CANTOS DE VIDA Y ESPERANZA

 

Yo supe de dolor desde mi infancia;

mi juventud..., ¿fue juventud la mía?,

sus rosas aún me dejan su fragancia,

una fragancia de melancolía...

 

Ese es mi mal. Soñar. La poesía

es la camisa férrea de mil puntas cruentas

que llevo sobre el alma. Las espinas sangrientas

dejan caer las gotas de mi melancolía.

 

Y en este titubeo de aliento y agonía,

cargo lleno de penas lo que apenas soporto.

¿No oyes caer las gotas de mi melancolía?

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