IGLESIA ANGLICANA
La Iglesia Anglicana es conocida en los EEUU como Iglesia Episcopal
Mucho más que la consecuencia de una acción aislada del rey
Enrique VIII, la Iglesia Anglicana surgió de un movimiento histórico. Las
primeras señales de la reforma inglesa, comenzaron con Anselmo (1034-1109), que
aceptó la invitación para ser el Arzobispo de Cantuaria, bajo dos condiciones:
que las propiedades de la iglesia fuesen devueltas por el rey, y que el
arzobispo, fuera reconocido como el consejero religioso del rey. La lucha que
comenzó entre la corona y la Iglesia, mas tarde, sirvió para probar que
Inglaterra hizo su reforma religiosa, apoyada en si misma.
Enrique VIII, no fundo una nueva iglesia, lo que hizo fue separar
la iglesia ya existente en la Inglaterra, de la tutela y control de los romanos,
por motivos políticos, económicos, religiosos y hasta personales. Durante
aproximadamente mil años la Iglesia de la Inglaterra estuvo bajo el dominio
directo de Roma. Enrique VIII quebró esa antigua afiliación eclesiástica con
el apoyo del Parlamento.
Separada e independiente, la Iglesia de la Inglaterra continuó su
caminada milenar en la historia, alternando los periodos de influencia romana, y
protestante.
En el año 1559, empezó el reinado de la reina Isabel I, y con el
vino la uniformidad, situación que creo mucha controversia y que le devolvió a
la reina el mismo poder sobre la iglesia que tenia Enrique VIII. La era
Elizabetana fue una época de apogeo.
En esa época fue que comenzó la colonización de América, donde
la iglesia anglicana se desenvolvió con rapidez y se organizo principalmente
después de la independencia americana en el año 1776.
La Iglesia americana tuvo su primer obispo en 1784 y se mantuvo
libre del poder civil. Una vez asegurada la sucesión apostólica, la iglesia
americana se desenvolvió rápidamente, criando diócesis, parroquias e
innumeras instituciones.
En diversas partes del mundo, las iglesias se volvieron autónomas,
o sea, iglesias nacionales o regionales (incluyendo parte de una nación o mas
de una nación), formando lo que hoy en día se llaman provincias anglicanas o
iglesias anglicanas, en permanente comunión con Cantuária.
Ese grupo de provincias, iglesias nacionales o regionales, hacen
parte de la grande familia de la Comunión Anglicana.
En el mundo, los anglicanos tienen mas de 70 millones de miembros
distribuidos en 38 provincias, 450 diócesis y 165 países diferentes en los
hemisferios norte y sur.
La conferencia de Lambeth, es el único encuentro anglicano que
incluye un representante de todas las diócesis anglicanas alrededor del mundo.
A cada 10 años, todos los obispos de la Comunión se encuentran bajo la
presidencia del arzobispo de Cantuaria, para discutir los principales problemas
y negocios de la Iglesia.
La primera conferencia fue realizada en 1867 reuniendo 76 obispos
bajo la presidencia del arzobispo Charles Longley. Y la ultima ocurrió en 1998
con la presencia de 730 Obispos (11 Mujeres), dirigidos por el arzobispo George
Carey. La mayoría de los obispos anglicanos vienen del África y de otras
regiones del Antiguo Tercer Mundo.
Hay tres niveles de organización administrativa en la Iglesia Episcopal: la
congregación local o parroquial; la diócesis, formada por las parroquias y
misiones de una determinada área geográfica, y dirigida por un obispo; y la
Iglesia nacional. El líder principal es el obispo primado. El Sínodo es el órgano
máximo legislativo, que se reúne a cada tres años, para aprobar las leyes y
los programas nacionales. El Sínodo es formado por dos cámaras: una de obispos
y la otra de clérigos y legos electos por los respectivos concilios diocesanos.
Para ejecutar los programas y proyectos aprobados por el Sínodo se elige un
Consejo Ejecutivo, que representa a la Iglesia y es presidido por el obispo
primado.
Además de eso, cada diócesis realiza un concejo anual, formado
por el clero y representantes legos de las parroquias y misiones, para realizar
el trabajo en esta área menor de la iglesia que es la diócesis. Al ejemplo de
la iglesia primitiva, toda la autoridad suprema de la Iglesia Episcopal
Anglicana, residen en la propia Iglesia en su totalidad, no como un individuo o
como un grupo de individuos. De esta forma, ninguna doctrina puede ser
considerada como norma de fe sin la aceptación de tal, por la iglesia entera,
reunidos en un concilio universal en el cual la iglesia entera esté
representada por una delegación con la debida identificación.
