J.A. ELGARRESTA. CARTAGENA
Las conclusiones generales obtenidas hasta ahora de esos estudios son negativas respecto a demostrar la existencia de riesgos ciertos para la salud de los ciudadanos, por la baja intensidad de las radiaciones que generalmente soportan». En este sentido se pronuncia el consejero de Industria, Comercio, Turismo y Nuevas Tecnologías, José Pablo Ruiz Abellán, sobre los posibles daños a la salud de las antenas de telefonía móvil.
Industria mantiene que las antenas de telefonía móvil no perjudican a la salud
Estas manifestaciones aparecen en una respuesta parlamentaria del consejero a una pregunta del diputado regional de Izquierda Unida, Joaquín Dólera, sobre los efectos sobre la salud de este tipo de instalaciones, tras la colocación de una antena en el municipio de La Unión. Además, se presentan como un factor más en la polémica existente en el término municipal de Cartagena con este tipo de antenas, que se están instalando por muchos puntos, sin licencia, lo que está ocasionando mucha alarma entre los residentes de la zona en las que se levantan.
En su respuesta, el consejero destaca el «incremento sin precedentes» de las fuentes de campos magnéticos y eléctricos, entre las que se incluyen las antenas de telefonía móvil e incluso los propios aparatos.
Debido a este aumento y la inquietud que ello ha provocado entre los ciudadanos, numerosos organismos públicos y privados han desarrollado estudios sobre el tema. Sus conclusiones no permiten demostrar «la existencia de riesgos ciertos para la salud de los ciudadanos», dice Ruiz Abellán, aunque matiza que, «no obstante, han sido elaboradas algunas recomendaciones técnicas acerca de los límites de exposición continua a las radiaciones, a las cuales se atienen las empresas operadoras de telefonía móvil automática, y prosiguen los estudios sobre el tema».
En este contexto, el consejero José Pablo Ruiz Abellán destaca la importancia de un proyecto internacional, llamado CEM, de la Organización Mundial de la Salud, que se inició en 1996 con una duración de cinco años, cuyo objetivo es favorecer la investigación en esta materia, así como los riesgos sanitarios de la exposición a campos electromagnéticos. Otro de sus objetivos es favorecer la adopción de normas uniformes e internacionalmente aceptables.
Recuerda también que el Ministerio de Fomento está elaborando un Reglamento de Uso del Espectro Radioeléctrico, «que recogerá los estudios y recomendaciones existentes hasta ahora en esta materia y al que se irán incorporando, en su caso, las nuevas que en lo sucesivo puedan producirse».
Entre ellas podría estar la del Ayuntamiento de Cartagena, que ha marcado una serie de criterios para conceder la licencia de instalación a las antenas de telefonía, basados en la distancia a núcleos habitados, potencia de la antena, entre otros parámetros.
La instalación de antenas de telefonía móvil está siendo últimamente un motivo de alarma social en Cartagena. Los vecinos de numerosas zonas, temerosos de que los campos magnéticos y eléctricos perjudiquen a la salud, se han opuesto a la proliferación de postes repetidores de señal.