MI CONCLUSIÓN, O ALGO POR EL ESTILO
Bueno, te cuento que, básicamente, yo soy Católica Apostólica Romana. Mis viejos son así (mi vieja más que mi viejo, y de todas formas ninguno de los dos practica la religión en este momento). Fui a un colegio de monjas desde el primer grado de la primaria hasta el segundo año de la secundaria, el Instituto Santa Rosa de Lima, así que tuve una formación estrictamente Católica. De chica era practicante, bue, más que practicante, seguía prácticamente todo al pie de la letra, iba a misa todos los domingos y durante la semana también, rezaba todos los días, etc... Con decirte que hasta los 12 o 13 años más o menos mi idea para mi futuro era ser monja... Pero bueno, crecí y las cosas cambiaron. Cambiaron bastante a decir verdad.
Pasé por muchas etapas en lo que a religión se trata. Primero, como ya te conté, era Católica Apostólica Romana y practicante. Hasta los 15 años más o menos. A partir de los 16, empecé a ver las cosas de otra forma. No me convertí en atea, nada que ver, pero de practicante no me había quedado nada. Creo que desde 1998 hasta ahora habré ido a misa no más de 20 veces, y más por costumbre que por otra cosa. Seguía creyendo, pero fue algo así como una religión propia mía que me había inventado. Paso a explicarte.
Seguía creyendo en un Dios único (bue, obvio, en politeísta tampoco me convertí), ya que yo tengo la fuerte idea de que algo o alguien tuvo que haber creado todo esto, es imposible que haya salido así de la nada, de todas formas, se me sigue haciendo difícil siquiera concebir el hecho de cómo fue creado todo, es algo demasiado grande y complejo como para tratar de comprenderlo. Pero había dejado de creer en todo lo que fueran Santos, Ángeles y etc. Y en la Iglesia mucho menos todavía, un par de sucesos en mi vida me hicieron empezar a tomar a la Iglesia como Institución como una de las farsas más grandes de nuestra civilización. Toda la organización, toda la forma en que está armada la religión, no me convencía en lo más mínimo. Yo creía en mi Dios, y con eso me era suficiente.
Últimamente estoy como volviendo un poco a mi tiempo pasado, a creer un poco más en todo lo demás. Sigo sin tenerle la más mínima confianza a todo lo que es la institución, el organismo de la Iglesia. Me parece algo mucho más cercano a la política que a la religión, y eso no sirve, especialmente porque la política es lo que menos me interesa en esta vida. Aunque de todas formas últimamente me están agarrando unas pequeñas ganitas de ir a misa, no sé si por recobrar viejos tiempos, si por tratar de acercarme un poco más a mi fe (que de por sí ya es bastante rara y compleja) o si porque en el fondo (pero muuuuuuuuy en el fondo) sí creo en la Iglesia... Sigo creyendo en los Santos, en el sentido de que fue gente que evidentemente llevó una vida "ejemplar" por así decirlo, aunque si pudiera viajar en el tiempo les diría: "vivan un poco más la vida" a algunos de ellos. No a todos, hay algunos que vivieron la vida y así y todo se "consagraron" a su creencia y a su fe. Pero en fin.
Cielo e Infierno. Qué tema. ¿Si creo en el cielo y en el infierno?. No. No creo en el cielo y en el infierno tal como me lo enseñaron cuando estaba en la escuela, no creo en el cielo y el infierno tal como lo enseña mi religión. No creo en un cielo y un infierno. No creo que uno vaya a ir al infierno por comportarse de cierta forma o al cielo por comportarse de otra. Mi idea de lo que pasa después de la muerte es algo muy complejo, que trataré de explicártelo acá.
