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POLEMICO TEMA EN EE.UU.: EL VATICANO CUESTIONA SU DEFENSA DEL ABORTO Pese a las críticas, Kerry fue a misa El candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, John Kerry, recibió la comunión en la iglesia a la que acude habitualmente, a pesar de la oposición que manifestó hace pocos días un alto representante del Vaticano. Criticado por sectores de la Iglesia Católica después de su pública defensa del aborto, Kerry estuvo el sábado en el templo del Centro Paulista de Boston para asistir a misa y recibir la comunión. Allí el senador por Massachussets participó en el canto de los himnos religiosos. Fue apenas un día después de que el cardenal Francis Arinze, un alto cargo del Vaticano, dijera que los políticos católicos que defienden el aborto "no son aptos" para recibir la comunión. No fue la primera vez que un alto representante de la Iglesia Católica criticó al candidato demócrata o dice que no debe comulgar. En las últimas semanas, algunos representantes de la Iglesia de EE.UU. han manifestado una opinión similar, aunque en forma particular, pues la Conferencia Episcopal no ha emitido una declaración institucional sobre este tema. Poco después de las críticas de Arinze, Kerry se reunió con las organizadoras de la manifestación a favor del derecho al aborto que se celebró ayer en Washington y defendió el derecho de las mujeres a elegir. En la iglesia a la que suele ir Kerry, el ambiente parece ser bastante más progresista de lo que marca la ortodoxia católica. El portavoz de la Arquidiócesis de Boston, Christopher Coyne, señaló que ese distrito eclesiástico "no niega la comunión a nadie". Y señaló que había contactado a los responsables de la Iglesia para asegurarse de que no hubiera ningún problema con la comunión del candidato. El templo del Centro Paulista es mucho más progresista que lo que suele marcar la ortodoxia vaticana, ya que allí acuden abiertamente parejas homosexuales y de divorciados. De hecho, el propio Kerry está divorciado y casado en segundas nupcias. Clarin, Lunes 26 de abril de 2004 John Kerry, un político «católico» que se muestra a favor del aborto y las uniones gay Varios obispos han criticado su incongruencia y le prohíben comulgar en iglesias de sus diócesis «Creyente y practicante católico, casado con otra creencia y práctica católica». Con estas palabras se define John Kerry, aspirante demócrata a la Casa Blanca. En las últimas semanas, en el Vaticano, ante el comportamiento del demócrata, se dibuja un posible escándalo. Asimismo, no es fácil dilucidar quién tiene que solventar el problema: si la Iglesia o Kerry. El senador de Massachusetts, que conoce bien los entresijos de la política estadounidense, sabe que para hacerse con el favor del voto tiene que creer en Dios, aunque si se repasa su pasado, se descubren clamorosas incoherencias.
Marta Torres / Nueva York - Kerry creció en el seno de una familia judía, que se convirtió al catolicismo, en lo que sus padres explicaron debido a «una fascinación» con la religión católica. Aún así, Kerry siempre ha declarado que «me siento frustrado por saber poco acerca de mi herencia religiosa. Me gustaría que mis padres estuviesen vivos para hacerles varias preguntas». En repetidas ocasiones, se ha apuntado al voto judío como determinante para hacerse con las elecciones en Estados Unidos. El candidato demócrata ha reconocido que desde niño es creyente. Asimismo, no oculta que cuando estuvo en la guerra de Vietnam, llevaba un rosario colgado al cuello. Este mismo lo colgó cuando regresó a casa, ya que se declaró agnóstico. Aún así, no evitó continuar con lo que dicta la Iglesia, cuando consiguió la nulidad de su primer matrimonio. Disgusto de los obispos. Los prelados estadounidenses han reaccionado con celeridad ante las incoherencias del político, que apoya abiertamente el aborto, la clonación y las uniones homosexuales. El arzobispo de Boston, monseñor Sean O Malley, ha insistido en las últimas semanas que los políticos católicos ¬sin citar ningún nombre en concreto¬ están en pecado grave si admiten el aborto. Y es que Kerry practica esa estrategia electoralmente rentable de asegurar que condena algo pero que no puede impedirlo. Esta actitud ya se la reprochó hace un par de meses el arzobispo de Saint Louis Missouri, monseñor Raymond Burke, quien dijo que Kerry no debería recibir la comunión en ninguna iglesia de la ciudad. Pese
a ello, Kerry tomó la comunión el pasado domingo de resurreción en un
centro Paulista, conocido como una iglesia tipo «New Age». Dicha organización
se autodescribe como «una comunidad que adora la tradición cristiano-católica,
lo que atrae a la gente dedicada de forma expresa a la familia, educación
religiosa y justicia social».
Kerry también ha criticado a Juan Pablo II por sus reiteradas declaraciones contrarias a las uniones homosexuales, asegurando que, en este caso, el Papa «se ha pasado de la raya». A principios de este mes, durante una rueda de prensa, reaccionó molesto cuando un periodista le señaló que algunos católicos lo criticaban por la contradicción de su confesión religiosa y sus ideas. «¿Quiénes son?», preguntó Kerry irritado. «Nómbrelos. ¿Son acaso los mismos legisladores que votan a favor de la pena de muerte pese a que está en contra de la enseñanza católica?». «Yo no soy un portavoz de la Iglesia. Soy un político postulando a la presidencia. Mi juramento es el de defender la Constitución de los Estados Unidos en mi vida pública», agregó Kerry. El candidato demócrata señaló luego que «mi juramento privado entre yo y Dios fue definido en la Iglesia católica por el Papa Pío XXIII y el Papa Pablo VI en el Concilio Vaticano II, que permite la libertad de conciencia de los católicos respecto de estas opciones... nuestra Constitución separa Iglesia y Estado», señaló. Posteriormente, un portavoz del político se vio obligado a aclarar que «el señor Kerry aparentemente quiso decir Juan XXIII, ya que no existe ningún Pío XXIII». Otros líderes católicos han señalado además que Kerry cometió otros errores significativos: ni la doctrina de la Iglesia condena la pena de muerte ¬aunque la desaconseja claramente¬ ni el Vaticano II permitió «libertad de conciencia» a los católicos en temas como la familia y la vida. La Razon digital, 21 de abril de 2004 (España) >> Washington: gigantesca marcha a favor del aborto y contra Bush |
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