| Cuba compra más a EE.UU El gobierno de Cuba aspira a incrementar sus importaciones de bienes y servicios de Estados Unidos, además de captar inversiones estadounidenses en sectores clave de su economía. Este martes, más de 400 representantes de unas 170 empresas y asociaciones de Estados Unidos y Puerto Rico comenzaron a firmar contratos millonarios con Cuba, para la venta de alimentos y productos del agro. A pesar de la creciente brecha política entre La Habana y Washington, los cubanos esperan asegurar esta semana contratos de suministro por un valor de US$100 millones. Los acuerdos se darán en el marco de la "Primera Ronda de Negociaciones Cuba-EE.UU.", organizada por Alimport, la empresa estatal cubana encargada de la adquisición de alimentos y productos agropecuarios. Embargo con huecos Si bien se mantiene en vigor el embargo comercial impuesto a la isla hace más de 40 años, el gobierno estadounidense ha permitido la venta de ese tipo de productos a Cuba desde diciembre de 2001, debido a los estragos causados por el paso del huracán Michelle por el Caribe.
Desde esa fecha, indicó durante el encuentro el presidente de Alimport, Pedro Álvarez, el país ha establecido contratos con firmas estadounidenses por un valor superior a los US$715 millones. Hasta el momento, La Habana ha hecho pagos en efectivo a sus proveedores de EE.UU. por US$640 millones, y ha recibido 2,5 millones de toneladas de alimentos de 125 empresas. En 2003, informó Álvarez, los pagos de Alimport por importaciones de EE.UU. totalizaron unos US$344 millones, una cifra dos veces mayor que la registrada el año previo. Otras metas El presidente de Alimport recordó a los empresarios estadounidenses que acudieron a La Habana que la isla quiere ampliar el rango de importaciones, para adquirir maquinaria, vehículos, fertilizantes, materias primas, entre otras.
Álvarez subrayó, además, que aspiran a captar inversiones en sectores clave de su economía, como la explotación petrolera y minera, el turismo, las telecomunicaciones y la generación de energía. No obstante, a pesar de los deseos del gobierno del presidente Fidel Castro, la Casa Blanca ha venido imponiendo nuevas limitaciones al contacto de EE.UU. con Cuba. El año pasado, Washington le negó el permiso a una empresa estadounidense para organizar una feria comercial en La Habana. Además, han restringido los viajes -sin permiso- de ciudadanos estadounidenses a Cuba. Por otro lado, en diciembre, el gobierno de EE.UU. se retiró de las conversaciones con Cuba sobre inmigración, que se habían convertido en el único foro oficial entre ambos países desde que Washington rompió relaciones diplomáticas con La Habana en 1961. BBC en español, Miércoles, 14 de abril de 2004
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