Algo hay después de la muerte, soy una persona que cree fuertemente en el hecho de que algo tiene que haber después de que morimos. ¿Por qué pienso esto?. Por el simple hecho de que cada vez que intento siquiera concebir la idea de que cuando uno se muere ya está y no hay nada más, se me hace imposible. No puede ser. Es decir, no me lo puedo imaginar, no lo puedo concebir, ésa es la palabra. Algo tiene que haber. Porque es muy difícil tratar de imaginarse el hecho de la nada. ¿Alguna vez trataste de pensar en lo que sería morirse y listo?. ¿Alguna vez trataste de pensar en la nada?. Es imposible para mí, la nada es imposible. Y mirá que he invertido cantidades inmensas de tiempo pensando en ésto, he gastado gran parte de mi vida pensando en la muerte y qué es lo que pasa después. Mucho. Y no puedo, simplemente no puedo concebir la idea de que no hay nada. Algo hay.
Pero, ¿qué es lo que hay?. ¿Cielo e infierno?, ¿premio y castigo?. No, yo no creo que si uno se "porta bien" va al cielo a vivir una vida de paz y armonía eternas, y si se "porta mal" va a vivir una vida de tortura y agonía eternas. No creo en eso. Pero sí creo en una especie de "premio y castigo", pero no como te lo pintan el 90% de las religiones, ya que están todas basadas en leyes hechas, al fin y al cabo, por los hombres. Están basadas en la moral, la ética y todas las cosas que la sociedad considera buenas y que la sociedad considera malas. Y yo no creo en eso.
Yo creo en el hecho de que uno está acá por una simple razón: para vivir la vida y tratar de completarse como ser, como persona. Tratar de llenar su espíritu y vivir éste paso por ésta tierra de la mejor forma posible para nosotros. Obviamente que es mejor si también ayudás a los demás, porque no sirve ser un hijo de puta siempre y cuando saques beneficio. Pero tampoco me parece que hay que estar viviendo todo el tiempo pensando en qué está bien y qué está mal... de todas formas todavía tengo una gran contradicción con todo ésto. Lo más probable es que la confusión la tenga porque todavía soy "chica" y me falta vivir o lo que sea, pero tengo un montón de ideales y pensamientos contradictorios uno con el otro, pero que terminan en lo mismo: Vivir la vida lo mejor posible.
Y mi idea de premio y castigo también es bastante complicada. Yo creo que uno vive, pasa y cuando muere, si logró mejorar un poco, pasa al "siguiente escalón", pasa a vivir otra vida más plena, más espiritual y menos material. Y en el caso de que uno no haya mejorado en nada (por x razón), no va a lo que llaman "infierno", sino que tiene que volver a pasar por acá, volver a vivir por ésta tierra para volver a tratar de aprender y corregir los errores, para tratar de instruirse (espiritualmente hablando), y así hasta que al fin logre pasar al siguiente paso, a la "próxima parada", al "siguiente escalón", donde es una vida más intelectual, más espiritual y sin darle tanta bola a todo lo material, tal como pasa en éste mundo tan hecho pelota en el que nos tocó vivir. ¿Los parámetros?. ¿Qué es lo que yo pienso que ayuda a perfeccionarse?. Eso me lo dejo para mí, porque ahí si que ya es demasiado complejo para explicártelo a través de una página web, y aparte quizá cada persona tenga su propia idea de lo que es la perfección y no me quiero entrometer, ni tener conflictos de ideales con nadie, ni etc.
Así que, bueno, creo que ésto es algo así como mi conclusión sobre la religión. Yo creo en esto, no molesto a nadie ni exijo que nadie crea en lo mismo que yo, respeto las creencias de las demás personas, porque al fin y al cabo, cada uno cree en lo que quiere, puede o le hacen creer a la fuerza (eso no lo recomiendo)... ¿o no?.
Así que, al fin y al cabo, yo no sé qué soy. En los papeles soy Católica Apostólica Romana, he tenido mi bautismo, mi comunión y mi confirmación y creo que tal vez me case por Iglesia (si es que algún día siquiera me caso, no es una prioridad para mí casarme), he sido muy practicante de la religión, pero en éste momento, en hoy mis veinte años, lo que tengo es un vestigio de Catolicismo mezclado con mis propios ideales y formas de pensar. O algo así, no sé. Andá a saber en qué creo después, la mente cambia tanto y de formas tan extrañas y rápidas!.
29/05/2002