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Los
comicios del 14 de marzo en España
La
reelección de un gobierno que fue repudiado por el 90%
Por
Lluis Foix
BARCELONA,
7 MAR (AIBA-La Vanguardia). La suerte parece estar echada y los españoles
se disponen a renovar su confianza en el Partido Popular para que, en
solitario o con pequeños apoyos concretos, Mariano Rajoy sea el presidente
del gobierno en los próximos cuatro años. Así lo confirman todas las encuestas
que sólo dudan de si la victoria será por mayoría absoluta o relativa.
Se sorprende el cronista del "The New York Times" de que un gobierno que
ha enviado a su país a una guerra con la oposición de más del noventa
por ciento de los ciudadanos vuelva a ser revalidado en las urnas.
Es también una sorpresa para muchos que el gobierno que ha protagonizado,
permitido o propiciado un enfrentamiento con todos los partidos, que ha
impuesto su mayoría para no dar explicaciones en el Congreso sobre cuestiones
importantes, que ha mentido sobre las causas para ir a la guerra, que
no ha querido ni siquiera hablar con el gobierno vasco sobre el polémico
plan Ibarretxe, que ha calificado de anticonstitucional el gobierno tripartito
de Catalunya.... este gobierno volverá a ser elegido.
"Es la economía, estúpido" le dijo Bill Clinton a George Bush padre en
las elecciones de 1992. La marcha de la economía ha sido muy favorable
para millones de españoles de clase media. Se pagan más impuestos pero
existe la sensación de que la presión fiscal ha disminuido. El precio
de las viviendas ha subido hasta cotas inalcanzables para muchos. Pero
las hipotecas son accesibles y duran treinta años. Los tipos de interés
son bajos y el trabajo es accesible para la mayoría aunque sea con gran
precariedad. Son muchos los ciudadanos que antes de acudir a las urnas
piensan en la cartera que llevan en el bolsillo. Y poco más.
Sería ingenuo negar que Aznar haya sabido construir una organización perfecta
para convencer a los españoles que cualquier alternativa al Partido Popular
equivale al caos. Nunca en la historia de la transición se había producido
una concentración de poder económico, financiero y mediático a favor de
un partido en España.
La economía va bien. Lo que puede estropearlo todo es un cambio de régimen,
como ha apuntado Aznar en la fundación Faes, que pondría en manos de independentistas
catalanes y nacionalistas vascos la posibilidad de romper la unidad de
España con un gobierno presidido por Rodríguez Zapatero. Mejor regalo
no le podía hacer Carod Rovira con su inexplicable y absurda excursión
al sur de Francia (cuando se reunió en diciembre con miembros de ETA).
No se debate con el resto de partidos como ocurre en cualquier país europeo.
Se desprecia al adversario, se controlan la mayoría de los medios de comunicación
y se abre un frenético ritmo inaugurador de primeras piedras, de pantanos,
ferrocarriles y carreteras aunque las Juntas Electorales provinciales
prohiban esta exhibición de ministros cortando cintas cada día y en todas
partes.
Es tiempo de campaña y todo parece lícito. El partido socialista puede
resistir el envite. Pero Rodríguez Zapatero no consigue remontar. Un buen
resultado para los socialistas sería evitar una mayoría absoluta de Mariano
Rajoy. Unos resultados que son muy poco ambiciosos pero que, al menos,
pondrían fin a cuatro años de prepotencia y autoritarismo democrático
pero autoritarismo al fin y al cabo. (AIBA)
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