San Agustín
Filósofo y uno de los más ilustres padres de la Iglesia. Nacido en la provincia de Numidia, África (354-430). Su padre fue cristiano convertido y su madre Santa Mónica, quienes le enviaron a los diceciséis años a estudiar a Cartago, donde el joven dio rienda suelta a su afán de placeres y diversiones. La promesa de una ciencia absoluta, como la que ofrecían los maniqueos, atrajo su inquietud espiritual e ingresó en esta secta. Después se trasladó a Roma y luego a Milán, donde oyó los sermones de San Ambrosio y paulatinamente fue penetrando en los secretos del cristianismo y abandonó a los maniqueos.
En 387 recibe el bautismo junto con su hijo Adeodato, regresa a África, se desprende de todos sus bienes y los reparte entre la Iglesia y los pobres.
Combatió sin tregua las herejías y los errores y murió en Hipona, siendo ya obispo de esta ciudad, cuando los vándalos la asediaban.
Las obras más famosas de San Agustín son Tratado de la grandeza del alma; Soliloquios; Diez libros sobre el libre albedrío; Contra los maniqueos; Retractaciones; La ciudad de Dios, y Confesiones, uno de los libros más hondamente impregnados de humildad que jamás se hayan escrito.
Tanto por la profundidad de su pensamiento como por la elocuencia y belleza de su estilo, San Agustín ha sido comparado a Platón. Según sus teorías, la filosofía es el amor a Dios, y la fe ayuda a la razón y ésta sirve de apoyo a aquélla. Su misticismo, antes que neoplatónico, es fundamentalmente cristiano, lo cual mantiene su pensamiento en contacto con la realidad religiosa y constituye durante la Edad Media y aún en la época moderna un freno poderosísimo contra el panteísmo y el racionalismo.
Consagró todos sus esfuerzos al conocimiento de Dios y del espíritu, y su poder de penetración fue incomparable. Dios es el fin supremo del hombre y la unión con Dios constituye la suprema dicha del espíritu.
En cuestiones políticas y morales fue también un pensador de primera fila. Proporcionó a los cristianos de su tiempo -inspirados totalmente en el estoicismo- una doctrina en la cual la libertad humana y la gracia divina representan los principios fundamentales.
Sus obras han ejercido extraordinaria influencia a través de los siglos.