En el Diario EL MERCURIO de Santiago de Chile
En la Edición del día Sábado 27 de Noviembre de 1999
Hemos Leído lo Siguiente:
Por Mayor Uso de Celulares y computadores
AUMENTA PRESENCIA DE ONDAS ELECTROMAGNETICAS NOCIVAS
Equipo de Expertos de Diversos Países ha Desarrollado Dispositivos que Anulan Campos Magnéticos de Celulares y Computadoras
Si bien ya existen dispositivos para anular las ondas electromagnética nocivas para la salud provenientes de aparatos individuales a los que las personas por distintas razones deben estar expuestas en forma prolongada, el desarrollo de tecnologías que hagan lo mismo ante fuentes emisoras masivas, de amplio rango y de largo alcance, como líneas de alta tensión y antenas de microondas, deberá esperar aún un tiempo.
Así lo aseveró el experto francés en biofísica Maurice Rillion-Robin , quien junto a una decena de científicos de diversas especialidades y nacionalidades ha desarrollado mecanismos para contrarrestar la emanación de ondas desde aparatos cada día más difundidos y cuyo empleo se multiplica con los años, como teléfonos celulares y pantallas de computadores.
Para anular las emisiones de las fuentes mayores, sostiene el científico, es imperativo que los gobiernos decidan aportes conjuntos de recursos para el desarrollo de la tecnología necesaria, ya que esta es de alto costo.
Pese a que la tecnología desarrollada para aparatos individuales también tiene un costo para el usuario - 17 mil pesos para antenas de computadores y 45 mil para las de celulares-, ella se limita a estas herramientas, cuyo uso se vincula con procesos productivos, por lo que los beneficios superan su valor comercial, afirma.
Mientras, sostienen Rillio-Robin, director del Centro de Investigaciones TecnoLab, la exposición abierta y prolongada a dichas herramientas electrónicas continuará causando problemas de salud a sus usuarios, como estrés, diversas molestias oculares, dolores de cabeza, cuello y espalda. insomnio, baja de las defensas inmunitarias y depresión, entre otros.
Ello ha sido advertido no sólo en forma empírica observando la evolución de la salud de las personas, sino que en experimentos en laboratorios. Mediante la exposición de huevos de gallina a dichos campos magnéticos, cuyo componente más patógeno son las ondas de baja frecuencia, se pudo comprobar que durante su período de 21 días de desarrollo, cerca del 54 por ciento de los embriones murieron al ser irradiados con campos magnéticos generados por celulares.
Tras ponerles una pantalla filtradora que sólo dejó pasar las ondas de baja frecuencia, la mortandad subió sobre el 70 %, mientras que el grupo de control, bajo condiciones naturales, sólo tuvo una mortandad del 17 por ciento.
Es por estas razones que resulta conveniente disponer en celulares -cerca de sus antenas - y computadores -sobre sus pantallas - dispositivos que funcionan como un osciloscopio o un marcapasos, los cuales generan ondas que anulan a las de baja frecuencia.
Los efectos negativos de estas ondas interfieren en el funcionamiento electroquímico del cerebro, así como a nivel celular e incluso del ADN al cambiar la orientación o posición de algunos átomos, tal como lo hacen los aparatos de resonancia magnética nuclear, aunque éstos actuan sólo sobre los átomos de hidrógeno y en forma controlada.
Las ondas de baja frecuencia, capaces de hacer vibrar estructuras pesadas, son tan poderosas que se requiere incluso más que un muro de hormigón de dos metros de espesor para detenerlas, por lo que hasta han sido pensadas como armas de guerra.
El biofísico añade que los dispositivos de anulación de las ondas electromagnéticas de baja frecuencia de celulares y computadores, pese a tener ellas un radio de acción muy limitado, debería complementarse con un uso más racional de los celulares. y, en el caso de los computadores, trabajar con ellos en períodos no superiores a dos o tres horas, con lapsos prudentes de descanso.
Según las investigaciones del equipo de Rillion-Robin, el uso de filtros de pantalla de computadores no sirve para detener dichas ondas, ya que sólo prestan comodidad al eliminar reflejos luminosos normales.
También sostiene la conveniencia de que los sistemas eléctricos en casas y oficinas estén en buenas condiciones, con líneas de descarga a tierra y, en cuanto a los aparatos de uso doméstico con motores o fuentes de poder, estos también emiten ondas nocivas, pero en general su uso es de corto tiempo, tienen filtros propios - como los hornos microondas- o, como los televisores, son utilizados desde cierta distancia.