El ministerio de la Iglesia Episcopal es ejercido por tres ordenes:
obispos, presbíteros y diáconos, en sucesión histórica desde la época apostólica.
Las mujeres también participan del ministerio, ordenadas en igualdad de
condiciones con los hombres.
El apelo característico de la Iglesia Anglicana por el Evangelio,
por la Iglesia apostólica, por los primeros siglos del cristianismo y por la
Reforma, sirvieron de base para su fe y su adoración. Este cuidado fue
expresado en la formulación de una afirmación básica que sirviese de señal
de la unidad de la Iglesia. Así fue como surgió el Cuadrilátero de Lambeth.
Son cuatro las afirmaciones básicas de las Iglesias Anglicanas:
1. Las Sagradas Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento “como conteniendo
todas las cosas necesarias para la salvación”, y como siendo la regla y el
modelo final de la fe.
2. El Credo Apostólico como símbolo bautismal; y el Credo Niceno como afirmación
suficiente de la fe cristiana.
3. Los dos sacramentos ordenados por Cristo –El Bautismo y la Cena del Señor—ministrados
con el uso de las propias palabras de Cristo en la institución, y con los
elementos ordenado por Él.
4. El Episcopado histórico, adaptado localmente en sus métodos de administración,
para atender las varias necesidades de las naciones y de los pueblos llamados
por Dios para la unidad de Su Iglesia.
ENSEÑANZAS
Las iglesias anglicanas defienden y proclaman la fe católica,
apostólica y reformada en las Sagradas Escrituras, interpretadas a la luz de la
Tradición, la Razón y la Experiencia. Obedeciendo las enseñanzas de Jesús,
las iglesias reciben la comisión de proclamar las buenas nuevas del Evangelio
para toda la creación. La fe, el orden y las practicas, son expresadas en el
Libro de Oración Común, en los ordenales de los siglos XVI y XVII, en los 39
Artículos de Religión y más resumidamente en el Cuadrilátero de Lambeth,
aprobada por la Conferencia de Lambeth en el año 1888.
DOCTRINA
La Iglesia Episcopal, expresa su fe en las palabras de dos grandes
credos históricos del cristianismo: El Credo Apostólico y el Credo Niceno, que
fueron escritos en la época de la iglesia indivisa y aún constituyen la
confesión normativa de la fe católica hoy en día. Aún reconociendo que las
afirmaciones humanas sobre la naturaleza de Dios son insuficientes para expresar
toda la verdad, la Iglesia Episcopal Anglicana, estimula el estudio y la
pesquisa sobre la verdad en todos los campos de conocimiento humano. No impone
limites al estudio y a la investigación honesta, y favorece el uso de la razón
como una facultad dada por Dios para enriquecer y ampliar la verdad revelada.
Creen que el Espíritu Santo, guía a los hombres en busca de la verdad,
capacitando a la iglesia a relacionar la verdad humana a la verdad de Dios
revelada en Jesucristo. La Iglesia Episcopal, tiene en la Biblia la principal
fuente de la doctrina, cuyas paginas registran los fundamentos históricos del
cristianismo, aunque no de forma exclusiva. La tradición cristiana abarca mucho
más que lo que está en la Biblia. En ella se incluye la valiosa contribución
de los grandes santos y pensadores cristianos, la liturgia, el tesoro devocional
que fue acumulado durante siglos y las implicaciones morales de la fe cristiana
en la vida cotidiana. La Iglesia Episcopal, cree que las Sagradas Escrituras
contienen toda la doctrina necesaria para la salvación y cualquier cosa que no
pueda ser leído en ellas o probado por ellas, puede tenerse como un articulo de
fe o ser necesario para la salvación.
LOS SACRAMENTOS
Son cinco los sacramentos menores: la Confirmación, la Penitencia,
los Ordenes Ministeriales (obispo, presbítero y diacono), el Matrimonio y la
Unción de los Enfermos.
EL BAUTISMO
La afiliación a la iglesia es echa a través del bautismo, que es
el sacramento de la inicialización cristiana, el acto de el ingreso a la
comunidad eclesiástica. La señal externa del bautismo es el derramamiento de
agua o la sumersión en nombre de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu
Santo). Es la gracia interna y espiritual, la vida nueva o la muerte para el
pecado y la resurrección de los muertos.
