| Puros Pintos |
| Impronta equina
Estudios realizados por cient�ficos e investigadores confirman que el acercamiento del hombre al potrillo reci�n nacido disminuye el miedo, mejora la relaci�n hombre-animal y disminuye el tiempo de su doma. Es lo que se conoce como imprinting, que no es m�s que educar con el tacto. El t�rmino impronta proviene de la traducci�n de la palabra inglesa imprinting. Inicialmente, el t�rmino imprinting surgi� por el estudio que realiz� el premio N�bel Konrad Lorenz (1935) en ocas y patos, quien observ� que tras la eclosi�n (nacimiento del ave), los polluelos en vez de tener una reacci�n de fuga ante su presencia, desarrollaban la conducta de seguirlo. Es importante aclarar que la tendencia normal es que los polluelos sigan a su madre en funci�n de su desarrollo locomotriz y del temor a lo desconocido. Lorenz observ� que los polluelos ten�an la capacidad de seguir a animales de otras especies, si estos estaban presentes durante el periodo de la impronta. En sus experimentos, Lorenz tambi�n observ� que estos animales ten�an problemas para aceptar a otros animales de su propia especie y que dicha impronta era muy resistente al cambio. Por tal motivo este proceso fue denominado como imprinting. Otras palabras empleadas para definir imprinting son: improntaci�n, troquelado o estampaci�n. Existe un periodo posterior al nacimiento, denominado �disposici�n de acu�aci�n�, en el que el animal puede desarrollar esquemas de relaci�n con el medio ambiente. Por ejemplo, el potro durante las primeras horas de vida recibe informaci�n de su madre y aprende a comportarse como un animal de presa, por lo que se mantiene continuamente atento al entorno y aprende a identificar las situaciones de posible peligro. Algunos de los comportamientos t�picos de los caballos adultos se desarrollan como resultado de este aprendizaje. Otra situaci�n normal en los caballos que pastan libremente es que las madres se retiran de su grupo social para tener sus cr�as apartadas del m�ximo n�mero de est�mulos y peligros. Esto conlleva a que el potro nazca y no se familiarice con una gran gama de est�mulos que tendr� el resto de la vida. Como consecuencia, muchos potros no reconocen al hombre como parte de su grupo social y �ste es el principal motivo por el que un potro reacciona con miedo ante la presencia del humano. Por otra parte, los potros aprenden patrones propios de su especie, ya que es con los miembros de su grupo familiar y social con los que pasa las primeras horas de vida. Es por este motivo, que la impronta condiciona el comportamiento del animal. Actualmente, muchos criadores de caballos y veterinarios est�n presentes en el nacimiento del potro y durante las primeras horas de su vida para realizar el troquelado o impronta del animal. Adem�s, tratan de familiarizar al potrillo con muchos de los objetos y actividades que el futuro caballo desarrollar�, como el contacto f�sico, manipulaci�n de la cabeza, orejas, extremidades y cola, entre otros. La impronta realizada con el hombre se basa en una t�cnica de aprendizaje llamada habituaci�n, donde desaparecen las respuestas naturales de defensa y huida. Robert Miller observ� que los potrillos en los que hab�a presenciado su nacimiento respond�an de una mejor manera a su posterior manipulaci�n, sin manifestar comportamientos de huida y miedo; adem�s, se comportaban con tranquilidad y permisividad, facilitaban su examen m�dico y eran m�s d�ciles durante su posterior doma. La t�cnica creada para la impronta con humanos se basa en la habituaci�n del potrillo al hombre, mediante la manipulaci�n en diferentes circunstancias. La importancia de la impronta con personas radica en el hecho que el animal puede aceptar a los humanos como seres confiables, como parte de su propia manada, sin aislarlos de su espacio personal o �zona de seguridad�, la cual le permitir�a escapar si fuera necesario. El imprinting mejora la relaci�n hombre-animal, produce una mejor garant�a del trabajo de doma y optimiza los resultados de la misma. Tambi�n disminuye tanto el tiempo de doma, como los comportamientos de temor y miedo del caballo y permite conocer mejor al animal. La t�cnica de impronta con humanos se inicia con el potrillo reci�n nacido al lado de la madre; para ello es necesario sujetar a la yegua y as� poder realizar todas las acciones correspondientes. T�cnica de imprinting Se ha observado que la realizaci�n del imprinting en potrillos reci�n nacidos o en potros con algunos meses de vida no presenta diferencia en la respuesta de estos animales. Sin embargo, la importancia de la ejecuci�n de