalanes ya que el Gobierno difundió
la noticia que habían detectado los servicios secretos y la utilizó
para sembrar cizaña contra Euzkadi y Cataluña.
La
pregunta del millón para los españoles más despiertos
fue: ¿si los servicios secretos españoles pudieron descubrir
una reunión de la ETA con un político catalán en
el sur de Francia, cómo es posible que se les haya pasado por alto
la planificación y ejecución de un atentado de esta magnitud?
Un
viejo refrán popular sostiene que quien escupe para arriba, recibe
un escupitajo en su cabeza. Lástima que tantos inocentes tengan
que pagar con su vida los errores de un gobierno soberbio y contumaz.
Sería bueno, finalmente, que las urnas castigaran a Aznar y al
PP en forma implacable. Pero ya se sabe... (AIBA) |