El bautismo es el nacimiento para la vida eterna, que comienza en
la vida terrena. Personas de cualquier edad pueden ser bautizadas, siempre y
cuando, no hayan sido bautizadas. La Iglesia Episcopal Anglicana practica el
bautismo infantil, como lo hacia la iglesia primitiva, aunque los primeros
convertidos al cristianismo fueron adultos. La iglesia es la familia de Dios y,
como acontece en la familia terrena, los padres cuidan de sus hijos hasta que
alcanzan la mayoría de edad para asumir sus propias responsabilidades. La
Iglesia Episcopal reconoce cualquier bautismo con agua echo en el nombre de la
Santa Trinidad. No practica el rebautizo. En caso de alguna duda, la liturgia
del bautismo posee una formula para el bautismo condicional.
Cualquier persona bautizada puede participar de la Santa Eucaristía
y recibir regularmente la comunión.
LA SANTA EUCARISTÍA
La Santa Eucaristía, también conocida como la Santa Cena, Santa
Comunión o la Santa Misa, es el alimento espiritual por excelencia de los
cristianos y el principal acto de adoración publica de la comunidad local. La
señal externa y visible del sacramento de la eucaristía es el pan y el vino
consagrados por el sacerdote. La gracia interna y espiritual es el cuerpo y la
sangre de Cristo. En la ultima cena con sus discípulos, Jesús dijo para que
toda vez que comiéremos de ese pan y bebiésemos de ese vino, lo estamos
haciendo en memoria de Él. La palabra que traducimos de “memoria” proviene
del griego “avamveoio” (anamnesis), que significa mucho mas que simplemente
recordar, significa estar presente. La Iglesia Episcopal no busca una explicación
teológica para ese misterio Santo y Profundo, de la presencia verdadera de
Cristo en la eucaristía, que reúne a los cristianos todos los domingos hace más
de dos mil años, para participar de ese pan y vino en comunión con Dios, Con
Jesús y todos los cristianos de todos los tiempos y lugares.
LA CONFIRMACIÓN
En la Iglesia primitiva, el obispo imponía las manos sobre los
nuevos miembros, pidiendo los dones del Espíritu Santo para guiar sus vidas en
el conocimiento y amor a Dios. Cuando grandes multitudes comenzaron a afiliarse
a iglesia, los obispos permitían que los presbíteros bautizaran, pero, la
imposición de manos era reservada para ellos mismos. La iglesia espera que todo
miembro bautizado en algún momento de su vida, comparezca ante el obispo, que
es el principal guía espiritual y sucesor de los apóstoles, para reafirmar su
intención de vivir como cristianos y recibir el rito tradicional de la
Confirmación, cuando estén suficientemente preparados para tomar su propia
decisión personal de seguir a Jesucristo y renovar sus votos bautismales que
los padrinos hicieron en su nombre. La palabra confirmación viene del verbo
confirmar, que también significa tomar firme, fortalecer. Esta es la segunda
fase de la inicialización cristiana. Los primeros cristianos convertidos en la
iglesia primitiva eran adultos y la imposición de manos era realizada justo
después del bautismo. La persona confirmada se compromete a ser un mensajero de
las buenas nuevas de la salvación en la comunidad local. La confirmación
siempre es administrada por un obispo, que otorga al nuevo confirmado la
responsabilidad de ser un testimonio del evangelio en el mundo. Para ser
confirmado, la persona necesita ser bautizada, haber aceptado a Jesús Cristo
como su Salvador y recibir instrucción propia para ser un miembro fiel de la
comunidad cristiana, la iglesia.
FORMA DE SER
La forma de ser de las Iglesias Anglicanas, es un motivo de confusión
para muchas personas, principalmente cuando escuchan que las iglesias son tanto
católicas como evangélicas, conservadoras como liberales, jerárquicas como
democráticas, ricas como pobres. Lo curioso es que estas declaraciones son
verdaderas, porque las iglesias anglicanas son abiertas, donde todos estos
elementos se conjugan y se completan. El libro de Oración Común, es el libro más
importante después de la Biblia, establece su culto no según la opinión
individual, sino, la de la iglesia como entera, representando la experiencia litúrgica
de la iglesia a través de los siglos. Su doctrina establece aquello que se cree
que son los verdaderos valores morales y cristianos. En su larga historia, la
pastoral y la libertad individual, automáticamente no determinan lo que los
seguidores tienen que hacer, pero para su propio bien, deben seguir las enseñanzas
de la iglesia y decidir por si propios. Es una iglesia que no desprecia el uso
de la razón y la investigación científica. Su postura liberal y democrática,
la coloca en una posición privilegiada para dialogar ecuménicamente con los
demás ramos del cristianismo.
