|
OTRO
REVES PARA LA CORONA
La
reina y el gobierno británico, en guerra por los títulos
de nobleza
Son
los de sir, lord y lady que la reina Isabel II entrega cada año
a 3.000 figuras. Los legisladores los quieren anular porque "refuerzan
las diferencias de clase".
Un
proyecto del gobierno británico amenaza convertirse en un nuevo
frente de tormenta para la realeza británica. El Parlamento analiza
la posibilidad de abolir la antigua tradición de otorgar títulos
nobiliarios como los de "sir", "dama", "lord"
y "lady".
La
propuesta no cayó nada bien a la corona, golpeada en los últimos
tiempos por escándalos sexuales y una fuerte caída de la
popularidad.
El
Comité Parlamentario de Administración Pública (CPAC)
busca abolir la tradición medieval británica que permite
a la reina Isabel II otorgar los títulos de nobleza a figuras destacadas
del país. Los legisladores que impulsan la medida sostienen que
el actual sistema de honores, con cinco niveles de distinciones, marca
una fuerte estratificación social.
El
comité también analizará si el título de "Orden
del Imperio Británico" debe ser anulado o reemplazado, pues
quedó desactualizado, sostienen los miembros del Parlamento.
Los
legisladores saben bien que esta batalla no será fácil de
ganar. Por eso, si no es posible abolir totalmente la tradición
una idea que hasta ahora cuenta con pocos adeptos al menos
se buscará que el gobierno otorgue entre 10 y 100 honores por año,
en lugar de los 3.000 que se entregan actualmente, en una pomposa ceremonia
en el palacio de Buckingham.
"Este
tipo de distinciones lo único que hace es aumentar aún más
las diferencias de clases y sociales que siguen existiendo en nuestro
país y que deberían reducirse", declaró ayer
un portavoz de la Cámara de los Comunes.
El
argumento suena paradójico, pues en realidad, si van a ser no más
de cien personas las homenajeadas, el "status" de los elegidos
será aún más notorio.
Entre
los miles de personas que fueron distinguidos con el título de
"sir" en los últimos años figura el ex Beatle
Paul Mc Cartney, el "stone" Mick Jagger y el músico Eric
Clapton.
El
comité pidió a la sociedad que opine sobre la propuesta,
y a fines de este año dará a conocer qué grado de
aceptación tiene.
Pero
la corona ya se hizo oír. Un portavoz del palacio de Buckingham
señaló ayer que la medida "va en contra de las tradiciones
británicas" y aclaró que la reina "expresó
su categórica negativa a estas reformas".
Este
proyecto podría abrir una nueva grieta en la resquebrajada relación
entre Isabel II y el primer ministro Tony Blair. La tensión data
de 1999, cuando el premier impulsó una ley para modernizar la Cámara
de los Lores, eliminando la mayoría de las bancas hereditarias.
El cambio tampoco le gustó a la realeza.
El
enfrentamiento entre el premier y la reina se hizo notar a fines del año
pasado, cuando Isabel II se opuso abiertamente a planes de Blair, como
la reforma universitaria y el manejo de las tropas británicas en
Irak.
En
diciembre, la reina obligó al premier a hacer cambios en la lista
de personas que serían homenajeadas a fin de año, una larga
tradición en ese país. Fue la primera vez que un monarca
rechazó los nombres propuestos por un primer ministro. El argumento
fue que la lista era "demasiado política". Según
fuentes del gobierno británico, el problema era que allí
figuraban demasiados seguidores de Blair.
Estos
no son buenos tiempos para la monarquía. En los últimos
meses, la prensa sensacionalista dedicó páginas y páginas
a la supuesta aventura homosexual del príncipe Carlos con su ex
mucamo, que denunció otro ex empleado.
Mientras,
la sociedad debate si es justo que todos los británicos sigan sosteniendo
económicamente los lujos de la realeza.
Según
una encuesta difundida en noviembre, el 93% de los británicos dijo
que todos los miembros de la familia real "deben salir a trabajar
para ganar su dinero" y el 80% de los entrevistados de entre 16 y
24 años de edad considera que la monarquía "perdió
contacto con la población".
Clarin,
Martes 3 de febrero de 2004
|
|
TRADICION.
LA REINA NO QUIERE ABANDONAR LA ENTREGA DE HONORES. (Foto: Odd
Andersen / AFP)
|
Según
una encuesta
Carlos divide a los británicos antes de reinar
LONDRES (ANSA).- Casi la mitad de los británicos considera que el
hijo mayor de la reina Isabel II, el príncipe Carlos, debería
dar un paso al costado en la línea de sucesión de la corona
británica y permitir que su hijo, el príncipe Guillermo, sea
el futuro rey de Inglaterra, según una encuesta nacional difundida
ayer.
El sondeo es un duro golpe para el príncipe de Gales, cada vez más
involucrado en controvertidos escándalos sexuales y en un supuesto
complot para mandar a matar a su ex esposa, la princesa Diana.