esta t�cnica radica en que el animal no la interprete como algo agresivo o traum�tico. Los movimientos deben ser tranquilos, amables, seguros y agradables. No se debe permitir que el potro escape cuando manifieste un comportamiento de huida, pues esto ser� interpretado como una agresi�n. En general, la manipulaci�n del potro reci�n nacido o con varios meses de vida es similar y est� basado en tocar (acariciar) diferentes partes de su cuerpo con las manos de las personas y con diferentes materiales e implementos que ser�n de uso frecuente en la vida del caballo. Durante la manipulaci�n general de potros se pueden realizar las siguientes actividades:Sujetar al potro de forma firme para que no escape sin causarle dolor, mientras que otra persona sujeta a la madre para evitar que pueda lesionar al operario en defensa de su cr�a. Se deber� permitir que sus cabezas est�n cercanas para lamerse y olerse. Frotar la frente buscando que el potro se tranquilice; esto en el futuro permitir� mejorar el manejo en el momento de embridarlo. Adem�s, en general este masaje tranquiliza a los caballos . Acariciar el puente de la nariz, ment�n y quijada; esto permitir� reforzar la habituaci�n a la manipulaci�n y facilitar� el manejo de la cabezada. Hablar al potro mientras se le manipula, esto lo acostumbra a la voz del humano. Manipular las orejas, mejilla y frente, no s�lo con las manos, sino tambi�n con peines y peladoras para acostumbrar al potro al peinado y al corte de la crin. Manipular el hocico y ollares; esto facilitar� el examen cl�nico del veterinario. Manipular la zona de la crin, cuello y el surco yugular; esto facilitar� el acercamiento, peinado y manejo veterinario. Manipular la zona de la cruz, espalda, hombros y costillas; esto habituar� al potrillo a la silla. Para esto no s�lo se le pasaran las manos, sino tambi�n trapos o bolsas pl�sticas de colores. Manipular las extremidades. Primero los miembros anteriores y luego los posteriores. Manipular los cascos; se iniciar� por los talones, la ranilla y la palma, primero con las manos y luego se dar�n peque�os golpes al casco, para habituar al potro a los futuros herrajes. Manipular la cola. Es conveniente habituar al caballo al peinado de la cola y a la manipulaci�n de la cadera. Esto facilitar� el manejo tanto del montador como del veterinario. Avanzar y retroceder en la manipulaci�n de la espalda y de la cadera, as� como el contacto continua durante dos a tres minutos por el extremo derecho y por el izquierdo. No es conveniente que el potrillo sea estimulado por el frente, ya que este punto es ciego y no sabr� qu� se le est� haciendo. Esto aumentar� su temor al hombre. Es importante no detener la manipulaci�n si el potro se reh�sa a aceptarla, pues este comportamiento le quedar� aprendido y har� m�s dif�cil la realizaci�n de futuros contactos con el hombre. Si el potro est� tumbado no se debe permitir que se levante mientras se realiza la manipulaci�n; esto evitar� que el animal aprenda a interpretar la huida y a evadir la manipulaci�n. Es importante mantener la postura lateral frente al caballo; en lo posible iniciar por el lado derecho y una vez terminada repetir el mismo procedimiento por el lado izquierdo. Trabajar al potro en los d�as siguientes al nacimiento refuerza lo aprendido durante la impronta. Se recomienda manipular de 10 a 15 minutos por d�a cada, 2-4 d�as durante las primera semana de vida y posteriormente, una vez por mes hasta los 5-6 meses y luego cada 6 meses hasta los dos a�os. Esto ser� suficiente para mantener al animal familiarizado con las personas y sus manipulaciones. Algunos domadores de caballos afirman que ser� suficiente con una manipulaci�n al momento de la impronta y posteriormente a los 6 meses, ya que el potro necesita de la tranquilidad que le ofrece estar solo con su madre y que, justamente, la impronta queda en la memoria del caballo, sin ser necesaria la manipulaci�n frecuente del animal. Conclusi�n El procedimiento de la impronta es ben�ficioso tanto para el hombre como para el caballo. La t�cnica de imprinting disminuye los comportamientos de miedo, rechazo y huida del caballo, debido a la r�pida familiarizaci�n con la presencia del hombre, manipulaciones y sonidos. Esto le imprime confianza al animal en el ser humano, permite trabajar en equipo y solventa r�pidamente los inconvenientes por manejo y experiencias nuevas, tanto para el caballo como tambi�n para el hombre. Sin embargo, los errores cometidos durante dicha manipulaci�n y los miedos adquiridos por el potrillo ser�n dif�ciles de eliminar, pues quedar�n como parte de la impronta. |