| URAJAN DE LUNA |
| En los tiempos de la Colonia, los indios sufrian mucha a causa del maltrato que recib�an de los encomenderos. Un indio de San Francisco del Malpa�s de nombre URAJAN DE LUNA, se decidi� a ir a Espa�a al arreglo de los derechos del agua que riega hasta la fecha toda la regi�n del Malpa�s. Uraj�n lleg� a Espa�a y la Corte no lo dej� hablar con el Rey, ya pasado un mes y termin�ndosele sus recursos econ�micos se le ocurri� una idea: de tirarse en medio de la calle por donde su majestad deb�a pasar en su carruaje, as� lo hizo, inmediatamente el Rey orden� que lo levantaran, y al hacerlo, �l se acerco con el Rey y le dijo que venia de la Nueva Espa�a al arreglo de los derechos de Agua para los indios, el Rey lo atendio dando ordenes que se presentara en la tarde al palacio y asi lo hizo, quedando todo arreglado, adem�s el Rey le regalo un lienzo que tiene pintado el limbo, la gloria,el infierno y el purgatorio, dicho lienzo mide 25 mts. y aun se conserva en el templo de Jes�s. Se le considera el �ltimo cacique ind�gena (algunos autores lo sit�an en el a�o de 1620 y otros en el a�o 1787). Pele� por los derechos de agua para regar las huertas y solares de Nombre de dios. Muri� asesinado por defender el agua para su propia parcela. La tradici�n oral dice que �l clavaba un machete como marca para que nadie utilizar� el agua del lugar marcado, sin embargo un j�ven de 20 a�os, ind�gena tambi�n, arremeti� contra el y con un golpe de azad�n en la cabeza lo mat�. En el templo de Jes�s se conserva el cr�neo con una cicatriz en la frente, adem�s de el lienzo del cuadro de Animas de gigantescas proporciones. |
| Aqu� transcribimos, el texto del Profesor Heriberto Hern�ndez, cr�nista de la Cd. de Nombre de Dios, adem�s de poeta, investigador, escritor y periodista: Uraj�n de Luna, mital leyenda, mitad hist�ria, se ha convertido en el principal personaje de la historia de Nombre de Dios, lo califican cono el Cuahut�moc peque�o, el �ltimo cacique ind�gena y le atribuyen muchos actos heroicos . El historiador M.V.Z. Miguel Angel Valle Bueno Garcinava, lo ha localizado con el nombre de Juan de Luna, en el siglo XVIII, en los archivos de la Archicofrad�a de Nuestro Padre Jes�s, en el Templo del mismo nombre,y que es el mismo donde se guarda celosamente por la hermandad, el cr�neo de este m�tico personaje. Su leyenda marca el cacicazgo natural del indio, cuya choza se localizaba, seg�n la tradici�n, en los extremos, al poniente, en el Pueblo de Indios, donde ahora existe una calle con ese nombre. Su amor por los hombres de su raza lo obliga a hacer un viaje a la Capital de la Nueva Espa�a a conseguir el derecho de aguas de los manantiales de la exhacienda de Juana Guerra, hoy Amado Nervo. Su estancia en la gran urbe y su dram�tico regreso, el enorme �leo del cuadro de Animas, el ultraje de que fu� v�ctima su esposa y la venganza de Uraj�n contra el Capit�n Varacaldo, hacen que su historia se vea matizada de �picas haza�as para convertirlo en una especie de s�mbolo de Nombre de Dios. |