Según la encuesta, realizada entre 5000 británicos por la
consultora Tickbox para la revista londinense PR Week, el 53% considera
que, "por línea de sangre", el hijo de la reina debe ser
el próximo rey.
Sin embargo, la cifra no logra opacar el 47 por ciento de respuestas que
indicaron que Carlos "debe cederle el derecho al trono a su hijo Guillermo".
La noticia se conoció poco después de que la Corte de Londres
anunció que Scotland Yard deberá indemnizar a 23 miembros
del Movimiento contra la Monarquía británica (MAM, por sus
siglas en inglés), por haberlos detenido injustamente durante las
celebraciones por los 50 años del reinado de Isabel II, en julio
de 2002, en Londres.
El sondeo de opinión indicó además que el 33% de los
consultados creen que Carlos "es una persona sin contacto alguno con
la Gran Bretaña moderna", mientras que el 16% lo considera "arrogante
y desvariado".
Sólo el 27% declaró que el ex esposo de Lady Di es un hombre
"cariñoso", además de "un buen padre".
Los resultados de la encuesta llegan pocas semanas después de que
varios agentes de Scotland Yard entrevistaron a Carlos en su residencia
de Clarence House para preguntarle sobre las teorías conspirativas
acerca de la muerte de la princesa Diana y su pareja, el egipcio Dodi al-Fayed,
fallecidos en un accidente automovilístico en París en agosto
de 1997.
Los agentes de seguridad interrogaron al príncipe ante acusaciones
que indicaban que supuestamente habría mandado a matar a su ex esposa,
lo que generó un nuevo escándalo en torno de la nobleza británica
que no hizo más que alimentar las teorías de conspiración
por la muerte de Diana.
Los interrogatorios son parte de la investigación judicial que el
juez Michael Burgess comenzó por la muerte de Lady Di y su pareja,
que examinará en los próximos meses las circunstancias de
la muerte de ambos.
| |
Príncipe
Carlos: "Debería dar un paso al costado..."
|
Otro golpe
Por su parte, un vocero de Clarence House declaró: "No tenemos
nada que comentar acerca de la encuesta sobre el príncipe Carlos.
Las opiniones varían de acuerdo con diversos factores y no somos
quién para analizarlas. Estas han sido semanas muy difíciles
para el príncipe y esperamos que se respete su privacidad".
Sin embargo, la Corona sufrió ayer otro duro golpe al conocerse que
la Corte de Londres condenó a Scotland Yard a pagar indemnizaciones
a 23 miembros del MAM, por haberlos detenido injustamente durante las celebraciones
reales del Jubileo de Oro, en julio de 2002, en Londres.
Según esa sentencia, los manifestantes recibirán cada uno
un pago compensatorio de 3500 libra (cerca de 6300 dólares), la suma
más alta pagada por Scotland Yard en su larga historia.
En julio de 2002, ese grupo se encontraba con otros 40 británicos
en un pub de Londres, luego de haber protestado por las celebraciones del
Jubileo, cuando fueron arrestados sin explicación alguna por agentes
de seguridad. El número de detenidos fue tan grande que Scotland
Yard debió alquilar un autobús rojo de dos pisos para trasladarlos
a la estación policial más cercana.
Además, la Corte londinense determinó que la policía
utilizó "fuerza en exceso" con los arrestados, que fueron
esposados y hasta golpeados con bastones.
|
|
Isabel
II: Solo para damas
|
LONDRES (ANSA).- Isabel II de Inglaterra, en busca de mejorar su imagen
pública tras los recientes escándalos de la Corona, organizó
para el mes próximo una exclusiva fiesta para las mujeres más
importantes de Gran Bretaña, que se celebrará en el palacio
de Buckingham.
Este será el primer evento real que excluye totalmente la participación
de hombres, incluido el esposo de la monarca, el príncipe Felipe
de Edimburgo, así como a sus hijos, los príncipes Carlos,
Andrés y Eduardo.
"La idea de esta fiesta sólo para mujeres surgió como
celebración de la excelencia y el trabajo de las mujeres en Gran
Bretaña y el mundo", declaró ayer un vocero del palacio
de Buckingham.
Al evento, programado para el 11 de marzo próximo y al que asistirán
unas 200 mujeres, estarán invitadas personalidades como la primera
dama británica, Cherie Blair; la esposa del ex Beatle Paul McCartney,
Heather Mills McCartney; la modelo Twiggy, y la autora de Harry Potter,
J. K. Rowling.
"La reina quiere celebrar los logros de las mujeres y por eso se hará
esta fiesta. Ella misma ha sido una madre que ha tenido que trabajar durante
su adultez y cree que es necesario valorar los logros de todas las mujeres",
agregó el vocero real.
Otras de las invitadas serán la princesa Ana; la duquesa de Gloucester;
Sofía, condesa de Wessex, así como la editora de Vogue, Alexandra
Shulman. El vocero indicó también que serán invitadas
mujeres "no tan famosas", como la primera conductora del subte
de Londres, Irene Norman, y Philippa Rose, creadora de una exitosa firma
comercial en la City londinense.
La Nacion, 5 de febrero de 2004 |