LA FE Y LA PRACTICA
La manera de ser de la Iglesia Anglicana, es un motivo de confusión
para muchas personas. Por ejemplo, ¿Cómo se puede ser católico y protestante
al mismo tiempo? ¿Cómo se puede incluir a los liberales y a los conservadores
en un mismo titulo denominacional? ¿Cómo se puede ser una iglesia jerárquica
(dirigida por obispos) y democrática (gobernada por el clero y el pueblo) al
mismo tiempo? ¿Cómo se puede entender el concepto de la diversidad en la
unidad? En la practica, eso significa que la Iglesia Episcopal no le exige a sus
miembros: “usted tiene que hacer esto o aquello”. Al contrario, adopta una
actitud de consejo y recomendación: “para tu bien y crecimiento en la vida en
comunidad, le conviene que siga lo que enseña la sabiduría de la iglesia,
guiada por el Espíritu Santo y por las Escrituras Sagradas”. Por eso, para
ayudar a las personas que la buscan, la Iglesia Episcopal Anglicana, ofrece
consejos y ayuda pastoral, formación educacional, espíritu de solidariedad,
adoración individual y publica y los sacramentos de la gracia de Dios. Jesús
dice que “de la misma forma que fui enviado por mi Padre, así también Yo os
envió” (Jn. 20:21). Basada en este principio, la Iglesia Anglicana enfoca su
misión universal en cinco puntos:
·Proclamar las buenas nuevas del Evangelio;
·Bautizar, enseñar y nutrir pastoralmente a los fieles;
·Servir con amor a los necesitados;
·Luchar por la transformación de las estructuras injustas;
·Velar por la integridad de la vida en todas sus manifestaciones
En todo culto es leído por lo menos un verso de las Sagradas Escrituras y mucho
del Libro de Oración Común es extraído directamente de la Biblia.
Generalmente se incluyen las Oraciones del Pueblo, Penitencias, Lectura de los
Salmos y la Palabra del Ministro, basada en los versos leídos.
Celebración de la Santa eucaristía por el obispo o presbítero
utilizando las palabras de Cristo en la Ultima Cena. además de los Sacramentos
del Bautismo y la eucaristía, dados e instituidos por Cristo, la Iglesia
Episcopal Anglicana del Brasil también ministra otros ritos sacramentales, como
el Matrimonio, la Unción de los enfermos, la Penitencia y Reconciliación, las
Sagradas Ordenes y el Oficio de la Sepultura. Algunas parroquias que tengan
ministerios con este carisma también realizan ministerios de cura, por medio de
la imposición de manos sobre los enfermos (físicos y espirituales).
SÍMBOLOS
La Iglesia Episcopal Anglicana cree que Dios es el Criado de todas
las cosas y que está continuamente revelándose en Su creación. La Iglesia
expresa esa verdad por medio de la riqueza de su adoración y del uso permanente
de los dones terrenos que Dios nos concede: los edificios, los templos, la música,
el arte sacro, los ornamentos y otros materiales de uso litúrgico. Las flores y
otros objetos que adornan el altar embelesan la iglesia y simbolizan la alegría
de la iglesia por la resurrección de Cristo y la verdad de que Jesús es la luz
del mundo. Los colores del altar y los ornamentos del oficiante, representan los
grandes temas del evangelio y de la vida cristiana, como la penitencia, el
sacrificio, la pureza de vida, la victoria sobre el pecado y la perfección
deseada.
Los colores más comunes son el blanco que simboliza la pureza, el
morado que simboliza la penitencia, el rojo que simboliza el Espíritu Santo y
el verde (el color de la naturaleza) que representa la universalidad y la
esperanza. Los atuendos son usados por el oficial en obediencia a una costumbre
antigua de la iglesia, simbolizando la naturaleza y la función del oficio y no
la importancia de la persona. Los atuendos también nos traen a la memoria la
naturaleza democrática de la Iglesia.